La Oficina de Derechos de Autor de EE.UU. permite el acceso a los libros electrónicos a las personas con discapacidad, pero las licencias pueden seguir restringiendo el acceso

US Copyright Office Allows Access to E-books for People with Disabilities, but Licenses May Still Restrict Access
ARL by Katherine Klosek | January 18, 2022

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Las bibliotecas de investigación se han comprometido a hacer que los recursos de información sean lo más ampliamente accesibles posible, independientemente de las capacidades o discapacidades de los usuarios, pero la legislación sobre derechos de autor ha desempeñado un papel en la prohibición del intercambio internacional de libros y otros materiales accesibles.

Según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), menos del 10% de las publicaciones están disponibles en formatos accesibles, a pesar de que más de 250 millones de personas tienen discapacidades visuales. La mayoría de los libros publicados en el extranjero en idiomas distintos del inglés no están disponibles en los Estados Unidos en formatos accesibles. Las restricciones de los derechos de autor han agravado ese problema de acceso mediante la prohibición de crear y distribuir obras accesibles, lo que crea barreras adicionales para que las personas con discapacidades puedan participar plenamente en las clases o en la investigación académica, o simplemente leer por ocio.

A pesar de la promesa global del Tratado de Marrakech y de la legislación de aplicación en EE.UU., las personas ciegas no siempre pueden acceder a las obras literarias electrónicas que desean o necesitan. La mayoría de los editores utilizan medidas tecnológicas de protección (TPM), o bloqueos digitales, para impedir que los usuarios accedan al contenido sin utilizar los lectores electrónicos designados por el editor. En ésta y otras normas anteriores, el registro de derechos de autor de EE.UU. ha señalado el importante papel que desempeñan los libros electrónicos en la mejora de la accesibilidad para las personas ciegas, con discapacidad visual o con problemas de impresión, al tiempo que ha reconocido que las medidas tecnológicas de protección interfieren con el uso de las tecnologías de asistencia. Los firmantes del Tratado de Marrakech están obligados explícitamente a garantizar que la protección legal de las TPM «no impida a las personas beneficiarias disfrutar de las limitaciones y excepciones previstas en el presente Tratado».

Desde 2020, un grupo de trabajo compuesto por miembros de la Asociación de Bibliotecas de Investigación (ARL) y de la Asociación Canadiense de Bibliotecas de Investigación (CARL) ha trabajado para aplicar el Tratado de Marrakech, creando un proyecto piloto para que los usuarios puedan solicitar y tomar prestados libros dentro de los Estados Unidos y Canadá, y a través de las fronteras. El proyecto piloto también informará sobre la forma en que las bibliotecas miembros de EE.UU. y Canadá -que poseen colectivamente millones de libros impresos y electrónicos- aplicarán el tratado. En Canadá, el grupo de trabajo está trabajando con las entidades autorizadas para entender cómo se aplicará la legislación y qué se requiere para el préstamo internacional. En EE.UU., la ARL tratará de garantizar que las licencias de contenidos electrónicos no renuncien a derechos como el uso justo, y no exijan al usuario que solicite permiso a un titular de derechos para usos que sean justos.