La mayoría de los estudiantes universitarios prefieren los libros impresos cuando leen por placer, pero cuando se trata de lectura de contenidos prefieren los libros electrónicos

Academic Collection Report-FINAL

2018 Academic Library Collection Development Survey Report. Library Journal; EBSCO, 2018

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Las bibliotecas académicas trabajan con todo tipo de contenido en diversos formatos, desde libros impresos hasta libros electrónicos, bases de datos, revistas y publicaciones periódicas, videos y otros medios. La colección de una biblioteca es el conjunto de todas estas cosas. El principal reto al que se enfrentan las bibliotecas es determinar qué materiales adquirir y en qué formato.

 

La mayoría de los estudiantes universitarios prefieren los libros impresos cuando leen por placer, pero cuando están llevando a cabo una investigación, casi dos tercios prefieren los libros electrónicos o no expresan ninguna preferencia por formato, de acuerdo con la encuesta “Academic Student Ebook Experience Survey“, realizada por el departamento de investigación de LJ y patrocinada por EBSCO Information Services. Con las opiniones de 306 estudiantes actualmente matriculados en colegios y universidades de cuatro años (65%), programas de postgrado (20%) y colegios comunitarios o de dos años (15%), la encuesta examina las tendencias actuales y emergentes con respecto a los dispositivos y fuentes de investigación preferidas, cambios en el uso de libros electrónicos, características importantes, preferencias por un formato, y sus ideas sobre restricciones de descarga e impresión.

Las colecciones de libros en bibliotecas universitarias estadounidenses se inclina hacia el formato impreso con un 60,3% de las colecciones de las bibliotecas frente a un 39,7% de libros electrónicos.

En cuanto al gasto en adquisiciones por tipo de material, más de un tercio (37%) de los presupuestos para la compra de materiales de bibliotecas universitarias se destina a bases de datos y materiales de referencia electrónicos, seguidos de revistas (23%). Los libros electrónicos representan el 11% de los presupuestos de materiales de las bibliotecas.

Cuando se les pidió que estimaran cual consideraban que sería el gasto en los próximos 5 años (2022), los responsables de servicios de bibliotecas consideraron que las bases de datos y las revistas permanecerán en aproximadamente el mismo porcentaje de inversión respecto al resto de los materiales (38%”y 22%, respectivamente), los presupuestos dedicados a libros electrónicos tendrán un leve incremento hasta el 15%, y consecuentemente estiman que descenderá el gasto estimado para la adquisición de libros impresos hasta un 16%”, a la vez que sufrirán un aumento otros medios como el vídeo  en “streaming” con un aumento cercano al 7% del total invertido en materiales.

La decisión de comprar materiales en formato impreso o electrónico es decidida por los profesores en función de diversas cuestiones como la preferencia por un formato u otro (63%), seguido de la disponibilidad del contenido (60%), las preferencias de los estudiantes (59%), y los precios (56%).

Existe una discrepancia entre las preferencias de los usuarios de Humanidades frente a los áreas tecnológicas. El 79% de los miembros de las disciplinas como Artes y Humanidades dicen que prefieren los libros impresos. en vez de “ebooks, seguido de los estudiantes y profesores de Educación (29%). Sólo un 6% de los profesores y alumnos de estas disciplinas indicaron que preferían el formato digital sobre el impreso.

Contrariamente las disciplinas relacionadas con los estudios sobre Tecnología, los ebooks son el formato preferido por el 47% de los entrevistados, seguido de las Ciencias (44%), Negocios (34%), y Enfermería (32%) Sólo el 18% de los encuestados de estas disciplinas dijo que prefería el formato “ebook” al formato impreso.

En cuanto a la compra de libros electrónicos de los tres modelos de adquisición de libros electrónicos más comunes, el más popular es la compra “titulo a título” (28%), seguido de la compra por paquetes a perpetuidad (25%), y las suscripciones a colecciones (24%). Las bibliotecas de universidades que imparten postgrado tienden a favorecer la compra titulo a título,, mientras que las universidades que no ofrecen esta titulación se inclinan más hacia las suscripciones.

Los bibliotecarios universitarios suelen utilizar sitios en Internet para informarse sobre el contenido a adquirir (37%) seguidos de artículos de revistas (29%), y sólo un 5% utilizan los sitios web del editor.