La Biblioteca Joanina de la Universidad de Coimbra confía en los murciélagos para conservar sus libros y manuscritos antiguos

This Portuguese Library Relies on Bats to Preserve Old Books and Manuscripts
By Spooky on Odditty Central, March 30th, 2022 Category: Animals

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La Biblioteca Joanina de la Universidad de Coimbra Alta y Sofía es una de las dos bibliotecas portuguesas que albergan colonias de murciélagos como elemento disuasorio natural para los insectos que, de otro modo, se alimentarían de libros y manuscritos antiguos.

Tan inusual como tener una colonia de murciélagos pipistrelle viviendo detrás de las estanterías de una de las bibliotecas más bellas del mundo, los conservadores de esta maravilla histórica juran que los roedores voladores prestan un servicio indispensable: se dan un festín con los insectos que, de otro modo, dañarían los libros antiguos o se alimentarían de ellos. Y como algunos de estos antiguos manuscritos son prácticamente inestimables, no es de extrañar que los murciélagos sean considerados como útiles guardianes.

Se sabe que hay muchas especies de bichos que roen el papel, y que suponen un gran peligro para las bibliotecas como Joanina. Afortunadamente, los murciélagos que llaman a este lugar hogar actúan como una forma de control natural de plagas. Son nocturnos, por lo que no molestan a los visitantes de la biblioteca durante el día, pero en cuanto se pone el sol, empiezan a salir de detrás de los viejos puestos de libros y atrapan insectos justo antes de salir en picado del edificio por las ventanas abiertas.

Nadie sabe cuándo se instaló la colonia de murciélagos pipistrelles comunes en la Biblioteca Joanina, pero muchos creen que están presentes desde que se abrió, hace cientos de años. Los registros de su presencia aquí se remontan al menos al siglo XIX.

Los pequeños murciélagos de la Biblioteca Joanina son una famosa atracción, pero lo que siempre despierta la curiosidad de la mayoría de la gente es lo que ocurre con todos los excrementos que suelen dejar los murciélagos. Esto es algo de lo que se ocupa la biblioteca desde hace siglos. Todas las noches, el mobiliario original del siglo XVIII se cubre con pieles de animales y, por la mañana, el personal de limpieza friega el suelo. El desorden que provocan se considera un pequeño precio a pagar por el servicio que prestan.

Como los murciélagos son nocturnos, es difícil que los visitantes los vean mientras visitan la Biblioteca Joanina, pero hay quien dice que esperando en las escaleras que llevan de la biblioteca a la cercana plaza empedrada cualquier noche se puede ver a los roedores saliendo o entrando en el edificio.