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La casa estaba llena de libros

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«Gracias al tío amante de la lectura, la casa estaba llena de libros que se amontonaban por todas partes, crecían como una flora indomable y se reproducían en el secreto de la noche. Nadie censuraba o guiaba mis lecturas; así, leí al Marqués de Sade a los nueve años, pero sus textos eran demasiados avanzados para mi edad, ya que el autor daba por sabidas cosas que yo ignoraba por completo, me faltaban referencias elementales»

«Amor» de Isabel Allende

Encuentro casual leyendo el mismo libro

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“Se llama Pilar Sanchez y la conoció seis meses atrás en un parque, un encuentro puramente casual a última hora de la tarde de un día de mediados de mayo, el encuentro más inverosímil que quepa imaginar. Ella sentada en el césped, leyendo un libro, y él también sobre la hierba con otro libro en la mano, que por casualidad era el mismo que ella tenía, en la misma edición de bolsillo, con idéntica portada, El gran Gatsby, que él leía por tercera vez desde que su padre se lo regaló al cumplir dieciséis años. Llevaba allí veinte o treinta minutos, enfrascado en la lectura y por tanto ajeno a todo lo que le rodeaba, cuando oyó que alguien reía. Se volvió y, en aquella primera y fatal visión, mientras ella le sonreía allí sentada señalando el título de su libro, él calculó que aún no había cumplido los dieciséis, sólo una niña, en realidad, y de poca estatura además, una adolescente menuda que llevaba vaqueros muy cortos y ajustados, sandalias y una brevísima camiseta, el mismo atuendo de cualquier otra chica medianamente atractiva de la parte baja de aquella Florida destellante de sol. Casi una criatura, se dijo, y sin embargo ahí estaba con los tersos miembros desnudos y un rostro despierto y sonriente, y él, que rara vez sonríe a nada o a nadie, la miró a los ojos negros y vivaces y le devolvió la sonrisa.”

“Sunset Park” de Paul Auster

 

Dewey Decimal and the Librarians

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Dewey Decimal and the Librarians era una banda de pop de St Paul en Minesota que se formó en el año 1963, poco más se sabe de esta banda que grabó un disco en el aó 1963-64 y poco después desapareció. Afortunadamente hay un vídeo de la banda tocando ‘Winkin, Cegaton y Nod «en el 25 aniversario del curso del 1964 en Macalester College.

Los miembros de la banda era Dave Howard (bass vocals), Pete Malen (tenor vocals), Bob Stimson (guitar, banjo, baritone vocals), Don McKenzie (guitar, baritone vocals), Bruce Norback (bass), Dave Bloom (bass), Dave Campbell (drums)

Dewey Decimal and the Librarians. «Daddy Roll ‘Em»

 

 

 

 

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’

 

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«¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida».

Fragmento del discurso de Federico García Lorca en la inauguración de la biblioteca de su pueblo, Fuentevaqueros (septiembre de 1931).

Perfume para libros electrónicos

 

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Smell of Books

Smell of Books

Una de las cosas que frecuentemente se dicen de los libros electrónicos por parte de aquellas personas más afines a los formatos impresos, es que se pierde esa  sensación material del libro, el tacto y el olor. Hace ya unos años apareció esta noticia donde una empresa denominada «Smell of Books» había ideado unas fragancias para que tuvieramso lo mejor de ambos mundo, la ventaja de lo digital y el olor que tiene un libro. La empresa anunciaba este producto como

 «¿No lees libros electrónicos porque les falta el olor? ¿Su Kindle deja la sensación que hay algo que falta en su experiencia de lectura? Si eres reacio a leer en un dispositivo de lectura electrónico no estás solo… amantes de los libros de todo el mundo se han resistido a los libros digitales, ya que todavía no pueden llegar a compararse con la experiencia de leer un buen libro de papel antiguo. Pero todo esto está cambiando gracias «Smell of Books» ™, un nuevo y revolucionario aerosol  potenciador del olor de los libros electrónicos. Por fin puedes disfrutar de la lectura de libros electrónicos, sin renunciar al olor que tanto amas. Con «Smell of Books» puedes tener lo mejor de ambos mundos, las ventajas de leer en un libro electrónico y el olor de su libro de papel favorito.»Smell of Books» es compatible con una amplia gama de dispositivos de lectura electrónica y formatos de libros electrónicos y es 100% compatible con DRM. Ya puede leer sus libros electrónicos en un Kindle, Tablet o teléfono inteligente utilizando su aplicación favorita de lectura, «Smell of Books»

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Además proponía diversos olores

Classic Musty Scent (‘Clásica fragancia a moho’): Para los que extrañan la agradable sensación de estornudar a cada vuelta de página. Literalmente “es como tener las obras completas de Shakespeare en una lata”. No apto para alérgicos.

Crunchy Bacon Scent (‘Fragancia a bacon crujiente’): “Una alternativa baja en colesterol para la lectura durante el desayuno”. No recomendada para vegetarianos. Además nos advierten que no está aceptada por la ley judía (nokosher).

Eau, You Have Cats (‘Fragancia, Usted tiene gatos’): Diseñada a partir del aroma concentrado de 20.000 libros de segunda mano. Para los que aman los libros y los animales por igual: “como tomar prestado un libro de la casa de la abuela”. Eso sí, para uso en lugares bien ventilados y, ojo, porque los gatos macho pueden reaccionar mal.

New Book Smell (‘Olor a libro nuevo’): Para los que disfrutan con el olor a libro recién salido de la imprenta, es decir, fragancia de papel, tinta y pegamento. Menos mal que nos advierten de que inhalar pegamento puede producir mareos y otros efectos secundaros…

Scent of Sensibility (‘Fragancia a sensibilidad’): ¿Eres un apasionado o, mejor, apasionada de las novelas de Jane Austen? Pues ésta es tu fragancia (especialmente dirigida a mujeres): una brisa con olor a violetas, caballos y popurrí. Para sentarse a leer junto al fuego con una taza de té caliente. Atentos a las recomendaciones de uso: para libros femeninos de ficción, no debe utilizarse con libros de no ficción como los de James Bond o Hunter S. Thompson.

Evidentemente esto era una broma «Un fake», pero lejos de esto lo que si es una realidad es el dispositivo Smell-o-phone diseñado por David Edwards, un profesor de la Universidad de Harvard que conecta olores y canciones para libros  digitales.  El artilugio de su compañía «oPhone» contiene todas las fichas de olor destinados a ser mezclado hasta que coincida con el olor específico indicado por el archivo del libro. Para que esto funcione el eBook viene con «etiquetas de olor», y siempre y cuando se está accediendo a los archivos en un dispositivo inteligente conectado al oPhone, el artefacto puede desprender los olores indicados por esas etiquetas (por ejemplo el aroma de las frutas o flores) Es sin duda un gadget de nicho, pero tiene cierto atractivo seriamente futurista.

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Bibliotecarios detenidos – desaparecidos: Presentes!!.

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Cancino, Norma Viviana and Franco, Miriam and Kuschevatzky, José and Solari, Tomás. Bibliotecarios detenidos – desaparecidos: Presentes!!.  Bibliotecarios y trabajadores de bibliotecas detenidos-desaparecidos en Argentina., 2012 [Preprint]

Texto completo

Pensar en bibliotecarios con militancia político-partidaria, resulta difícil ya que nuestra formación académica se encarga de evitar toda posible asociación con una práctica de tipo política, sea esta, partidaria o social. Casi de manera indeleble la práctica profesional se promueve alejada de todo tipo de participación. Aún, cuando todos reconocemos el innegable impacto social de las bibliotecas, los libros, la cultura, desconocemos o disimulamos su dimensión política. Mucho más la que involucra al profesional bibliotecario. Creemos que reconstruir y recuperar la militancia de los compañeros bibliotecarios -desaparecidos o sobrevivientes-, su compromiso social y profesional, nos ayuda a recuperar -a su vez- la profesión como una cuestión de compromiso social y político con la historia que nos toque en suerte, a darnos cuenta que no podemos ser espectadores asépticos. Y que aún podemos -los bibliotecarios- ser también activos protagonistas y promover en los futuros profesionales un cambio de actitud frente a nuestro tiempo histórico.

Ver página web en el blog Utopía

Su otra esposa: Una película sobre la profesión de documentalista

Su otra esposa. (1957) Género: Comedia – Nacionalidad: USA – Director: Walter Lang- Actores: Spencer Tracy, Katharine Hepburn, Tit. Orriginal Desk set

Una película sobre la profesión de documentalista

Argumento: En un importante canal de televisión se ha puesto en marcha un plan de informatización al servicio de documentación, cuya responsable es la señorita Bunny, una mujer eficaz que de forma manual es capaz de memorizar y obtener cualquier tipo de información que se le solicite. El encargado de modernizar el sistema es el ingeniero Richard Summer, un hombre de fuerte personalidad que infravalora el sistema antiguo de Bunny, resaltando los valores del ordenador.

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El papel de la biblioteca como librería y medio de visibilidad de libros y autores

 

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Tienda de libros usados en Fruitville Public Library (USA)

 

«Para sobrevivir en la era digital, las bibliotecas deberían ser más como librerías, creando un entorno acogedor y pausado, y las librerías deberían parecerse más a las bibliotecas, que ofrecen espacios y programas comunitarios. Ambos deben pensar creativamente sobre cómo proporcionar las cosas que los vendedores en línea no pueden ofrecer.»

Muchael Scott

 

Todo tipo de bibliotecas están experimentando cambios en la forma en que son percibidas por sus comunidades y la sociedad en general. Además de promover el amor por el libro y la lectura, las bibliotecas fomentan un fuerte sentido comunitario, que los bibliotecarios enriquecen ofreciendo ayuda práctica en multitud de temas, como talleres para ayudan a los ciudadanos a rellenar formularios sobre impuestos, contratar un seguro privado o el aprendizaje de habilidades informáticas. Frente a la necesidad de competir por la reducción de los presupuestos y con ánimo de remarcar su valor en la era digital, las bibliotecas están decididas a demostrar que pueden responder rápidamente a las necesidades de los contribuyentes para mantenerse relevantes. De este modo las bibliotecas se están reinventando a sí mismas como lugares  vibrantes de sus ciudades, proporcionando las bases como centros de formación tecnológica y de apoyo a la sostenibilidad de la economía local. En consonancia con ello, los bibliotecarios están redefiniendo cual es su tarea y responsabilidades en la era digital, por lo cual muchas bibliotecas públicas están viendo una oportunidad para llenar el vacío creado por la pérdida de las librerías tradicionales, proporcionando talleres de escritura, maquetación, marketing  y edición digital  a los futuros autores, asumiendo el servicio de librería en el ámbito local adaptando cada vez más sus colecciones y servicios a las demandas de los usuarios, a los que ahora incluso algunos expertos definen como clientes.

Muchas ciudades y pueblos pequeños no disponen de librerías, pero la mayoría si tienen una biblioteca. Los autores están tomando conciencia del valor y los beneficios que tienen las bibliotecas como mecanismos de visibilidad de sus obras. Algunos datos apuntan a que un 25 de toda la producción editorial la absorben las bibliotecas. Por ello los autores  están teniendo en cuenta la importancia de estar presentes en las bibliotecas y hacer que sus libros estén a disposición de la gente. Especialmente aquellos autores que publican sin la mediación de una editorial y sin los potentes mecanismos de marketing que ofrecen las grandes editoriales.

Librerías y bibliotecas han jugado un papel importante en la educación a lo largo de muchas décadas, con la llegada de la digitalización se está produciendo un reposicionamiento de los agentes implicados en el ecosistema del libro, ya que con el nuevo formato, los libros no necesitan de un espacio físico, y por otro lado los escritores sobre todo aquellos que publican de forma independiente necesitan canales para la visibilidad a través de diversos puntos de venta. Uno de ellos puede ser la biblioteca, ya muchos de las plataformas que ofrecen sus servicios en bibliotecas permiten incorporar en el catálogo un botón de compra denominado «Buy now» (Comprar ahora) para que los lectores puedan adquirir  el libro que están consultando, bien porque desean leerlo inmediatamente y en ese momento no está disponible para el préstamo y e, o bien porque lo han leído y quieren comprarlo. De esta manera las bibliotecas pueden servir de apoyo a la visibilidad y promoción de los autores locales, ofreciendo un servicio adicional, que además contribuye al apoyo a la economía de su comunidad y a la sostenibilidad de la biblioteca, ya que parte de el ingreso de la venta -normalmente el 10%- repercute en la biblioteca para poder poder adquirir nuevos materiales. Pero este fenómeno no se circunscribe  únicamente al entorno digital.

Según Muchael Scott, para sobrevivir en la era digital, las bibliotecas deberían ser más como librerías, creando un entorno acogedor y pausado, y las librerías deberían parecerse más  a las bibliotecas, que ofrecen espacios y programas comunitarios. Ambos deben pensar creativamente sobre cómo proporcionar las cosas que los vendedores en línea no pueden ofrecer.

La librería de los Amigos de la Biblioteca Pública de Fruitville, es asistida por voluntarios y vende libros usados en buen estado y otros productos como rompecabezas que están disponibles para su compra a precios sorprendentemente bajos. El único propósito de la institución es proporcionar apoyo y mejorar la calidad de los servicios de biblioteca al público. Cada biblioteca en el Sistema de Bibliotecas del Condado de Sarasota cuenta con un grupo de amigos de la biblioteca y todos ellos funcionan de forma similar.

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Friends of the library Bookstore en Selby Public Library

La librería de Selby library, invita a entrar y navegar entre los miles de libros de todos los géneros, permitiendo a los usuarios a abastecerse de su lectura de verano, buscar libros de cocina interesantes, clásicos fuera de imprenta y títulos únicos que desafían un género establecido a precios bajos. La biblioteca además también vende otros artículos donados que no son libros como joyas, arte, accesorios y materiales cerámicos.

En la biblioteca pública Arlington Heights, se puede pedir una copia adicional de cualquier libro de los que están disponibles en el catálogo. Con esta política se pretende eliminar la frustración propia de las largas esperas. La librería de la biblioteca ocupa parte del primer piso, y está equipada con asientos cómodos , máquinas expendedoras y, sobre todo, una gran cantidad de productos en venta.La biblioteca también vende libros usados, estos provienen en su mayoría de bestseller expurgados que tuvieron una alta demanda, y de los cuales la biblioteca disponía de varios ejemplares que cuya demanda declinó después de un 1 año o año y medio de una fuerte demanda como suele ocurrir con este tipo de libros, es el caso de libros como «Cincuenta sombras de Grey», de los que la biblioteca poseía 36 ejemplares que ahora están a la venta en la librería de la biblioteca, junto a otros que han tenido baja circularon, materiales donados y libros  que ya cumplieron su ciclo de demanda. «Una biblioteca tiene un espacio limitado, por lo que casi hay  que pensar en ella como una tienda, y lo que tengamos en las estanterías debe ser aquello que la gente quiere», dijo Jason Kuhl, el director ejecutivo de la Biblioteca de Arlington Heights.

También las bibliotecas tiene por lo menos un club de lectura, si no dos o más, y lo que cualquier autor quiere es promover su libro en la mayor cantidad posible de los clubes de lectura. De este modo las bibliotecas están asumiendo su responsabilidad de proporcionar la oportunidad de descubrir las obras literarias de mérito, ya sea los clásicos, o las novelas de ficción más recientes.

Mientras que los libros impresos, tanto de ficción y no ficción, todavía constituyen la mayor parte de las colecciones de la biblioteca. Los planes de renovación del edificio rara vez incluyen la ampliación del espacio para productos impresos. En lugar de ello, muchas bibliotecas están sacrificando sus colecciones y adaptando su espacio para dar cabida  programas de formación tecnológica, así como salas versátiles para conferencias, espacios para usos privados para el emprendimiento y la generación de nuevas ideas, lugares tranquilos frecuentemente solicitados por los diferentes colectivos de usuarios que necesitan un espacio para definir sus propuestas. El sentido de comunidad en las bibliotecas significa que los lectores van allí por una variedad de razones,  no sólo a buscar libros.  Según Michael Scott «Cada vez más, estos lugares también están llenando otra necesidad crítica en nuestras comunidades, proporcionando un refugio para aquellos que buscan una conexión comunal en un mundo cada vez más aislado»

Gretchen Caserotti, el director adjunto de los servicios públicos en la biblioteca pública en Darien, Connecticut., Dijo: «Estamos tremendamente emocionados con el cambio radical en las bibliotecas que permite repensar nuestro modelo en un mundo nuevo. La biblioteca debe ser como se suele decir, un tercer lugar – usted tiene su casa, el trabajo o la escuela, y luego la biblioteca,  que es el centro y el corazón de la comunidad», además apostilló «Nuestro personal está comprometido al 100 por ciento con la hospitalidad, el servicio al cliente y es gente tan acogedora que es como si ellos les invitaran a su propia casa». El término «Tercer lugar fue acuñado por Ray Oldenburg, autor del libro The Great Good Place, para describir cualquier entorno exterior de la casa y el lugar de trabajo (primer y segundo lugares, respectivamente), donde la gente se reúne para una conexión interpersonal más profunda. Terceros lugares incluyen, por ejemplo, lugares de culto, centros comunitarios, o bibliotecas. los terceros lugares, de acuerdo con Oldenburg, son de vital importancia para fortalecer el tejido social en las comunidades, ya que facilitan el intercambio saludable de ideas y proporcionan un lugar público para el debate y participación de la comunidad. Todo ello representa la convergencia que se está llevando a cabo entre el papel tradicional que las bibliotecas han desempeñado durante mucho tiempo y el que están desarrollando en el mundo virtual.

Bibliografía consultada

Are Libraries the New Bookstores? Winter und Boxed June 7, 2016 By Guest

How Libraries and Bookstores Became the New Community Centers newgeography by Michael Scott 01/30/2012

Libraries See Opening as Bookstores Close The New York Times By Karen ann AREN ANN Culloitadec. 27, 2012

The Future of Libraries and Bookstores lies in their own Past «Big think by KristenN Winkler

Alonso Arévalo, Julio. Vázquez Vázquez, Marta. “La biblioteca como editora de contenidos”. En: Métodos de información (MEI), II Época, Vol. 6, nº 11 2015, pp. 201-213. DOI:http://dx.doi.org/10.5557/IIMEI6-N11-201213 Texto completo

Alonso Arévalo, Julio (2016). «La biblioteca en proceso de cambio». BiD: textos universitaris de biblioteconomia i documentació, núm. 36 (juny) . <http://bid.ub.edu/es/36/arevalo.htm>. DOI: http://dx.doi.org/10.1344/BiD2016.36.12 [Consulta: 16-06-2016].

Okerson, A. and A. Holzman (eds). [e-Book] The Once and Future Publishing LibraryWashington, Council on Library and Information Resources, 2015. Texto completo

 

Un grito de amor desde el centro del mundo

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Kyoichi Katayama. «Un grito de amor desde el centro del mundo». Madrid: ALFAGUARA, 2004

La historia se desarrolla como un flashback a través de los ojos de Saku mientras él y los padres de Aki viajan a Australia para esparcir las cenizas de Aki en el lugar que ella siempre quiso visitar.En una pequeña ciudad del sur de Japón, Sakutaro «Saku» Matsumoto y Aki Hirose, compañeros de clase desde la secundaria, se convierten en estudiantes de secundaria. Durante este tiempo comienzan a salir y tienen conversaciones acerca de la idea de lo que es realmente el amor, comienzan después de que el abuelo de Saku les cuenta su propia historia de amor. Después de un viaje a los dos llevan a una isla abandonada, Aki descubre que tiene leucemia, lo que limita sus posibilidades de salir a la calle o ver Saku. Una vez Saku se entera de la verdad, él compra los billetes de avión para llevar a Aki a Uluru (Ayers Rock), Australia; un lugar que ella siempre había querido visitar, después de perderse el viaje escolar cuando iban a ir ahí.

EXTRACTOS

Mi casa estaba dentro del recinto de una biblioteca municipal. El pabellón, de dos plantas, de estilo occidental, anexo al edificio principal, databa de la época Rokumeikan, o de Taishô, o por ahí. El hecho, y no es broma, es que lo habían catalogado como edificio de interés histórico y que sus moradores no podían hacer obras a su antojo. Que tu casa forme parte del patrimonio cultural de una ciudad puede parecer fabuloso, pero lo cierto es que, para quien la habita, no lo es tanto. De hecho, mi abuelo acabó diciendo que aquél no era sitio apropiado para un viejo y se mudó, él solo, a un apartamento reformado. Y una casa incómoda para un anciano lo es para cualquiera, independientemente de su sexo y edad. Con todo, mi padre sentía una inexplicable pasión por el edificio, pasión que, a mi parecer, había acabado transmitiendo en gran medida a mi madre. Un gran fastidio para un niño, la verdad.

Desconozco en qué circunstancias mi familia había empezado a vivir allí. Dejando aparte la excentricidad de mi padre, seguro que algo tuvo que ver el hecho de que mi madre trabajara en la biblioteca. O tal vez se debió a los buenos oficios de mi abuelo, que en el pasado había sido diputado. En todo caso, a mí jamás me interesaron los pormenores de nuestros aciagos orígenes en aquel lugar, así que nunca me tomé la molestia de preguntárselo a nadie. En el punto más cercano, mi casa distaba de la biblioteca unos escasos tres metros. Por lo tanto, desde la ventana de mi habitación, en el primer piso, podía leer el libro que estaba leyendo la persona sentada junto a la ventana. Bueno, esto es una exageración.

Con todo, yo era un buen hijo y, en la época de mi ingreso en secundaria, solía ayudar a mi madre en las horas que me dejaba libre mi actividad escolar del club. Los sábados por la tarde, domingos y demás festivos, días de gran afluencia de lectores, yo me sentaba en recepción e introducía en el ordenador el código de barras de los libros, o cargaba en el carrito las devoluciones y las colocaba de nuevo en las estanterías con la diligencia propia del Giovanni de Tren nocturno de la Vía Láctea. Claro que, como la nuestra no era una familia necesitada, sin padre, a cambio de mi trabajo yo recibía una paga. Y casi todo el dinero que me daban me lo gastaba en cedés.

«En tercero volvimos a ir a clases distintas. Sin embargo, como ambos seguimos siendo delegados, tuvimos la oportunidad de vernos una vez por semana, en las reuniones de representantes de los alumnos que hacíamos después de las clases. Además, desde finales del primer trimestre, Aki empezó a venir a estudiar a la biblioteca. Durante las vacaciones de verano, acudió casi todos los días. También yo, una vez finalizaron los torneos municipales y, con ellos, los entrenamientos de kendo, empecé a ir a la biblioteca a ganarme la paga. Además, por las mañanas me acostumbré a preparar el examen de ingreso en bachillerato en la sala de lectura, que disponía de aire acondicionado. Por lo tanto, las ocasiones de estar juntos aumentaron y Aki y yo estudiábamos juntos, o bien, en los descansos, charlábamos mientras saboreábamos un helado.»

«Con el ordenador de la biblioteca, busqué libros que hablaran sobre la leucemia y me leí, de cabo a rabo, todo lo que ponían. Leyeras el libro que leyeses, su información coincidía con lo experimentado por Aki aquel último mes, tanto respecto al curso de la enfermedad como al tratamiento. Por lo visto, los efectos secundarios que habían ido apareciendo, uno tras otro, se debían a la medicación contra la leucemia. Al atacar las células malignas, destruía también los glóbulos blancos buenos, por lo cual el enfermo era muy vulnerable al contagio de microbios y hongos. No me fue difícil imaginar por qué me habían enseñado la técnica de la bata. En uno de los libros ponía que actualmente, en el setenta por ciento de casos de leucemia, se producía un restablecimiento temporal y que, entre éstos, había casos en los que se lograba la curación total. ¿Quería eso decir que, aún hoy en día, era raro que alguien se curara por completo?»