Archivo de la etiqueta: Imagen profesional

PreTextos: Que bello es ser bibliotecaria!!! Los estereotipos de la identidad profesional

 

Que Bello Es Vivir de Frank Capra (1946)

En el min. 1:47.40 del vídeo QUE BELLO ES VIVIR se produce esta escena una conversación entre Georges Bailey y el ángel Clarence.https://www.youtube.com/watch?v=bpPjOgwjI8M

 

En este caso el esterotipo de la manida imagen profesional del bibliotecario se cumple con toda la parafernalia. Es una mujer, vestida al estilo más austero, poco elegante, poco atractiva, con gafas, moño, y un tanto huraña. Además en este caso se muestra como la peor de las vidas posibles ¿Quién da más?

Es Nochebuena y tras escuchar los ruegos de los habitantes de Bedford Falls, los ángeles encargan a Clarence, ángel de  segunda que ayude a George Bailey. Clarence decide entonces hacerle ver qué habría sucedido si él no hubiera nacido: ve así el pueblo que ahora se llama Potterville, donde ninguno de sus amigos le reconoce.

La visión que Clarence hace ver a George es desoladora: el pueblo ha dejado de llamarse Bedford Falls y ahora se llama Poterville; los vecinos y amigos a los que ha ayudado no le reconocen; ve la tumba de su hermano al que no pudo salvar por no haber nacido, y piensa en los que murieron en la guerra porque su hermano no estuvo allí para salvarlo; las casas que ayudó a construir con sus empréstitos nunca se construyeron; su tío Billy está en un manicomio; su madre, viuda y sin hijos, regenta una pensión y finalmente su esposa es una bibliotecaria solterona. Desesperado por la visión, George regresa al puente donde había intentado suicidarse, y pide a Dios que le devuelva su vida.

– Curioso, ¿eh?. La vida de cada hombre afecta a muchas vidas y cuando él no está deja un terrible hueco, ¿no crees?
– Recuerda que un hombre que tiene amigos no es un fracaso.
– Ya ves Georges que tu vida ha sido maravillosa no comprendes el error que seria poner fin a ella
– Clarence Donde está Mary
– Eso no puedo…
– No se como hace estas cosas, pero digamelo, donde está!!! Si lo sabe dígame donde está mi mujer!! Por favor Clarence
– No debo decirtelo !!
– ¿Donde está Clarence?
– No te va a gustar Georges
– ¿Donde está?
– Es una solterona, nunca se casó
– ¿Donde está?
– Está, está… a punto de cerrar la biblioteca hoy
– Ay !! Debe haber un modo más fácil de ganarse unas alas…

PreTextos: La ciudad de los libros soñadores

ciudad-libros-sonadores-walter-moers-l-ggftiy

Moers, Walter: La ciudad de los libros soñadores. Madrid: Maeva, 2006.

Poco antes de morir, Danzerote entrega a su discípulo Hildegunst von Mythenmetz un extraño manuscrito y le pide que se dirija a la ciudad de los libros soñadores. Al leer el libro, el joven Hildegunst descubre que su autor tiene un don único, el Orm, y se dispone a buscarlo en aquella extraña ciudad. Hildegunst descubre un lugar subterráneo poblado por fantásticos personajes obsesionados con los poderes secretos de los libros, libreros de viejo y coleccionistas de rarezas literarias, cazadores de libros capaces de matar por un manuscrito deseado… Deberá reunir todo su valor para adentrarse en las catacumbas donde se esconde el temible rey de las sombras. Empiezan entonces para el joven unas muy inesperadas y fascinantes aventuras por el mundo mágico de los libros.

Extractos:

“Taron Trekko corría el riesgo de morirse de hambre, y eso en una ciudad que pululaba de restaurantes y gente con ganas de divertirse. Sin embargo, descubrió rápidamente con qué se podía ganar en Bibliópolis mucho más dinero que haciendo jueguecitos para borrachos: con libros raros. Llegar a esa conclusión no tuvo nada de difícil, porque allí casi todo el mundo vendía libros. Sin embargo, había un tipo de ejemplares especialmente raros para los que siempre había una gran demanda. Eran los libros de la Lista Dorada.”

librillos2

“Los libros reunidos en esa lista no se podían comprar en ninguna librería de viejo de Bibliópolis. Sólo muy rara vez aparecía realmente alguno de ellos y era adquirido enseguida en subasta por algún coleccionista rico: eran leyendas que por todas partes suscitaban la codicia, parecidas a las de los diamantes gigantes de la Fortaleza de los Dragones. Entre esos libros estaban El libro sangriento, Las maldiciones de los demonios de Nokimo Norken o el Manual de los gestos peligrosos… y algunos centenares de títulos más. Un tipo especial de aventureros – los llamaban cazadores de libros – se había especializado en buscar esas obras valiosas en las entrañas de Bibliópolis y sacarlas a la superficie. Algunos de ellos habían sido contratados por coleccionistas o libreros, otros buscaban por su cuenta. Las recompensas ofrecidas por la consecución de los libros de la Lista Dorada eran tan astronómicas que encontrar un solo ejemplar podía hacer rico a un cazador de libros. Era una profesión peligrosa, la más peligrosa de toda Bibliópolis. La búsqueda de un libro desaparecido quizá os parezca, mis audaces compañeros de viaje, una aburrida ocupación de un librero gagá, pero allí en los abismos de la misteriosa ciudad conllevaba más riesgos mortales que la caza de escorpiones de cristal en las grutas de la Garganta de los Demonios.”

PreTextos: La Biblioteca de Babel (Borges)

[]

Foto: Escalera de subida al segundo piso. Biblioteca General Histórica – Universidad de Salamanca
La Biblioteca de Babel (Borges)

El universo (que otros llaman la Biblioteca) se componte de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán, que desemboca en otra galería, idéntica a la primera y a todas. A izquierda y a derecha del zaguán hay dos gabinetes minúsculos. Uno permite dormir de pie; otro, satisfacer las necesidades finales. Por ahí pasa la escalera espiral, que se abisma y se eleva hacia lo remoto. En el zaguán hay un espejo, que fielmente duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la Biblioteca no es infinita (si lo fuera realmente ¿a qué esa duplicación ilusoria?); yo prefiero soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito… La luz procede de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas. Hay dos en cada hexágono: transversales. La luz que emiten es insuficiente, incesante.

PreTextos: cosas por las que llorar cien veces

[]

Kou Nakamura. Cosas por las que llorar cien veces. Madriod: EMECE, 2010. ISBN: 9788496580589. 200 p.

Leer 1er capítulo

Book es una perrita sensible que su dueño encontró en la calle dentro de una caja de cartón delante de la biblioteca. Lo que más le gusta a Book es oír el sonido del motor de la moto de su joven amo. Cuando Book enferma, su amo vuelve a casa de sus padres para pasar con la perra los que tal vez sean sus últimos días. Pero Book se recupera, su dueño regresa a casa u decide pedirle  a su novia que se case con él. Ella le propone que hagan antes una prueba y vivan juntos durante un año. Pero esta vez será la chica la que caerá enferma, circunstancia que modificará completamente sus planes.

Extractos

“Me la encontré junto al aparcamiento de bicis y motos de la biblioteca. Yo acababa de empezar mi vida de estudiante, me estaba preparando para el ingreso en la universidad, y estudiaba en la biblioteca. El aire de la sala rebosaba de la dulzura y la melancolía de un día laborable de primavera. Entre viejos que apenas se movían y estudiantes de mi edad que también parecían estar preparando exámenes de ingreso, yo resolvía un problema de planos complejos.

Cerré el libro de matemáticas y miré hacia afuera por la ventana. Un atardecer de primavera parecía diluir todos los sonidos y los colores. Cuatro o cinco estudiantes de primaria estaban reunidos alrededor de lo que parecía una caja. Me eché la mochila al hombro y me levanté.

Abandoné la sala de lectura y bajé la escalera pisando con firmeza. Mis zapatillas deportivas chirriaron contra el suelo. En un rinconcito de mi mente seguían los chicos que había visto desde la ventana. Tuve algo parecido a una intuición.

Crucé las puertas automáticas y, mientras caminaba pegado a la pared, pensé: «Estudiantes de primaria… sentados alrededor de algo, ¿qué debía de ser lo que estaban mirando? Algún cromo raro. O tal vez un estuche raro. Un insecto raro. Un color raro. Una forma rara.»

Uno de los escolares se dio cuenta de mi presencia y levantó la cabeza. Los otros dos también se volvieron hacia mí. Yo puse cara de chico mayor simpático y me asomé para ver la caja.

En su interior había un perro. Un cachorro que cabía en la palma de una mano. Pequeño. Me pregunté por qué era tan pequeño. A primera vista, comprendí que acababa de nacer.”

Pues entonces tenemos que pensar un nombre de macho ­añadí mirando a Rapado. 

Tenía que ponerle un nombre que pudieran aceptar ellos tres. Eran bastante espabilados para ser estudiantes de primaria. Si no podía dar con un nombre que superara el de Wakame, no tenía derecho a llevarme al perro, ni tampoco aprobaría el ingreso en la universidad.

El animal estaba envuelto en una toalla. Un nombre que le fuera bien y que resultara pegadizo e impactante. Su cuerpo estaba cubierto de pelo corto, marrón y ensortijado. Era pequeño. Extremadamente pequeño.

¡Ya está! ­exclamé­. Estaba en una biblioteca, así que se llamará Book”

PreTextos: Una Biblioteca de Verano

una-biblioteca-de-verano_1_2063117

Una Biblioteca de Verano
Mary Ann Clark Bremer
Traducción de Laura Salas Rodríguez

Editorial Periférica, 2013
14,75 euros 88 páginas
ISBN: 978-84-92865-59-8
Traducción de Laura Salas Rodríguez14,75 euros 88 páginasISBN: 978-84-92865-59-8

“Aquel verano fue el primer verano después de la guerra, casi dos años después de la muerte de mis padres en el Canal de la Mancha, sólo unos meses más tarde de la muerte del tío Marcel en su cama de La Bienhereuse. Yo había sobrevivido al ataque del submarino alemán que asesinó a mis padres y había pasado días de ceguera y miedo en un hospital sin nombre. Días de llanto. Luego llegué a D., me instalé en La Bienhereuse y me converti en bibliotecaria por unos meses. Fueron los más felices de aquel tiempo.”

AUDIO

 

 

Corre el año 1946. La guerra ha terminado y la joven norteamericana narradora de esta novela ha perdido en ella a sus padres. También, de muerte natural, ha perdido a su tío Marcel, un extraordinario personaje que la educó en el amor a los libros.

En el pequeño pueblo francés donde pasó los veranos de su infancia, la protagonista deberá ocuparse de poner en marcha una nueva biblioteca tras salir del hospital, ya que las tropas alemanas han destruido la anterior. Tendrá así oportunidad de pensar en el valor de la lectura y en la compañía que le han proporcionado los libros en los peores momentos, e incluso a la hora de tomar una u otra decisión… Sus recomendaciones a los vecinos del pueblo la harán formar parte fundamental de esa comunidad. Entretanto, el esplendor del verano invade la naturaleza de los alrededores y el jardín de la vieja casona que ha heredado de su tío.

Los escritores Marcel Proust, Daniel Defoe, Paul Valéry… y sus obras son tan importantes en esta novela como los personajes de carne y hueso con los que se relaciona cada día la joven protagonista, muchos de ellos convocados bajo la sombra protectora del tío Marcel.

Pero no es ésta sólo una estampa más o menos evocadora y llena de encanto de una época y de unos autores atemporales: la verdadera vida se cuela en cada página y asistimos así a una hermosísima y cruda búsqueda de la felicidad, del amor y de, por qué no decirlo, la supervivencia. A una historia en primera persona que es también la historia de una época: de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana de Francia al conflictivo nacimiento del estado de Israel.

“Arañadas tapas de un verde ajado, como el de un terciopelo muchas veces expuesto a la luz.Tapas del color del tabaco.  Y el de los corales de las islas Filipinas.Tapas del color de la luz del atardecer en Nueva Inglaterra -mis otros veranos-Tapas con olor a cobalto, a moho dulce, a gusanos de seda, a madreselva, a coñac,  a tierra mojada.Tapas estampadas en dos líneas en oro desvaido, en azul prusia, en blanco sucio de nieve.Los libros de tapas de cartón forradas con telas y los libros de tapas flexibles para los dias de tren o playa.Libros en miniatura (los poemas de Verlaine) y libros gigantescos (algunas novelas de Balzac).Libros que podrian sujetar un edificio entero ( por lo que dicen o cómo lo dicen).Ningun libro malo entre tantos libros”

 

Una Biblioteca de Verano de Mary Ann Clark Bremer

Competencias del Bibliotecario social

a-social-librarian-infographic

Bibliotecarios sociales son personas con tareas y múltiples saberes que desempeñan funciones de recolección o generación de contenidos en internet. Además se trata de profesionales que forman a los lectores sobre el contenido de lo que realmente están buscando. Aquí puedes encontrar una infografia sobre las competencias del bibliotecario social. Ver traducción al español por Julián Marqina

El bibliotecario social actúa como un educador, un filtro y un faro, y da poder a sus socios como «curadores», creadores y consumidores. Los bibliotecarios y los usuarios de las bibliotecas, la información y la propia biblioteca están en línea, son digitales y virtuales, y cada cual tiene un elemento social. Esto tiene un gran impacto en los muchos roles del bibliotecario y las habilidades que debe actualizar y adquirir continuamente.

Joe Murphy. » Library Connect»

Los filtros son los bibliotecarios que verifican el contenido, su valor, relevancia y eliminan contenido no deseado. Una labor clave de este proceso es la de facilitador de contenidos donde el bibliotecario es una pantalla social para los intereses de la biblioteca y sus usarios. El bibliotecario Guía (Beacon) es el bibliotecario que atrae a los lectores a la biblioteca con los diferentes mapas de rutas y otras herramientas.

PreTextos: El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta

 

http://farm8.staticflickr.com/7441/10798948533_d4e6a6ab98_n_d.j

Robin Sloan. El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta.  Barcelona: Roca, 2013. ISBN: 9788499186047

Una divertida y excitante novela sobre una conspiración global, encriptación de códigos, amores de juventud, travesuras y aventuras y el secreto de la vida eterna? que sucede en una pequeña librería de San Francisco. La crisis económica obliga a Clay Jannon a dejar atrás su vida como diseñador de páginas web en San Francisco y las casualidades, la curiosidad más absoluta y la habilidad de subir escaleras como si fuera un mono le llevan a empezar su nuevo trabajo en la librería permanentemente abierta del señor Penumbra.

Después de unos días trabajando, Clay se da cuenta de que la librería es un lugar mucho más extravagante de lo que su nombre indica. Solo hay unos cuantos clientes, pero van continuamente y nunca compran nada. Lo que hacen es llevarse libros prestados, ejemplares misteriosos que se encuentran en los lugares más recónditos de la librería, todo de acuerdo a un trato especial que mantienen con Penumbra. Clay concluye que la tienda no es más que una tapadera para otro negocio y su curiosidad pronto le lleva a ponerse a analizar el complejo comportamiento de los clientes y a arrastrar a sus amigos para que le ayuden a descubrir qué es lo que realmente pasa en la librería. Sin embargo, cuando le llevan sus descubrimientos al Sr. Penumbra, acaban por descubrir que los secretos se extienden mucho más allá de las paredes de la librería?La librería permanentemente abierta del señor Penumbra es exactamente lo que su nombre indica: un lugar en el que entras y del que no querrás salir, un gabinete de las maravillas contemporáneo, que le dará al lector curioso una descarga de energía, sin que importe la hora del día.

EXTRACTOS

Voy a ser franco: si tuviera que clasificar la experiencia de adquirir un libro por orden de comodidad, facilidad y satisfacción, la lista sería así:

1. La perfecta librería independiente, como la Pygmalion de Berkeley.
2. Una gran y radiante Barnes & Noble. Sé que es una cadena, pero admitámoslo: son tiendas que molan. Sobre todo las que tienen grandes sillones.
3. El pasillo de libros de Walmart. (Está al lado del de tierras y abonos).
4. La librería de préstamo a bordo del estadounidense West Virginia, un submarino nuclear que se encuentra en las profundidades del Pacífico.
5. La Librería del Sr. Penumbra 24 horas

La otra librería está apilada detrás y encima de todo eso, en las estanterías altas y con escaleras, y se compone de volúmenes, que Google sepa, inexistentes. En serio, he hecho las búsquedas. Muchos tienen pinta de antigualla (piel agrietada, títulos con letras doradas…), pero otros están recién encuadernados en cubiertas brillantes y nuevas. Así pues, no es que sean todos antiguos, sino más bien… únicos. Yo lo llamo «el catálogo remoto».

Últimamente, parece que estemos perdiendo hasta a los usuarios del catálogo remoto. ¿Los habrá seducido algún otro club literario? ¿Se habrán comprado todos un Kindle? Yo tengo uno, y casi todas las noches lo uso. Siempre me imagino a los libros mirándome y susurrando «¡Traidor!», pero qué quieres, tengo un montón de primeros capítulos gratis que leer. El Kindle me lo pasó mi padre porque ya no lo quería: es uno de esos modelos originales, una placa oblicua y asimétrica con una pantallita gris y un lecho de teclas angulosas. Tiene pinta de accesorio sacado de 2001: Una odisea del espacio. Existen modelos más nuevos, con pantallas más grandes y diseños más discretos, pero este es como las postales de Penumbra: tan desfasado que vuelve a molar. A la mitad del primer capítulo de Cannery Row, la pantalla parpadea, se congela y se me apaga. Me pasa casi cada noche. Se supone que la batería del Kindle dura unos dos meses, pero yo lo dejé al sol demasiado tiempo y ahora solo aguanta una hora desenchufado.

Quejido lleva una biblioteca pirata muy concurrida. Escribe complicados códigos con los que cargarse el DRM de los libros electrónicos, y construye elaboradas máquinas con las que copiar las palabras de libros de verdad. Si trabajara para Amazon, seguro que sería rico. En vez de eso, descifró la supuestamente indescifrable serie de Harry Potter y colgó los siete libros electrónicos en su página, para que se descargaran gratis… con alguna modificación. Ahora, si quieres leer Potter sin pagar, tendrás que lidiar con breves referencias a un joven brujo llamado Quejumbroso, compañero de estudios de Harry en Hogwarts. No está mal. Quejumbroso tiene algunas frases buenas.

El asunto está así, tal como yo lo veo: la librería, cerrada; Penumbra, ausente, enviado por su jefe, Corvina, a una biblioteca secreta que es el cuartel principal de la secta bibliófila conocida como Lomo Intacto; alguien va a quemar algo; la biblioteca está en Nueva York, pero nadie sabe dónde… todavía.

Penumbra sacude la cabeza. Luego rebusca dentro de su chaquetón y saca un escuálido Kindle negro, todavía activado, que muestra palabras angulosas sobre un fondo claro.
—Tiene uno —digo, y vuelvo a sonreír.
—Uy, más de uno, hijo.
Saca otro lector electrónico, un Nook, y luego un Sony. ¿Y otro de la marca Kobo? ¿Cómo? ¿Quién tiene un Kobo? ¿Penumbra ha cruzado el país con cuatro lectores electrónicos encima?

Penumbra y yo nos sentaremos muchas veces a discutir qué tipo de empresa sería la más adecuada para nosotros. ¿Otra librería? No. ¿Algún tipo de editorial? Tampoco. Penumbra reconocerá que le gusta más hacer de entrenador y de guía que de erudito o descodificador de códigos. Y yo admitiré que solo busco un pretexto para reunir a todas las personas que admiro en una misma habitación. Así que crearemos una consultora: una brigada de operaciones especiales para empresas que trabajan en la intersección entre libros y tecnología; procuraremos resolver los misterios que acechan en las sombras de los estantes digitales. Kat nos proporcionará nuestro primer contrato: diseñar el sistema de notas al margen para el prototipo de lector electrónico de Google, que es fino, ligero y con un recubrimiento de tela en vez de plástico, como un libro de tapa dura. Después tendremos que apañárnoslas solos, y Penumbra se revelará como un gran orador en las reuniones. Se pondrá un traje oscuro de tweed y sacará brillo a sus gafas. Entrará con su andar trémulo en los despachos de Apple y Amazon, mirará a los presentes y dirá con calma: «¿Qué están buscando en este acuerdo?». Sus ojos azules, su sonrisa resuelta y (sinceramente) su avanzada edad los dejarán estupefactos, encantados y, en última instancia, persuadidos.

Robin Sloan «El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta»

PreTextos: “A propósito de Henry”: Escena de la biblioteca

Escena de una biblioteca de la película “A propósito de Henry”

En esta escena, su hija le lleva a la Biblioteca Pública de Nueva York y le enseña el funcionamiento de la misma: “hay algunos libros que te los puedes llevar a casa, pero hay otros que los tienes que leer aquí. No se puede hablar en voz alta.

La Identidad profesional del bibliotecario. Planeta Biblioteca. 2014/10/15.

[]Planeta

.

La Identidad profesional del bibliotecario

Planeta Biblioteca. 2014/10/15.

ESCUCHAR

<a href=»https://go.ivoox.com/rf/3668959″ title=»Planeta Biblioteca. 2014/10/15. La Identidad profesional del bibliotecario»>Ir a descargar</a>

TESIS

Vallejo Sierra, R. H. [e-Book] La bibliotecología como profesión en Colombia. Salamanca, Universidad de Salamanca, 2014
PDF

Ruth Helena Vallejo Sierra es doctora en Documentación e investigadora en la Universidad de la Salle (Bogotá, Colombia), su investigación se ha centrado en e l marketing de los servicios de información y en la identidad profesional del bibliotecario, tiene publicados varios libros y artículos en torno a este tema. En esta ocasión a visitado nuestro Planeta para hablarnos de la identidad e imagen profesional del bibliotecario. Con ella hemos abordado temas relativos a la formación profesional, la expectativas de futuro y la imagen proyectada por los medios de comunicación del bibliotecario en la sociedad. Una conversación muy amena e interesante.