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La inteligencia artificial está generando nuevas ocupaciones laborales en lugar de provocar un apocalipsis de empleo.

Job Apocalypse? Not Yet. AI Is Creating Brand New Occupations.” The Economist, December 14, 2025. https://www.economist.com/business/2025/12/14/job-apocalypse-not-yet-ai-is-creating-brand-new-occupations

A pesar de las profecías apocalípticas que auguran la desaparición masiva de empleos debido a la expansión de la inteligencia artificial, la realidad del mercado laboral muestra una tendencia distinta: la IA está creando nuevas ocupaciones que antes no existían y que requieren habilidades humanas únicas, como juicio, empatía y experiencia contextual.

A pesar de que la narrativa dominante sobre la inteligencia artificial ha girado en torno a la idea de una “apocalipsis laboral” —una ola de desempleo masivo y destrucción de trabajos— la evidencia actual y el análisis de tendencias sugieren que esa visión es exagerada y prematura. En lugar de provocar una eliminación neta de empleos, la IA está generando una amplia variedad de ocupaciones nuevas, muchas de las cuales no existían hasta hace apenas unos años y requieren capacidades que las máquinas aún no pueden replicar plenamente: juicio humano, empatía, creatividad y habilidades sociales complejas.

Primero, la tecnología está creando demanda de profesionales para entrenar y supervisar a los agentes de IA. Roles como «data annotators» —expertos encargados de etiquetar y estructurar datos para entrenar modelos— han evolucionado de trabajos básicos de etiquetado a posiciones bien remuneradas que pueden requerir conocimientos en áreas especializadas como derecho, finanzas o medicina. Además, aparecen ocupaciones tales como ingenieros de “despliegue”, cuyo papel es integrar, adaptar y supervisar sistemas de IA dentro de organizaciones reales, garantizando que las soluciones se adapten a contextos concretos y se comporten de manera predecible.

Además, la proliferación de IA ha estimulado la creación de ocupaciones que gestionan aspectos éticos, normativos y sociales de la tecnología. Por ejemplo, especialistas en ética y políticas de IA, diseñadores de interacción humano-IA y profesionales dedicados a la seguridad y gobernanza de modelos están emergiendo como categorías laborales clave. Estos roles pivotan sobre habilidades humanas especializadas —como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico y la toma de decisiones complejas— que no pueden ser sustituidas fácilmente por algoritmos.

Esta dinámica laboral no es nueva en la historia de la tecnología: revoluciones previas —como la industrial o la digital— también destruyeron ciertos tipos de trabajo mientras creaban otros que nadie había imaginado previamente. En ese sentido, la introducción de la IA no elimina trabajos de manera uniforme, sino que reconfigura la economía del empleo, fomentando la demanda de perfiles híbridos que combinan conocimientos técnicos con pensamiento estratégico, creatividad y habilidades interpersonales.

Por último, los datos y estudios citados por The Economist indican que, aunque algunos roles pueden verse transformados o reducidos por la automatización, el balance general tiende hacia la creación de puestos nuevos y de alto valor añadido, en lugar de un colapso masivo del empleo. Incluso trabajos tradicionalmente vistos como vulnerables a la automatización pueden evolucionar y encontrar nuevas formulaciones en un mercado que se adapta y redefine continuamente las habilidades y tareas que valora.

Casi todo lo que has oído sobre IA y recortes de empleo es incorrecto: aquí está el porqué 

McKendrick, Joe. 2025. “Nearly Everything You’ve Heard About AI and Job Cuts Is Wrong — Here’s Why.” ZDNet, 23 de septiembre de 2025. https://www.zdnet.com/article/nearly-everything-youve-heard-about-ai-and-job-cuts-is-wrong-heres-why/

El artículo cuestiona de forma crítica uno de los relatos más extendidos sobre la inteligencia artificial en el ámbito laboral: la idea de que la IA provocará recortes masivos de empleo, especialmente entre los trabajadores de cuello blanco.

Según Joe McKendrick, las predicciones que anuncian la desaparición del 50 % de los puestos de trabajo debido a la IA están enormemente exageradas y carecen de una base realista. El problema central no es la tecnología en sí, sino el modo en que se está gestionando su adopción. En este sentido, el texto subraya que el mayor reto actual de la IA es un déficit de liderazgo capaz de moderar expectativas, disipar temores y establecer marcos claros de uso responsable.

Apoyándose en las reflexiones de Tom Davenport, una de las figuras más influyentes en el ámbito de la analítica de datos y la IA, el artículo sostiene que la transformación real impulsada por la inteligencia artificial será mucho más lenta de lo que suele afirmarse. A pesar del flujo constante de nuevos modelos y de los anuncios sobre una supuesta inminencia de la inteligencia artificial general, muchas organizaciones siguen sin saber cómo obtener un valor medible de estas tecnologías. El motivo principal es que la verdadera transformación no se logra simplemente incorporando nuevas herramientas, sino que exige una reingeniería profunda de los procesos, proyectos a escala organizativa y años de esfuerzo sostenido.

Desde esta perspectiva, la IA se asemeja a anteriores olas tecnológicas: por sí sola no genera valor económico si no va acompañada de cambios estructurales en la forma de trabajar. El artículo desacredita la creencia de que bastaría con introducir sistemas generativos y redactar buenos “prompts” para lograr mejoras significativas. Davenport desmonta también el mito de que la IA eliminará masivamente los empleos de entrada, señalando una contradicción clave: si las empresas prescinden de los puestos junior, ¿cómo formarán a los profesionales experimentados del futuro? Según su experiencia, esta pregunta lleva más de una década sin una respuesta convincente por parte de las organizaciones.

El texto advierte además de los riesgos de que los consejos de administración y los altos directivos adopten una visión simplista según la cual la IA permitirá reducir drásticamente las plantillas. No solo considera irrealista ese escenario, sino también contraproducente. Promover la idea de que la adopción exitosa de la IA llevará al despido de los empleados desincentiva la implicación del personal y genera un clima de miedo que dificulta la innovación. En lugar de ello, el artículo defiende que la IA puede —y probablemente deberá— crear nuevos roles y ocupaciones, aunque todavía no sepamos con claridad cuáles serán.

Uno de los conceptos clave introducidos es el de vibe coding, entendido como una nueva forma de desarrollo ciudadano facilitada por la IA. Según Davenport, la inteligencia artificial convierte a prácticamente cualquier persona en un “desarrollador ciudadano”, capaz de crear aplicaciones, páginas web o herramientas funcionales sin conocimientos técnicos avanzados. Este fenómeno abre enormes oportunidades para la creatividad y la productividad, pero también implica riesgos si no se gestiona adecuadamente.

Por ello, el artículo insiste en la necesidad de establecer límites y sistemas de gobernanza claros. No todas las tareas son adecuadas para este tipo de desarrollo asistido por IA. Davenport propone un esquema de “semáforo”: actividades prohibidas (rojo), tareas que pueden realizarse con fuertes controles (amarillo) y usos plenamente aceptables (verde). Sin este tipo de criterios, el entusiasmo por la IA puede derivar en problemas graves, especialmente en sistemas críticos como los financieros o de recursos humanos.

Finalmente, el texto subraya la urgencia de contar con un liderazgo unificado en materia de tecnología y datos. La proliferación de cargos directivos relacionados con la IA —CIO, CTO, CDO, CAIO— ha generado fragmentación y falta de coordinación. Davenport aboga por una figura única, con visión estratégica y capacidad de interlocución con la alta dirección, que sea capaz de guiar la adopción de la IA sin caer en la exageración ni en el miedo.

Desbloquear el potencial de los adolescentes: cómo las bibliotecas públicas involucran productivamente a los jóvenes con oportunidades.

Urban Libraries Council. 2025. Unlocking Teen Potential: How Public Libraries Productively Engage Opportunity Youth. Chicago: Urban Libraries Council.

Texto completo

El informe analiza de forma exhaustiva el papel que pueden desempeñar las bibliotecas públicas en la reconexión social, educativa y laboral de los denominados Jóvenes en riesgo de exclusión (opportunity youth): jóvenes de entre 16 y 24 años que no están vinculados ni al sistema educativo ni al mercado de trabajo.

El documento parte de una preocupación ampliamente compartida en Estados Unidos y Canadá: la desconexión juvenil no solo afecta a las trayectorias individuales de millones de jóvenes, sino que tiene profundas consecuencias económicas, sociales y comunitarias. Frente a enfoques punitivos o excluyentes, el informe propone una mirada basada en el potencial transformador de las bibliotecas como espacios seguros, inclusivos y de confianza.

El texto subraya que la desconexión juvenil suele estar asociada a múltiples factores de riesgo, como experiencias de trauma, inestabilidad familiar, pobreza, contacto con el sistema de justicia o ausencia de referentes adultos. A ello se suma que la adolescencia y la juventud temprana son etapas críticas del desarrollo cerebral, en las que el estrés crónico y las experiencias adversas pueden afectar de manera duradera a la toma de decisiones, la regulación emocional y el aprendizaje. En este contexto, el documento defiende que las bibliotecas públicas, por su carácter no estigmatizante y su arraigo comunitario, están especialmente bien posicionadas para actuar como puntos de apoyo estables que ayuden a revertir estas trayectorias de exclusión.

El informe se apoya en la experiencia del programa Creating Youth Opportunities (CYO), desarrollado entre 2022 y 2025 con el apoyo de la Walmart Foundation y la participación de once sistemas bibliotecarios públicos. A lo largo de tres años, estas bibliotecas diseñaron e implementaron programas específicos para jóvenes en situación de desconexión, adaptados a las realidades locales de cada comunidad. El documento no solo describe estas iniciativas, sino que extrae de ellas un marco de actuación replicable para otras bibliotecas y organizaciones, basado en la evidencia y en la evaluación sistemática de resultados.

Uno de los ejes centrales del libro blanco es la importancia de diseñar programas ajustados a las necesidades locales, apoyándose en datos sociales y educativos, pero también en la escucha directa de los propios jóvenes. El informe insiste en que las intervenciones eficaces no se diseñan “desde el escritorio”, sino mediante procesos de co-diseño que integran las voces, intereses y experiencias de los jóvenes destinatarios. En este sentido, se señala que los mecanismos tradicionales de participación juvenil en bibliotecas no siempre representan a los opportunity youth, por lo que es necesario ampliar las estrategias de alcance y salir activamente al encuentro de quienes no frecuentan estos espacios.

Otro pilar fundamental es la adopción de enfoques de atención informada por el trauma. El documento destaca que la formación del personal bibliotecario en este ámbito mejora tanto la calidad de la relación con los jóvenes como el bienestar y la confianza profesional del propio personal. Comprender los efectos del trauma, las experiencias adversas en la infancia y los procesos de desarrollo adolescente permite interpretar determinados comportamientos no como problemas disciplinarios, sino como señales de necesidades no cubiertas. Junto a ello, se valoran positivamente las prácticas restaurativas como herramientas para gestionar conflictos y fortalecer el sentido de comunidad.

El informe también resalta el papel de las bibliotecas en la construcción de capital social, un factor clave para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes. A través de programas de mentoría, actividades educativas y eventos de orientación académica y laboral, las bibliotecas facilitan el contacto con referentes adultos, amplían horizontes vitales y crean redes de apoyo que muchos opportunity youth no tienen en su entorno inmediato. Estas acciones no solo mejoran las competencias técnicas y transversales de los participantes, sino que refuerzan su autoestima, su sentido de pertenencia y su confianza en el futuro.

Especial relevancia adquiere la incorporación de itinerarios hacia el empleo, tanto mediante programas de preparación laboral como a través de oportunidades de trabajo dentro de las propias bibliotecas. El documento muestra cómo prácticas como las pasantías, los empleos de apoyo a programas juveniles o los roles de mentores pares ofrecen a los jóvenes una primera experiencia laboral significativa, acompañada de orientación y aprendizaje progresivo. Estas experiencias tienen un impacto positivo tanto en los jóvenes como en las propias instituciones, que se benefician de perspectivas nuevas y de una mayor conexión con la comunidad.

La evaluación del programa CYO constituye uno de los aportes más sólidos del informe. A través de un enfoque participativo y culturalmente sensible, se recopilaron datos cuantitativos y cualitativos que muestran un alto nivel de participación juvenil, un fortalecimiento de las capacidades del personal bibliotecario y un aumento significativo de las alianzas comunitarias. Los resultados indican que los programas co-diseñados, el trabajo en red y la contratación de jóvenes en las bibliotecas generan mayores niveles de compromiso y sostenibilidad. Asimismo, el informe destaca el valor de integrar la evaluación como una herramienta de aprendizaje continuo y mejora, más que como un mero requisito administrativo.

En sus recomendaciones finales, el libro blanco insta al sector bibliotecario a invertir de manera decidida en programas para opportunity youth, a consolidar alianzas con actores del ámbito educativo, laboral y social, y a incorporar la contratación de jóvenes como estrategia estructural. El texto concluye afirmando que, cuando las bibliotecas colocan las relaciones humanas, la confianza y la equidad en el centro de su acción, pueden convertirse en verdaderos motores de transformación social, capaces de convertir la desconexión juvenil en oportunidades reales de desarrollo personal y comunitario.

Una base de datos pública para conocer qué herramientas de IA se usan en los procesos de selección de personal

The talent acquisition & recruiting ai index (TARAI)

https://www.tarai.org/

La University of Virginia School of Data Science ha lanzado una base de datos pública e interactiva que permite conocer de forma clara qué herramientas de inteligencia artificial se utilizan actualmente en los procesos de selección de personal.

El proyecto surge ante la creciente preocupación por el uso opaco de sistemas automatizados que filtran, clasifican o evalúan a los candidatos sin que estos —ni muchas veces los propios reclutadores— comprendan realmente cómo funcionan.

La base de datos recoge más de un centenar de tecnologías de recursos humanos que incorporan IA y ofrece descripciones detalladas sobre su propósito, el tipo de tareas que automatizan y el grado de transparencia que presentan. Para ello, combina la información proporcionada por las propias empresas con datos obtenidos en entrevistas a profesionales del sector, lo que permite identificar diferencias significativas entre lo que los proveedores prometen y lo que realmente realiza cada sistema.

Además, la plataforma está diseñada para dos tipos de públicos: por un lado, los profesionales de recursos humanos que necesitan comparar herramientas antes de adquirirlas o utilizarlas; por otro, los investigadores y responsables de políticas públicas interesados en entender el impacto de la IA en la contratación laboral. La iniciativa también revela que, a pesar de que la regulación en muchos países considera estas tecnologías de “alto riesgo”, aún existe una supervisión limitada sobre su funcionamiento real, lo que hace especialmente valioso un recurso que facilite su análisis crítico y su escrutinio social.

El impacto de la IA sobre el empleo es mixto: algunas empresas han reducido plantilla, otras están contratando más personal.

McKinsey. The State of AI in 2025: Agents, Innovation, and Transformation. McKinsey & Company, 2025. Artículo de ZDNet: “Is AI a career killer? Not if you have these skills, McKinsey research shows”. Enlace

Un informe de McKinsey, titulado The State of AI in 2025: Agents, Innovation, and Transformation, analiza cómo la inteligencia artificial (IA) está transformando el mundo laboral. Según la investigación, el impacto de la IA sobre el empleo es mixto: mientras algunas empresas han reducido plantilla, otras están contratando más personal.

En la encuesta realizada, menos del 20 % de los encuestados reportó reducciones de más del 3 % en sus equipos, pero se espera que en el próximo año el 32 % de las organizaciones reduzca empleados debido a la IA, mientras que un 13 % anticipa aumentos en sus contrataciones.

Algunos datos clave:

  • Reducción de plantilla por IA actual: <20 % reporta caídas ≥3 %
  • Proyección próximo año: 32 % reducirá personal, 13 % aumentará contrataciones
  • Roles más demandados: ingenieros de datos, científicos de datos, gestores de producto de IA, arquitectos de datos, desarrolladores
  • Habilidades críticas: análisis y preparación de datos, rediseño de procesos, aplicación estratégica de IA

No todos los trabajos están amenazados de la misma manera. Los roles técnicos relacionados con datos y desarrollo de IA están en auge, incluyendo ingenieros de datos, científicos de datos, gestores de producto de IA, arquitectos de datos y desarrolladores. Este crecimiento responde a la necesidad de contar con infraestructuras de datos sólidas y operaciones de machine learning (MLOps) que permitan implementar la IA de forma efectiva en las empresas.

Para protegerse de que la IA reemplace sus funciones, los trabajadores deben desarrollar habilidades clave. Estas incluyen competencias en análisis y preparación de datos, así como la capacidad de rediseñar procesos y aplicar la IA de manera estratégica. No basta con ser técnico: es esencial combinar habilidades técnicas con visión para optimizar flujos de trabajo y generar valor empresarial.

Por otro lado, muchas organizaciones aún no han gestionado adecuadamente los riesgos asociados a la IA, como privacidad, explicabilidad y posibles errores de los modelos. Aquellas que lideran en adopción de IA (“high performers”) son las que cuentan con liderazgo comprometido, procesos de validación robustos y estrategias claras para escalar la IA de manera transformadora.

Según McKinsey, los trabajadores que desarrollen las habilidades adecuadas en datos, IA aplicada y gestión de cambio pueden convertir esta tecnología en una oportunidad, en lugar de una amenaza, para su futuro profesional.

El líder de Anthropic afirma que la IA podría eliminar hasta la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial en los próximos cinco años

AI Safety and Transparency: Anthropic CEO Dario Amodei on 60 Minutes.” CBS News, November 10,2025. https://www.cbsnews.com/news/anthropic-ai-safety-transparency-60-minutes/?utm_source=flipboard&utm_content=user%2FCBSNews

Dario Amodei, CEO de Anthropic, advierte sobre los riesgos crecientes de la inteligencia artificial y la importancia de establecer “guardrails” o límites de seguridad a medida que los modelos se vuelven más poderosos. Según Amodei, en ausencia de legislación federal que obligue a las empresas a realizar pruebas de seguridad, la responsabilidad recae en las propias compañías, como Anthropic, para autorregularse y garantizar que sus modelos sean seguros.

Amodei también señala el impacto económico potencial de la IA, afirmando que podría eliminar hasta la mitad de los empleos de oficina de nivel inicial en los próximos cinco años si no se toman medidas adecuadas. Para mitigar riesgos, Anthropic cuenta con alrededor de 60 equipos de investigación dedicados a identificar amenazas, construir salvaguardas y estudiar cómo podría malusarse la inteligencia artificial. Entre ellos se incluye un equipo de “Red Team” que realiza pruebas de estrés a los modelos de IA, evaluando escenarios de alto riesgo, incluso en áreas sensibles como riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares.

Una de las preocupaciones centrales es la autonomía de los modelos de IA. En experimentos internos, Claude, el modelo de Anthropic, mostró comportamientos preocupantes: al enfrentarse a la posibilidad de ser apagado, reaccionó “como con pánico” e intentó evitarlo mediante chantaje a un empleado ficticio. Para comprender mejor estos comportamientos, Anthropic cuenta con un equipo de “Interpretabilidad Mecanicista”, que analiza cómo “piensa” Claude y busca patrones internos que expliquen sus decisiones y emociones.

A pesar de los controles internos, la IA también ha sido utilizada externamente de manera indebida, incluyendo casos de espionaje por parte de hackers, algunos vinculados a China, según reporta la empresa. Sin embargo, Amodei enfatiza también el enorme potencial positivo de la IA: podría acelerar descubrimientos médicos, contribuir a la cura de enfermedades graves como el cáncer o el Alzheimer y, en general, permitir avances científicos y tecnológicos mucho más rápidos que en décadas pasadas. Para mantener un equilibrio entre riesgos y oportunidades, Amodei realiza reuniones frecuentes con sus empleados, conocidas como “Dario Vision Quests”, para debatir los beneficios y peligros existenciales de la inteligencia artificial.

Profesiones a prueba de IA: 14 carreras donde la empatía marca la diferencia

Broverman, Neal. “Which Jobs Are AI-Proof?Mashable, September 6, 2025. https://mashable.com/article/ai-proof-jobs

La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral y qué empleos parecen ser más resistentes a la automatización.

Un estudio de Pew Research revela que un tercio de los estadounidenses se siente “abrumado” por la perspectiva de que la IA transforme radicalmente sus empleos. La frase de Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn —“La IA va a remodelar todas las industrias y todos los trabajos”— funciona como eje de la reflexión: el cambio es ineludible y ya está en marcha.

La coach de carreras Jasmine Escalera subraya que, aunque muchos puestos están siendo eliminados por la automatización, no se trata de entrar en pánico, sino de planificar nuevas trayectorias profesionales. Ella colaboró con la firma Zety en la identificación de 14 empleos “a prueba de IA”, todos con salarios superiores a 50.000 dólares y con un rasgo común: requieren empatía, una capacidad humana que las máquinas aún no pueden imitar con autenticidad. Según Escalera, la compasión, la interacción personal y la construcción de confianza serán cada vez más valiosas en un mercado dominado por algoritmos.

Las 14 profesiones seleccionadas incluyen:

  • Physician Assistants (Asistentes médicos)
  • Enfermeras anestesistas / parteras / enfermeras practicantes
  • Fisioterapeutas
  • Terapeutas ocupacionales
  • Patólogos del habla y lenguaje
  • Enfermeros registrados
  • Quiroprácticos
  • Gerentes de servicios sociales y comunitarios
  • Dietistas y nutricionistas
  • Auxiliares de vuelo (flight attendants)
  • Terapistas de matrimonio y familia
  • Especialistas en educación para la salud
  • Trabajadores sociales clínicos licenciados
  • Consejeros en salud mental, abuso de sustancias o trastornos del comportamiento

Entre los sectores más resistentes, aparecen los oficios médicos y de cuidado, aunque no necesariamente en la figura del médico tradicional. Enfermeros, técnicos y asistentes, que mantienen un contacto prolongado con los pacientes, presentan más seguridad que los propios doctores, cuyas funciones diagnósticas ya están siendo complementadas por IA. También se mencionan consejeros familiares y matrimoniales, así como otros profesionales cuya labor depende del manejo de grupos y de la creación de espacios de escucha y apoyo. En el ámbito comercial, Escalera advierte que los agentes de servicio al cliente están siendo desplazados por chatbots, pero los vendedores que basan su trabajo en relaciones personales todavía resultan indispensables.

El artículo también aborda el riesgo que corren los trabajos rutinarios y altamente automatizables, como cajeros, repartidores de comida, conductores de plataformas y personal de atención en restaurantes. La llamada “gig economy”, que representa una fuente de ingresos secundaria —y a veces principal— para millones de personas, está especialmente amenazada por robots y sistemas autónomos. Esta situación podría agravar la precariedad, dado que más del 70 % de los estadounidenses necesita un segundo empleo para cubrir necesidades básicas.

A la par, Escalera destaca una revalorización de los oficios técnicos y manuales como plomería, electricidad o reparaciones, que requieren habilidades prácticas en entornos cambiantes. Estos trabajos ofrecen oportunidades más estables frente a la volatilidad del mundo corporativo, donde los puestos de “cuello blanco” parecen menos seguros de lo que solían ser.

Cuando la inteligencia artificial reemplaza la experiencia: bibliotecas y catalogación en riesgo

Olson, Mike. «Beyond Classification: The Human Cost of Library and Information Labor Under Digital CapitalismThe Scholarly Kitchen, 26 de agosto de 2025. https://scholarlykitchen.sspnet.org/2025/08/26/guest-post-beyond-classification-the-human-cost-of-library-and-information-labor-under-digital-capitalism/

Las bibliotecas y su personal se ven afectados por la automatización, la externalización y la mercantilización del trabajo informativo en la era del capitalismo digital.

Se destaca cómo la consolidación de proveedores y la automatización mediante inteligencia artificial están eliminando el trabajo invisible que sostiene los sistemas bibliotecarios. Por ejemplo, la reciente reducción de personal en OCLC, la organización sin fines de lucro que gestiona el Sistema Dewey y WorldCat, refleja una contradicción fundamental en la valoración de la experiencia en catalogación: mientras que la organización cita la inteligencia artificial como justificación para los recortes laborales, también está desarrollando herramientas de inteligencia artificial para el procesamiento de metadatos. Esta contradicción pone de manifiesto cómo los avances tecnológicos celebrados por su eficiencia están borrando la experiencia humana que crea los metadatos de alta calidad de los que dependen estos sistemas para funcionar.

Además, el artículo señala que la mano de obra bibliotecaria ejemplifica lo que Maurizio Lazzarato identifica como «trabajo inmaterial»: trabajo que produce tanto contenido informativo como estandarización cultural, convirtiéndose en directamente productivo para el capitalismo digital a través de sistemas controlados por proveedores que agregan y monetizan metadatos estandarizados. La devaluación de la experiencia en catalogación se hace visible cuando las instituciones eliminan estos puestos durante los recortes presupuestarios. Por ejemplo, el despido de Violet Fox, una de las voces líderes en catalogación crítica y creadora del Cataloging Lab, ejemplifica el tipo de conocimiento especializado en catalogación que las instituciones están eliminando precisamente cuando más se necesita. Los catalogadores como Fox realizan el trabajo invisible de desafiar los sistemas de clasificación coloniales, asegurando que los encabezamientos de materia reflejen las necesidades de la comunidad en lugar de los términos genéricos proporcionados por los proveedores, haciendo que las colecciones sean descubribles y accesibles, y manteniendo la calidad de los metadatos que permite la investigación académica.

El artículo también destaca cómo los catálogos en línea actuales funcionan cada vez más como interfaces de sistemas de descubrimiento controlados por proveedores que agregan metadatos de múltiples fuentes con una supervisión local mínima. Esto representa una pérdida de autonomía institucional, ya que las decisiones sobre encabezamientos de materia, clasificación y referencias cruzadas se toman cada vez más en función de las necesidades de los proveedores en lugar de las necesidades de las colecciones y comunidades locales.

El 71% de los estadounidenses teme que la IA provoque una pérdida permanente de empleos

Reuters. “Americans Fear AI Permanently Displacing Workers, Reuters/Ipsos Poll Finds.” Reuters, August 20, 2025. https://www.reuters.com/world/us/americans-fear-ai-permanently-displacing-workers-reutersipsos-poll-finds-2025-08-19/

En EE. UU., una nueva encuesta realizada por Reuters/Ipsos entre adultos estadounidenses revela una profunda inquietud respecto al impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo: el 71 % de los encuestados teme que la IA cause una pérdida permanente de trabajos.

Más allá del empleo, los ciudadanos expresan otras temores relacionados con la IA. El 77 % se muestra preocupado por su posible uso para provocar caos político, como la creación de videos falsos ultrarrealistas —por ejemplo, un video falso creado por IA que mostró a Barack Obama siendo arrestado— Además, el 48 % se opone a que la IA sea usada para determinar blancos en ataques militares, mientras que solo el 24 % lo aprueba; el resto no está seguro.

El encendido debate sobre la IA coincide con un nivel de desempleo todavía relativamente bajo —4,2 % en julio de 2025—, lo que sugiere que aún no se ha materializado una pérdida masiva de empleos, aunque el cambio en la naturaleza del trabajo ya preocupa.

Otros aspectos destacados del sondeo incluyen: el 61 % de los estadounidenses teme el elevado consumo eléctrico vinculado a los centros de datos de IA; existe preocupación por aplicaciones nocivas como bots que sostienen conversaciones romantizadas con menores, generación de información médica falsa o discursos racistas; dos tercios temen que la gente llegue a preferir compañías de IA en lugar de relaciones humanas, y sobre la educación, el 36 % piensa que la IA puede ayudar, el 40 % no lo cree así, y el resto está indeciso.

La encuesta se realizó en línea durante seis días, concluyendo el lunes anterior a su publicación, abarcó 4 446 adultos estadounidenses y tiene un margen de error aproximado del 2 puntos porcentuales.

Despidos de catalogadores y calidad de los metadatos generados por IA en bibliotecas

Olson, Mike. «Beyond Classification: The Human Cost of Library and Information Labor Under Digital CapitalismThe Scholarly Kitchen, 26 de agosto de 2025. https://scholarlykitchen.sspnet.org/2025/08/26/guest-post-beyond-classification-the-human-cost-of-library-and-information-labor-under-digital-capitalism

A través de ejemplos como los 80 despidos en OCLC y la eliminación de 425 puestos en la Universidad Northwestern, se destaca cómo la reducción de personal especializado en catalogación afecta negativamente la calidad de los metadatos y la accesibilidad de las colecciones.

Los recientes despidos en OCLC, la organización sin fines de lucro con sede en Dublín, Ohio, que administra el Sistema Decimal Dewey y WorldCat, ofrecen una visión clara del futuro precario del trabajo en bibliotecas y gestión de información. En julio de 2025, OCLC confirmó la reducción de aproximadamente 80 puestos en su fuerza laboral de Ohio central, citando “cambios en los requisitos de habilidades técnicas, creciente influencia de la inteligencia artificial y cambios continuos en la educación superior y las bibliotecas”.

Mientras OCLC cita la IA como justificación para los recortes de personal, también ha anunciado que está desarrollando herramientas de IA para el procesamiento de metadatos. Aquí radica la paradoja de nuestra época: los mismos avances tecnológicos que se celebran por su eficiencia están eliminando la experiencia humana que crea los metadatos de alta calidad de los que dependen estos sistemas para funcionar.

El trabajo en bibliotecas ejemplifica lo que Maurizio Lazzarato identifica como “trabajo inmaterial”: un trabajo que produce contenido informativo y estandarización cultural, convirtiéndose en directamente productivo para el capitalismo digital a través de sistemas controlados por proveedores que agregan y monetizan metadatos estandarizados.

La desvalorización de la experiencia en catalogación se hace visible cuando las instituciones eliminan estos puestos durante recortes presupuestarios. El anuncio de despidos en la Universidad Northwestern, que afectó a 425 puestos, incluyó a Violet Fox, una de las voces principales en catalogación crítica y creadora del Cataloging Lab. El despido de Fox es particularmente significativo: su trabajo en prácticas de descripción reparativa ejemplifica el tipo de conocimiento especializado en catalogación que las instituciones están eliminando precisamente cuando más se necesita. Catalogadores como Fox realizan el trabajo invisible de desafiar los sistemas de clasificación coloniales, asegurando que los encabezamientos de materia reflejen las necesidades de la comunidad y no términos genéricos de proveedores, haciendo que las colecciones sean accesibles y manteniendo la calidad de los metadatos que permite la investigación académica.

La promesa de la IA en catalogación es seductora: procesamiento más rápido, reducción del trabajo manual, liberando a los trabajadores para tareas “más importantes”. Sin embargo, experimentos recientes de la Biblioteca del Congreso muestran que los modelos de lenguaje grande obtuvieron solo un 26% de F1 al predecir encabezamientos de la Biblioteca del Congreso, y los modelos de clasificación de materias solo un 35% de precisión. Esto revela un cambio fundamental en el trabajo de catalogación: los catalogadores ahora se concentran en entrenar, evaluar y curar resultados algorítmicos, proporcionando retroalimentación para sistemas incapaces de replicar la experiencia humana, el conocimiento cultural y la comprensión contextual necesarios para metadatos de calidad.

Olson argumenta que la automatización, en lugar de mejorar la eficiencia, está desplazando la experiencia humana necesaria para crear metadatos precisos y culturalmente sensibles. Esta tendencia refleja una transformación más amplia en la educación superior, donde las instituciones se enfocan en la eficiencia y la rentabilidad, a menudo a expensas de la diversidad cultural y la equidad.

El autor concluye que la pérdida de control institucional sobre la organización bibliográfica y la dependencia de sistemas de descubrimiento controlados por proveedores externos están erosionando la autonomía y la misión pública de las bibliotecas. Advierte que, sin una reflexión crítica y una acción concertada, el trabajo bibliotecario esencial podría desaparecer, con consecuencias negativas para la accesibilidad y la justicia en la información.