Principios para las infraestructuras académicas abiertas

Bilder, G, Lin J, Neylon C (2015) Principles for Open Scholarly Infrastructure-v1, recuperado [fecha], http://dx.doi.org/10.6084/m9.figshare.1314859

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Durante la última década, hemos logrado avances reales para garantizar aún más la disponibilidad de datos que respalden las afirmaciones de las investigaciones. Este trabajo está lejos de terminar. Creemos que los datos sobre el proceso de investigación en sí merecen exactamente el mismo nivel de respeto y cuidado. La comunidad académica no posee ni controla la mayor parte de esta información. Por ejemplo, podríamos haber construido o tomado la infraestructura para recolectar datos bibliográficos y citas, pero esa tarea se dejó a la empresa privada. De manera similar, hoy en día los metadatos generados en las discusiones académicas en línea están cada vez más en manos de empresas privadas. No responden a ninguna iniciativa comunitaria. No tienen la obligación de seguir prestando servicios a sus tarifas actuales, especialmente cuando esa tarifa es cero.

No cuestionamos las fortalezas de la empresa privada: innovación y orientación al cliente. Hay mucha innovación emocionante en este espacio, en gran parte proveniente de asociaciones privadas, con fines de lucro o de asociaciones público-privadas. Incluso los proyectos financiados con fondos públicos están sometidos a presiones sustanciales para mostrar oportunidades de ingresos. Creemos que corremos el riesgo de repetir los errores del pasado, donde la falta de participación de la comunidad conduce a una falta de control comunitario y al bloqueo de los recursos comunitarios. En particular, nuestra opinión es que los datos subyacentes que se generan por las acciones de la comunidad de investigación deben ser un recurso de la comunidad, que respalde la toma de decisiones informadas para la comunidad y que sirva de base para que la empresa privada brinde servicios de valor añadido.

¿Cómo debería ser una infraestructura compartida? La infraestructura en su mejor momento es invisible. Tendemos a notarlo solo cuando falla. Si tiene éxito, es estable y sostenible. Sobre todo, la amplia comunidad a la que sirve confía y confía en él. La confianza debe correr fuertemente en cada una de las siguientes áreas: administrar la infraestructura (gobernanza), financiarla (sostenibilidad) y preservar la propiedad comunitaria de la misma (seguridad). Con este espíritu, hemos redactado un conjunto de principios de diseño que creemos que podrían apoyar la creación de infraestructuras compartidas exitosas.