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¿Por qué están desapareciendo los espacios silencios en las bibliotecas?

Gioia, Ted. “Why Are Quiet Spaces Disappearing?The Honest Broker (blog), July 26, 2025.

Se analiza cómo los espacios silenciosos están desapareciendo y qué consecuencias tiene esta pérdida en nuestra vida cotidiana.

El autor comienza relatando la experiencia de un amigo que viaja en los trenes Amtrak y aprovecha el llamado Quiet Car, donde las normas establecen hablar en voz baja, prohibir llamadas telefónicas y usar dispositivos electrónicos solo con auriculares a volumen reducido. Sin embargo, en la práctica, este espacio no siempre es silencioso y muchas veces resulta tan ruidoso como el resto del tren. Gioia conecta este ejemplo con un fenómeno más amplio: la desaparición de la tranquilidad en lugares donde antes se consideraba esencial. Museos y bibliotecas, antaño santuarios de silencio, ahora están llenos de ruido. Los museos se convierten en espacios bulliciosos, con niños jugando y familias conversando en voz alta. Las bibliotecas, que durante décadas eran templos de quietud vigilados por bibliotecarios que imponían el silencio, se han transformado en centros sociales que incluyen cafeterías y zonas de reunión, promoviendo deliberadamente la interacción antes reprimida.

El autor sugiere que uno de los factores que ha acelerado este cambio es la pandemia. Durante el confinamiento se modificaron las normas sociales y, al regresar a los espacios compartidos, muchas personas olvidaron o ignoraron las reglas de cortesía: llamadas en altavoz, música sin auriculares, reuniones grabadas sin cuidado. Gioia compara esta situación con la teoría de las “ventanas rotas”: cuando un espacio se percibe como desordenado o ruidoso, la falta de respeto se multiplica rápidamente. La consecuencia es que los espacios públicos que antes eran refugios de silencio hoy están contaminados por el ruido constante.

Ante este panorama, Gioia plantea la necesidad de buscar refugios alternativos. En la vida urbana, los lugares más accesibles son los privados: cerrar la puerta de una habitación, aislarse en un baño o, para quienes tienen recursos, retirarse a espacios naturales como bosques, montañas o jardines. Sin embargo, advierte que estos entornos suelen ser limitados o costosos, por lo que propone recuperar o reinventar espacios de contemplación, como ermitas modernas o centros de relajación, que ofrezcan la posibilidad de “chill out” sin presiones comerciales. Incluso lo sugiere como una oportunidad de negocio y, al mismo tiempo, como una reivindicación cultural que puede empezar en instituciones no lucrativas como bibliotecas y museos.

Las reacciones de la comunidad refuerzan este diagnóstico. Un trabajador de biblioteca comenta que, aunque existen áreas silenciosas, en la mayoría de los espacios los niveles de ruido varían y muchos bibliotecarios evitan pedir silencio por miedo a confrontaciones. Otros usuarios señalan que las bibliotecas se han convertido en centros comunitarios, supliendo la falta de “terceros espacios” gratuitos, lo que ha hecho que el silencio deje de ser prioridad. Entre los comentarios predomina la nostalgia por la cultura del “shushing” (onomatopeya “shhh”) y la frustración por la pérdida de zonas de calma en la vida urbana.

El papel esencial de las bibliotecas públicas como “tercer lugar” para la comunidad

EveryLibrary. «Why the Public Library Is the Best Third PlaceMedium, 2 de junio de 2025. https://medium.com/everylibrary/why-the-public-library-is-the-best-third-place-fcc403323c75.

El artículo defiende la idea de que las bibliotecas públicas son, sin duda, el mejor «tercer lugar» para las comunidades, por su accesibilidad, recursos, programas, y capacidad para fomentar el sentido de pertenencia y la conexión social en un mundo donde estos espacios son cada vez más escasos.

Se analiza la importancia crucial que tienen las bibliotecas públicas como espacios comunitarios accesibles, gratuitos y acogedores que contribuyen al bienestar social y emocional de las personas. Inspirado en el concepto sociológico de «tercer lugar» (third place), definido por Ray Oldenburg como esos espacios que no son ni el hogar ni el trabajo, el texto destaca cómo las bibliotecas cumplen esta función ofreciendo un entorno neutral donde los individuos pueden reunirse, interactuar y sentirse parte de una comunidad más amplia.

Las bibliotecas públicas sobresalen como terceros lugares ideales por diversas razones. En primer lugar, eliminan las barreras económicas, ya que su acceso y uso son gratuitos para todos, independientemente de su nivel socioeconómico. Esto las convierte en espacios inclusivos y democráticos, abiertos a cualquier persona que desee acudir a ellos. Además, ofrecen un ambiente cómodo y sin presiones comerciales; a diferencia de cafeterías o restaurantes, no se espera que los visitantes consuman productos ni que permanezcan solo por un tiempo limitado, lo que facilita la permanencia prolongada y la relajación.

El artículo también resalta los recursos tecnológicos y materiales que las bibliotecas ponen a disposición del público, como Wi-Fi gratuito, acceso a computadoras y una extensa variedad de libros, revistas y otros materiales de lectura. Estos servicios son fundamentales en un mundo cada vez más digitalizado, especialmente para aquellas personas que no disponen de estos recursos en sus hogares. Asimismo, las bibliotecas organizan programas y actividades para personas de todas las edades, incluyendo talleres educativos, clubes de lectura y eventos culturales, fomentando así el aprendizaje continuo y la participación activa dentro de la comunidad.

Además, las bibliotecas funcionan como espacios seguros y acogedores que promueven la interacción social. Facilitan encuentros entre amigos, la creación de nuevas amistades y el desarrollo de redes sociales que contribuyen a combatir la soledad y el aislamiento. También ofrecen refugio climático, proporcionando ambientes controlados donde las personas pueden resguardarse del frío o del calor, lo que añade un valor práctico a su función comunitaria. Muchos centros cuentan con horarios ampliados que permiten a usuarios con diferentes rutinas laborales y personales acceder a sus servicios en momentos convenientes.

No obstante, el artículo reconoce que las bibliotecas públicas enfrentan importantes retos, como recortes presupuestarios, limitaciones en personal y, en ocasiones, falta de reconocimiento de su valor social. Estos desafíos pueden afectar la calidad y cantidad de los servicios que ofrecen, poniendo en riesgo su papel como pilares comunitarios esenciales. Por ello, se subraya la necesidad de apoyar estas instituciones, promoviendo su financiamiento y difusión para asegurar que sigan siendo espacios vibrantes y accesibles que fortalezcan la cohesión social y el bienestar colectivo.

Principios para crear espacios comunitarios

Reflections from Our Founders: Developing the 11 Principles for Creating Great Community Places. Project for Public Spaces. Publicado el 17 de abril de 2024. https://www.pps.org/article/reflections-from-our-founders-developing-the-11-principles-for-creating-great-community-places

Los fundadores de Project for Public Spaces (PPS), Steve Davies, Fred Kent y Kathy Madden, desarrollaron estos principios a partir de décadas de experiencia en la observación y mejora de espacios públicos. Su objetivo era proporcionar una guía accesible y práctica para que cualquier persona, independientemente de su formación profesional, pudiera participar en la creación de lugares que fomenten la conexión comunitaria y el bienestar social.

Los 11 principios para crear grandes lugares comunitarios

  1. La comunidad es la experta: Involucrar a los residentes desde el inicio del proyecto, aprovechando sus conocimientos y experiencias para informar el diseño y uso del espacio.
  2. Crear un lugar, no solo un diseño: Enfocarse en cómo se utilizará el espacio y qué actividades albergará, más allá de su apariencia estética.
  3. No puedes hacerlo solo: Colaborar con socios diversos, como instituciones locales, escuelas y organizaciones comunitarias, para asegurar el éxito y la sostenibilidad del proyecto.
  4. Puedes aprender mucho solo observando: Observar cómo las personas interactúan con el espacio proporciona información valiosa para su mejora continua.
  5. Tener una visión: Desarrollar una visión compartida que refleje las aspiraciones y necesidades de la comunidad.
  6. Comenzar con cosas pequeñas: Implementar mejoras pequeñas y visibles que generen un impacto inmediato y fomenten el entusiasmo comunitario.
  7. Triangulación: Diseñar el espacio de manera que diferentes elementos (como bancos, cafeterías y áreas de juego) se complementen y fomenten la interacción social.
  8. Ignorar a los detractores: No dejarse desanimar por el escepticismo; la innovación en el diseño de espacios públicos a menudo enfrenta resistencia inicial.
  9. La forma apoya la función: Asegurar que el diseño físico del espacio facilite las actividades y usos previstos.
  10. El dinero no debería ser un problema: Con creatividad y colaboración, es posible realizar mejoras significativas incluso con recursos limitados.
  11. La creación de lugares es un proceso continuo: Reconocer que los espacios públicos deben evolucionar con el tiempo para adaptarse a las cambiantes necesidades de la comunidad.

Estos principios han influido en el movimiento de «placemaking», que promueve la creación de espacios públicos centrados en las personas y sus comunidades.

Situación de los espacios públicos 2025: la biblioteca como un tercer espacio

Project for Public Spaces. State of Public Space 2025. Nueva York: Project for Public Spaces, 2025. https://www.pps.org/state-of-public-space-2025

El informe State of Public Space 2025 de Project for Public Spaces (PPS) ofrece un análisis exhaustivo sobre el estado actual de los espacios públicos en todo el mundo, basado en una encuesta global con la participación de más de 700 profesionales de 57 países y 48 estados de EE.UU. Entre los encuestados se encuentran urbanistas, diseñadores, administradores de espacios, funcionarios públicos, artistas, investigadores y activistas, lo que proporciona una visión amplia y diversa del tema.

Uno de los puntos centrales del informe es la capacidad de los espacios públicos para abordar simultáneamente múltiples problemas sociales, económicos y ambientales. En lugar de tratar cada desafío urbano de manera aislada, los espacios públicos pueden ofrecer soluciones integradas y sostenibles. Este concepto, que PPS denomina multi-solvers, resalta cómo parques, plazas, calles, bibliotecas y mercados bien diseñados pueden contribuir a mejorar la salud pública, la cohesión social, la seguridad, el desarrollo económico y la resiliencia climática.

Por ejemplo, la inversión en espacios verdes urbanos no solo mejora la calidad del aire y reduce las temperaturas en las ciudades, sino que también fomenta la actividad física, lo que tiene beneficios directos en la reducción de enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes. Del mismo modo, los espacios públicos bien diseñados pueden fortalecer la economía local al servir como puntos de encuentro para mercados de productores, eventos culturales y actividades recreativas que atraen tanto a residentes como a turistas.

El informe también subraya los desafíos financieros y regulatorios que impiden que los espacios públicos alcancen su máximo potencial. A pesar de los beneficios demostrados, muchas ciudades destinan más fondos a soluciones individuales y fragmentadas, como la vigilancia policial o la infraestructura vial, en lugar de invertir en un enfoque integral que priorice el desarrollo de espacios comunitarios. La falta de estrategias de financiamiento adecuadas hace que muchos proyectos de espacios públicos queden desatendidos o dependan exclusivamente de subvenciones a corto plazo.

En las más de seis décadas transcurridas, este gran desequilibrio no ha hecho sino hacerse más patente, ya que los presupuestos para parques, bibliotecas e incluso infraestructuras se han reducido considerablemente. Las bibliotecas son una parte vital de nuestra infraestructura social y siguen siendo una de las instituciones más fiables de la vida estadounidense. Como resultado, casi el 12% de los encuestados señalaron el «envejecimiento de las infraestructuras» como uno de los principales problemas a los que se enfrenta el espacio público. Cuando pensamos en el envejecimiento de las infraestructuras, pensamos inmediatamente en carreteras y puentes, pero los espacios públicos son nuestras infraestructuras cívicas, las redes de lugares comunitarios que sustentan nuestra salud pública, nuestra capacidad de recuperación y nuestras economías locales.

En su libro Palaces for the People, Eric Klinenberg sostiene que el futuro de las sociedades democráticas depende de espacios compartidos como bibliotecas, parques y centros comunitarios donde se establecen conexiones vitales. Acuñando el término «infraestructura social», subraya cómo estos lugares desempeñan un papel fundamental a la hora de abordar los retos más acuciantes de la sociedad, entre ellos el cambio climático. En particular, el innovador trabajo de Klinenberg sobre el capital social se basó en su anterior estudio sobre la ola de calor de Chicago de 1995, en el que descubrió que los barrios con un espacio público construido para la vida social estaban mejor preparados para ayudar a los más vulnerables en tiempos de necesidad.

Además, el informe destaca cómo las normativas urbanísticas pueden ser un obstáculo para el desarrollo de espacios públicos vibrantes. Regulaciones estrictas pueden limitar el uso de calles y plazas para actividades culturales o comerciales, mientras que los procesos burocráticos dificultan la implementación de proyectos innovadores. En este sentido, PPS aboga por una reevaluación de las políticas urbanas para fomentar un diseño más flexible y centrado en la comunidad.

Un concepto clave en el informe es el placemaking, un enfoque de planificación y diseño que pone a las comunidades en el centro de la creación y gestión de los espacios públicos. Según PPS, el éxito de un espacio público no se mide solo por su diseño arquitectónico, sino por cómo se usa y cuán inclusivo es para diferentes grupos de personas. El informe señala que, al igual que la crianza de los hijos, el placemaking efectivo requiere una atención constante y una inversión a largo plazo para garantizar que los espacios públicos sigan siendo relevantes y útiles para la comunidad.

Para que esto ocurra, es necesario proporcionar recursos y apoyo adecuado a las personas y organizaciones que administran estos espacios. En muchos casos, los administradores de parques, mercados y calles enfrentan restricciones presupuestarias y falta de personal, lo que limita su capacidad para ofrecer programación cultural, mantenimiento adecuado y mejoras de infraestructura.

El informe concluye con una serie de recomendaciones para gobiernos, planificadores urbanos y organizaciones comunitarias. Entre ellas se incluyen:

  1. Adoptar un enfoque integral en la planificación urbana, reconociendo que los espacios públicos pueden ser soluciones multifuncionales para diversos desafíos sociales y ambientales.
  2. Reevaluar la financiación de los espacios públicos, asegurando que reciban recursos adecuados y sostenibles a largo plazo.
  3. Modificar regulaciones para facilitar la activación de espacios públicos, permitiendo usos más diversos y flexibles.
  4. Fortalecer la colaboración entre diferentes actores, desde el sector público hasta la sociedad civil y el sector privado.
  5. Mejorar la recopilación de datos sobre los espacios públicos, para comprender mejor sus impactos y optimizar la toma de decisiones.

En definitiva, State of Public Space 2025 destaca la importancia de los espacios públicos como pilares fundamentales para el bienestar urbano y llama a un cambio de paradigma en la forma en que son diseñados, gestionados y financiados.

Tendencias estadounidenses en aislamiento social, compromiso social y compañía

Viji Diane Kannan y Peter J. Veazie, «US Trends in Social Isolation, Social Engagement, and Companionship ⎯ Nationally and by Age, Sex, Race/Ethnicity, Family Income, and Work Hours, 2003-2020», SSM – Population Health 21 (marzo de 2023): 101331, https://doi.org/10.1016/j.ssmph.2022.101331.

La conectividad social es esencial para la salud y la longevidad, mientras que el aislamiento cobra un alto precio a las personas y a la sociedad. En este estudio se presentan las magnitudes y tendencias de la conectividad social en EE.UU. como fenómenos objetivo para fundamentar los llamamientos a enfoques basados en políticas para promover la salud social.

A partir de la Encuesta estadounidense sobre el uso del tiempo 2003-2020, este estudio revela que, a escala nacional, el aislamiento social aumentó, el compromiso social con la familia, los amigos y los «otros» (compañeros de piso, vecinos, conocidos, compañeros de trabajo, clientes, etc.) disminuyó, y el compañerismo (ocio y recreo compartidos) se redujo.

El análisis de Joinpoint mostró que la pandemia exacerbó las tendencias al alza en el aislamiento social y las tendencias a la baja en la participación social de familiares, amigos y «otros» fuera del hogar. Sin embargo, el compromiso social y la compañía de la familia del hogar mostraron signos de disminución progresiva años antes de la pandemia, a un ritmo no eclipsado por la pandemia. Las horas de trabajo aparecieron como una limitación estructural para la participación social. Los subgrupos asignaron el compromiso social de forma diferente según los distintos roles relacionales.

El compromiso social con los amigos, los demás y la compañía cayó en picado entre los jóvenes estadounidenses. Las personas de color estadounidenses experimentaron más aislamiento social y menos compromiso social, en general, en relación con otras razas. Los hispanos experimentaron mucho menos aislamiento social que los no hispanos. Los adultos mayores pasaron más tiempo en aislamiento social, pero también relativamente más tiempo en compañía. Las mujeres pasaban más tiempo con la familia, mientras que los hombres pasaban más tiempo con amigos y en compañía. Además, el declive de la conectividad social de los hombres fue más pronunciado que el de las mujeres. Por último, los estadounidenses con ingresos bajos están más comprometidos socialmente con «otros» que los que tienen ingresos más altos.

Este estudio sugiere que las políticas públicas deberían abordar estas tendencias para mejorar la salud social y reducir las disparidades

El valor de los terceros espacios

The Power of Third Places in Effective Leadership | Psychology Today. (2024). Recuperado 19 de agosto de 2024, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/radical-sabbatical/202407/the-power-of-third-places-in-effective-leadership

El concepto de «tercer lugar» se refiere a un espacio fuera del trabajo y del hogar donde uno puede relajarse y conectar con otros. Encontrar un tercer lugar, como una cafetería, un parque o una biblioteca, puede mejorar la creatividad, el bienestar y, en última instancia, la efectividad en el liderazgo. Estos lugares proporcionan un ambiente acogedor que permite recargar energías y equilibrar la vida personal con la profesional. Invertir tiempo en un tercer lugar es una estrategia que fortalece tanto el liderazgo como la satisfacción personal, promoviendo un enfoque más saludable y equilibrado en la vida y el trabajo.

La rutina de «trabajar, comer, dormir, repetir» puede ser agotadora, llevando a muchos a sentirse insatisfechos. La verdadera satisfacción implica prosperar, no solo sobrevivir. Si te identificas con esto, podría ser el momento de explorar el concepto de «tercer lugar», un término popularizado por el sociólogo Ray Oldenburg. Este concepto se refiere a espacios fuera de la oficina (el segundo lugar) y el hogar (el primer lugar), donde puedes relajarte, conectar y rejuvenecer. El objetivo de un tercer lugar es ser casual y acogedor, un lugar donde los miembros de una comunidad puedan interactuar, sin que el costo sea una barrera para asistir.

Equilibrar las responsabilidades de liderazgo con el tiempo personal es difícil, especialmente con la difusa línea entre el trabajo y la vida personal debido a la conectividad digital. Encontrar un tercer lugar es vital: sirve como un refugio para fomentar la creatividad, mantener el equilibrio y mejorar el bienestar, lo que en última instancia aumenta tu efectividad como líder.

Para comenzar, comienza reflexionando sobre tus preferencias y necesidades. Considera las actividades que te traen alegría y relajación. Ya sea leer, socializar, estar en la naturaleza o explorar nuevas cocinas, identificar lo que resuena contigo guiará tu búsqueda. Piensa en el ambiente que te calma: ¿Te sientes mejor en entornos bulliciosos con ruido de fondo o prefieres lugares tranquilos para la introspección? También evalúa cuán lejos estás dispuesto a viajar y cómo puedes integrar tu tercer lugar en tu rutina diaria.

¿Qué espacios pueden ser terceros lugares?

  • Bibliotecas y Librerías: Ambientes tranquilos y acogedores ideales para leer, estudiar o asistir a eventos comunitarios como clubes de lectura o charlas de autores.
  • Parques y Espacios al Aire Libre: Entornos naturales donde puedes disfrutar del aire fresco, hacer ejercicio y contemplar paisajes.
  • Centros Comunitarios: Lugares que albergan diversas actividades, como clases de fitness, talleres de arte y reuniones sociales, fomentando el compromiso comunitario.
  • Refugios de Animales: Si amas a los animales, este es un maravilloso modo de llenarte de energía y retribuir a la comunidad cuidando a los animales y dándoles amor.
  • Cafeterías: Populares por su ambiente relajado, ofrecen un espacio para disfrutar de café y aperitivos, y a veces incluso para trabajar o socializar de manera casual.

Estos ejemplos resaltan la diversidad de los terceros lugares, cada uno atendiendo a necesidades únicas. La clave es encontrar un lugar que se alinee con tus intereses, proporcione comodidad y te permita recargar energías fuera de las presiones del trabajo y el hogar.

¿Qué beneficios proporcionan los terceros lugares?

  • Recargar y Rejuvenecer: Estos santuarios proporcionan una oportunidad vital para alejarse del ajetreo diario, aliviar el estrés, ganar una nueva perspectiva y regresar a tu rol con energía y claridad renovadas.
  • Estimular la Creatividad e Innovación: La exposición a nuevas experiencias y perspectivas en terceros lugares puede estimular ideas frescas, fomentando la creatividad esencial para mantenerse a la vanguardia en industrias competitivas.
  • Promover el Equilibrio entre la Vida Personal y Profesional: Priorizar intereses personales y bienestar en un tercer lugar mejora la resiliencia general y la salud mental, lo que mejora la toma de decisiones y la productividad.

Un tercer lugar es una inversión estratégica en efectividad como líder y en satisfacción personal. Empodera para liderar con autenticidad, creatividad y resiliencia, promoviendo un enfoque equilibrado que beneficia tanto eñ desempeño profesional como el bienestar personal. Esto puede allanar el camino para una cultura organizacional más saludable y un éxito sostenible en tu trayectoria de liderazgo.

Las bibliotecas públicas están experimentando un renacimiento como lugares de encuentro favoritos y lo que se denomina “tercer lugar”

Butautaite, Margo. «Public Libraries Are Becoming Favorite Hangout Places And The So-Called ‘Third Place‘.» Bored Panda, 2024. https://www.boredpanda.com/genz-millennials-library-love/

Este cambio se debe a que las bibliotecas modernas ofrecen tecnologías avanzadas, espacios cómodos para la lectura, una gran selección de libros sobre cualquier tema y eventos divertidos para socializar y aprender nuevas habilidades.

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando oye la palabra «biblioteca»? ¿Los libros viejos y polvorientos, un cierto olor nostálgico o tal vez los lentos ordenadores que emiten sonidos impíos al intentar cargar páginas web? Por suerte, para muchas bibliotecas todo eso son recuerdos lejanos, ya que están equipadas con las tecnologías más recientes, cómodos sillones para leer una gran selección de libros sobre cualquier tema e incluso divertidos eventos donde la gente puede socializar y adquirir una nueva habilidad. No es de extrañar que las bibliotecas se estén convirtiendo en el nuevo lugar de moda entre la generación del milenio y la generación Z.

Los millennials y la Generación Z están redescubriendo el placer de visitar bibliotecas, no solo por los libros, sino también por las experiencias y conexiones sociales que ofrecen. La Asociación Americana de Bibliotecas ha compartido que hay un aumento en el número de jóvenes que poseen tarjetas de biblioteca. Además, las bibliotecas ya no son solo sobre libros; se han convertido en espacios multifuncionales que atraen a personas con diversos intereses.

Las bibliotecas públicas han evolucionado de ser lugares tranquilos y centrados en los libros a convertirse en vibrantes espacios comunitarios. Aunque la información está disponible instantáneamente en la era digital, las bibliotecas mantienen su atractivo como espacios físicos para explorar y conectar con la literatura. El encanto de pasear por estanterías de libros y la espera por ejemplares añaden un toque romántico a la experiencia de la biblioteca.

Actualmente, las bibliotecas no se limitan solo a los libros. Aunque la lectura puede ser un pasatiempo divertido, muchas personas encuentran desafiante esta actividad, especialmente si no estaban interesadas en los libros durante su crecimiento. Sin embargo, esto no impide que la gente acuda a la biblioteca. Se ha convertido en un espacio seguro donde las personas pueden encontrar paz y tranquilidad, un refugio en un mundo ajetreado. Para aquellos que no están interesados en zonas de silencio, las bibliotecas a menudo ofrecen espacios donde los jóvenes pueden socializar, jugar y hasta hacer música.

La popularidad de las bibliotecas es evidente en las redes sociales. Hay cientos, si no miles, de videos con leyendas como «Pasa un día en la biblioteca conmigo» o «Las bibliotecas más hermosas en…». Los jóvenes acuden allí para experimentar la belleza de una tarea aparentemente mundana como recoger libros o escribir en sus diarios y hacer listas de compras. Pero, al fin y al cabo, las mentes más brillantes que escribieron libros increíbles también necesitaban comprar comida para gatos y papel higiénico en algún momento.

Lamentablemente, tanto los millennials como la Generación Z carecen severamente de dicho espacio debido a la falta de recursos financieros: simplemente no pueden permitirse pagar por clases o reunirse con amigos para tomar un café algunas veces al mes. De repente, estas generaciones comenzaron a comprender el significado de «tenemos comida en casa». ¡Todo es tan caro! Mientras tanto, ¡las bibliotecas son gratuitas!

Este fenómeno refleja una tendencia más amplia hacia la valoración de los “terceros lugares”, espacios públicos y comerciales que no son ni el hogar ni el trabajo, que son cruciales para construir lazos comunitarios y fomentar la cohesión social.

Las bibliotecas pasan página: siguen dedicándose a los libros, pero adoptan un nuevo papel como «tercer espacio» comunitario.

Libraries turning the page: They’re still in the business of books, but embracing new role as community ‘third space’. Daily Hampshire Gazette, Published: 03-22-2024

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Las bibliotecas han evolucionado para convertirse en espacios comunitarios dinámicos donde las personas pueden reunirse, aprender y compartir experiencias. Son lugares que no solo ofrecen acceso a información, sino también conexiones humanas y oportunidades de crecimiento personal.

En un día típico en la Biblioteca Forbes, las personas pueden ser encontradas acostadas en el césped, participando en clubes de lectura y otros programas, sacando libros o tal vez un ukelele, y charlando con amigos y desconocidos.

Esta no es la imagen tradicional de una biblioteca que viene a la mente, aquella de estudio silencioso y solitario y susurros apenas audibles entre paredes de libros.

Aunque los libros y el aprendizaje siempre permanecerán en el centro de cualquier biblioteca, en los últimos años las bibliotecas han evolucionado hacia una especie de «plaza de la ciudad cubierta», como lo describe Adam Novitt, director de la Biblioteca Lilly de Florence, donde las personas pueden reunirse para socializar, asistir a talleres y presentaciones, y aprender unos de otros.

Según Janet Ryan, jefa de programación y alcance en la Biblioteca Jones de Amherst, aunque el rol tradicional de la biblioteca como lugar para tomar prestados libros ha crecido para incluir otros medios como audiolibros y películas, con el tiempo se ha convertido en un «tercer espacio» realmente importante, no es el hogar ni el trabajo, donde las personas pueden reunirse, leer una revista y encontrarse con amigos.

A diferencia de los lugares comerciales, no hay obligación de comprar un café o pedir un bollo para sentirse cómodo en ese espacio. Las bibliotecas en el oeste de Massachusetts facilitan este ambiente centrado en la comunidad, creando espacios cómodos para que los adolescentes pasen el rato, instalando senderos de flores silvestres al aire libre y ofreciendo más programación y eventos.

Katya Schapiro, directora de la Biblioteca Pública de Easthampton, señala que las bibliotecas son uno de los últimos espacios gratuitos disponibles en nuestra sociedad y funcionan como un lugar de encuentro comunitario.

Las bibliotecas han adaptado sus servicios para satisfacer las necesidades cambiantes, incluyendo la creación de espacios al aire libre, una buena ventilación y la entrega en la acera. Además, la flexibilidad en el uso del espacio para diversas actividades es cada vez más importante.

Aunque la función fundamental de cualquier biblioteca siempre ha sido prestar libros, en la actualidad las bibliotecas han expandido su papel en un mundo post-internet, donde la información está disponible abundantemente a través de dispositivos electrónicos.

Las bibliotecas no solo proporcionan acceso a información, sino que también sirven como lugares para la comunicación entre personas, muchas veces a través de programas y actividades grupales. El intercambio de información y experiencias entre pares es fundamental, como se ve en grupos de discusión como el de «Voces Queer» en la Biblioteca Lilly.

Además, muchas bibliotecas han creado «bibliotecas de cosas», donde los usuarios pueden tomar prestados objetos diversos, desde instrumentos musicales hasta herramientas de jardinería, lo que promueve la exploración y el aprendizaje más allá de los libros.

Creación de capital social: de que manera las bibliotecas ayudan a las comunidades a conectarse

Programming Librarian. «Building Social Capital: How Libraries Are Helping Communities Connect», 12 de junio de 2023. https://programminglibrarian.org/articles/building-social-capital-how-libraries-are-helping-communities-connect.

Las bibliotecas de todo tipo están asumiendo nuevas funciones y responsabilidades. A través de sólidas agendas de programación, están en el centro de los esfuerzos de construcción de la comunidad en todo Estados Unidos.

Como parte de la Evaluación del Impacto Nacional de los Programas Públicos de Bibliotecas (NILPPA), Knology se sentó con asesores de todo el sector bibliotecario para debatir sobre el impacto que las bibliotecas pretenden tener en las comunidades a las que sirven. Durante estas discusiones, también intercambiamos ideas sobre las formas de realizar un seguimiento de estos impactos en diversos ámbitos de la vida comunitaria. De estas conversaciones surgieron dos ideas importantes:

Ámbitos de impacto

Ámbitos específicos en los que los programas bibliotecarios pueden marcar diferencias significativas en la vida de las personas. Definimos nueve de ellos. Las bibliotecas pueden ayudar a crear: (1) comunidades conectadas; (2) comunidades informadas; (3) comunidades creativas; (4) comunidades comprometidas cívicamente; (5) comunidades saludables; (6) comunidades económicamente vitales; (7) comunidades acogedoras; (8) comunidades alegres; (9) comunidades solidarias.

Indicadores

Formas de medir el impacto real de la programación de las bibliotecas. Estos indicadores nos permiten determinar si los programas tienen o no los efectos previstos.

En esta primera entrada, nos centraremos en nuestro primer ámbito de impacto: las comunidades conectadas.

¿Qué son las comunidades conectadas?

La palabra «conectado» puede significar muchas cosas para muchas personas. Para la NILPPA, definimos las comunidades conectadas como aquellas con altos niveles de capital social. «Capital social» es un término muy utilizado en sociología, con varias definiciones. Para la NILPPA, seguimos la definición de capital social de Robert Putnam como «los beneficios intangibles a los que las personas acceden a través de las relaciones sociales y, en particular, a aquellas normas y redes que facilitan la confianza, la cooperación, la reciprocidad y la acción colectiva» (parafraseado de Putnam, 1995). Es decir, las comunidades con fuertes conexiones (alto capital social) siguen normas mutuamente acordadas y retribuyen a los demás y a la comunidad en su conjunto. Esto puede contribuir a otras áreas de impacto como el compromiso cívico, la acogida de los recién llegados y el cuidado de los demás.

Ejemplo: Historia local en la Biblioteca Pública de Brooklyn.

La Biblioteca Pública de Brooklyn, en Nueva York, lleva a cabo un programa en el que alumnos de 4º a 12º curso exploran la historia de su zona a través de documentos de archivo. El personal del Centro de Historia de Brooklyn de la biblioteca trabaja con los estudiantes durante las excursiones y las visitas escolares en un proyecto de investigación de un semestre de duración. Aunque el objetivo principal del programa es desarrollar las habilidades de investigación, en las encuestas de evaluación los jóvenes también informaron de que se sentían más conectados con Brooklyn y más conscientes de cómo los acontecimientos del pasado siguen afectando a su comunidad en la actualidad.

Los estudiantes participantes también se sintieron más vinculados a su comunidad local, desarrollando su identidad como habitantes de Brooklyn y no sólo como personas que viven allí. Estos estudiantes estaban motivados para ser una fuerza de cambio a la hora de abordar los problemas actuales de su comunidad, como la exclusión social, la gentrificación y los efectos desiguales de COVID-19. En este caso, el capital social (los estudiantes) ha sido un factor clave. En este caso, el capital social (la conexión de los estudiantes con su comunidad local) abre la puerta a la reciprocidad (devolver algo a la comunidad) y a la acción colectiva.

¿Cómo puede hacer que su comunidad esté más conectada?

Brooklyn Connections es un programa que requiere mucho tiempo y que es posible gracias a la dedicación del personal, la financiación de socios sin ánimo de lucro y la coordinación con las escuelas participantes. Pero el papel de las bibliotecas como «tercer espacio» las sitúa en una buena posición para conectar a las personas entre sí y con la comunidad que comparten, incluso con recursos más limitados. Las bibliotecas pueden ayudar a construir capital social creando espacios y programas que fomenten las interacciones entre los usuarios y poniendo en contacto a las personas con quienes no pertenecen a sus grupos habituales (es decir, personas a las que no consideran familia, amigos o compañeros de trabajo). Algunos ejemplos concretos son

  • Programas dirigidos a públicos diversos, que reúnen a personas que podrían no interactuar con tanta frecuencia fuera de la biblioteca, y que dan lugar a nuevas conexiones entre miembros de la comunidad que anteriormente podrían haberse considerado extraños.
  • Proyectos cooperativos que ayuden a los participantes a verse a sí mismos como parte de un todo mayor, como reunir a la gente para crear un jardín comunitario o un StoryWalk.
  • Programas centrados en el debate de los problemas a los que se enfrenta la comunidad (como los debates celebrados a través de la iniciativa Libraries Transforming Communities de la ALA), que pueden reforzar las normas en torno a la comunicación constructiva y la colaboración.

Pongámoslo en práctica.

Nos interesa saber más sobre cómo cree que las bibliotecas pueden crear comunidades más conectadas. ¿Cómo ayudan los programas de su biblioteca a crear capital social dentro de la comunidad? ¿Qué asociaciones tiene que le ayuden a alcanzar este objetivo? ¿Y de qué otra forma podrían las bibliotecas forjar conexiones comunitarias más fuertes?

El papel del lugar en la creación creación de grandes bibliotecas públicas

Slingsby, Lisa. «The Role of Place Making in the Creation of Great Public Libraries». Text. ALIA Library, 7 de febrero de 2019. https://read.alia.org.au/role-place-making-creation-great-public-libraries.

La forma de reunir y consumir conocimientos está cambiando rápidamente que ponen a prueba el papel de las bibliotecas, creando espacios donde todo el mundo es libre para descubrir posibilidades. Fundamentalmente se trata de:

  • Crear lugares seguros y acogedores donde todos puedan reunirse, aprender, compartir y crecer
  • Liderar cambios positivos a través de asociaciones y trabajo en equipo con las empresas, la comunidad y el gobierno
  • Reforzar la capacidad de nuestra creciente comunidad
  • Fomentar la lectura y el aprendizaje permanente
  • Construir una organización excepcional e innovadora

En estos nuevos espacios el visitante es lo primero, las personas son el centro, de este modo todo el centro se enfoca a las personas, donde se apoya a las personas y a sus necesidades y se fomentan las visitas, para ello las biblioteca favorecen:

  • Crear una sensación de bienvenida
  • Facilidad de acceso
  • Suministro fluido de información
  • Espacio para las personas y sus cerebros
  • Nos encantan los libros, pero…