Uno de cada 277 artículos indexados en PubMed en 2026 muestra referencias fabricadas por una IA

Retraction Watch. “One in 277 PubMed-indexed Papers in 2026 Shows Fabricated References, Says Analysis.Retraction Watch, 7 de mayo de 2026. https://retractionwatch.com/2026/05/07/one-in-277-pubmed-indexed-papers-in-2026-shows-fabricated-references-says-analysis/

Un análisis reciente difundido por Retraction Watch advierte de un crecimiento muy acusado de las referencias bibliográficas falsas dentro de la literatura biomédica indexada en PubMed. El estudio, presentado en forma de carta en The Lancet, examinó cerca de 2,5 millones de artículos científicos y concluyó que las citas inventadas se han multiplicado por doce en apenas dos años.

Los investigadores detectaron que aproximadamente uno de cada 277 artículos publicados en las primeras siete semanas de 2026 incluía al menos una referencia a un trabajo inexistente. La comparación histórica muestra una escalada preocupante: en 2025 la proporción era de uno entre 458, mientras que en 2023 era de uno entre 2.828. Esto sugiere que el fenómeno no es marginal, sino creciente y sistemático.

El equipo estuvo liderado por Maxim Topaz, del Data Science Institute de la Universidad de Columbia. Para separar errores tipográficos o abreviaturas irregulares de verdaderas invenciones bibliográficas, los autores emplearon herramientas de inteligencia artificial capaces de contrastar títulos y registros reales. Esto permitió identificar con mayor precisión qué citas eran simplemente incorrectas y cuáles correspondían a documentos inexistentes.

Según el informe, el aumento más brusco comenzó a mediados de 2024, coincidiendo con la expansión masiva de herramientas de escritura asistida por IA generativa. El artículo relaciona este crecimiento con el uso inadecuado de modelos de lenguaje capaces de producir referencias aparentemente verosímiles, aunque inexistentes, si no se supervisan correctamente.

Las implicaciones son profundas para la comunicación científica. Las referencias falsas contaminan revisiones bibliográficas, dificultan la verificación de fuentes y erosionan la confianza en el sistema académico. El caso refuerza la necesidad de controles editoriales más estrictos, verificadores automáticos de citas y formación ética en el uso de IA para la redacción científica.