
En la clínica del arte de leer, no
siempre el que tiene mejor vista lee mejor.
Ricardo Piglia El último lector

En la clínica del arte de leer, no
siempre el que tiene mejor vista lee mejor.
Ricardo Piglia El último lector

«El lector adicto, el que no puede dejar de leer, y el lector insomne, el que está siempre despierto, son representaciones extremas de lo que significa leer un texto, personificaciones narrativas de la compleja presencia del lector en la literatura. Los llamaría lectores puros; para ellos la lectura no es solo una práctica, sino una forma de vida. Muchas veces los textos han convertido al lector en un héroe trágico (y la tragedia tiene mucho que ver con leer mal), un empecinado que pierde la razón porque no quiere capitular en su intento de encontrar el sentido.»
Ricardo Piglia El último lector

Ramm, M. (29 de diciembre de 2025). Meet the Retired Accountant Who Built a Street Library in Palermo. 1000 Libraries Magazine. Recuperado de https://magazine.1000libraries.com/meet-the-retired-accountant-who-built-a-street-library-in-palermo/
Pietro Tramonte, un contador jubilado cuya pasión por los libros transformó una calle de Palermo, Sicilia, en una biblioteca al aire libre de referencia cultural y comunitaria.
Tras retirarse de su carrera profesional, Tramonte decidió dedicar su tiempo y su extensa colección personal de libros a la comunidad local, creando un espacio accesible para todos los amantes de la lectura. Su iniciativa no fue planificada como un proyecto formal ni institucional, sino como una expresión espontánea de amor por la literatura y de deseo de compartir conocimiento. A partir de una pequeña selección de volúmenes en una calle lateral cerca del centro histórico, su biblioteca al aire libre fue creciendo con la contribución de vecinos, visitantes y aficionados a los libros, convirtiéndose con el paso del tiempo en un punto de encuentro para lectores de todas las edades.
Esta “biblioteca callejera” desafía las convenciones tradicionales de los espacios bibliotecarios al funcionar sin paredes ni horario de apertura estrictamente formal: los libros están disponibles a cualquier hora en estantes improvisados en la vía pública, y el intercambio o la donación de volúmenes se hace de manera libre y comunitaria. El proyecto de Tramonte se enmarca dentro de una tendencia más amplia de iniciativas de acceso abierto al libro y la lectura, que buscan acercar los textos impresos a comunidades urbanas y revitalizar el interés por los libros físicos en un contexto cada vez más digital. La presencia de esta biblioteca también ha atraído la atención de turistas y curiosos, quienes contribuyen con donaciones de libros y ayudan a difundir la historia de esta iniciativa única.
Además de proporcionar acceso gratuito a la lectura, la biblioteca de Tramonte ha generado un impacto cultural y social en Palermo al fomentar el encuentro entre personas diversas con intereses similares. El artículo enfatiza cómo un gesto aparentemente sencillo —poner libros al alcance de los transeúntes— puede convertirse en un símbolo de comunidad, diálogo intergeneracional y cooperación voluntaria. Esta iniciativa pone de relieve la importancia de la lectura como herramienta de inclusión cultural y apoyo comunitario, demostrando que la pasión individual por los libros puede dar lugar a proyectos colectivos significativos y sostenibles.

«Un libro es una conversación que nunca termina. Cuando abres una novela, estás aceptando que un desconocido entre en tu cabeza y reorganice tus muebles. Lo curioso es que, a menudo, el autor sabe mejor que tú dónde deberían estar esos muebles. Leemos para darnos cuenta de que no somos los únicos que sentimos ese miedo o esa alegría ridícula. Escribir es lanzar una botella al mar, y leer es encontrar esa botella y darse cuenta de que el mensaje que contiene estaba escrito para ti, aunque fuera redactado hace cien años en una habitación que ya no existe.»
David Foenkinos «La biblioteca de los libros rechazados»

«En un libro, un lector siempre se reconoce a sí mismo de una forma u otra.»
David Foenkinos «La biblioteca de los libros rechazados»

«He descubierto que lo más valioso que tengo en mi cartera es mi carné de la biblioteca».
Laura Bush

Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí: «Detesto leer libros nuevos.» Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo.
Helene Hanff «84, Charing Cross Road»

Bejdo, M. (2024, 2 de julio). Students Are Struggling With Literacy. The Public Library Can Help. Education Week https://www.edweek.org/teaching-learning/opinion-students-are-struggling-with-literacy-the-public-library-can-help/2024/07
Un número importante de estudiantes en Estados Unidos —y en muchas comunidades— enfrentan serias dificultades con la lectoescritura. Por ejemplo, en 2019 apenas un 37 % de los estudiantes de 12.º grado alcanzaban un nivel “proficiente” según los datos del National Assessment of Educational Progress (NAEP).
La autora, una educadora de primera infancia, propone que las bibliotecas públicas representen un aliado clave en la mejora de la alfabetización, especialmente cuando las bibliotecas escolares no son suficientes —o directamente no existen—.
Las bibliotecas públicas ofrecen una enorme variedad de recursos: colecciones extensas en varios idiomas, espacios para leer o hacer tareas, acceso a ordenadores y servicios de impresión, programas de alfabetización, cuentacuentos, actividades para niños, adolescentes y familias, clases, etc.
La colaboración entre escuelas y bibliotecas públicas, puede abrir un “nuevo mundo” para los estudiantes, particularmente para aquellos con dificultades lectoras, estudiantes multilingües o de entornos vulnerables. Ese tipo de alianza permite ofrecer a todos los alumnos —no solo a los de escuelas con buenos recursos— acceso a libros, oportunidades de lectura y un entorno favorable al aprendizaje.
El artículo subraya que las bibliotecas públicas poseen una riqueza de recursos difícilmente igualable por la escuela media:
Se proponen acciones prácticas para promover esta colaboración: organizar visitas escolares a bibliotecas públicas, promover que las familias conozcan los recursos disponibles, invitar bibliotecarios para sesiones de cuentacuentos en clase, etc. Todo con el fin de fomentar la lectura, mejorar la alfabetización y ofrecer oportunidades igualitarias de acceso al conocimiento.

«Quisiera construir libros bomba, es decir, libros que fueran útiles precisamente en el momento en el que alguien los escribe o los lee. Y que desaparecieran luego. Esos libros estarían hechos de tal modo que desaparecerían poco tiempo después de haber sido leídos o utilizados. Los libros deberían ser una especie de bombas y nada más. Tras la explosión, las gentes podrían recordar que esos libros produjeron unos hermosos fuegos artificiales. Más tarde los historiadores y demás especialistas podrían decir que ese libro o tal otro fue tan útil como una bomba y también tan hermoso como unos fuegos artificiales».
MICHEL FOUCAULT, «Dialogue on Power», 1975/78.

«Los que aman la vida no leen. Tampoco van al cine, en realidad. Se diga lo que se diga, el acceso al universo artístico es, en mayor o menor medida, privilegio exclusivo de aquellos que están un poco hartos del mundo».
Michel Houellebecq (H. P. Lovecraft: Contra el mundo, contra la vida)