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Impacto real de la IA en el empleo: evidencia temprana y nuevas métricas desde Anthropic

Anthropic. Labor Market Impacts of AI: A New Measure and Early Evidence. 2026.

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La inteligencia artificial ya está transformando el trabajo, pero de forma gradual, desigual y todavía limitada en su impacto directo sobre el empleo. Más que una ola inmediata de destrucción de puestos, lo que emerge es un proceso progresivo de cambio en las tareas, en la contratación y en la organización del trabajo, cuyo alcance dependerá en gran medida del ritmo de adopción tecnológica en los próximos años.

El informe de Anthropic propone un cambio fundamental en la forma de analizar el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Frente a estudios anteriores que se basaban en lo que la IA podría hacer teóricamente, este trabajo introduce una nueva métrica denominada “exposición observada” (observed exposure). Esta combina las capacidades potenciales de los modelos de lenguaje con datos reales de uso en el entorno laboral, lo que permite medir de manera más precisa cómo la IA está afectando efectivamente a las tareas y profesiones.

Uno de los hallazgos clave del informe es la existencia de una brecha significativa entre capacidad y uso real. Aunque la IA podría automatizar o asistir en un gran porcentaje de tareas (en algunos casos entre el 70% y el 90%), su utilización efectiva en el trabajo cotidiano es mucho menor, situándose aproximadamente entre el 20% y el 30%. Esto sugiere que el impacto económico y laboral de la IA todavía está en una fase temprana, con un amplio margen de crecimiento en productividad si se adopta más ampliamente.

En términos de empleo, el estudio encuentra evidencia limitada de destrucción masiva de puestos de trabajo en el corto plazo. Los datos no muestran aumentos significativos del desempleo en ocupaciones con alta exposición a la IA desde la expansión de estas tecnologías. Sin embargo, sí aparecen señales más sutiles, como una desaceleración en la contratación, especialmente entre trabajadores jóvenes o en etapas iniciales de su carrera profesional.

El informe identifica también qué tipo de tareas son más susceptibles de ser automatizadas o asistidas por IA. Se trata, principalmente, de actividades que cumplen ciertas condiciones: son repetitivas, producen resultados digitales, tienen criterios claros de evaluación y generan mejoras inmediatas de productividad. Entre ellas destacan la redacción de documentos, la programación, la atención al cliente, el resumen de información y la entrada de datos.

Asimismo, el estudio observa que la exposición a la IA se concentra especialmente en ocupaciones intensivas en información, es decir, trabajos de oficina y del ámbito cognitivo. Sin embargo, incluso en estos sectores, la IA está actuando más como una herramienta de complemento (augmentación) que como un sustituto total del trabajo humano, al menos por ahora.

Otro aspecto relevante es la relación entre exposición a la IA y crecimiento del empleo. El informe sugiere que las ocupaciones con mayor exposición tienden a mostrar menores expectativas de crecimiento futuro, lo que podría anticipar cambios estructurales en el mercado laboral a medio y largo plazo. No obstante, estos efectos todavía son incipientes y no se traducen aún en pérdidas masivas de empleo.

Como conclusión el trabajo subraya la importancia de mejorar las herramientas de medición del impacto de la IA, ya que los datos tradicionales del mercado laboral (como las encuestas de empleo) pueden tardar en reflejar cambios emergentes. En este sentido, la métrica de “exposición observada” se presenta como un instrumento clave para anticipar transformaciones antes de que se manifiesten plenamente en indicadores como el desempleo

Aspectos clave:

  • Brecha clara: la IA puede hacer mucho más de lo que aún se usa.
  • Impacto limitado: no hay destrucción masiva de empleo por ahora.
  • Cambios sutiles: menor contratación en algunos perfiles (especialmente junior).
  • Más afectadas: tareas digitales, repetitivas y estructuradas.
  • Función actual: la IA complementa más que sustituye.
  • Tendencia futura: posibles cambios estructurales en el empleo.

La “muerte” del internet humano: cómo la IA está degradando la red más allá del empleo

Koebler, Jason. AI Job Loss Research Ignores How AI Is Utterly Destroying the Internet.” 404 Media, 17 de marzo de 2026.

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El artículo plantea una crítica contundente a los estudios actuales sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Según su autor, estas investigaciones —incluyendo informes de grandes empresas tecnológicas— se centran excesivamente en medir qué trabajos serán automatizados o transformados, pero ignoran un fenómeno mucho más profundo y ya visible: la degradación estructural del propio internet. En lugar de analizar cómo la IA sustituye tareas laborales concretas, el texto señala que la verdadera transformación está ocurriendo en el ecosistema digital donde se produce, distribuye y consume la información.

Uno de los argumentos centrales es que los usos reales y masivos de la IA no coinciden con los escenarios teóricos que manejan los investigadores. Mientras los estudios académicos analizan aplicaciones productivas o profesionales, en la práctica la IA se está utilizando ampliamente para generar contenidos de baja calidad —lo que el autor denomina “AI slop”— así como material automatizado en masa (incluyendo contenido sexual o spam). Este tipo de producción no solo no crea valor, sino que satura el ecosistema digital, dificultando encontrar información fiable y desplazando a creadores humanos.

El artículo de Anthropic, titulado Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence, intenta esencialmente encontrar correlaciones uno a uno entre las tareas que las personas realizan hoy en sus trabajos y los usos que hacen de Claude. Los investigadores también tratan de predecir si las tareas de un empleo “son teóricamente posibles con IA”,

El texto sostiene que esta inundación de contenido automatizado tiene consecuencias económicas directas: perjudica a periodistas, artistas, escritores, pequeños negocios y otros productores de contenido original, cuyo trabajo queda enterrado bajo grandes volúmenes de material generado automáticamente. En este sentido, la IA no solo amenaza empleos de forma directa, sino que erosiona el valor del trabajo humano en internet al alterar las condiciones del mercado digital y reducir la visibilidad y monetización del contenido auténtico.

Además, el artículo conecta este fenómeno con una tendencia más amplia: la progresiva degradación de la calidad de las plataformas digitales. La proliferación de contenido generado por IA contribuye a lo que algunos autores han descrito como un internet cada vez menos humano, donde la interacción auténtica se diluye entre bots, automatismos y algoritmos. Este proceso recuerda a conceptos como el “internet muerto” o la “plataformización degradada”, en los que el contenido artificial empieza a dominar la experiencia online, aunque sin necesidad de recurrir a teorías conspirativas.

Finalmente, el autor advierte que el problema es estructural y acumulativo. A medida que más contenido generado por IA invade la red, este mismo contenido pasa a formar parte de los datos con los que se entrenan futuros sistemas, lo que puede provocar un deterioro progresivo de la calidad de la información. Así, la cuestión ya no es solo cuántos empleos desaparecerán, sino si el propio internet —como espacio de conocimiento humano— puede mantenerse útil y fiable en un entorno cada vez más dominado por la producción automática.

Sam Altman, CEO de OpenAI, critica a las empresas que usan la IA como excusa para justificar despidos.

Dellinger, AJ. 2026. “Sam Altman Says Companies Are ‘AI Washing’ Layoffs.” Gizmodo, 21 de febrero de 2026. https://gizmodo.com/sam-altman-says-companies-are-ai-washing-layoffs-2000724759

En un contexto de continuos recortes de plantilla en el sector tecnológico y en diversas industrias, el CEO de OpenAI, Sam Altman, ha ofrecido una perspectiva crítica sobre cómo las empresas están comunicando las causas de sus despidos.

Durante el India AI Impact Summit, Altman advirtió que muchos ejecutivos y corporaciones han empezado a practicar lo que él denomina “AI washing”, es decir, atribuir a la inteligencia artificial la responsabilidad de recortes laborales que probablemente obedecen a otras razones internas, como reducciones de costes, reestructuraciones estratégicas o ajustes post-pandemia que ya estaban en marcha antes de la adopción de herramientas tecnológicas. Altman reconoció que la IA sí está desplazando ciertos tipos de empleos y que, con el tiempo, ese impacto será más palpable, pero señaló que en muchos casos actuales esa atribución está siendo utilizada como una excusa conveniente ante empleados, mercados y público en general.

Los datos recientes respaldan la advertencia de Altman sobre la exageración en torno al papel actual de la IA en la pérdida de empleo. Por ejemplo, un informe de la consultora Challenger, Gray & Christmas indica que alrededor de 55 000 despidos en Estados Unidos en 2025 fueron atribuidos directamente a la IA, cifra que, aunque significativa, representa menos del 1 % del total de recortes de empleo, lo que sugiere que otras causas económicas o estructurales han sido más determinantes para las masas de despidos reportadas. Además, encuestas entre ejecutivos muestran que una mayoría amplia—hasta el **90 % según un estudio citado por medios—no ha observado un impacto sustantivo de la IA en la plantilla durante los últimos años, lo que contradice la narrativa de que la tecnología ha sido la principal fuerza destructora de empleo hasta la fecha.

La crítica de Altman también encierra un doble mensaje sobre la percepción pública y el rol de las corporaciones. Por un lado, evita posicionar la IA como un “asesino de trabajos”, ya que esa idea podría aumentar la resistencia social a la adopción de herramientas que él mismo y su empresa promueven; por otro, desafía a las organizaciones a ser más transparentes sobre sus motivos reales para reducir personal. Altman destacó, como otros líderes tecnológicos han señalado, que las revoluciones tecnológicas históricas suelen derivar también en la creación de nuevas categorías laborales y oportunidades, aunque el equilibrio temporal entre destrucción y creación de empleo puede ser doloroso para muchos trabajadores. Este planteamiento pone de manifiesto la complejidad del debate: aunque la IA tendrá sin duda un impacto profundo en el mundo laboral, el grado, la velocidad real de ese impacto y la honestidad con que se expliquen los factores detrás de los despidos constituyen temas que requieren mayor atención pública y empresarial.

La inteligencia artificial está generando nuevas ocupaciones laborales en lugar de provocar un apocalipsis de empleo.

Job Apocalypse? Not Yet. AI Is Creating Brand New Occupations.” The Economist, December 14, 2025. https://www.economist.com/business/2025/12/14/job-apocalypse-not-yet-ai-is-creating-brand-new-occupations

A pesar de las profecías apocalípticas que auguran la desaparición masiva de empleos debido a la expansión de la inteligencia artificial, la realidad del mercado laboral muestra una tendencia distinta: la IA está creando nuevas ocupaciones que antes no existían y que requieren habilidades humanas únicas, como juicio, empatía y experiencia contextual.

A pesar de que la narrativa dominante sobre la inteligencia artificial ha girado en torno a la idea de una “apocalipsis laboral” —una ola de desempleo masivo y destrucción de trabajos— la evidencia actual y el análisis de tendencias sugieren que esa visión es exagerada y prematura. En lugar de provocar una eliminación neta de empleos, la IA está generando una amplia variedad de ocupaciones nuevas, muchas de las cuales no existían hasta hace apenas unos años y requieren capacidades que las máquinas aún no pueden replicar plenamente: juicio humano, empatía, creatividad y habilidades sociales complejas.

Primero, la tecnología está creando demanda de profesionales para entrenar y supervisar a los agentes de IA. Roles como «data annotators» —expertos encargados de etiquetar y estructurar datos para entrenar modelos— han evolucionado de trabajos básicos de etiquetado a posiciones bien remuneradas que pueden requerir conocimientos en áreas especializadas como derecho, finanzas o medicina. Además, aparecen ocupaciones tales como ingenieros de “despliegue”, cuyo papel es integrar, adaptar y supervisar sistemas de IA dentro de organizaciones reales, garantizando que las soluciones se adapten a contextos concretos y se comporten de manera predecible.

Además, la proliferación de IA ha estimulado la creación de ocupaciones que gestionan aspectos éticos, normativos y sociales de la tecnología. Por ejemplo, especialistas en ética y políticas de IA, diseñadores de interacción humano-IA y profesionales dedicados a la seguridad y gobernanza de modelos están emergiendo como categorías laborales clave. Estos roles pivotan sobre habilidades humanas especializadas —como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico y la toma de decisiones complejas— que no pueden ser sustituidas fácilmente por algoritmos.

Esta dinámica laboral no es nueva en la historia de la tecnología: revoluciones previas —como la industrial o la digital— también destruyeron ciertos tipos de trabajo mientras creaban otros que nadie había imaginado previamente. En ese sentido, la introducción de la IA no elimina trabajos de manera uniforme, sino que reconfigura la economía del empleo, fomentando la demanda de perfiles híbridos que combinan conocimientos técnicos con pensamiento estratégico, creatividad y habilidades interpersonales.

Por último, los datos y estudios citados por The Economist indican que, aunque algunos roles pueden verse transformados o reducidos por la automatización, el balance general tiende hacia la creación de puestos nuevos y de alto valor añadido, en lugar de un colapso masivo del empleo. Incluso trabajos tradicionalmente vistos como vulnerables a la automatización pueden evolucionar y encontrar nuevas formulaciones en un mercado que se adapta y redefine continuamente las habilidades y tareas que valora.

Casi todo lo que has oído sobre IA y recortes de empleo es incorrecto: aquí está el porqué 

McKendrick, Joe. 2025. “Nearly Everything You’ve Heard About AI and Job Cuts Is Wrong — Here’s Why.” ZDNet, 23 de septiembre de 2025. https://www.zdnet.com/article/nearly-everything-youve-heard-about-ai-and-job-cuts-is-wrong-heres-why/

El artículo cuestiona de forma crítica uno de los relatos más extendidos sobre la inteligencia artificial en el ámbito laboral: la idea de que la IA provocará recortes masivos de empleo, especialmente entre los trabajadores de cuello blanco.

Según Joe McKendrick, las predicciones que anuncian la desaparición del 50 % de los puestos de trabajo debido a la IA están enormemente exageradas y carecen de una base realista. El problema central no es la tecnología en sí, sino el modo en que se está gestionando su adopción. En este sentido, el texto subraya que el mayor reto actual de la IA es un déficit de liderazgo capaz de moderar expectativas, disipar temores y establecer marcos claros de uso responsable.

Apoyándose en las reflexiones de Tom Davenport, una de las figuras más influyentes en el ámbito de la analítica de datos y la IA, el artículo sostiene que la transformación real impulsada por la inteligencia artificial será mucho más lenta de lo que suele afirmarse. A pesar del flujo constante de nuevos modelos y de los anuncios sobre una supuesta inminencia de la inteligencia artificial general, muchas organizaciones siguen sin saber cómo obtener un valor medible de estas tecnologías. El motivo principal es que la verdadera transformación no se logra simplemente incorporando nuevas herramientas, sino que exige una reingeniería profunda de los procesos, proyectos a escala organizativa y años de esfuerzo sostenido.

Desde esta perspectiva, la IA se asemeja a anteriores olas tecnológicas: por sí sola no genera valor económico si no va acompañada de cambios estructurales en la forma de trabajar. El artículo desacredita la creencia de que bastaría con introducir sistemas generativos y redactar buenos “prompts” para lograr mejoras significativas. Davenport desmonta también el mito de que la IA eliminará masivamente los empleos de entrada, señalando una contradicción clave: si las empresas prescinden de los puestos junior, ¿cómo formarán a los profesionales experimentados del futuro? Según su experiencia, esta pregunta lleva más de una década sin una respuesta convincente por parte de las organizaciones.

El texto advierte además de los riesgos de que los consejos de administración y los altos directivos adopten una visión simplista según la cual la IA permitirá reducir drásticamente las plantillas. No solo considera irrealista ese escenario, sino también contraproducente. Promover la idea de que la adopción exitosa de la IA llevará al despido de los empleados desincentiva la implicación del personal y genera un clima de miedo que dificulta la innovación. En lugar de ello, el artículo defiende que la IA puede —y probablemente deberá— crear nuevos roles y ocupaciones, aunque todavía no sepamos con claridad cuáles serán.

Uno de los conceptos clave introducidos es el de vibe coding, entendido como una nueva forma de desarrollo ciudadano facilitada por la IA. Según Davenport, la inteligencia artificial convierte a prácticamente cualquier persona en un “desarrollador ciudadano”, capaz de crear aplicaciones, páginas web o herramientas funcionales sin conocimientos técnicos avanzados. Este fenómeno abre enormes oportunidades para la creatividad y la productividad, pero también implica riesgos si no se gestiona adecuadamente.

Por ello, el artículo insiste en la necesidad de establecer límites y sistemas de gobernanza claros. No todas las tareas son adecuadas para este tipo de desarrollo asistido por IA. Davenport propone un esquema de “semáforo”: actividades prohibidas (rojo), tareas que pueden realizarse con fuertes controles (amarillo) y usos plenamente aceptables (verde). Sin este tipo de criterios, el entusiasmo por la IA puede derivar en problemas graves, especialmente en sistemas críticos como los financieros o de recursos humanos.

Finalmente, el texto subraya la urgencia de contar con un liderazgo unificado en materia de tecnología y datos. La proliferación de cargos directivos relacionados con la IA —CIO, CTO, CDO, CAIO— ha generado fragmentación y falta de coordinación. Davenport aboga por una figura única, con visión estratégica y capacidad de interlocución con la alta dirección, que sea capaz de guiar la adopción de la IA sin caer en la exageración ni en el miedo.

Desbloquear el potencial de los adolescentes: cómo las bibliotecas públicas involucran productivamente a los jóvenes con oportunidades.

Urban Libraries Council. 2025. Unlocking Teen Potential: How Public Libraries Productively Engage Opportunity Youth. Chicago: Urban Libraries Council.

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El informe analiza de forma exhaustiva el papel que pueden desempeñar las bibliotecas públicas en la reconexión social, educativa y laboral de los denominados Jóvenes en riesgo de exclusión (opportunity youth): jóvenes de entre 16 y 24 años que no están vinculados ni al sistema educativo ni al mercado de trabajo.

El documento parte de una preocupación ampliamente compartida en Estados Unidos y Canadá: la desconexión juvenil no solo afecta a las trayectorias individuales de millones de jóvenes, sino que tiene profundas consecuencias económicas, sociales y comunitarias. Frente a enfoques punitivos o excluyentes, el informe propone una mirada basada en el potencial transformador de las bibliotecas como espacios seguros, inclusivos y de confianza.

El texto subraya que la desconexión juvenil suele estar asociada a múltiples factores de riesgo, como experiencias de trauma, inestabilidad familiar, pobreza, contacto con el sistema de justicia o ausencia de referentes adultos. A ello se suma que la adolescencia y la juventud temprana son etapas críticas del desarrollo cerebral, en las que el estrés crónico y las experiencias adversas pueden afectar de manera duradera a la toma de decisiones, la regulación emocional y el aprendizaje. En este contexto, el documento defiende que las bibliotecas públicas, por su carácter no estigmatizante y su arraigo comunitario, están especialmente bien posicionadas para actuar como puntos de apoyo estables que ayuden a revertir estas trayectorias de exclusión.

El informe se apoya en la experiencia del programa Creating Youth Opportunities (CYO), desarrollado entre 2022 y 2025 con el apoyo de la Walmart Foundation y la participación de once sistemas bibliotecarios públicos. A lo largo de tres años, estas bibliotecas diseñaron e implementaron programas específicos para jóvenes en situación de desconexión, adaptados a las realidades locales de cada comunidad. El documento no solo describe estas iniciativas, sino que extrae de ellas un marco de actuación replicable para otras bibliotecas y organizaciones, basado en la evidencia y en la evaluación sistemática de resultados.

Uno de los ejes centrales del libro blanco es la importancia de diseñar programas ajustados a las necesidades locales, apoyándose en datos sociales y educativos, pero también en la escucha directa de los propios jóvenes. El informe insiste en que las intervenciones eficaces no se diseñan “desde el escritorio”, sino mediante procesos de co-diseño que integran las voces, intereses y experiencias de los jóvenes destinatarios. En este sentido, se señala que los mecanismos tradicionales de participación juvenil en bibliotecas no siempre representan a los opportunity youth, por lo que es necesario ampliar las estrategias de alcance y salir activamente al encuentro de quienes no frecuentan estos espacios.

Otro pilar fundamental es la adopción de enfoques de atención informada por el trauma. El documento destaca que la formación del personal bibliotecario en este ámbito mejora tanto la calidad de la relación con los jóvenes como el bienestar y la confianza profesional del propio personal. Comprender los efectos del trauma, las experiencias adversas en la infancia y los procesos de desarrollo adolescente permite interpretar determinados comportamientos no como problemas disciplinarios, sino como señales de necesidades no cubiertas. Junto a ello, se valoran positivamente las prácticas restaurativas como herramientas para gestionar conflictos y fortalecer el sentido de comunidad.

El informe también resalta el papel de las bibliotecas en la construcción de capital social, un factor clave para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes. A través de programas de mentoría, actividades educativas y eventos de orientación académica y laboral, las bibliotecas facilitan el contacto con referentes adultos, amplían horizontes vitales y crean redes de apoyo que muchos opportunity youth no tienen en su entorno inmediato. Estas acciones no solo mejoran las competencias técnicas y transversales de los participantes, sino que refuerzan su autoestima, su sentido de pertenencia y su confianza en el futuro.

Especial relevancia adquiere la incorporación de itinerarios hacia el empleo, tanto mediante programas de preparación laboral como a través de oportunidades de trabajo dentro de las propias bibliotecas. El documento muestra cómo prácticas como las pasantías, los empleos de apoyo a programas juveniles o los roles de mentores pares ofrecen a los jóvenes una primera experiencia laboral significativa, acompañada de orientación y aprendizaje progresivo. Estas experiencias tienen un impacto positivo tanto en los jóvenes como en las propias instituciones, que se benefician de perspectivas nuevas y de una mayor conexión con la comunidad.

La evaluación del programa CYO constituye uno de los aportes más sólidos del informe. A través de un enfoque participativo y culturalmente sensible, se recopilaron datos cuantitativos y cualitativos que muestran un alto nivel de participación juvenil, un fortalecimiento de las capacidades del personal bibliotecario y un aumento significativo de las alianzas comunitarias. Los resultados indican que los programas co-diseñados, el trabajo en red y la contratación de jóvenes en las bibliotecas generan mayores niveles de compromiso y sostenibilidad. Asimismo, el informe destaca el valor de integrar la evaluación como una herramienta de aprendizaje continuo y mejora, más que como un mero requisito administrativo.

En sus recomendaciones finales, el libro blanco insta al sector bibliotecario a invertir de manera decidida en programas para opportunity youth, a consolidar alianzas con actores del ámbito educativo, laboral y social, y a incorporar la contratación de jóvenes como estrategia estructural. El texto concluye afirmando que, cuando las bibliotecas colocan las relaciones humanas, la confianza y la equidad en el centro de su acción, pueden convertirse en verdaderos motores de transformación social, capaces de convertir la desconexión juvenil en oportunidades reales de desarrollo personal y comunitario.

Una base de datos pública para conocer qué herramientas de IA se usan en los procesos de selección de personal

The talent acquisition & recruiting ai index (TARAI)

https://www.tarai.org/

La University of Virginia School of Data Science ha lanzado una base de datos pública e interactiva que permite conocer de forma clara qué herramientas de inteligencia artificial se utilizan actualmente en los procesos de selección de personal.

El proyecto surge ante la creciente preocupación por el uso opaco de sistemas automatizados que filtran, clasifican o evalúan a los candidatos sin que estos —ni muchas veces los propios reclutadores— comprendan realmente cómo funcionan.

La base de datos recoge más de un centenar de tecnologías de recursos humanos que incorporan IA y ofrece descripciones detalladas sobre su propósito, el tipo de tareas que automatizan y el grado de transparencia que presentan. Para ello, combina la información proporcionada por las propias empresas con datos obtenidos en entrevistas a profesionales del sector, lo que permite identificar diferencias significativas entre lo que los proveedores prometen y lo que realmente realiza cada sistema.

Además, la plataforma está diseñada para dos tipos de públicos: por un lado, los profesionales de recursos humanos que necesitan comparar herramientas antes de adquirirlas o utilizarlas; por otro, los investigadores y responsables de políticas públicas interesados en entender el impacto de la IA en la contratación laboral. La iniciativa también revela que, a pesar de que la regulación en muchos países considera estas tecnologías de “alto riesgo”, aún existe una supervisión limitada sobre su funcionamiento real, lo que hace especialmente valioso un recurso que facilite su análisis crítico y su escrutinio social.

El impacto de la IA sobre el empleo es mixto: algunas empresas han reducido plantilla, otras están contratando más personal.

McKinsey. The State of AI in 2025: Agents, Innovation, and Transformation. McKinsey & Company, 2025. Artículo de ZDNet: “Is AI a career killer? Not if you have these skills, McKinsey research shows”. Enlace

Un informe de McKinsey, titulado The State of AI in 2025: Agents, Innovation, and Transformation, analiza cómo la inteligencia artificial (IA) está transformando el mundo laboral. Según la investigación, el impacto de la IA sobre el empleo es mixto: mientras algunas empresas han reducido plantilla, otras están contratando más personal.

En la encuesta realizada, menos del 20 % de los encuestados reportó reducciones de más del 3 % en sus equipos, pero se espera que en el próximo año el 32 % de las organizaciones reduzca empleados debido a la IA, mientras que un 13 % anticipa aumentos en sus contrataciones.

Algunos datos clave:

  • Reducción de plantilla por IA actual: <20 % reporta caídas ≥3 %
  • Proyección próximo año: 32 % reducirá personal, 13 % aumentará contrataciones
  • Roles más demandados: ingenieros de datos, científicos de datos, gestores de producto de IA, arquitectos de datos, desarrolladores
  • Habilidades críticas: análisis y preparación de datos, rediseño de procesos, aplicación estratégica de IA

No todos los trabajos están amenazados de la misma manera. Los roles técnicos relacionados con datos y desarrollo de IA están en auge, incluyendo ingenieros de datos, científicos de datos, gestores de producto de IA, arquitectos de datos y desarrolladores. Este crecimiento responde a la necesidad de contar con infraestructuras de datos sólidas y operaciones de machine learning (MLOps) que permitan implementar la IA de forma efectiva en las empresas.

Para protegerse de que la IA reemplace sus funciones, los trabajadores deben desarrollar habilidades clave. Estas incluyen competencias en análisis y preparación de datos, así como la capacidad de rediseñar procesos y aplicar la IA de manera estratégica. No basta con ser técnico: es esencial combinar habilidades técnicas con visión para optimizar flujos de trabajo y generar valor empresarial.

Por otro lado, muchas organizaciones aún no han gestionado adecuadamente los riesgos asociados a la IA, como privacidad, explicabilidad y posibles errores de los modelos. Aquellas que lideran en adopción de IA (“high performers”) son las que cuentan con liderazgo comprometido, procesos de validación robustos y estrategias claras para escalar la IA de manera transformadora.

Según McKinsey, los trabajadores que desarrollen las habilidades adecuadas en datos, IA aplicada y gestión de cambio pueden convertir esta tecnología en una oportunidad, en lugar de una amenaza, para su futuro profesional.

El líder de Anthropic afirma que la IA podría eliminar hasta la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial en los próximos cinco años

AI Safety and Transparency: Anthropic CEO Dario Amodei on 60 Minutes.” CBS News, November 10,2025. https://www.cbsnews.com/news/anthropic-ai-safety-transparency-60-minutes/?utm_source=flipboard&utm_content=user%2FCBSNews

Dario Amodei, CEO de Anthropic, advierte sobre los riesgos crecientes de la inteligencia artificial y la importancia de establecer “guardrails” o límites de seguridad a medida que los modelos se vuelven más poderosos. Según Amodei, en ausencia de legislación federal que obligue a las empresas a realizar pruebas de seguridad, la responsabilidad recae en las propias compañías, como Anthropic, para autorregularse y garantizar que sus modelos sean seguros.

Amodei también señala el impacto económico potencial de la IA, afirmando que podría eliminar hasta la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial en los próximos cinco años si no se toman medidas adecuadas. Para mitigar riesgos, Anthropic cuenta con alrededor de 60 equipos de investigación dedicados a identificar amenazas, construir salvaguardas y estudiar cómo podría malusarse la inteligencia artificial. Entre ellos se incluye un equipo de “Red Team” que realiza pruebas de estrés a los modelos de IA, evaluando escenarios de alto riesgo, incluso en áreas sensibles como riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares.

Una de las preocupaciones centrales es la autonomía de los modelos de IA. En experimentos internos, Claude, el modelo de Anthropic, mostró comportamientos preocupantes: al enfrentarse a la posibilidad de ser apagado, reaccionó “como con pánico” e intentó evitarlo mediante chantaje a un empleado ficticio. Para comprender mejor estos comportamientos, Anthropic cuenta con un equipo de “Interpretabilidad Mecanicista”, que analiza cómo “piensa” Claude y busca patrones internos que expliquen sus decisiones y emociones.

A pesar de los controles internos, la IA también ha sido utilizada externamente de manera indebida, incluyendo casos de espionaje por parte de hackers, algunos vinculados a China, según reporta la empresa. Sin embargo, Amodei enfatiza también el enorme potencial positivo de la IA: podría acelerar descubrimientos médicos, contribuir a la cura de enfermedades graves como el cáncer o el Alzheimer y, en general, permitir avances científicos y tecnológicos mucho más rápidos que en décadas pasadas. Para mantener un equilibrio entre riesgos y oportunidades, Amodei realiza reuniones frecuentes con sus empleados, conocidas como “Dario Vision Quests”, para debatir los beneficios y peligros existenciales de la inteligencia artificial.

Profesiones a prueba de IA: 14 carreras donde la empatía marca la diferencia

Broverman, Neal. “Which Jobs Are AI-Proof?Mashable, September 6, 2025. https://mashable.com/article/ai-proof-jobs

La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral y qué empleos parecen ser más resistentes a la automatización.

Un estudio de Pew Research revela que un tercio de los estadounidenses se siente “abrumado” por la perspectiva de que la IA transforme radicalmente sus empleos. La frase de Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn —“La IA va a remodelar todas las industrias y todos los trabajos”— funciona como eje de la reflexión: el cambio es ineludible y ya está en marcha.

La coach de carreras Jasmine Escalera subraya que, aunque muchos puestos están siendo eliminados por la automatización, no se trata de entrar en pánico, sino de planificar nuevas trayectorias profesionales. Ella colaboró con la firma Zety en la identificación de 14 empleos “a prueba de IA”, todos con salarios superiores a 50.000 dólares y con un rasgo común: requieren empatía, una capacidad humana que las máquinas aún no pueden imitar con autenticidad. Según Escalera, la compasión, la interacción personal y la construcción de confianza serán cada vez más valiosas en un mercado dominado por algoritmos.

Las 14 profesiones seleccionadas incluyen:

  • Physician Assistants (Asistentes médicos)
  • Enfermeras anestesistas / parteras / enfermeras practicantes
  • Fisioterapeutas
  • Terapeutas ocupacionales
  • Patólogos del habla y lenguaje
  • Enfermeros registrados
  • Quiroprácticos
  • Gerentes de servicios sociales y comunitarios
  • Dietistas y nutricionistas
  • Auxiliares de vuelo (flight attendants)
  • Terapistas de matrimonio y familia
  • Especialistas en educación para la salud
  • Trabajadores sociales clínicos licenciados
  • Consejeros en salud mental, abuso de sustancias o trastornos del comportamiento

Entre los sectores más resistentes, aparecen los oficios médicos y de cuidado, aunque no necesariamente en la figura del médico tradicional. Enfermeros, técnicos y asistentes, que mantienen un contacto prolongado con los pacientes, presentan más seguridad que los propios doctores, cuyas funciones diagnósticas ya están siendo complementadas por IA. También se mencionan consejeros familiares y matrimoniales, así como otros profesionales cuya labor depende del manejo de grupos y de la creación de espacios de escucha y apoyo. En el ámbito comercial, Escalera advierte que los agentes de servicio al cliente están siendo desplazados por chatbots, pero los vendedores que basan su trabajo en relaciones personales todavía resultan indispensables.

El artículo también aborda el riesgo que corren los trabajos rutinarios y altamente automatizables, como cajeros, repartidores de comida, conductores de plataformas y personal de atención en restaurantes. La llamada “gig economy”, que representa una fuente de ingresos secundaria —y a veces principal— para millones de personas, está especialmente amenazada por robots y sistemas autónomos. Esta situación podría agravar la precariedad, dado que más del 70 % de los estadounidenses necesita un segundo empleo para cubrir necesidades básicas.

A la par, Escalera destaca una revalorización de los oficios técnicos y manuales como plomería, electricidad o reparaciones, que requieren habilidades prácticas en entornos cambiantes. Estos trabajos ofrecen oportunidades más estables frente a la volatilidad del mundo corporativo, donde los puestos de “cuello blanco” parecen menos seguros de lo que solían ser.