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El 71% de los estadounidenses teme que la IA deje a «demasiadas personas sin trabajo de forma permanente»

«71% of Americans Fear That AI Will Put Too Many People Out of Work PermanentlyZDNet, 2025. https://www.zdnet.com/article/71-of-americans-fear-that-ai-will-put-too-many-people-out-of-work-permanently/.

Un estudio de ZDNet revela que el 71% de los estadounidenses teme que la inteligencia artificial (IA) elimine permanentemente demasiados empleos.

Un reciente sondeo realizado por Reuters e Ipsos revela que la mayoría de los estadounidenses está preocupada por los posibles impactos de la inteligencia artificial (IA) en diversos ámbitos, como el mercado laboral y la estabilidad política. La encuesta, realizada a 4,446 adultos en Estados Unidos, indica que el 71% teme que la IA desplace permanentemente a un número inaceptablemente alto de trabajadores, especialmente en roles de procesamiento de información y comunicación, como traductores y representantes de servicio al cliente. Esta preocupación coincide con predicciones de líderes del sector tecnológico, como los CEOs de Anthropic, OpenAI y Amazon, sobre el potencial de sus herramientas de IA para reemplazar a trabajadores humanos. Hasta el momento, los efectos concretos sobre el empleo han sido limitados, aunque algunos recién graduados en informática han encontrado más dificultades para ingresar al sector tecnológico.

Sin embargo, también hay un reconocimiento de que la IA podría generar nuevos empleos y mejorar la productividad en ciertos sectores. A pesar de ello, persiste la preocupación sobre cómo se gestionará la transición laboral y si los trabajadores podrán adaptarse a los cambios tecnológicos., el 60% de los participantes cree que la IA podría afectar.

El sondeo también señala otras inquietudes sobre la IA. Más del 77% de los encuestados temen el “caos político” que podrían generar rivales internacionales de Estados Unidos mediante el uso de estas herramientas. Este temor se fundamenta en la proliferación de deepfakes y modelos avanzados de texto a voz que facilitan la suplantación de personas y la manipulación de la opinión pública. Por ejemplo, el informe anual de OpenAI de 2025 documenta operaciones de origen probablemente chino que utilizaron ChatGPT para generar publicaciones y comentarios falsos en redes sociales con fines políticos..

Además, la encuesta refleja preocupaciones sobre la erosión de las relaciones interpersonales debido a los compañeros virtuales impulsados por IA (66%) y sobre el alto consumo energético de estas tecnologías (61%). En conjunto, estos hallazgos subrayan que la sociedad estadounidense percibe la IA no solo como un desafío laboral, sino también como un riesgo político, social y ambiental que requiere atención y regulación..

Profesiones en alto riesgo de sustitución con el avance de la Inteligencia Artificial

Melo, M. Floencia. Las profesiones en alerta roja por el avance de la IA: análisis basado en más de 200,000 conversaciones entre usuarios estadounidenses y Microsoft Copilot en 2024. Visualización: Statista.

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Aunque no se prevé una eliminación inmediata de las profesiones con mayor porcentaje de tareas automatizables, el informe anticipa una transformación profunda en la naturaleza de estos trabajos. Los perfiles más expuestos a la inteligencia artificial —como traductores, correctores, escritores o matemáticos— no desaparecerán por completo, pero sí experimentarán un desplazamiento hacia funciones nuevas.

En el centro del análisis de Microsoft Research, basado en más de 200 000 interacciones con su herramienta Copilot, se destaca cómo la inteligencia artificial ya demuestra una capacidad muy elevada para llevar a cabo tareas laborales de alta complejidad en ciertas profesiones. Encabezando la lista, los intérpretes y traductores muestran un potencial de automatización del 98% de sus tareas, mientras que historiadores, correctores de textos y matemáticos presentan un porcentaje igualmente alto, en torno al 91%

Si bien esto no implica la eliminación inmediata de estos trabajos, sí anticipa una transformación profunda de roles, donde los profesionales podrían desplazarse hacia funciones más críticas, como la supervisión, revisión o integración de contenidos generados por la IA. Por ejemplo, un corrector tradicional podría convertirse en un editor especializado en IA, y un traductor podría centrarse en curar matices culturales o contextuales que los modelos aún no captan

Datos clave y observaciones

  • Intérpretes y traductores lideran la lista con un sorprendente 98%, lo que indica que gran parte de sus tareas pueden ser sustituidas por IA, gracias al desarrollo de herramientas avanzadas de traducción automática como DeepL o Google Translate, y modelos como GPT-4.
  • Profesiones ligadas al análisis de datos y lenguaje (historiadores, correctores, escritores, matemáticos) también se sitúan en la zona crítica, con un 91% o más de tareas automatizables. Esto pone de manifiesto que la IA no solo reemplaza tareas repetitivas, sino también funciones intelectuales y creativas.
  • Incluso campos técnicos y manuales, como la programación de máquinas CNC, presentan un alto grado de automatización potencial (90%), lo que sugiere una expansión de la IA más allá del trabajo de oficina.
  • Profesiones con fuerte componente comunicacional y analítico como representantes de ventas y asistentes estadísticos también muestran vulnerabilidad, con un 84–85%.

A pesar de esto, la automatización no se limitaría a tareas mecánicas o repetitivas; también afecta funciones intelectuales antes consideradas exclusivas del intelecto humano—como el análisis, la redacción o la interpretación de datos. Este escenario subraya la necesidad de potenciar habilidades blandas, pensamiento estratégico y creatividad, las cuales siguen escapando a la capacidad de los algoritmos

Además, casi todas las profesiones —incluidas aquellas que parecen menos vulnerables— poseen cierto grado de potencial para colaboración con IA. Esto sugiere una reconversión global, donde lo relevante deja de ser si una tarea puede automatizarse, para enfocarse en qué tareas deben continuar siendo asumidas por el ser humano

El uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo se ha casi duplicado en los dos últimos años

Pendell, Ryan. “AI Use at Work Has Nearly Doubled in Two Years.” Gallup, June 16, 2025. https://www.gallup.com/workplace/691643/work-nearly-doubled-two-years.aspx

El uso de IA en el entorno laboral se ha acelerado notablemente, especialmente entre empleados de oficina y mandos intermedios. No obstante, sigue habiendo un déficit significativo en estrategias organizacionales claras y en percepción del valor de estas herramientas —lo que indica oportunidades para mejorar la implementación y formación en el uso de IA.

En un artículo publicado el 16 de junio de 2025, Gallup revela que el uso de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo en EE. UU. se ha casi duplicado en los dos últimos años.

Cifras clave:

  • El porcentaje de empleados que usa IA al menos unas veces al año aumentó del 21 % al 40 %.
  • El uso frecuente (varias veces por semana o más) también casi se duplicó, pasando del 11 % al 19 %.
  • El uso diario de IA se duplicó en el último año, de un 4 % a un 8 %.

El incremento se observa principalmente en trabajos de oficina. El 27 % de estos empleados utiliza IA con frecuencia, 12 puntos más que en 2024. Las industrias con mayor adopción son tecnología (50 %), servicios profesionales (34 %) y finanzas (32 %), mientras que en producción y atención al cliente el uso se mantiene entre 9 % y 11 %.

Los líderes (managers de managers) utilizan IA con más frecuencia: el 33 % lo hace varias veces por semana, comparado con el 16 % entre los empleados individuales.

Pese a este aumento, solo el 15 % de los empleados cree que su trabajo correrá peligro por la automatización o la IA en los próximos cinco años — cifra sin cambios desde 2023. Este temor es ligeramente mayor en tecnología, comercio minorista y finanzas.

Aunque muchas organizaciones están integrando IA —el 44 % de los empleados lo señala—, solo el 22 % cuenta con una estrategia clara y el 30 % dispone de políticas u orientaciones formales. Esto revela una brecha importante entre adopción e implementación regulada.

Por último, solo el 16 % de los usuarios piensa que las herramientas de IA que les brinda su empresa son útiles. Sin embargo, quienes las utilizan para interactuar con clientes reportan efectos positivos en un 68 % de los casos, frente a solo un 13 % entre los que no las usan.

Inteligencia Artificial y Formas de Trabajo Emergentes

Cuadros Garrido, María Elisa, y Alejandra Selma Penalva, eds. 2024. Inteligencia Artificial y Formas de Trabajo Emergentes. A Coruña: Editorial Colex. https://d2eb79appvasri.cloudfront.net/erp-colex/openaccess/libros/7821.pdf

El libro ofrece una mirada rigurosa y crítica sobre cómo la inteligencia artificial está transformando las formas de trabajar, exigiendo nuevas normas y enfoques que aseguren que los derechos laborales no se vean erosionados por la automatización. Representa una aportación valiosa para el diseño de políticas públicas que permitan una transición digital justa e inclusiva.

El libro Inteligencia Artificial y Formas de Trabajo Emergentes, coordinado por María Elisa Cuadros Garrido y Alejandra Selma Penalva, reúne una serie de estudios jurídicos que analizan los desafíos que plantea la integración de la inteligencia artificial (IA) en el mundo del trabajo. Publicado en 2024 por Editorial Colex, el texto forma parte de una colección especializada en derecho del trabajo y seguridad social, y está orientado a juristas, académicos y profesionales interesados en comprender los impactos legales, sociales y éticos de esta revolución tecnológica.

El primer capítulo, elaborado por María M. Pardo López, se centra en el marco normativo de la inteligencia artificial en Europa, destacando el Reglamento de IA aprobado en junio de 2024 por la Unión Europea. Este reglamento establece principios para el desarrollo de sistemas de IA confiables y respetuosos con los derechos fundamentales. También se analiza la creación de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial y el Convenio Marco del Consejo de Europa sobre IA, que busca proteger los valores democráticos y los derechos humanos frente al uso de tecnologías automatizadas.

En los capítulos siguientes se examinan los efectos de la IA en las relaciones laborales, particularmente en relación con la gestión algorítmica del trabajo. Se aborda cómo las plataformas digitales y otros empleadores están utilizando algoritmos para tomar decisiones sobre contratación, evaluación y despido, lo que plantea serias dudas sobre transparencia, discriminación y tutela judicial efectiva. Se revisa además la jurisprudencia más relevante, como la sentencia del Tribunal Supremo de 2020 sobre los repartidores de plataformas digitales, que reconoció la existencia de una relación laboral pese a la intermediación tecnológica.

Otros capítulos profundizan en cuestiones clave como la protección de datos personales en entornos laborales digitalizados, la responsabilidad civil por daños derivados del uso de IA en el trabajo, la seguridad y salud laboral ante la automatización de tareas, y la necesidad de adaptar la formación de los trabajadores a las nuevas exigencias tecnológicas. El libro propone medidas legislativas para afrontar estos retos y sugiere un enfoque equilibrado entre innovación y protección social.

Estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad 2025

Brennan, Kate, Amba Kak y Sarah Myers West. Artificial Power: AI Now 2025 Landscape. AI Now Institute, 3 de junio de 2025. https://ainowinstitute.org/wp-content/uploads/2025/06/FINAL-20250602_AINowLandscapeReport_Full.pdf

El informe Artificial Power: AI Now 2025 Landscape Report, publicado el 3 de junio de 2025 por el AI Now Institute, ofrece un análisis crítico sobre el estado actual de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad. El documento destaca cómo las grandes empresas tecnológicas, como Microsoft, Amazon, Google y Meta, han consolidado un poder significativo que influye en diversos aspectos de la vida pública.

El documento subraya cómo las principales empresas tecnológicas —Microsoft, Amazon, Google y Meta— han acumulado un poder significativo, no solo en términos económicos, sino también en su capacidad para influir en las políticas públicas, en la investigación académica y en la vida cotidiana. Esta concentración de poder plantea serias preocupaciones sobre la rendición de cuentas, la equidad y la capacidad de los gobiernos para regular de forma eficaz estas tecnologías.

Uno de los aspectos más destacados del informe es su crítica a las narrativas dominantes sobre la inteligencia artificial. En particular, cuestiona los discursos en torno a la inteligencia artificial general (AGI) y la supuesta «carrera armamentista» global en IA. El informe sostiene que estos relatos tienden a desviar la atención del impacto real que los sistemas actuales de IA están teniendo sobre el trabajo, la economía y la estructura social. En lugar de enfocarse en escenarios hipotéticos, el informe propone centrar los esfuerzos en abordar los problemas concretos que ya están afectando a millones de personas.

El impacto de la IA en el mundo laboral es otro de los temas centrales. Según el informe, la automatización impulsada por la IA está provocando una reestructuración del empleo que afecta especialmente a los trabajadores en condiciones precarias. Aunque a menudo se prometen mejoras en eficiencia y productividad, los beneficios no se reparten equitativamente y los trabajadores rara vez tienen voz en los procesos de toma de decisiones relacionados con la introducción de estas tecnologías. Esta asimetría contribuye a reforzar las desigualdades existentes y a erosionar derechos laborales fundamentales.

Ante este panorama, el AI Now Institute propone una serie de recomendaciones clave. Entre ellas, destaca la necesidad de implementar políticas que frenen la concentración del poder corporativo, fomenten la competencia y garanticen el acceso equitativo a los recursos tecnológicos. También subraya la urgencia de fortalecer los derechos laborales, dando mayor participación a los trabajadores en la gobernanza tecnológica. Finalmente, aboga por un enfoque regulatorio que priorice la justicia social, integrando consideraciones de equidad, inclusión y sostenibilidad en todas las fases del ciclo de vida de los sistemas de IA.

En conjunto, el informe plantea una llamada de atención clara: para que la inteligencia artificial beneficie realmente a la sociedad, es necesario abordar de forma estructural las dinámicas de poder que hoy dominan su desarrollo y aplicación.

Principales hallazgos del informe

  1. Concentración de poder en Big Tech: El informe señala que estas corporaciones han acumulado una ventaja considerable en términos de datos y capacidad computacional, lo que les permite dominar el desarrollo y la implementación de sistemas de IA. Esta concentración de poder plantea desafíos para la rendición de cuentas y la equidad en la sociedad.
  2. Mitos en torno a la IA: Se critica la narrativa predominante sobre la inteligencia artificial general (AGI) y la carrera armamentista en IA, argumentando que estas ideas desvían la atención de los problemas reales y urgentes relacionados con la tecnología actual.
  3. Impacto en el trabajo y la economía: El documento destaca cómo la automatización impulsada por la IA está afectando negativamente a los trabajadores, especialmente a aquellos en roles precarizados, y cómo las promesas de eficiencia a menudo no se traducen en beneficios equitativos para la sociedad en general.
  4. Necesidad de regulación efectiva: El informe aboga por una regulación que no solo se centre en la transparencia y la auditoría técnica, sino que también considere el contexto social y político en el que operan los sistemas de IA.

La IA generativa y el empleo

International Labour Organization (ILO) and NASK. Generative AI and Jobs: A Refined Global Index of Occupational Exposure. Geneva: ILO, May 20, 2025.

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El informe presenta el análisis global más detallado hasta la fecha sobre cómo la inteligencia artificial generativa (GenAI) puede transformar el mercado laboral en todo el mundo.

Se ofrece el análisis más detallado hasta la fecha sobre el impacto potencial de la inteligencia artificial generativa (GenAI) en el empleo mundial. A través del desarrollo de un índice global refinado, el estudio examina la exposición de diversas ocupaciones a la GenAI, basándose en el análisis de casi 30.000 tareas laborales, validadas por expertos y evaluadas mediante modelos de IA y microdatos armonizados por la OIT.

Uno de los hallazgos clave del informe es que aproximadamente uno de cada cuatro empleos a nivel mundial (25 %) está potencialmente expuesto a la GenAI. Esta cifra asciende al 34 % en los países de ingresos altos, donde las infraestructuras tecnológicas están más desarrolladas. Sin embargo, el estudio subraya que esta exposición no equivale a una pérdida automática de empleo. Por el contrario, se espera que la GenAI transforme los trabajos, modificando las tareas que los componen, en lugar de reemplazarlos completamente.

Una de las contribuciones metodológicas del informe es la introducción de “gradientes de exposición”, que permiten clasificar los empleos según su nivel de vulnerabilidad frente a la automatización generativa. Esta herramienta es especialmente útil para que los responsables políticos puedan diseñar intervenciones más específicas y adaptadas a cada contexto ocupacional.

El informe también identifica importantes desequilibrios de género en la exposición a la GenAI. En los países de altos ingresos, el 9,6 % del empleo femenino se encuentra en ocupaciones altamente automatizables, en contraste con el 3,5 % del empleo masculino. Esta diferencia resalta la necesidad de abordar la transición digital desde una perspectiva de género para evitar profundizar desigualdades preexistentes.

Entre los sectores más afectados se encuentran los trabajos administrativos, cuya naturaleza rutinaria y basada en procesamiento de información los hace especialmente susceptibles a la automatización. Sin embargo, el informe también advierte sobre la creciente exposición de ocupaciones cognitivas altamente digitalizadas, como aquellas relacionadas con los medios de comunicación, el desarrollo de software y las finanzas. Aunque estas profesiones han estado a la vanguardia de la transformación digital, sus tareas están cada vez más dentro del alcance de las capacidades de la GenAI.

A pesar del potencial de la IA generativa para automatizar ciertas funciones, el informe aclara que la automatización total de los empleos sigue siendo limitada, ya que muchas tareas requieren todavía juicio humano, interacción interpersonal o supervisión. Por ello, el efecto más probable de la GenAI será una transformación progresiva de los roles laborales, no su desaparición inmediata.

Por último, la OIT y el NASK destacan que la forma en que cada país afronte esta transformación dependerá en gran medida de las políticas públicas adoptadas. La inversión en infraestructura digital, la formación en habilidades relevantes y la protección de la calidad del empleo serán factores determinantes para que los trabajadores puedan adaptarse y mantenerse dentro de ocupaciones que están evolucionando rápidamente.

¿Automatizará la IA su puesto de trabajo?

Hausenloy, Jason. 2025. Will AI Automate Away Your Job?Commonplace, March 20, 2025. https://commonplace.org/2025/03/20/will-ai-automate-away-your-job/

los trabajos más susceptibles a la automatización son aquellos que consisten en tareas pequeñas y repetitivas, como los de los centros de llamadas o algunos servicios freelance. Aunque muchas veces se piensa que los trabajos de «conocimiento» son inmunes a la automatización, también corren riesgo. Los ingenieros y programadores de Silicon Valley, por ejemplo, crean tareas de codificación estandarizadas que pueden ser replicadas fácilmente por IA. En cambio, roles como el de un CEO, que requieren años de experiencia y contexto, son más difíciles de automatizar debido a la complejidad de sus responsabilidades.

El artículo explora en profundidad el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el futuro del empleo, alejándose de los tópicos más habituales y proponiendo una herramienta conceptual interesante: el modelo del horizonte temporal. Este modelo plantea que la vulnerabilidad de un trabajo ante la automatización no depende tanto del nivel de conocimientos técnicos o del estatus del puesto, sino del marco temporal en el que se desarrollan sus tareas principales. Es decir, cuanto más breves, discretas y estandarizadas sean las tareas, más probable es que una IA pueda realizarlas de manera efectiva. Por el contrario, aquellas actividades que requieren contexto, juicio experiencial o se extienden en el tiempo, resultan más difíciles de replicar mediante sistemas automatizados.

El autor ejemplifica esta lógica comparando dos roles dentro del mismo campo profesional, el de las tecnologías de la información. Por un lado, presenta al especialista en soporte técnico, cuya jornada laboral se compone de tareas cortas, tales como resolver problemas de conectividad, restablecer contraseñas o responder dudas básicas. Son acciones repetitivas y bien documentadas, muchas veces resueltas siguiendo protocolos establecidos. Estas características hacen que este tipo de puesto sea altamente susceptible a la automatización, ya que los sistemas de IA pueden entrenarse con facilidad en este tipo de flujos de trabajo predecibles. Por otro lado, el artículo describe al arquitecto de sistemas, una figura profesional que se dedica a diseñar soluciones tecnológicas complejas, tomando en cuenta las necesidades específicas de distintas áreas de una empresa. Esta persona necesita una visión holística, capacidades interpersonales y un conocimiento profundo del contexto empresarial. Las decisiones que toma no pueden descomponerse fácilmente en tareas simples, lo que las hace mucho más difíciles de automatizar.

Este patrón se repite en muchas otras industrias, desde el periodismo hasta el derecho. Los redactores que simplemente reescriben artículos o producen contenido estandarizado corren más riesgo que quienes investigan en profundidad o desarrollan enfoques únicos. En el ámbito jurídico, los paralegales que redactan contratos estándar también están más expuestos que los abogados que negocian acuerdos complejos o desarrollan estrategias legales. Así, la clave no está necesariamente en qué industria se trabaja, sino en cómo están estructuradas las tareas que se realizan en el día a día. La IA avanza rápidamente en todos los frentes y ya es capaz de desempeñar tareas que requieren razonamiento, empatía e incluso creatividad en algunos casos. Por ello, el modelo del horizonte temporal ofrece un marco útil para reflexionar sobre el futuro del trabajo en la era de la automatización.

Paradójicamente, uno de los grupos profesionales más vulnerables según este análisis son los propios desarrolladores de software y programadores de Silicon Valley, quienes están entrenando a las IA que podrían sustituirlos. Si su trabajo consiste en escribir fragmentos de código modulares, bien estructurados y documentados —algo muy común en entornos colaborativos como GitHub—, entonces están produciendo exactamente el tipo de tareas que la IA puede aprender a ejecutar de forma autónoma. Este fenómeno pone en entredicho la idea, sostenida durante años, de que los “trabajadores del conocimiento” estaban a salvo de la automatización. En realidad, no lo están más que cualquier otro sector: todo depende de la forma y del contenido de sus actividades.

En definitiva, Hausenloy advierte que la inteligencia artificial no solo impactará en los trabajos de baja cualificación o en el sector manufacturero, como tradicionalmente se ha pensado. Más bien, la disrupción alcanzará incluso a profesiones altamente cualificadas si sus tareas pueden descomponerse en unidades de trabajo cortas, rutinarias o estructuradas. Por tanto, la protección ante la automatización no reside tanto en el título profesional como en la complejidad, la diversidad y el horizonte temporal de las responsabilidades laborales. Ante este escenario, la capacidad de adaptación, el aprendizaje continuo y el desarrollo de habilidades menos replicables por la IA serán factores clave para mantener la relevancia laboral en los próximos años.

El valor del talento humano en la Era de la Inteligencia Artificial: retos y oportunidades

Gershuny, Emily, y Steve Hatfield. «Why You Need an Employee Value Proposition for the Age of AI.» Deloitte Insights, 2025. https://www2.deloitte.com/us/en/insights/focus/human-capital-trends/2025/why-you-need-employee-value-proposition-for-age-of-ai.html.

La IA está revolucionando el trabajo. Se necesita una propuesta de valor humana para la era de la IA. La inteligencia artificial está reconfigurando el trabajo y la propuesta de valor trabajador-empleador. ¿Cómo pueden las organizaciones crear una propuesta de valor que haga de la IA un amigo en lugar de un enemigo?

La adopción acelerada de la IA, especialmente la generativa, ha superado a tecnologías anteriores como el ordenador personal o Internet. Este avance ha generado impactos silenciosos pero significativos en la experiencia laboral, alterando la naturaleza de las tareas y la forma en que se realizan. Por ejemplo, el 38% de los trabajadores teme que la IA reduzca las oportunidades de aprendizaje en el trabajo, y muchos ya perciben a la IA como un compañero de trabajo

El valor de la tecnología no procede de la sustitución de la mano de obra humana, sino que trabaja más estrechamente que nunca con los seres humanos, ampliando su capacidad para descubrir y aprovechar las oportunidades de innovación y crecimiento. A medida que la IA se entrelaza cada vez más con los trabajadores, está cambiando su experiencia, a menudo a través de impactos silenciosos y no intencionados en el trabajo que hacen y en la forma en que lo hacen. Una PVE actualizada para el mundo de la colaboración entre humanos y máquinas puede dar cuenta de esos cambios y apoyar una relación saludable y mutuamente beneficiosa entre las organizaciones y sus trabajadores.

Uno de los problemas más frecuentes es que la IA suele encargarse de las tareas repetitivas y fáciles, dejando para los humanos las más complejas y agotadoras. Esto puede disminuir la autonomía de los empleados —por ejemplo, cuando una IA decide qué ruta debe seguir un conductor— y reducir la interacción humana, generando sentimientos de soledad e aislamiento, como ocurre en algunos hospitales donde los robots preparan medicamentos y los farmacéuticos se limitan a tareas aisladas.

Además, diversos estudios han evidenciado que el uso de la IA puede contribuir al agotamiento laboral (burnout). Algunos trabajadores sienten que no solo deben hacer su trabajo, sino también enseñar a las máquinas a hacerlo, lo cual genera una carga extra. Otra consecuencia preocupante es la pérdida de oportunidades de aprendizaje. Cuando la IA asume funciones que antes realizaban trabajadores noveles, se eliminan roles de entrada fundamentales para el desarrollo profesional. Un caso citado es el de la codificación médica, donde los sistemas automatizados han reducido la necesidad de contratar a personal sin experiencia, limitando así la formación práctica.

Estas preocupaciones no son aisladas. En una encuesta informal realizada por Deloitte en diciembre de 2024 con cerca de 3.900 participantes —principalmente trabajadores y líderes de EE.UU.— surgieron inquietudes comunes sobre los límites cada vez más difusos entre humanos y tecnología, la privacidad y la pérdida de interacción humana, confirmando que tanto empleados como organizaciones están alerta ante los riesgos de una integración acrítica de la IA en el ámbito laboral.

En este nuevo entorno se debe abordar varios aspectos clave:

  • Compartir los beneficios de la IA: Es esencial que las organizaciones comuniquen claramente cómo la IA puede mejorar el trabajo, no solo en términos de eficiencia, sino también en oportunidades de desarrollo y bienestar para los empleados.
  • Fomentar el aprendizaje recíproco: La colaboración entre humanos y máquinas requiere una cultura de aprendizaje continuo, donde los empleados se sientan apoyados para adquirir nuevas habilidades y adaptarse a las tecnologías emergentes.
  • Promover la experimentación con IA: Las organizaciones deben alentar a sus empleados a explorar y experimentar con herramientas de IA, creando un entorno donde el error sea visto como una oportunidad de aprendizaje.
  • Reforzar la relación entre recursos humanos y tecnología: Una colaboración estrecha entre estos departamentos puede facilitar la integración de la IA de manera que beneficie tanto a la organización como a sus empleados.

Además, se debe reconocer y abordar las preocupaciones relacionadas con la equidad y la inclusión en el uso de la IA. Por ejemplo, un estudio en Australia reveló una brecha de confianza de género en el uso de la IA generativa, con solo el 50% de las mujeres confiando en estas tecnologías frente al 70% de los hombres

La inteligencia artificial aunque sustituirá a algunos trabajadores también dará ventaja a quienes la dominen

La inteligencia artificial ciertamente está transformando el panorama laboral; algunas tareas repetitivas y operativas pueden automatizarse, pero también abre un abanico de posibilidades para quienes se adaptan y aprenden a utilizarla de forma estratégica.

En la era contemporánea, la inteligencia artificial (IA) se erige como una fuerza transformadora que redefine los paradigmas laborales. Lejos de suponer una amenaza de sustitución masiva de la mano de obra humana, la IA se presenta como una herramienta que, al ser dominada, otorga una ventaja competitiva significativa en el mercado laboral.

La IA como complemento al talento humano

La IA destaca en la ejecución de tareas repetitivas y predecibles; sin embargo, carece de la creatividad, empatía y juicio humano esenciales en numerosas profesiones. Por ejemplo, un chatbot puede gestionar consultas frecuentes, pero la resolución de situaciones complejas que requieren comprensión emocional sigue siendo dominio de los humanos. En lugar de reemplazar a los trabajadores, la IA libera a los empleados de labores tediosas, permitiéndoles enfocarse en actividades más estratégicas y creativas.

Nuevas oportunidades laborales emergentes

El avance de la IA no solo optimiza procesos existentes, sino que también genera nuevos roles y oportunidades laborales. Se prevé que la IA cree millones de empleos en áreas como análisis de datos, desarrollo de tecnologías de IA y especialización en ética de la IA. Estos campos requieren habilidades específicas que combinan conocimientos técnicos con competencias humanas, como el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

La importancia de la adaptabilidad y el aprendizaje continuo

La integración de la IA en diversos sectores demanda una fuerza laboral adaptable y comprometida con el aprendizaje continuo. Aquellos profesionales que se formen en el uso y aplicación de la IA estarán mejor posicionados para aprovechar las oportunidades que esta tecnología ofrece. La adaptabilidad y la disposición para adquirir nuevas habilidades se convierten en factores determinantes para el éxito en un entorno laboral en constante evolución.

La colaboración entre humanos y máquinas

La sinergia entre humanos y máquinas potencia la productividad y la eficiencia. La IA puede encargarse de tareas rutinarias, mientras que los humanos aportan valor en áreas que requieren creatividad, empatía y juicio crítico. Esta colaboración permite a las organizaciones innovar y adaptarse rápidamente a las cambiantes demandas del mercado.

Conclusión

La inteligencia artificial no representa una amenaza de reemplazo para los trabajadores humanos. Por el contrario, se erige como una herramienta poderosa que, al ser dominada, otorga una ventaja competitiva en el mercado laboral. La clave radica en la disposición de los profesionales para adaptarse, aprender y colaborar con la tecnología, potenciando así sus capacidades y asegurando su relevancia en el futuro del trabajo.

por Máximo Cortés