Anecdotario bibliotecario

 

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Anecdotario bibliotecario es una sección de Universo Abierto donde recogemos anécdotas que sabemos o nos han contado en relación con la profesión, sin otro ánimo que entretener. Por supuesto que en la mayoría de los casos intentaremos mantener el anonimato. Si tienes una anécdota y quieres contárnosla lo puedes hacer en la sección de comentarios de este post. Luego la valoramos y la ponemos en el post.

 

Ella era digital

A principios de los años 80. Se celebró en España uno de los congresos de lo que era DOCUMAT, hoy en día Fesabid. Una bibliotecaria de esas que podrían aparentemente parecer más contrarias a los sistemas de automatización de bibliotecas afirmó en un debate su preferencia por lo digital. La señora en cuestión era una bibliotecaria de esas que tenemos catalogadas -nunca mejor dicho- en el imaginario profesional  como una bibliotecaria de antiguo cuño, con gafas de pasta, moño, falda gris a tablas y zapatos de monjita con calcetines. Los asistentes se quedaron mirando intrigados, y la persona en cuestión explico muy claramente su preferencia por lo digital; lo que ella quería decir era que prefería el catálogo de fichas al automatizado, ya que le gustaba buscar los libros utilizando los dígitos, en latín dedos.

 

 

Cuando Mariano Rajoy se quedó encerrado en la biblioteca de Pedro J.

El periodista se ha reunido con casi todos los presidentes del Gobierno, pero ha sido Mariano Rajoy con quien más choques ha tenido. Y no por ello el expresidente se escapa de una de sus anécdotas. “Yo he jugado a la petanca con Felipe González y unas cuantas veces al paddle con Aznar. He tenido una muy buena relación personal con Zapatero, probablemente el mejor ser humano que ha pasado por la Moncloa, el hombre a quien el poder menos ha cambiado”, ha contado Ramírez. Pero fue con Mariano Rajoy con quien saltaron las chispas. “Nunca olvidaré el día en el que se quedó encerrado en la biblioteca de mi casa”.”Se atrancó la puerta por fuera, y tuve la sensación de que él se sentía un poco incómodo en medio de tantos libros”, ha continuado Pedro J. Ramírez, y ha añadido: “Él tenía un mandato espectacular, una mayoría absoluta que en diciembre de 2011 le dieron los españoles, con posibilidades de haber hecho lo que sea. Su inmovilismo y su pachorra política lo convirtieron en lo que yo describí como ‘estafermo'”. Fuente

 

¿Tienes un libro con la cubierta roja que leí una vez?

Esta anécdota es uno de los clásicos más clásicos de las bibliotecas que probablemente hemos vivido todos los que trabajamos en bibliotecas. El personal de la biblioteca somos casi genios en la investigación a la hora de localizar un libro en concreto u otra información. La sensación de misterio en su trabajo surge cuando la gente se acerca a ellos con preguntas vagas y detalles irregulares, especialmente cuando están buscando libros, pero no recuerdan a los autores o títulos. Esto ocurre cuando la gente comienza a sufrir de la enfermedad de la nostalgia. Ante esta situación, los bibliotecarios a veces nos preguntamos si no sería mejor clasificar los libros por colores. Busquemos alguna solución. Podríamos recurrir al escuadrón de bibliotecarios que localizan libros medio olvidados. Hay una base de datos llamada “Bigbook search” donde puedes buscar por autor o palabra clave y ver las cubiertas, pero no siempre es útil, ya que los diseños de las cubiertas cambian con el tiempo y las ediciones también. Aqui también puedes encontrarlo Lo primero que preguntaremos al lector si es un libro de ficción o un ensayo.  La ficción se cataloga por autor y título, no por tema o línea argumental, lo que dificulta la identificación de los libros sólo por su argumento. Luego pedir que nos de todo lo que pueda recordar sobre el libro, la trama, los nombres de los personajes, el período de tiempo en el que el libro pudo haber sido publicado, el género, etc. Todos estos detalles son claves para identificar el título y el autor del libro. A veces se encuentra!!

 

Encuentran una sorprendente dedicatoria amorosa en un libro donado en una biblioteca de A Coruña

El mensaje podría ser un poema en sí mismo. De su autora o autor solo sabemos el seudónimo con el que lo firmó: Perra Vida. La elegía fue descubierta por una de las trabajadoras de la Biblioteca Municipal Sagrada Familia. Fuente

El mensaje encontrado en el  libro La extracción de la piedra de locura. Otros poemas, de la argentina Alejandra Pizarnik donado a la Biblioteca Municipal Sagrada Familia era:

«Regalo de mi único amor, que ni siquiera se acordó de dedicármelo (ni yo de pedírselo)».

 

Se haya un preservativo en el interior de un libro de Medicina del siglo XVI

La Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca muestra en una de sus vitrinas un preservativo hallado en el interior de un libro de Medicina del siglo XVI. Se trata de un condón elaborado con tripa natural de cerdo, que lleva en su extremo una cinta de color azul que servía para ajustarlo al miembro viril. El anticonceptivo fue hallado en el proceso de revisión y nueva catalogación de una parte de los fondos históricos de esta biblioteca, considerada como una de las mejores de Europa por la cantidad y la calidad de los textos que alberga. Fuente: Lo que esconden los libros.

 

“No era 1837, era 1980″ Acceso de las mujeres a la Biblioteca Nacional de España

Hace una año escribí en Universo Abierto un post sobre un anuncio de la IFLA hablando de como las bibliotecas protegen los derechos de las mujeres, y me encontré esta respuesta de una mujer que firma cómo Ica, en la que habla de los problemas que tuvo a principios de los ochenta para acceder a la sala de investigadores de la Biblioteca Nacional, y que quisiera compartir con todos vosotros. La fecha 1837, que Ica menciona se refiere a otro post titulado “Las mujeres tuvieron prohibido la entrada en la Biblioteca Nacional de España hasta 1837“, pero a ella esto le sucedió a principios de 1980.

Mentir sobre libros que no se han leído

Siempre se sospecha que la gente miente sobre los libros que dicen haber leído, y gracias a una encuesta reciente ya se sabe cómo y por qué. Hasta un 62% de los británicos dicen que en alguna ocasión han mentido sobre una lectura que no han hecho para parecer más inteligentes. En muchos casos las personas utilizan información de la Wikipedia, o el argumento de una película o serie de televisión para justificar que han leído un libro que realmente nunca leyeron. Ver Bayard, Pierre “Cómo hablar de los libros que no se han leído”

 

El 20% de los bibliotecarios ha practicado sexo en la biblioteca

Este dato, entre otros, los dio Will Manley, un bibliotecario retirado, tras una encuesta que hizo en el año 1992 y que ha salido a la luz ahora gracias a su blog. Wilson envió la encuesta a  5.000 bibliotecarios respondieron, pero la responsable del Boletín de la biblioteca no quiso dar a conocer el curioso estudio. Estos son algunos de los curiosos resultados.

 

 

Un pensamiento en “Anecdotario bibliotecario

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