Bibliotecas modernas: El paso de una biblioteca transaccional a una biblioteca relacional

Modern libraries: Moving from a transactional to a relational library

por

Mogens Vestergaard, Manager of Library and Citizen Service at Roskilde Libraries in Denmark.

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Mientras que la biblioteca del pasado fue definida por los servicios transaccionales -préstamo y devolución de libros- hoy en día la dinámica de la biblioteca ha cambiado añadiendo un lado relacional a todos sus procesos. De esta manera, las bibliotecas modernas están pasando de centrarse en los servicios transaccionales a convertirse en servicios relacionales que crean más valor para los usuarios.

 

Biblioteca tradicional: una biblioteca transaccional

Como la mayoría de los países, todos los ciudadanos daneses necesitan tener acceso libre e igualitario al conocimiento porque, como señala Mogens Vestergaard,” La primera ley danesa sobre bibliotecas públicas establecida en 1964 (y actualizada en 2000) estipulaba que cada municipio tenía la obligación de proporcionar un servicio de biblioteca pública por sí mismo o en cooperación con otras instituciones“.

Tradicionalmente, las bibliotecas se definían por procedimientos transaccionales como prestar y devolver libros y otros materiales, o ayudar a los usuarios con sus preguntas sobre la colección. Así, el propósito principal era satisfacer la necesidad de conocimiento y educación. Mogens Vestergaard destaca que “en los viejos tiempos acababas de llegar como usuario con una necesidad, un libro o una pregunta concreta. Los bibliotecarios no tenían que crear una relación en ese caso, sólo tenían que atender una transacción para asegurarse de que los usuarios obtuvieran lo que necesitaban “.

En consecuencia, en un principio, los medios para cumplir con el propósito de las bibliotecas eran los libros, que se extendieron más tarde a la música, las publicaciones periódicas y ahora, a los materiales multimedia y electrónicos. Cuando se le pregunta cuál es más importante, el propósito o los medios, Mogens añade que “es el propósito lo fundamental y los medios se convierten en la opción secundaria. Las bibliotecas vada vez con más frecuencia se inclinan a utilizar cualquier medio que se les ocurra para promover su propósito. Hay limitaciones, pero esto da mucha libertad para dirigir una biblioteca pública“.

Mientras que el número de préstamos de libros ha disminuido, el uso de la biblioteca ha aumentado en los últimos años (uso medido respecto al número de visitantes a las bibliotecas físicas). “En la nueva biblioteca relacional el espacio físico de la biblioteca ha ganado mayor entidad, más allá del hecho de ser únicamente un lugar donde llevar a cabo una transacción, y la gente lo está utilizando para muchas más actividades como el uso de  ordenadores, espacios de fabricación (makerspaces), para reuniones, grupos de estudio, pequeños cursos sobre diferentes temas, especialmente tecnología y muchas otras cosas. Por lo tanto, el propósito de la biblioteca no sólo se cumple con el medio, sino también por los espacios que proporciona a las personas“.

 

El cambio a una biblioteca relacional

La biblioteca ya no se define por el número de libros que tiene en sus estantes, sino que se trata de ser un espacio vital para los usuarios (placemarking). A la pregunta por qué se ha producido este cambio, Mogens añade que “Las bibliotecas siempre han sido buenas en alinearse con lo que la gente quiere. Eso es algo muy importante. En cuanto a la tecnología, las bibliotecas fueron las instituciones pioneras en utilizarla alrededor del año 1996, también fueron las primeras entidades en proporcionar ordenadores e intentar educar a la gente sobre cómo usarlos. Es obligación de la biblioteca estar al día de los diferentes usos de la cultura y de las tecnologías “.

Hoy en día, las personas se centran más en las actividades de aprendizaje y quieren una interacción social junto con la posibilidad de compartir sus conocimientos con otros. Por lo tanto, la “biblioteca relacional” es un nuevo desarrollo donde las bibliotecas se convierten en un lugar de encuentro e interacción para las personas. Mogens agrega que “La biblioteca transaccional es donde la gente está entrando en la biblioteca, piden un libro y el bibliotecario se lo da. A diferencia de la biblioteca relacional, donde las personas entran a la biblioteca y trabajan junto con el bibliotecario. Para que esto suceda, se tiene que establecer una relación. La biblioteca se transforma en un lugar de encuentro, y el bibliotecario tiene que facilitar esa reunión. Esta es otra forma de establecer relaciones. Esto significa que el profesional necesita de nuevas competencias”. Por lo tanto, los espacios físicos de la biblioteca y las necesidades de los diferentes grupos que usan la biblioteca deben ser ampliamente reconsideradas al definir la estructura de la biblioteca.

¿Qué es lo próximo?

Mogens lo explica al pensar en otros desarrollos que podrían llevarse a cabo en la biblioteca:

1. Una cosa que empezamos a usar ahora en las bibliotecas es repensar el diseño. Es algo común y lo que implica salir a conversar con los usuarios. Interactuar activamente con ellos, no sólo pensando en los nuevos servicios que podríamos añadir en la biblioteca. Si no  crear una estrategia completamente nueva en función de las nuevas dinámicas de la biblioteca.

Mogens añade “Para repensar nuestra actividad, fuimos a conversar con los ciudadanos en sus propios hogares, en su entorno, escuchamos sus necesidades y deseos. Queríamos saber cómo se manifestaría su interés en un tema específico. Haciendo eso, aprendimos muchas cosas sobre los usuarios. También fue interesante saber más sobre los grupos de usuarios de la biblioteca. Hay muchos grupos diferentes que vienen a la biblioteca constantemente; estudiantes, familias con niños, etc. Pero otra cosa que notamos es que hay algunos grupos tradicionales que no están usando la biblioteca constantemente. Lo están usando de una manera transitoria, es decir, cuando la gente pasa a una nueva etapa de su vida y la biblioteca está entrando en su mente. (por ejemplo, cuando una persona se jubila)

2. Un futuro que podría ser plausible para las bibliotecas es la biblioteca como la “Quinto Poder“. Los medios de comunicación se definen a sí mismos como el cuarto poder del estado porque se ven a sí mismos como quienes controlan los tres poderes principales del estado. Aunque realmente no se les considera creíbles, y a veces están muy cerca del sistema político.

Así Mogens afirma “Lo que las bibliotecas están representando son personas, gente común y corriente en grandes cantidades. De esta manera, la biblioteca puede establecer una nueva forma de control. Las bibliotecas ofrecen lo que la gente necesita; una amplia gama de información, y estamos ayudando a la gente a tener acceso a esa información. Así que, en esa perspectiva, somos el quinto poder del estado.”