Archivo de la etiqueta: Lectura social

Goodreads: la definitiva red social de lectura de Amazon


Goodreads rápidamente se convirtió en la más importante red de lectura social y en la joya de la corona de Amazon cuando lo adquirió en marzo de 2013, en los últimos 9 meses ha seguido creciendo sin cesar.

Esta comunidad en línea ahora cuenta con casi el doble de los miembros que tenían a finales de 2012. Más de 294 millones títulos se añadieron a las estanterías de los miembros de la red en 2013 y 20 millones de páginas fueron leídas en el último año . Las reseñas de libros superaron los 29 millones.

Amazon ha estado invirtió en redes sociales enfocadas en los libros años antes de que comprara Goodreads. Incluso habían puesto en marcha su propia red en Kindle Cloud Reader, adquirió parcialmente LibraryThing cuando compraron AbeBooks, y Amazon también compró Shelfari en agosto de 2008.

A principios de esta semana se ha publicado una infografía que promociona su éxito en el último año.

Leoteca: red social de lectura infantil

Leoteca es una plataforma de seguimiento de lectura en forma de red social destinada al uso escolar y familiar. Ofrece una nueva vía imaginativa y atractiva para incrementar la motivación lectora de los niños. Cuenta con 35.000 libros de más de 300 editoriales.

Leoteca es una comunidad donde la lectura se convierte en una actividad mucho más atractiva. Los usuarios de Leoteca al mismo tiempo que leen comparten su experiencia con sus amigos y profesores. Además, pueden consultar qué ha leído un compañero, hacer sugerencias, comentar los libros y realizar nuevas búsquedas para seguir leyendo según sus gustos y expectativas.

Leoteca también ofrece grandes ventajas para los docentes, pues gracias al formato de red social, simplifica el seguimiento de la evolución lectora en el aula, ayuda a establecer nuevas relaciones entre profesores y alumnos y potencia el interés por la lectura.

Leoteca abre el camino a un nuevo mercado: cubrir una necesidad que los centros educativos han venido demandando hasta el momento, la interactividad de los planes lectores.

El formar parte de nuestra base de datos asegura una mayor distribución de títulos. El éxito de esta herramienta ya ha sido demostrado en otros países de Europa y ahora ofrecemos la posibilidad de participar en su versión española. En definitiva, Leoteca, ofrece una buena salida que supera el canal librería y aumenta las posibilidades de venta.

FranBooks: una nueva experiencia de lectura social

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Cuando se va leyendo la obra, si se desea se orienta el dispositivo en sentido vertical y se abren ventanas que corren en paralelo al texto, con los comentarios de los lectores sobre ese texto en redes sociales, con fotografías de los lugares mencionados, etc. 

FranBooks. 

http://www.frankbooks.de

 

FranBooks utiliza la API de Facebook para “socializar” configurar un contenido en el que se involucrados lectores, autores, personajes, etc. gracias a la posibilidad de interactuar con las obras a través de Facebook. Cuando se va leyendo la obra, si se desea se orienta el dispositivo en sentido vertical y se abren ventanas que corren en paralelo al texto, con los comentarios de los lectores sobre ese texto en redes sociales, con fotografías de los lugares mencionados, etc. De este modo el lector tiene la oportunidad de disfrutar de una forma totalmente nueva y vívida que se integra con las redes sociales para proporcionar a la obra nuevas estructuras narrativas de la historia. Y el autor es capaz de presentar su historia de una manera totalmente única. Además, permite que el lector se ponga en contacto con los autores, los personajes de la historia y otros lectores de todo el mundo para intercambiar ideas a través de la función integrada en Facebook.

Con esta aplicación un personaje de un relato de Frankbook puede iniciar una vida independiente en Facebook, dejando la historia original detrás y comenzando su propia realidad virtual. Los lectores son libres de seguir e interactuar con el personaje. Es como tener un club de libros global accesible 24/7.

BookPulse: plataforma de lectura social basada en la gamificación

BookPulse permite proporcionar a los lectores una idea del libro a través de preguntas, concursos y juegos (gamificación) a través de preguntas en torno al argumento de la obra, personajes y otros libros del género, proporcionando un adelanto del contenido de la obra para involucrar a los lectores con el libro y después conducir la posible adquisición para comprar el libro desde Facebook o dirigirles a tiendas y plataformas en que se vende. Permite compartir, añadir y mostrar los comentarios y valoraciones del libro por parte de otros lectores. Aspectos que ayudarán a maximizar la comercialización del libro. Y todo ello de forma gratuita.

Las nuevas formas de lectura digital : el libro como sistema

 

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Por José A. Cordón y Julio Alonso-Arévalo

Alonso-Arévalo, Julio and Cordón-García, José-Antonio El libro como sistema: hacia un nuevo concepto de libro. Cuadernos de documentación multimedia, 2015, vol. 26.

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Alonso-Arévalo, Julio and Cordón-García, José-Antonio Lectura Social, metadatos y visibilidad de la información., 2014 . In XLV Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, Monterrey, México, 16 de mayo de 2014.

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El libro aparece como el medio utilizado por una población de autores y de lectores para satisfacer sus necesidades de comunicación escrita en la distancia y en el tiempo, necesidades que han sido satisfechas durante más de quinientos años por la estructura profesional de producción y distribución de los escritos. Las definiciones del libro se han dividido entre aquellas que lo consideran principalmente en su materialidad, y aquellas que lo consideran en su carácter de portador de un mensaje en una perspectiva sociológica y semiótica. Explicar un texto exclusivamente por su forma material sería absurdo y se incurriría en un simplismo. La identificación del mismo nunca ha representado problema alguno desde el momento en que el concepto estaba asociado a un soporte, el papel, que le confería un carácter unitario y, en cierto modo, totalizador. Pero la aparición de tecnologías de la información electrónica ha cambiado radicalmente este concepto de libro. La realidad es que, durante estos últimos años, el ecosistema del libro ha experimentado un cambio radical en todos sus elementos. La aparición de los libros electrónicos y las prestaciones asociadas a los mismos a través de las aplicaciones de e?reader y tablet, blog, plataformas y sistemas de lectura social, etc., han puesto en cuestión las definiciones canónicas asociadas al libro tradicional, lo que a su vez está trastocando las pautas y hábitos de lectura en particular.

Se transforma el papel de las librerías como núcleos de acceso al libro impreso, el papel de las bibliotecas como sitios de salvaguarda y difusión del saber, los derechos asociados a la función de autor y su dimensión económica, con la crisis del copyright y de la propiedad intelectual, la crisis de los intermediarios obligados a reinventarse e idear nuevas estructuras que les permitan sobrevivir en el contexto digital, en el que se está articulando una nueva cultura resultante de una economía del intercambio, colaboración, de la reputación, de la interactividad y de la integración, y en el que se ha producido la fractura digital con un nuevo concepto de lector cada vez más acostumbrado al uso de la lectura electrónica. Respondiendo con ello a un modelo de tecnologías disruptivas, es decir tecnologías o innovaciones que conducen a la desaparición de productos, servicios que utilizan preferiblemente una estrategia no sostenible frente a la nueva tecnología, que tiende hacia una progresiva consolidación en el mercado.

La tecnología no es un elemento neutro en como leemos, como producimos información, como la gestionamos, organizamos o difundimos. El libro digital no es una mera transposición de blancos sobre negros a una pantalla. En este contexto se están produciendo nuevas prácticas comunicativas, a través de nuevas estructuras y géneros discursivos que están caracterizados por la no linealidad y la interactividad. El libro se involucra con el software y se convierte en software. No en vano una de sus manifestaciones más innovadoras y rupturistas es la obra convertida en aplicación, en “app”, involucrando todo tipo de desarrollos y prestaciones multimedia, e incluso    incorpora un concepto más amplio se hace transmedia, esto es el desarrollo de un contenido sobre varios medias diferenciados, lo cual le abre las puertas al mundo de cualquiera de los sistemas de comunicación, convirtiéndose en una interfaz compartida.

La historia de la escritura es la historia de la socialización de la misma; la invención de la imprenta incrementó exponencialmente, las audiencias e incluso el vocabulario disponible, de varios miles de palabras en el siglo XV, a un millón en la actualidad; de manera similar la llegada del libro electrónico ha amplificado considerablemente la capacidad de lectura gracias a la naturaleza social de los contenidos que se imbrican en la cultura compartida de la filosofía de la web 2.0. Esta yuxtaposición de sus líneas fronterizas ha creado espacios novedosos y cambiantes en los que el concepto de libro se ha extendido a territorios antes inexplorados, lo que a su vez está repercutiendo en su visibilidad. Si a menudo se pone de manifiesto que la llegada de la digitalización está acabando con el libro y la lectura, las prácticas generales de lecto-escritura se están incrementando. Ahora más gente escribe, más gente lee, más autores publican a través de diferentes géneros como pueden ser blogs, prensa o redes sociales. Y al albur de todos estos cambios el mismo concepto de libro cambia.

Mientras los libros impresos han privilegiado la abstracción y la conceptualización, las nuevas tecnologías han permitido la configuración de nuevas identidades expresivas, donde el orden cognitivo, emocional y sociocultural, está siendo sustituido. Aún no sabemos de manera definitiva si esta nueva realidad es un cambio en positivo o en negativo en unos u otros aspectos. Muy frecuentemente nos encontramos con titulares de prensa que nos dicen una cosa o la contraria, que se lee más, que se lee menos en digital, que se lee más despacio, o más deprisa, que lo digital contribuye a una lectura no concentrada y dispersa, o bien que la percepción de la lectura no es sólo visual, y que las nuevas tecnologías favorecen un aprendizaje multimedia más completo; en la mayoría de estos casos los estudios cuentan con muestras muy fragmentadas y a veces apriorísticas de sólo unos pocos lectores analizados. Por ello debemos de ser prudentes, y esperar que haya estudios más amplios y contrastados.

En el cambio de lo analógico a lo digital el libro objeto desaparece y se convierte en una intefaz que se imbrica perfectamente con el software, en la que cobran importancia el acceso, lo abierto, la comunicación y lo social, conformando más como un sistema de comunicación que como un objeto. Los libros devienen en  una experiencia compartida en un lugar en red, y la lectura que siempre fue social, se hace más SOCIAL. De este modo la «lectura social» se desarrolla en entornos virtuales en donde el libro y la lectura propician la formación de una «comunidad» y alguna forma de intercambio. Es un espacio de intercambio de información y de comunicación horizontal, donde las obras se evalúan, califican y etiquetan. Es habitual que los lectores compartan información sobre libros impresos y electrónicos que poseen, libros que han leído, libros que están leyendo, los que quisieran tener, y los que quisieran llegar a leer algún día.

Por lo que podemos decir que se está produciendo una asincronismo entre la progresión rápida de la tecnologías de la comunicación, por una parte, y la evolución de las prácticas de lectura de los usuarios por otra; originándose una asimilación lenta de estas por parte de las instituciones. Si bien es preciso tener en cuenta el cambio natural de las generaciones de lectores, que se ven directamente influenciados por las mutaciones inducidas en cuanto a los dispositivos y las practicas de lectura. Y será esta primera generación que comienza a tener contacto desde la infancia con los dispositivos de pantalla táctil, tablet y smartphones, la que hará parte de su aprendizaje de lectura y de escritura sobre estos dispositivos digitales, y la que marcará sin ninguna duda la ruptura con el soporte impreso. Por lo que es preciso pensar la lectura más allá del libro, en un contexto de computación de lo real, con libros electrónicos que presentaran narratividades reticulares, no lineales, en un contexto aumentado de web en tiempo real, y de soportes de lectura que utilizarán nanotecnologías de almacenamiento. El futuro está por escribir.

Más en: Alonso-Arévalo, Julio and Cordón-García, José-Antonio Lectura Social, metadatos y visibilidad de la información., 2014 . In XLV Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, Monterrey, México, 16 de mayo de 2014. (In Press) [Conference paper] http://eprints.rclis.org/23095/1/Lectura%20Social%20corregido2.pdf

 

 

Leer / escribir un libro digital

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Marin, D. (2010). [e-Book]  Read/Write Book. Marseille, 2010.

Texto completo

Al entrar en la red era de la información, el libro se convierte en escritura. Su desarrollo ya no sigue la línea de la cadena del libro tradicional, sino que se extiende por ramificaciones reticulares. El libro de este modo se convierte en un sistema que está adornado con múltiples capas de información añadida por sus creadores, pero también también por los lectores. Juntos participan en la diversificación de las posibilidades de lectura de texto que se enriquece con las diversas intervenciones.