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La censura de libros en Estados unidos podría estar generando un efecto contrario al deseado

Zeisler, A. (2025, 6 de octubre). The dumbing down of America, one banned book at a time. Salon. https://www.salon.com/2025/10/06/the-dumbing-down-of-america-one-banned-book-at-a-time

Se aborda el creciente fenómeno de la censura en las bibliotecas escolares de EE. UU., destacando cómo las prohibiciones de libros se han convertido en una práctica sistemática respaldada por grupos de presión financiados por la derecha.

A pesar de que la mayoría de los estadounidenses se oponen a estas prohibiciones, los esfuerzos por restringir el acceso a libros que abordan temas de raza, identidad de género y sexualidad continúan en aumento. Zeisler señala que, en el ciclo escolar 2024–25, se registraron 6.870 libros prohibidos en 23 estados y 87 distritos escolares públicos, según el informe de PEN America. Estos datos evidencian una tendencia preocupante hacia la normalización de la censura en el ámbito educativo.

La autora también critica la administración de Trump 2.0 por revertir políticas federales que protegían el acceso a libros en las escuelas y por eliminar agencias clave como la Corporación para la Difusión Pública y el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas. Zeisler describe este fenómeno como un «Ed Scare» (miedo educativo), una referencia a la era del macartismo, y advierte que la censura no solo limita el acceso a la información, sino que también busca moldear la educación hacia una forma de adoctrinamiento ideológico.

A pesar de la creciente presión, el artículo destaca que muchos jóvenes están redescubriendo los libros prohibidos como una forma de resistencia, lo que sugiere que la censura podría estar generando un efecto contrario al deseado. Zeisler concluye que la lucha por la libertad de acceso a la información es esencial para la democracia y la educación crítica en los Estados Unidos.

La normalización de la censura: cuatro años de prohibiciones de libros en escuelas de Estados Unidos

PEN America. The Normalization of Book Banning. PEN America, 1 de octubre de 2025. https://pen.org/report/the-normalization-of-book-banning/

The Normalization of Book Banning analiza cómo la prohibición de libros en Estados Unidos ha dejado de ser un fenómeno aislado o esporádico para convertirse en una práctica generalizada dentro del sistema educativo.

El documento muestra que, en los últimos años, se han multiplicado los intentos de censura en bibliotecas escolares y públicas, hasta el punto de que ya no responden únicamente a quejas individuales de padres o ciudadanos, sino que forman parte de políticas sistemáticas y coordinadas.

Uno de los hallazgos más relevantes es que la gran mayoría de estas prohibiciones no pasan por procedimientos formales. En lugar de evaluaciones transparentes y revisiones abiertas, predominan las decisiones preventivas, adoptadas por miedo a sanciones o presiones políticas. De este modo, las instituciones educativas y los profesionales del sector optan por retirar libros antes de recibir quejas oficiales, generando una autocensura que afecta gravemente a la libertad de acceso a la información.

El impacto de este proceso se percibe especialmente en los libros que tratan cuestiones de raza, identidad de género, orientación sexual o violencia. Muchas de las obras censuradas son escritas por autores pertenecientes a minorías raciales, culturales o sexuales, lo que limita aún más la representación y la diversidad en las lecturas ofrecidas a los estudiantes. Esto contribuye a una homogeneización de contenidos y al empobrecimiento de la educación literaria y social que se imparte en las escuelas.

Entre julio de 2024 y junio de 2025, en el cuarto año de la crisis de prohibiciones de libros en escuelas públicas de EE. UU., PEN America registró 6.870 casos de censura en 23 estados y 87 distritos escolares. Florida fue el estado con mayor número de prohibiciones por tercer año consecutivo (2.304), seguido por Texas (1.781) y Tennessee (1.622). Desde 2021, el total asciende a casi 23.000 prohibiciones en 45 estados y 451 distritos escolares.

El informe advierte que esta ola de censura está socavando los principios fundamentales de la educación pública. Las remociones suelen responder a presiones de grupos extremistas contrarios a la diversidad, la equidad y los derechos LGBTQ+. Las leyes estatales, redactadas de manera ambigua, fomentan un clima de miedo: docentes y juntas escolares actúan para evitar perder financiación, ser despedidos, hostigados o incluso enfrentar acciones policiales.

Los libros más prohibidos en el curso 2024-2025 incluyen La naranja mecánica de Anthony Burgess (23 vetos), Sold de Patricia McCormick y Breathless de Jennifer Niven (20 cada uno), Last Night at the Telegraph Club de Malinda Lo (19) y A Court of Mist and Fury de Sarah J. Maas (18). En total, casi 2.600 profesionales creativos se vieron afectados, entre ellos más de 2.300 autores, 243 ilustradores y 38 traductores. Las obras censuradas comparten temas recurrentes: racismo, identidad de género, sexualidad o violencia sexual.

Entre los autores más perseguidos destaca Stephen King, con 87 títulos prohibidos en 206 ocasiones; le siguen Ellen Hopkins con 18 libros vetados (167 veces), Sarah J. Maas con 21 títulos (162 veces), Jodi Picoult con 23 (62 veces) y, por primera vez, el mangaka japonés Yūsei Matsui, cuya serie Assassination Classroom sufrió 54 vetos repartidos entre 22 volúmenes.

Tras cuatro años de crisis, la censura de libros se ha normalizado en las comunidades educativas, aunque la opinión pública se mantiene firme en contra de estas restricciones. Cada vez más coaliciones de docentes, bibliotecarios, estudiantes y defensores del derecho a leer se organizan para resistir. Con la publicación del informe antes de la Semana Nacional de los Libros Prohibidos (5-11 de octubre de 2025), PEN America llama a reforzar la defensa de la libertad de lectura y anima a participar en el Let Freedom Read Day (11 de octubre) como una muestra de apoyo colectivo al acceso libre a la diversidad de historias y voces.

El informe señala también que estas prácticas de censura han alcanzado un nivel estructural. Las políticas de prohibición se han extendido desde lo local a lo estatal e incluso a instancias federales, camufladas bajo expresiones como la “protección de menores” o los “derechos parentales”. El resultado es un clima en el que la retirada de libros se percibe como algo habitual, normalizado y hasta esperado, lo que debilita el papel de la escuela como espacio de pensamiento crítico y libre acceso a diferentes ideas.

Por último, se advierte de las consecuencias de este fenómeno: estudiantes con menos oportunidades de encontrarse con realidades diversas, docentes y bibliotecarios condicionados por el miedo, y autores que ven restringida la circulación de sus obras. El informe llama a revertir esta dinámica mediante la acción colectiva de comunidades educativas, asociaciones profesionales y defensores de la libertad intelectual, recordando que el derecho a leer es un pilar fundamental para el desarrollo de sociedades democráticas y pluralistas.

Los talibanes vetan libros escritos por mujeres en las universidades afganas

Hussaini, Ali. 2025. “Taliban Ban Books Written by Women from Afghan Universities.BBC News, September 19, 2025. https://www.bbc.com/news/articles/c0kn7yyzrjgo..

La reciente decisión del gobierno talibán de prohibir libros escritos por mujeres en las universidades afganas marca un nuevo retroceso en el acceso al conocimiento y la libertad académica en el país.

Esta medida forma parte de una política más amplia que también ha eliminado la enseñanza de derechos humanos y acoso sexual, y ha vetado 18 asignaturas universitarias consideradas «contrarias a la Sharía y a las políticas del sistema». Entre los textos censurados se encuentran más de 140 obras escritas por mujeres, como Safety in the Chemical Laboratory, y otras 310 publicaciones de origen iraní, lo que revela una doble intención: silenciar las voces femeninas y limitar la influencia cultural de Irán en el ámbito académico.

La exclusión de materias como Género y Desarrollo, Sociología de la Mujer o El Rol de la Mujer en la Comunicación evidencia un ataque directo a la representación femenina en el pensamiento universitario. Esta política se suma a otras restricciones impuestas desde el regreso de los talibanes al poder hace cuatro años, como la prohibición de la educación para niñas más allá del sexto grado y el cierre silencioso de programas de formación para parteras en 2024. La eliminación de contenidos sobre mujeres no solo borra sus aportes intelectuales, sino que refuerza una visión profundamente misógina del conocimiento.

Las autoridades talibanas justifican estas decisiones como parte de su interpretación de la cultura afgana y la ley islámica, aunque expertos y exfuncionarios como Zakia Adeli, antigua viceministra de justicia, señalan que esta censura es coherente con una política sistemática de exclusión de las mujeres del espacio público y educativo. La revisión de los libros fue realizada por un comité de «eruditos religiosos y expertos», según una carta oficial enviada a las universidades, lo que refuerza el carácter ideológico del proceso.

Además de la censura a autoras afganas, la eliminación de obras iraníes responde a tensiones geopolíticas entre ambos países, agravadas por disputas sobre recursos hídricos y la repatriación forzada de más de 1,5 millones de afganos desde Irán. Esta purga editorial ha generado preocupación entre docentes universitarios, quienes advierten que la eliminación de estos textos rompe el vínculo de Afganistán con la comunidad académica internacional. Profesores como los de la Universidad de Kabul se ven obligados a redactar sus propios materiales, aunque dudan de poder hacerlo bajo estándares globales dada la censura impuesta.

En conjunto, estas medidas configuran un panorama alarmante para la educación superior en Afganistán, donde el conocimiento se ve cada vez más restringido por criterios ideológicos y religiosos, y donde las voces femeninas y extranjeras son sistemáticamente silenciadas.

¿Por qué una iglesia de Kentucky dice que está bien robar libros de la biblioteca?

Bell, Gabriel. 2025. “Why One Church Says It’s OK to ‘Steal’ Library Books.Religion Unplugged, August 26, 2025. https://religionunplugged.com/news/2025/8/26/why-one-church-says-its-ok-to-steal-library?utm_source=flipboard&utm_content=ReligionMag/magazine/Religion+Unplugged

Una iglesia en Shelbyville, Kentucky, animó a sus feligreses a sacar libros cuestionables de la biblioteca pública y luego no devolverlos.

Reformation Church se define como «una comunidad confesionalmente bautista, comprometida culturalmente y evangelísticamente apasionada en el corazón de Shelbyville». Tres de sus líderes —los pastores Jerry Dorris, Tanner Cartwright y el evangelista Austin Keeler, de Reformation Frontline Missions— reconocieron que la iglesia ha promovido la “desobediencia civil”. Según ellos, han instado a los cristianos locales y de todo el país a buscar en las bibliotecas libros que consideren que fomentan la sodomía, la confusión de género o la rebelión contra Dios, y, si los encuentran, retirarlos permanentemente como acto de desobediencia civil.

Sin embargo, Hunter Baker, rector y decano de la Universidad de North Greenville, rechaza esta interpretación y considera que se trata de robo. Explicó a MinistryWatch que, según la comprensión clásica, la desobediencia civil debe realizarse abiertamente y con disposición a aceptar las consecuencias legales. “Se llevan los libros, dejan claro que no tienen intención de devolverlos y sufren las consecuencias que la ley impone”, añadió.

La Biblioteca Pública del Condado de Shelby, dirigida por Pamela Federspiel, informó que se retiraron 16 libros por parte de un miembro de la iglesia el año pasado y nunca fueron devueltos, con un valor total superior a 400 dólares. Aunque Dorris asegura que no se ha solicitado la devolución, la biblioteca afirma que dejó mensajes de voz, envió tres notificaciones y remitió el caso a una agencia de cobros, añadiendo el costo de reposición a la cuenta del usuario. Entre los libros sustraídos se encuentran El Arte del Drag, Mis Dos Mamás y Mis Dos Papás.

Según Dorris, la iglesia conoció los libros controvertidos cuando una feligresa llevó a sus hijos a la biblioteca y ellos los encontraron; tras investigar, descubrieron otros títulos similares. No se identificó a la congregante y no hay información sobre el paradero actual de los libros ni sobre si fueron destruidos. Baker señaló que la iglesia “sería más efectiva” si aclarara su objeción a los libros y buscara cambios de política a través de canales oficiales.

En una publicación de Facebook del 1 de junio de 2024, la iglesia animó a sus miembros a “combatir la perversión de su biblioteca local” y proporcionó contactos de la biblioteca para exigir la retirada de los libros. Dorris afirmó que la iglesia notificó a la biblioteca, a un senador estatal y a un representante estatal sobre sus preocupaciones, pero que no han contactado personalmente con el personal ni se ha solicitado formalmente la devolución de los libros.

Federspiel reconoció que la mayoría de los libros “perdidos” no tenían mucha demanda. Dorris aclaró que la retirada de libros no es una política oficial de la iglesia y que no todos los miembros están al tanto ni de acuerdo. “No disciplinamos ni presionamos a los miembros por esta estrategia. Estas medidas fueron tomadas por cristianos individuales por convicciones personales”, afirmó, añadiendo que la iglesia apoya el derecho de sus miembros a actuar o abstenerse según su conciencia.

La biblioteca en llamas de Eduardo Halfon

Me contó que había visto en Łódź una hoguera de libros.

Llovía una tarde, y bebíamos whisky con mi abuelo polaco. Me dijo que, una noche, en Łódź, en el 39, había visto a un grupo de soldados alemanes quemando libros.

No recuerdo a mi abuelo jamás leyendo un libro. Creo que no tenía ninguno, salvo un siddur, claro, el libro de rezos judíos. Acaso no le importaban los libros.

Pero aquella tarde lluviosa, bebiendo whisky y escuchando su relato sobre los soldados alemanes que quemaban libros en una calle oscura de Łódź, él estaba conmovido, o al menos parecía estarlo.

Quizás por el whisky. O quizás por la imagen tenebrosa y encendida de las llamas en la noche polaca. O tal vez porque entendía que aquellos soldados alemanes estaban quemando mucho más que una biblioteca.

Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0

El auge de la censura de libros en EE. UU.: análisis de tendencias y su impacto en la libertad intelectual y la educación pública (2020-2025)

Forrest, Marianne Wood. 2025. The Censorship Acceleration: An Analysis of Book Ban Trends After 2020. EveryLibrary Institute. https://www.everylibraryinstitute.org/censorship_acceleration_report.

El informe The Censorship Acceleration (2025), elaborado por la investigadora Marianne Wood Forrest para el EveryLibrary Institute, analiza el auge de la censura de libros en escuelas y bibliotecas públicas de EE. UU. desde 2020. A diferencia de incidentes aislados impulsados por preocupaciones locales, las prohibiciones de libros se han convertido en una estrategia política nacional orquestada por grupos conservadores bien financiados, como Moms for Liberty y Citizens Defending Freedom. Estos grupos han transformado la censura en una táctica central de una guerra cultural más amplia, orientada a desestabilizar la educación pública, suprimir voces históricamente marginadas y promover la privatización escolar.

Hallazgos clave del informe

  • Motivaciones políticas y religiosas: Las prohibiciones de libros ya no responden a quejas individuales de padres, sino a campañas organizadas por grupos políticos y religiosos con agendas ideológicas claras.
  • Conexión con la privatización educativa: Las campañas de censura están estrechamente vinculadas a esfuerzos para promover la privatización de las escuelas y desmantelar iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI).
  • Nacionalización de conflictos locales: Lo que antes eran disputas locales en juntas escolares ahora se han convertido en campañas coordinadas a nivel nacional, con estrategias y recursos compartidos.
  • Impacto del Project 2025: Las políticas propuestas en el Project 2025, como la eliminación de fondos federales para bibliotecas y la criminalización de bibliotecarios, agravan la erosión de la libertad intelectual y la democracia.
  • Resistencia emergente: Se observa un crecimiento en la resistencia, especialmente desde movimientos estudiantiles y estados que han promulgado leyes que protegen el derecho a leer.

La guerra de Trump contra la información se encuentra con un adversario dedicado: Los bibliotecarios universitarios

Hosseini, Raheem. “Trump’s War on Information Meets a Dedicated Adversary: University Librarians,” San Francisco Chronicle, May 2, 2025, https://www.sfchronicle.com/us-world/article/trump-date-purge-20234868.php.

Durante la presidencia de Donald Trump, más de 50.000 páginas web del gobierno estadounidense han sido afectadas o eliminadas, según el proyecto End of Term Archive y la Internet Archive. Mark Graham, director de la Wayback Machine, afirma que probablemente la cifra real sea mucho mayor, y que reciben notificaciones casi a diario sobre nuevas eliminaciones.

Durante la presidencia de Donald Trump, se ha intensificado la eliminación de información gubernamental en línea, afectando a más de 50.000 páginas web federales. Este fenómeno ha generado preocupación entre bibliotecarios universitarios y archivistas digitales, quienes han asumido un papel crucial en la preservación de datos públicos esenciales.

El proyecto End of Term Archive, iniciado en 2008, junto con la Internet Archive, ha estado documentando y archivando sitios web gubernamentales al final de cada mandato presidencial. Mark Graham, director de la Wayback Machine, señala que la magnitud de las eliminaciones actuales supera las capacidades previstas del proyecto, recibiendo notificaciones casi a diario sobre nuevas páginas eliminadas.

James R. Jacobs, bibliotecario de la Universidad de Stanford y miembro fundador de End of Term, destaca la importancia de la información pública para el funcionamiento de la democracia. Sin acceso a datos gubernamentales, la capacidad de los ciudadanos para tomar decisiones informadas y participar activamente en la vida cívica se ve comprometida.

Gretchen Gehrke, cofundadora de la Iniciativa de Datos y Gobernanza Ambiental (EDGI), lidera un programa que monitorea aproximadamente 6.000 URLs federales. Ella señala que, durante el primer mandato de Trump, los tribunales y el Congreso lograron impedir la eliminación permanente de datos ambientales. Sin embargo, en la actualidad, con una Corte Suprema y un Congreso controlado por republicanos menos dispuestos a controlar al poder ejecutivo, la administración de Trump ha avanzado más rápidamente en la eliminación de diversos tipos de investigaciones.

En respuesta a esta situación, Lynda Kellam, bibliotecaria de datos de la Universidad de Pensilvania, cofundó el Proyecto de Rescate de Datos en febrero. Este proyecto comenzó como un documento de Google ampliamente difundido y, con la ayuda de una iniciativa ucraniana de preservación cultural, se transformó en un sitio web que coordina múltiples grupos de datos, incluido EDGI. Hasta la fecha, el colectivo ha clonado total o parcialmente más de 900 URLs gubernamentales en peligro, enfocándose principalmente en las ciencias sociales.

Además, se están llevando a cabo esfuerzos para preservar la historia afroamericana frente a intentos de borrarla. En la Biblioteca de Investigación Auburn Avenue en Atlanta, un grupo de becarios inició un proyecto de un año de duración destinado a devolver la misión de preservar la historia negra a las propias comunidades. Makiba Foster, cofundadora de la Escuela de Archivado Web (WARC), destaca la importancia de que las comunidades afroamericanas decidan qué coleccionar y cómo preservar su historia, promoviendo una ética de cuidado en la preservación digital.

Estos esfuerzos colectivos reflejan una resistencia activa contra la eliminación de información pública y subrayan el papel fundamental de los bibliotecarios y archivistas en la defensa del acceso a la información y la preservación de la memoria histórica.

ChatGPT en la ciencia: su uso es mayor en países donde está prohibido

Bao, Honglin, Mengyi Sun, y Misha Teplitskiy. 2025. “Where There’s a Will There’s a Way: ChatGPT Is Used More for Science in Countries Where It Is Prohibited.” Quantitative Science Studies, 1–23. https://doi.org/10.1162/qss_a_00368.

El estudio demuestra que las prohibiciones geográficas no están logrando limitar el uso de ChatGPT en la producción científica. Las herramientas de inteligencia artificial están siendo ampliamente utilizadas incluso en contextos donde su uso está regulado o restringido, lo que plantea importantes desafíos para el diseño de políticas eficaces en el ámbito de la gobernanza tecnológica global. Además, pone de relieve la creciente dependencia de los investigadores en estas tecnologías para la redacción y difusión de su trabajo.

Se analiza críticamente la eficacia de las restricciones geográficas impuestas al acceso de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT en el ámbito científico. El caso de estudio se centra en países donde el acceso a ChatGPT está oficialmente bloqueado, como China, Rusia, Irán y otros.

El estudio parte de una pregunta clave: si estas restricciones fueran realmente efectivas, ¿se detectaría un menor uso de ChatGPT en la producción científica de dichos países? Para responder a esta cuestión, los autores desarrollaron un sofisticado clasificador capaz de identificar textos redactados con asistencia de ChatGPT, utilizando como base ciertas elecciones lingüísticas características de sus primeras versiones, como el uso de palabras específicas (“delve”, “remarkably”, entre otras).

Este clasificador, entrenado con resúmenes de artículos científicos anteriores y posteriores a la aparición de ChatGPT, demostró ser más preciso que herramientas populares como GPTZero y ZeroGPT, e incluso fue validado con artículos en los que los autores habían declarado explícitamente el uso de IA.

Al aplicar este modelo a más de 170.000 preprints de plataformas de investigación como ArXiv, BioRxiv y MedRxiv, los investigadores encontraron que, para agosto de 2023, aproximadamente el 12,6% de los artículos científicos presentaban indicios de uso de ChatGPT. Sorprendentemente, el uso fue un 7,7% más alto en los países donde la herramienta estaba oficialmente restringida. Esta diferencia se produjo antes de que estuviera disponible en el mercado el primer modelo de lenguaje de gran escala desarrollado en China, lo que sugiere que los investigadores de estos países estaban utilizando métodos alternativos (como VPNs) para acceder a ChatGPT.

Además, los autores exploraron la hipótesis de si esta alta demanda de herramientas de IA en ciencia —especialmente en países asiáticos donde el inglés no es lengua oficial— podría haber impulsado un uso aún mayor en ausencia de restricciones. Los resultados confirmaron que el uso de ChatGPT era más elevado precisamente en aquellos países donde el acceso estaba prohibido, lo que refuerza la idea de que las restricciones no son efectivas y que los científicos están dispuestos a sortear los obstáculos para beneficiarse de estas herramientas.

Otro hallazgo interesante fue que el uso de ChatGPT correlacionaba con un mayor número de visualizaciones y descargas de los artículos, lo cual sugiere que podría estar influyendo en la claridad, presentación o atractivo del contenido. Sin embargo, este uso no mostró correlación con un mayor número de citas ni con una mejor colocación en revistas académicas de alto impacto.

La mayoría de los libros prohibidos en Estados Unidos presentan a personas de color y personas LGBTQ+

Oladipo, Gloria. «Most Banned Books Feature People of Color and LGBTQ+ People, Report Finds.» The Guardian, February 27, 2025. https://www.theguardian.com/us-news/2025/feb/27/banned-books-people-of-color-lgbtq

Un estudio de PEN America ha revelado que la mayoría de los libros prohibidos en las escuelas públicas de EE. UU. durante el año escolar 2023-2024 trataban sobre personas de color, personas LGBTQ+ y otras demografías. El informe también refuta las afirmaciones de legisladores conservadores de que los libros prohibidos eran explícitamente sexuales, argumentando que, en realidad, el foco principal de la censura fue la representación de identidades marginadas.

Hubo más de 10.000 casos de libros prohibidos en el año escolar 2023-24, según PEN America, un aumento considerable respecto al año anterior, ya que los estados dirigidos por republicanos implementaron nuevas leyes de censura.

De los 4.218 títulos de libros prohibidos, 1.534, o el 36%, presentaban a personas de color, el grupo más censurado en las prohibiciones de libros. Algunos de los títulos retirados incluían la obra Fences, ganadora del Pulitzer de August Wilson, y el libro infantil A is for Activist de Innosanto Nagara, que trata sobre problemas sociales.

El informe encontró que los libros que presentaban a personas de color fueron desproporcionadamente atacados en todas las categorías de libros prohibidos, especialmente en los títulos históricos y biográficos eliminados. De esos libros prohibidos, el 44% incluían a personas de color; más de una cuarta parte, o el 26%, de esos libros presentaban a personas negras.

Los defensores de PEN America señalaron que, al mismo tiempo que se multiplicaban las prohibiciones de libros, más del 50% de los jóvenes en EE. UU. son niños de color, según datos de 2021 de la Children’s Defense Fund.

«Esta censura dirigida equivale a un ataque dañino a las poblaciones históricamente marginadas y subrepresentadas, un esfuerzo peligroso por borrar sus historias, logros e historia de las escuelas», dijo Sabrina Baêta, gerente senior del programa Freedom to Read de PEN America, en un comunicado de prensa sobre el informe. «Cuando despojamos a las estanterías de las bibliotecas de libros sobre ciertos grupos, estamos derrotando el propósito de una colección bibliográfica que debe reflejar la vida de todas las personas. Las consecuencias dañinas para los jóvenes son reales».

Los títulos que presentaban personajes LGBTQ+ también representaron una proporción considerable de las prohibiciones de libros: 1,066 libros, o el 25% de todos los títulos prohibidos, incluían personas LGBTQ+. Los personajes transgénero o genderqueer fueron específicamente atacados en estas prohibiciones de libros, ya que el 28% de los libros retirados que presentaban personajes LGBTQ+ incluían a esa demografía.

Más allá de las personas de color y las personas LGBTQ+, los libros que incluían personas con discapacidades también fueron afectados por las prohibiciones a nivel nacional. Aproximadamente el 10% de todos los títulos retirados incluían personajes con discapacidades físicas, de aprendizaje o del desarrollo, o que eran neurodivergentes. Varios de los libros afectados con personajes discapacitados se centraron en temas como «confianza, autoestima o experiencias con el capacitismo», según informó PEN America.

Mientras tanto, solo el 13% de los títulos eliminados incluían experiencias sexuales «en la página». Las experiencias sexuales implícitas o «fuera de la página» fueron mencionadas en el 31% de los libros prohibidos.

La gran mayoría de los libros prohibidos (85%) eran ficción, con un 14% de no ficción y un 1% de poesía. Aproximadamente el 67% de los libros eliminados eran para audiencias más jóvenes, según el informe de PEN America.

La continua prohibición de libros ocurre en un contexto en el que la administración Trump ha intensificado la represión de los esfuerzos de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en las escuelas y universidades públicas de EE. UU. En un memorándum de la semana pasada, Trump amenazó con retener fondos federales de cualquier escuela que se negara a eliminar iniciativas de diversidad, como becas para estudiantes de ciertos grupos de identidad y programas escolares.

Librarians: documental sobre la censura de libros y el ataque a las bibliotecas

Snyder, Kim A. Librarians. 2024. IMDb. https://www.imdb.com/es-es/title/tt34966678/

A través de las historias de bibliotecarios comprometidos y valientes, el documental ofrece una reflexión crucial sobre lo que está en juego cuando se intenta restringir el acceso al conocimiento, especialmente en una época en la que las discusiones sobre la libertad de expresión son más relevantes que nunca.

El documental Librarians de Kim A. Snyder aborda una de las cuestiones más controvertidas y actuales en la cultura estadounidense: la censura de libros y el ataque a las bibliotecas como centros de libre acceso a la información. El enfoque del documental es profundamente personal y humano, centrándose en los bibliotecarios que han estado en la primera línea de resistencia contra la prohibición de libros, un tema especialmente relevante en los últimos años, particularmente en el contexto de políticas educativas en varios estados de EE. UU.

La historia de Librarians se inicia en Texas, un estado que ha sido escenario de numerosas batallas en torno a la censura de libros, pero rápidamente se expande a Florida, donde las tensiones aumentaron en 2024 cuando se retiraron libros que trataban sobre diversidad de género de las estanterías de las bibliotecas de las escuelas, algunos de los cuales fueron incluso destruidos. En este contexto, el documental captura la valentía de los bibliotecarios que desafían estas restricciones, a menudo arriesgando sus empleos, y presenta un retrato profundo de su lucha por proteger la libertad de expresión y el derecho a la educación.

El documental es especialmente significativo debido a su ubicación en Florida, que se ha convertido en un punto caliente en el debate sobre la censura de libros. En 2024, la ciudad de Sarasota, donde se realizó parte de la proyección del documental, vivió una controversia relacionada con la eliminación de libros considerados «inapropiados» en las bibliotecas locales, lo que le dio un aire de ironía al hecho de que el documental fuera proyectado en una universidad que había experimentado tales eventos. Esta conexión no pasa desapercibida para los realizadores ni para el público, lo que le otorga al proyecto una dimensión crítica y reflexiva sobre los desafíos de la libertad de información.

Los bibliotecarios que aparecen en Librarians son presentados no solo como figuras de resistencia ante la censura, sino también como los defensores del acceso a los conocimientos diversos y del derecho a la educación. El documental destaca sus historias personales, que van desde aquellos que enfrentan cargos criminales por sus acciones hasta aquellos que simplemente no pueden permanecer en silencio ante la injusticia de los intentos por suprimir la literatura. A lo largo de la película, se expone la desconcertante paradoja de que, mientras que los bibliotecarios son vistos tradicionalmente como guardianes neutrales del saber, ahora se ven forzados a actuar como defensores activos de los derechos civiles en un clima cada vez más polarizado.

El mensaje principal del documental es el papel esencial que juegan las bibliotecas y sus empleados en la preservación de la democracia. Los jurados del festival de cine de Sarasota, al otorgar el Premio del Jurado al Mejor Documental a Librarians, declararon que, en un momento en que diversas instituciones como universidades, bufetes de abogados y medios de comunicación están cediendo ante presiones externas, los bibliotecarios se han erigido como «improbables primeros respondedores» en la defensa de la democracia y la libertad de leer. Esta afirmación subraya la relevancia del trabajo de los bibliotecarios en la defensa de los valores fundamentales de la libertad de expresión y el acceso a la información, incluso cuando esos valores se ven amenazados.