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Las canciones que suenan en los libros. Con la música a otra parte 2016/05/13

Las canciones que suenan en los libros.

Con la música a otra parte 2016/05/13

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La música y la escritura siempre han ido de la mano. Hay grandes autores que se sienten influenciados por la música y que frecuentemente introducen referencias musicales en sus libros como parte de su identidad cultural. Esta semana, dedicaremos nuestro programa de música «Con la música a otra parte» de Radio USAL a este tema.

Debo mencionar que nos ha costado encontrar canciones que aparecen dentro de un relato literario, ya que es más común encontrar canciones que hablan de libros, a las cuales también dedicaremos un programa. En esta ocasión, nos enfocaremos en canciones que se integran en la trama de una obra literaria.

Por ejemplo, Antonio Muñoz Molina menciona «Riders on Storm» de The Doors en su libro «El Jinete Polaco», mientras que Murakami incluye «Reptile» de Eric Clapton en «De qué hablo cuando hablo de correr». Nick Hornby hace referencia a «Only Love Can Break Your Heart» de Neil Young en «Alta fidelidad», y Javier Cercas utiliza «Suspiros de España» en «Soldados de Salamina».

Además, Lorenzo Silva menciona «Embrujada» de Tino Casal en «Música para feos», y Almudena Grandes utiliza «Todo tiene su fin» de Los Módulos en «El Lenguaje de los Balcones». Por último, Enrique Vila-Matas nombra «Knockin’ on Heaven’s Door» de Bob Dylan en su obra «Aire de Dylan».

Este programa explorará cómo la música enriquece las narrativas literarias y cómo los autores utilizan estas referencias musicales para crear atmósferas, evocar emociones y profundizar en los temas de sus historias.

La gente no quiere leer, quiere haber leído

«La gente no quiere leer, quiere haber leído. Claro, leer es bueno. Lo que quizás para algunos, no parece tan bueno, es pasarse un mes, todas las noches, desvelado, leyendo Los Miserables.

Claro, la gente de hoy es muy ansiosa, quiere una rápida satisfacción y no espera por los placeres, dice: ‘¿Cuánto me falta?, tene como 400 páginas, voy por la 28, y hace dos meses que lo estoy leyendo’. Y el tipo de sentimiento es que nunca tiene una terminación vacía de Los Miserables, para poder decirle a sus amigos: ‘He leído Los Miserables’.

Creo sospechar, que más que el saber que un libro deja como sedimento, lo que nos hace mejor es el esfuerzo de la lectura. La inspiración de la mente y el corazón puede ser escuchada por el lector que lee el libro.

Esto es lo que significa. Algo bueno debe haber en el camino en el esfuerzo para que la gente lo desee. Y creo que lo que hay de bueno en la lectura es eso. Las horas de desvelo, el debate uno para ver si entiende lo que un tipo le ha querido decir en un libro. Y hay que decirlo, el placer enorme de haber aprendido a disfrutar de un libro».

Alejadro Dolina

Yo nunca he tenido en cuenta al lector

“Yo nunca he tenido en cuenta al lector, la prueba es que no los tuve. No los tuve durante mucho tiempo. De ‘Pedro Páramo’ se editaron dos mil ejemplares, mil de los cuales los compré yo para regalar a los amigos. Los otros mil tardaron cuatro años en venderse. Luego sí, al cabo de los años, comenzaron las ediciones. Pero todo esto esto no tiene importancia. Yo no he podido vivir nunca de la literatura. Y me parece bien”.

Juan Rulfo

La antibiblioteca

«Una biblioteca privada no es un apéndice para levantar nuestro ego, sino una herramienta de investigación. Lo libros leídos son de tanto valor como los no leídos. La biblioteca debería contener cosas que no sabes […]. Acumularás más conocimientos y más libros a medida que te hagas mayor y la cantidad de libros sin leer te mirará de modo amenazador desde la estantería. De hecho, cuanto más sabes, más libros sin leer vas a tener. Llamemos a esta colección de libros sin leer: la antibiblioteca.»

NASSIM NICHOLAS TALEB
El Cisne Negro.

Creer que las cosas son verdaderas simplemente porque están escritas

«Sócrates pensaba que la escritura era una idea realmente mala. No se podrían tener los diálogos socráticos por escrito como se podían tener oralmente, decía, y la gente podría creer que las cosas eran verdaderas simplemente porque estaban escritas, y tenía razón.»

Gopnik, Alison. «What AI Still Doesn’t Know How to Do». Wall Street Journal, 15 de julio de 2022, sec. Life. https://www.wsj.com/articles/what-ai-still-doesnt-know-how-to-do-11657891316.

La crítica de Sócrates a la escritura refleja su preocupación por la comprensión y la retención del conocimiento. Según lo que se ha transmitido principalmente a través de los diálogos de Platón, Sócrates argumentaba que la escritura podría afectar negativamente la memoria y la capacidad de aprendizaje auténtico. En el diálogo “Fedro”, Platón presenta a Sócrates contando el mito de Theuth, el dios egipcio que inventó la escritura. Sócrates explica que Theuth creía que la escritura mejoraría la sabiduría y la memoria de los egipcios, pero el rey Thamus respondió que, en realidad, la escritura podría causar el olvido en las almas de quienes aprenden, porque dejarían de ejercitar la memoria.

La cita de Sócrates decía exactamente:

[…] Pues este descubrimiento de letras, oh rey Thamus, producirá olvido en las almas de los que lo aprendan, por la negligencia de la memoria, ya que, confiados en la escritura, recordarán de fuera mediante caracteres ajenos, no de dentro y por sí mismos. Por tanto, no has descubierto un elixir de la memoria, sino de la reminiscencia; y ofreces a tus discípulos la apariencia, no la verdad, de la sabiduría.”

Esta reflexión de Sócrates, transmitida por Platón, expresa la preocupación de que la escritura podría llevar a las personas a depender de fuentes externas para recordar información, en lugar de comprenderla y recordarla internamente. Sócrates valoraba el diálogo y el debate en vivo como medios para alcanzar la verdadera sabiduría y entendimiento

Sócrates también temía que la escritura creara una falsa apariencia de sabiduría, no la verdadera sabiduría. Pensaba que las personas podrían considerar que tienen conocimiento simplemente por tener acceso a información escrita, sin realmente entenderla o poder explicarla. Además,

Esta perspectiva es especialmente relevante hoy en día, en la era de la información, donde el acceso fácil a grandes cantidades de datos puede, a veces, sustituir el aprendizaje y la reflexión profunda.

No importa lo humilde que sea tu estantería

«No importa lo humilde que sea tu estantería, ni lo modesta que sea la habitación que adorna. Cierra la puerta, acalla todas las cuestiones del mundo exterior, sumérgete de nuevo en la tranquilizadora compañía de los muertos insignes y entonces atravesarás el portal mágico de aquellos dominios donde la preocupación y aflicción no podrán seguirte nunca más. Has dejado a tus espaldas todo lo que es vulgar y sórdido. Allí esperan alineados tus compañeros silenciosos y nobles. Pasa revista a los archivos. Elige a tu hombre. Y entonces no tendrás más que levantar la mano hacia él y emprenderéis camino hacia el país de los sueños.»

ARTHUR CONAN DOYLE
Cruzando la puerta mágica

Tenemos muchos libros en casa. Son nuestro principal motivo decorativo

«Tenemos muchos libros en casa. Son nuestro principal motivo decorativo: libros amontonados en la mesa de centro, cubiertas de libros enmarcadas, libros apilados en cualquier superficie disponible y, por supuesto, libros en estanterías a lo largo de casi todas las paredes. Además de los libros visibles, hay otros que esperan en la recámara, en el sótano, en el garaje, en el trastero… Hacen las veces de muebles, sostienen muebles caídos y, disimulados con colchas, hacen las veces de mesas… No puedo imaginarme una casa sin un exceso de libros. El sentido de los libros es tener demasiados pero sentir que nunca tienes suficientes, o el adecuado en el momento adecuado, pero luego, a veces, descubrir que deseabas quedarte dormido leyendo los Papeles de Aspern, y ahí está».

LOUISE ERDRICH
Libros e islas en el pueblo Ojibwe

Leer a su lado

«Leer. Leer sin ganas. Leer por aburrimiento. Leer para no hacer ruido. Leer para dejar que tu padre duerma la siesta. Leer porque no te dejan poner la tele. Leer porque ya nadie quiere contarte un cuento. Leer porque te han castigado sin salir. Leer porque estás en la cama con fiebre. Leer porque estás solo. Leer porque imitas a tus hermanos mayores. Leer porque lo hace tu madre. Leer libros para niños. Leer novelas que no te dejan leer. Leer hasta que te apagan la luz. Leer sin leer, pensando en otra cosa. Leer en la biblioteca. Leer todos los libros de la biblioteca infantil. Leer porque tu hermana lee en la cama de al lado. Leer libros de Tintín en casa de tu abuelo. Reir porque tu tía llora con una novela. Llorar porque te da pena el abominable hombre de las nieves. Leer y leer y leer cinco líneas sobre sexo. Leerlas y leerlas una vez más. Leer porque quieres estar solo. Leer porque te sientes solo. Leer porque te crees distinto. Leer para encontrar almas gemelas. Leer aquello que aún no has vivido. Leer para llenarte la cabeza de pájaros. Leer para presumir. Decir que has leído un libro que no has leído. Resumir libros en literatura que no has leído. Sacar buenas notas en literatura haciendo resúmenes de libros que no has terminado. Leer para imitar lo que que has leído. Leer para fardar. Leer para ligar. Leer para consolarte de un abandono. Leer por falta de planes. Leer por falta de amor. Leer porque se ha ido con otra. Leer para que no digan. Leer mientras esperas. Leer sentado en el wáter. Leer para dormirte. Leer para poder hablar con él. Leer el libro que él te recomendó. Leer para sorprenderle. Leer por puro gusto. Leer por vaguería. Leer porque no te gustan los deportes. Leer porque no tienes un duro. Leer para olvidar. Leer para recordar. Leer para aprender. Leer un coñazo impresionante. Leer un libro que no quieres que se acabe. Leer el libro de un amigo. Leer todos los libros de un hombre que te gusta. Leerle el pensamiento. Leer el libro que él está leyendo. Leer el libro que él querrá leer después. Leerle a tu hijo. Leerle hasta que se quede dormido. Leerle hasta que te quedas dormida. Leerle el Tintín que tú leíste. Leerle cuando se muere el Abominable Hombre de las Nieves. Leerle y consolarle luego su llanto inconsolable. Leerle para que aprenda a estar solo. Leerle para volver a vivir la infancia. Leerle por gusto. Ver cómo un hijo lee. Releer. Leer sólo lo que te gusta. Leer sólo aquello que te emocione. Leer por amor. Leer a su lado».

Elvira Lindo, Leer