Ciencia abierta e innovación: observación de la Tierra

Mathieu, Pierre-Philippe, y Christoph Aubrecht, editores. Earth Observation Open Science and Innovation. Springer Nature, 2018.

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El mundo de la Observación de la Tierra (EO) está cambiando rápidamente como resultado de los avances exponenciales de los sensores y las tecnologías digitales. La velocidad del cambio no tiene precedentes históricos. En las últimas décadas se han producido avances extraordinarios en las TIC, incluyendo Internet, la computación en la nube y el almacenamiento, que han dado lugar a formas radicalmente nuevas formas de recoger, distribuir y analizar datos sobre nuestro planeta.

Esta revolución digital también va acompañada de una revolución de la detección que proporciona una cantidad de datos sin precedentes sobre el estado de nuestro planeta y sus cambios. Europa lidera esta revolución de la detección en el espacio a través de la iniciativa Copérnico y el correspondiente desarrollo de una familia de misiones Sentinel. Esto ha permitido Esto ha permitido la vigilancia global de nuestro planeta en todo el espectro electromagnético espectro electromagnético de forma operativa y sostenida.

Además, una nueva tendencia, denominada «Nuevo Espacio» en Estados Unidos o «Espacio 4.0» en Europa, está surgiendo rápidamente a través de la creciente mercantilización y comercialización del espacio. En particular, con la rápida caída de los costes de construcción, lanzamiento y procesamiento de pequeños satélites, el lanzamiento y el procesamiento de pequeños satélites, los nuevos actores de la OE, incluidas las nuevas empresas y los gigantes de las TIC, están entrando en el sector espacial en masa, formando nuevas constelaciones de pequeños satélites estandarizados que proporcionan una nueva clase de datos sobre nuestro planeta con mayor resolución espacial y una mayor frecuencia temporal.

Estos nuevos conjuntos de datos globales procedentes del espacio permiten obtener una imagen mucho más completa de nuestro planeta. Esta imagen es ahora aún más refinada gracias a los datos de miles de millones de sensores inteligentes y sensores interconectados, lo que se conoce como la Internet de las Cosas (IoT). Estos flujos de datos dinámicos sobre nuestro planeta ofrecen nuevas posibilidades a los científicos para avanzar en nuestra comprensión de cómo el océano, la atmósfera, la tierra y la criosfera operan e interactúan como parte de un sistema terrestre integrado. También representa nuevas oportunidades para que los empresarios conviertan los big data en nuevos tipos de servicios de información. Sin embargo, estas oportunidades vienen acompañadas de nuevos retos para los científicos empresas, proveedores de datos y de software que deben dar sentido a la enorme y diversa cantidad de datos aprovechando las nuevas tecnologías, como la analítica de big data.