8 de septiembre Día Internacional de la Alfabetización. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad

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Con motivo, el 8 de septiembre, Día Internacional de la Alfabetización, InteRed recuerda a la comunidad internacional que el acceso a la educación es un derecho fundamental de todas las personas e imprescindible para su desarrollo, el de sus comunidades y sus países.

 

Según Naciones Unidas, 750 millones de personas adultas no saben leer ni escribir, de las cuales el 64% son mujeres; y más de 57 millones de niños y niñas no tienen acceso a la escolarización. Las condiciones de exclusión de mujeres y niñas están, en la mayoría de los casos, relacionadas directamente con la discriminación de género.

La República Democrática del Congo es el tercer país más pobre del mundo, donde la esperanza de vida no alcanza los 50 años, la mortalidad infantil se sitúa en un 19% y la tasa de escolarización en educación primaria es del 35%. En un país tan rico en recursos naturales, la educación primaria no es gratuita: el Estado dejó de garantizar la escolarización de niños y niñas hace más de 10 años. El coste de la educación básica está casi tan alto como la renta per cápita del país. Las condiciones de vida y de trabajo del profesorado son precarias y las infraestructuras escolares insuficientes para afrontar las necesidades escolares mínimas. Por eso en el Día Internacional de la Alfabetización, la ONG Intered quiere dar a conocer el testimonio de Dina, una niña de la República Democrática del Congo, que pertenece al 50% de la población infantil escolarizada del país.

La alfabetización es un derecho que ayuda a reducir la pobreza, aumenta las oportunidades económicas, la autonomía de las mujeres, fomenta la participación en la vida pública, la conciencia de la propia valía y mejora las perspectivas de vida de las personas y su dignidad.

La alfabetización forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, que propone a los gobiernos: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas las personas”. La meta consiste en lograr que de aquí a 2030 toda la juventud, y al menos una proporción alta de adultos, tanto hombres como mujeres, tengan competencias de lectura, escritura y aritmética.