Juan Belmonte, el torero lector

 

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Una Belontina o media belmontina es una manera de irse del toro quedándose con él. Una manera de reducir la embestida en el espacio por magia de prolongarla en el tiempo. Por magia de someter la voluntad del toro al ejercicio de un dominio irreal, tanto del arte como del espíritu ese ímpetu que gira junto con el toro llevado en línea curva. Llevado por una ejecución de mano baja cuyo trazo más que recortar agota, a la vez de apurar la trayectoria de la embestida. (De “El Toreo y su sombra”)

Juan Belmonte García, nació en Sevilla un 14 de abril de 1892, y falleció en su cortijo de Utrera en Sevilla el día 8 de abril de 1962, llamado el “Pasmo de Triana”, fue un matador de toros español, probablemente el más popular de la historia y considerado por muchos como el fundador del toreo moderno. Abanderó la edad de oro del toreo junto a José Gómez «Joselito» y Rodolfo Gaona. Hasta 192o.

A parte de por su clásica Belmontina, consistente en dejar los pies quietos y torear con los brazo y el cuerpo. Es en palabras de Amorós “No aceptar que haya terrenos del toro: todos son del torero, si es capaz de meterse en ellos”. Frente a Joselito que era delgado y todo un atleta, Belmonte todo lo contrario, hace del defecto una virtud, al igual que el músico Django Reinhardt crea una forma nueva de tocar la guitarra porque sólo tenía tres dedos,y como gracias a su ingenio inventó un sistema de digitación para suplir su problema, sistema que influyó en cierta medida en la originalidad de su estilo; dicen que Juan Belmonte también tenía una pierna más corta, por eso ese torear sin moverse casi alzándose sobre el cuerpo.

Amorós cuenta que hubo temporadas en las que leyó hasta setenta libros, tantos como corridas toreó, y que en una ocasión “el mozo de espadas fue a vestirlo para torear, le dijo que no iba a hacerlo porque necesitaba acabar una novela de Anatole France, y así lo hizo… No era una pose sino la expresión de una profunda inquietud personal.”

Juan Belmonte también cambió la imagen tradicional de los toreros, ya que se relacionó con grandes nombres de la cultura como Valle-Inclán, Pérez de Ayala, Ignacio Zuloaga o Julio Camba, que le agasajaban y le consideraban un verdadero artista, y adoptó sus modos e incluso su estilo de vestir, renunciando a la coleta clásica de torero. Sin estudios apenas pero lector empedernido, cuentan que se llevaba en sus viajes maletas llenas de libros, su inteligencia y extraordinaria personalidad le permitieron relacionarse con los miembros de la cultura y de la alta sociedad. Amorós cuenta que hubo temporadas en las que leyó hasta setenta libros, tantos como corridas hacía, y que en una ocasión “el mozo de espadas fue a vestirlo para torear, le dijo que no iba a hacerlo porque necesitaba acabar una novela de Anatole France, y así lo hizo… No era una pose sino la expresión de una profunda inquietud personal.”

“No aceptar que haya terrenos del toro: todos son del torero, si es capaz de meterse en ellos”. Frente a Joselito que era delgado y todo un atleta, Belmonte todo lo contrario, hace del defecto una virtud.

Llegaron a organizarle un homenaje, en el que Valle-Inclán pronunció un encendido discurso en su favor. La Generación del 98, que no era en principio nada taurina (veían en los toros un síntoma del atraso hispano), se hizo belmontista casi al completo: más que la fiesta en sí misma, admiraban sobre todo al héroe que veían en Belmonte. Hasta tal punto compartía Belmonte afanes e inquietudes con ellos, que hay quien afirma que fue un miembro más de la Generación del 98 y que solo se diferenciaba en el modo de expresarse.

“Juan, tan poco atractivo físicamente, se transfiguraba, delante del toro, adquiría la belleza de una estatua clásica.”  Ramón Mará Valle-Inclán

Ningún torero ha tenido antes ni después tantos apoyos entre intelectuales del máximo nivel. Un destacado representante de la Generación del 27, Gerardo Diego, le dedicó la «Oda a Belmonte»:

Yo canto al varón pleno,
al triunfador del mundo y de sí mismo
que al borde —un día y otro— del abismo
supo asomarse impávido y sereno

Belmonte fue amigo también del escritor estadounidense Ernest Hemingway y aparece de forma destacada en dos de sus novelas: Muerte en la tarde y Fiesta. Pero el que acabó de forjar el mito belmontino fue la biografía que le escribió el periodista sevillano Manuel Chaves Nogales, titulada Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazañas. Fue publicada por entregas en la revista Estampa, a partir de junio de 1935. Chaves Nogales redactó la obra en forma de autobiografía a partir de las numerosas conversaciones que mantuvo con el diestro, en las cuales le iba desgranando un sinfín de anécdotas, sus andanzas picarescas durante su infancia y adolescencia en Triana, su heterodoxa formación toreando al aire libre en las dehesas y cerrados, su trayectoria profesional como torero y luego ganadero, etc. La obra de Chaves Nogales está considerada por la crítica como una de las cimas literarias del género biográfico en español y convirtió a Belmonte en definitivo mito literario.

“Belmomnte toma la alternativa, Stravinsky estrena con gran escándalo, en París, «La Consagración de la primavera», Picasso investiga el cubismo sintético y Marcel Proust comienza a redactar «A la búsqueda del tiempo perdido». Es el signo de los tiempos, que algunos artistas perciben de manera intuitiva.” (Amorós)

Según Andrés Amorós “Juan fue el gran revolucionario, que abre el camino del toreo contemporáneo. Cada vez se advierte mejor su sincronía con las grandes aportaciones de los movimientos estéticos de vanguardia: en 1914, a la vez que él toma la alternativa, Stravinsky estrena con gran escándalo, en París, «La Consagración de la primavera», Picasso investiga el cubismo sintético y Marcel Proust comienza a redactar «A la búsqueda del tiempo perdido». Es el signo de los tiempos, que algunos artistas perciben de manera intuitiva.”

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Belmontina de Juan Belmonte

 

A punto de cumplir 70 años, Juan Belmonte se suicidó de un disparo en su cortijo de Gómez Cardeña —entre Sevilla y Jerez— el 8 de abril de 1962, lo que no hizo sino inmortalizar su mito. Dicen que este suicidio tuvo que ver con que la fama adquirida por Joselito que superó la de su oponente en popularidad, le había ganado la partida cuando le mató un toro en plena faena en la plaza toros de Talavera (Amoros). Dicen que siempre le obsesionó la muerte, en una ocasión “El Guerra”, dijo de él : «El que quiera verlo, que se dé prisa, antes de que lo mate un toro», llevaba siempre un arma consigo, una Lugger alemana, la misma con que se suicidó, dicen que no se resignaba a la decadencia física y sexual. Está enterrado en el Cementerio de San Fernando de Sevilla.

Siempre estuvo obsesionado con la muerte. El Guerra, dijo de él : «El que quiera verlo, que se dé prisa, antes de que lo mate un toro», llevaba siempre un arma consigo, una Lugger alemana, la misma con que se suicidó, dicen que no se resignaba a la decadencia física y sexual. Joselito le había ganado la partida muriendo en plena faena en la plaza de toros de Talavera.

Gabinete Caligari le dedicó una canción, incluida en el disco “Que Dios reparta suerte”, publicado en 1983. El vocalista de este grupo Jaime Urrutia, era aficionado a los toros, afición que todavía conserva en la actualidad y que le venía de familia pues su padre, Julio de Urrutia, ejercía de crítico taurino.

El “pasmo de Triana” domina la muerte,
iluminado su arrogante perfil.

Juan Belmonte en el ruedo,
una estatua de pasión,
sólo él me conmovió.

Viva la muerte
con la ‘luger’ en la mano,
sangre española rodó rabiosa de su sién.

Juan Belmonte en el ruedo,
una estatua de pasión,
sólo él me conmovió.

Para, templa y manda,
el pasmo ya no anda.

Seduce a tus amigos
y diles la verdad,
después de él nadie más

Sangre española ¿A qué toro te arrimas hoy?
Una pistola puso fin a tu valor.
Sangre española ¿En qué plaza toreas hoy?

Para, manda y templa.
Belmonte nunca tiembla.

Seduce a tus amigos
y diles la verdad,
después de él nadie más

Sangre española ¿A qué toro te arrimas hoy?
Una pistola puso fin a tu valor.
Sangre española ¿En qué plaza toreas hoy?

Antonio Gala en “Paisaje con Figuras” tiene un excelente relato sobre Juan Belmonte

Paisaje con figuras online – RTVE.es A la Carta

Fuente: Wikipedia

Andrés Amorós. ¿Por qué se quitó la vida Juan Belmonte, el torero revolucionario? ABC
Día 03/09/2014 – 21.35h

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