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La biblioteca universitaria en evolución: lo que se gana, lo que se pierde

Mintz, Steven. «The Evolving University Library». Inside Higher Ed. Accedido 4 de noviembre de 2024. https://www.insidehighered.com/opinion/blogs/higher-ed-gamma/2024/10/28/whats-gained-whats-lost-evolving-university-library.

Steven Mintz reflexiona sobre la transformación de las bibliotecas universitarias en la era digital. Anteriormente consideradas el «joya» académica de los campus, las bibliotecas solían reflejar la calidad y el prestigio de una universidad a través del tamaño de sus colecciones impresas y su papel como centro intelectual. Sin embargo, con el auge de los recursos digitales y la caída en el uso de materiales físicos, las bibliotecas han pasado de ser espacios de investigación a convertirse en centros multifuncionales que pueden incluir desde áreas de estudio, cafés, centros de asesoría hasta espacios de colaboración tecnológica.

Mintz explica que esta transición ha tenido consecuencias significativas en cómo se realiza la investigación académica y cómo los estudiantes interactúan con el conocimiento. La circulación de libros impresos ha disminuido drásticamente en muchas universidades, mientras que el acceso a recursos digitales, como artículos en línea y bases de datos, ha redefinido el panorama de la investigación académica. Por ejemplo, en la Universidad de Virginia, el uso de libros impresos cayó de 1.085.000 ejemplares en 1999–2000 a solo 207,000 en 2016–17. Este cambio también refleja un descenso en la «lectura profunda» y en el uso de materiales extensos, que tradicionalmente fomentaban la reflexión y el análisis crítico en los estudiantes.

El artículo también destaca cómo la proliferación de tecnologías de búsqueda y herramientas de inteligencia artificial ha transformado la lectura académica. Las búsquedas digitales permiten una consulta eficiente, pero también tienden a ser más dirigidas y menos exploratorias, limitando la oportunidad de descubrir obras inesperadas al hojear los estantes de una biblioteca física. Además, las bibliotecas han comenzado a deacoplarse de su rol de archivo histórico, enviando colecciones impresas, como microfilms y otros materiales, a depósitos externos. Esto dificulta el acceso a los documentos históricos, necesarios para investigaciones en disciplinas como historia y humanidades.

Mintz subraya que, si bien el cambio hacia la digitalización y el acceso abierto ha democratizado el conocimiento en cierta medida, ha generado problemas complejos. Los altos costos de suscripción a bases de datos propietarias, las restricciones de derechos de autor y la menor disponibilidad de ciertas obras en formato digital son algunos de los desafíos que enfrentan hoy en día las bibliotecas. En particular, la desaparición de la exploración casual y la pérdida de acceso a contenidos «efímeros» (como anuncios o ilustraciones en ediciones impresas) limitan la experiencia completa de aprendizaje y pueden empobrecer la comprensión del contexto cultural e histórico de una época.

Frente a estos desafíos, Mintz argumenta que el rol de los bibliotecarios es más esencial que nunca. Más allá de ser guardianes de libros, deben desempeñarse como educadores en alfabetización digital, consultores de investigación y expertos en la gestión de grandes volúmenes de información. La «proletarización» de la profesión, según Mintz, donde muchos bibliotecarios son percibidos como personal de apoyo más que como contribuyentes académicos, es un reto que deben enfrentar las universidades si desean mantener la relevancia de las bibliotecas en el futuro.

Finalmente, Mintz propone que las bibliotecas deberían adoptar un modelo híbrido, en el cual la tecnología coexista con las colecciones físicas y los eventos culturales. Sugiere que estas instituciones se conviertan en centros de aprendizaje dinámicos que promuevan el pensamiento crítico, la colaboración interdisciplinaria y el compromiso intelectual, organizando actividades como clubes de lectura, festivales literarios y proyectos de humanidades digitales. Así, las bibliotecas universitarias pueden recuperar su rol como espacios de encuentro intelectual en el campus, preservando el valor de la lectura profunda y la reflexión crítica en un mundo cada vez más digital.

Para lo que propone las siguientes estrategias:

  • Integrar libros raros, manuscritos, archivos y colecciones especiales más profundamente en el plan de estudios, ofreciendo a los estudiantes oportunidades únicas para la investigación y la exploración intelectual.
  • Organizar clubes de lectura y grupos de lectura (tanto en línea como presenciales) que se centren en diversos géneros o temas sociales para atraer a una gran variedad de estudiantes.
  • Crear círculos de lectura dirigidos por compañeros, que permitan a los estudiantes organizar sus propios grupos, compartir recomendaciones de libros y debatir sobre la literatura que les apasiona.
  • Patrocinar intercambios de libros, en los que los estudiantes puedan cambiar los libros que han leído por otros nuevos, fomentando así una comunidad de lectura vibrante y compartida.
  • Animar al profesorado y al personal a compartir recomendaciones de lectura a través de las páginas web de la universidad, boletines, tablones de anuncios o en persona, fomentando debates informales en torno a los libros.
  • Organizar actos literarios y lecturas de autores, con sesiones de preguntas y respuestas en las que los autores hablen de su proceso creativo y sus obras.
  • Organizar festivales literarios en todo el campus que incluyan mesas redondas, talleres y firmas de libros, para llamar la atención sobre la riqueza de la cultura literaria.
  • Organizar un festival del libro con sesiones de cuentacuentos, actuaciones orales, charlas de autores y debates temáticos que den vida a la literatura para la comunidad universitaria.

Leer en voz alta

Siempre ando con un libro en las manos. Ya sea
uno viejo y gastado del siglo XIX
con láminas y pauta final para ubicarlas
en el texto, ya sea otro nuevo e intrépido
que recibí ayer mismo y huele todavía
a tinta fresca y joven, ya sea un libro antiguo
que viajó por el tiempo hasta esa estantería
de mi cada vez más poblada biblioteca…
El vicio de leer suele ser solitario,
pero puede, también, compartirse. Los griegos
de la época de Sócrates leían en voz alta.
Lo mismo hacía Nietzsche. A mí me gusta mucho
leer en compañía y en voz alta los grandes
libros de nuestra tribu, esa tribu perversa,
racista y miserable que disfruta creyéndose
superior (y lo es). De ese modo, recuerdo
haber leído Drácula, Melmoth y Frankenstein,
el Poema del Cid, Beowulf, los Nibelungos,
la Divina Comedia, los Psalmos, la Canción
de Rolando, La isla del tesoro y la Ilíada,
tal y como los griegos leían hace siglos,
alto y claro, lanzando las palabras al aire,
porque la voz añade temblor de biografía
personal y caduca a tanta eternidad,
al vértigo solemne de tanta permanencia.

Leer en voz alta – Luis Alberto de Cuenca.

Releer

A veces mi padre devolvía un libro a la biblioteca y corría enfebrecido a comprarlo y a empezarlo de nuevo. Su pasatiempo preferido, más que los demás, ha sido dejar que esos libros, leídos, madurasen en las estanterías igual que los vinos en las barricas para darse el capricho de releerlos a los años en busca de su fortuna, que eran esas frases que él recordaba y a las que acudía para comprobar que seguían tal cual, sin envejecer ni un pelo. Por eso las lleva a mano como la calderilla en los bolsillos, porque mi padre es un fraseador imbatible. Las memoriza y las reparte sin artificios en un proceso que para él es natural.

JOSÉ LUIS SASTRE
Las frases robadas

Booktalking es un juego de cartas que promueve conversaciones grupales en torno a la experiencia de la lectura.

Reis, Luciana. Booktalking. Batidora Ediciones, 2024

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Booktalking es un innovador juego de cartas que promueve conversaciones grupales en torno a la experiencia de la lectura. Su fundamento se basa en valores esenciales como el respeto, la empatía, la escucha activa y la colaboración, creando un espacio seguro y acogedor para que personas de todas las edades compartan sus ideas y opiniones sobre los libros.

El objetivo principal de Booktalking es facilitar el intercambio de experiencias literarias de manera auténtica y divertida. Alentar a los participantes a hablar sobre sus entusiasmos, dificultades y reflexiones en torno a la lectura no solo enriquece su experiencia personal, sino que también fomenta un sentido de comunidad y conexión. Este enfoque ayuda a desarrollar la capacidad de disfrutar intelectualmente y a reflexionar sobre lo que cada uno siente y piensa.

El juego se compone de 201 cartas meticulosamente elaboradas, organizadas en cuatro categorías. Estas cartas sirven como disparadores para las conversaciones grupales y están diseñadas para fomentar la participación activa y el diálogo. Además, Booktalking ofrece diez modalidades de juego diferentes, lo que permite que cada sesión sea única y adaptada a las necesidades del grupo.

Las modalidades están diseñadas para potenciar la creatividad y las habilidades sociales, así como para fortalecer las destrezas cooperativas de los participantes. Cada modalidad proporciona una experiencia de aprendizaje que ayuda a los jugadores a explorar nuevos enfoques sobre la lectura y la literatura.

Una de las características más destacadas de Booktalking es su enfoque inclusivo. Se anima a todos los participantes a expresarse libremente, celebrando cada contribución sin desestimar ninguna. En este ambiente, no hay respuestas incorrectas, lo que fomenta la confianza y el respeto mutuo.

Booktalking se inspira en el enfoque «Dime» de Aidan Chambers, así como en otros programas de investigación que destacan la importancia de la lectura como herramienta de desarrollo personal y social. El enfoque se basa en la idea de que la conversación sobre libros no solo enriquece la comprensión literaria, sino que también ayuda a las personas a reflexionar sobre sus propias creencias y experiencias.

Las cartas de Booktalking están fabricadas en papel estucado mate de 300 gramos, con cantos redondeados y un tamaño de 10×15 cm. Este diseño no solo asegura la durabilidad del producto, sino que también lo hace visualmente atractivo. La creación de Booktalking es obra de Luciana Reis, quien ha trabajado en otros proyectos literarios y educativos, mientras que las ilustraciones son de Puño, un artista reconocido en el ámbito de la literatura infantil.

Al ayudar a los participantes, especialmente a los más jóvenes, a hablar sobre sus lecturas, Booktalking les permite expresar sus pensamientos sobre diversos aspectos de sus vidas. La conversación se convierte en una herramienta vital para el desarrollo personal y social, fomentando una comprensión más profunda de la literatura y del entorno que los rodea.

Luciana Reis es la autora de Booktalking (2024) y de otras obras como Esperanzar (2020), Carta a una hija (2018) y Gracias. Aprendiendo a agradecer (2013). Es cofundadora y editora de Batidora Ediciones desde 2016 y, desde 2022, lidera el Taller Literario en el programa de Salud Mental Comunitario de la Fundación Manantial en Vila-real. Puño es un ilustrador y autor de libros infantiles, conocido por su enseñanza sobre dibujo y pensamiento artístico a través de cursos en Domestika. Su creatividad ha aportado color y vida a las cartas de Booktalking. Desde Batidora Ediciones, se valoriza su participación en este proyecto.

¿Por qué es tan importante la alfabetización temprana para los bebés y los niños en edad preescolar?

«Why Is Early Literacy So Important for Infants and Preschoolers?», EveryLibrary Action, accedido 23 de septiembre de 2024, https://action.everylibrary.org/why_is_early_literacy_so_important_for_infants_and_preschoolers.

La alfabetización temprana es un aspecto crucial del desarrollo infantil, ya que establece una base sólida para una vida de aprendizaje continuo. Aunque muchos adultos creen que el cerebro de un bebé es una «pizarra en blanco» hasta que comienza a gesticular o hablar, la realidad es que leer regularmente a los niños desde una edad temprana estimula patrones óptimos de desarrollo cerebral. Este proceso crea conexiones neuronales vitales que no solo construyen habilidades lingüísticas y de alfabetización, sino que también fomentan el desarrollo social y emocional, generando beneficios que duran toda la vida.

Desarrollo cerebral temprano y lectura

Desde el nacimiento hasta los cinco años, el cerebro de un niño pasa por una etapa crítica de desarrollo, en la que se forma hasta el 90% de las conexiones neuronales que influirán en su vida futura. Durante este tiempo, el cerebro responde rápidamente a estímulos externos como el lenguaje, las interacciones sociales y las experiencias de lectura. Las diferentes áreas del cerebro, incluidas las del lóbulo temporal, frontal y occipital, juegan un papel esencial en el desarrollo de la capacidad de leer y comprender el lenguaje. Al leerle a un niño, se activa la actividad cerebral en estas áreas, facilitando la creación de patrones constructivos que apoyan el aprendizaje futuro.

Importancia de la lectura temprana

Leer a los niños en edades tempranas no solo fomenta el desarrollo del lenguaje, sino que también es clave para fortalecer las relaciones sociales y emocionales. Las interacciones que se producen durante la lectura con un padre, cuidador o hermano mayor crean un vínculo cercano entre el niño y el adulto, lo que fomenta el sentido de seguridad y apoyo emocional. Además, el acto de leer en voz alta estimula la curiosidad del niño y lo expone a nuevas palabras y conceptos que expanden su vocabulario y comprensión del mundo.

Cuando las familias no tienen acceso a libros en casa, las bibliotecas se convierten en un recurso valioso. Las bibliotecas públicas y escolares suelen tener colecciones robustas de libros para niños, que los padres pueden llevar a casa para leer con sus hijos. Esta exposición regular a los libros no solo beneficia el desarrollo del cerebro, sino que también establece hábitos de lectura que perduran en la vida del niño.

El desarrollo de las neuronas y las sinapsis

El cerebro humano comienza a desarrollar neuronas incluso antes de que el bebé nazca. Durante el embarazo, el cerebro del feto crece a un ritmo impresionante de unas 250,000 células nerviosas por minuto, culminando en más de 100 mil millones de neuronas al nacer. Estas neuronas están conectadas por sinapsis, que permiten la transmisión de señales eléctricas entre las neuronas, facilitando el intercambio de información a lo largo del cuerpo.

Las dendritas y los axones son las partes clave de estas neuronas, que se encargan de recibir y transmitir señales entre las células nerviosas. Las experiencias tempranas, como escuchar a un adulto leer, son fundamentales para fortalecer estas conexiones. Cuantas más experiencias positivas tenga un niño en esta etapa temprana, más fuertes serán las conexiones neuronales que se formarán, lo que mejorará sus capacidades cognitivas a largo plazo.

Etapas del desarrollo cerebral y alfabetización temprana

El desarrollo del cerebro en los primeros años de vida sigue un patrón secuencial. Según el Centro de Desarrollo Infantil de la Universidad de Harvard, primero se desarrollan las vías sensoriales, luego las áreas relacionadas con el lenguaje y, finalmente, las funciones cognitivas superiores. Estas etapas son fundamentales para establecer una base sólida para la alfabetización.

Se han identificado seis componentes clave de la alfabetización temprana:

  1. Lenguaje oral: La capacidad de comprender y producir palabras.
  2. Conciencia fonológica: Reconocimiento de los sonidos en el habla.
  3. Conciencia de la impresión: Comprender que las palabras impresas tienen significado.
  4. Conocimiento de las letras: Identificar las letras y sus sonidos asociados.
  5. Vocabulario: El conjunto de palabras que un niño conoce y comprende.
  6. Conocimiento de fondo: La información general sobre el mundo que un niño posee.

Estas habilidades no se desarrollan de forma aislada, sino que se superponen y se refuerzan mutuamente, ayudando a que los niños comprendan cómo funciona el lenguaje y cómo utilizarlo eficazmente. Para apoyar este proceso, las bibliotecas y los programas de cuentos para niños desempeñan un papel esencial, ofreciendo actividades divertidas e interactivas que fomentan el aprendizaje y la participación de los niños en la comunidad.

Experiencias y entornos que moldean el cerebro

El cerebro de un niño no solo se forma por factores genéticos, sino que también responde activamente a los estímulos y experiencias del entorno. Los primeros tres años son particularmente críticos, ya que en esta etapa el cerebro puede tener hasta el doble de sinapsis que durante la adultez. A medida que los niños experimentan el mundo que los rodea, las sinapsis que se usan con mayor frecuencia se fortalecen, mientras que las que no se usan se eliminan mediante un proceso llamado poda sináptica. Este proceso asegura que las conexiones neuronales más necesarias para el aprendizaje y el desarrollo se mantengan fuertes y eficaces.

Por ejemplo, cuanto más expuesto esté un niño al lenguaje hablado a través de la lectura, más activas estarán las sinapsis relacionadas con el procesamiento del lenguaje, lo que mejorará sus habilidades lingüísticas y su capacidad para leer y escribir en el futuro. De esta manera, las experiencias tempranas, como la lectura regular y la exposición al lenguaje, tienen un impacto directo en la forma en que el cerebro de un niño se estructura y funciona.

El papel de los bibliotecarios y las horas de cuentos

Aunque la lectura uno a uno entre padres e hijos es invaluable, las bibliotecas ofrecen oportunidades para que los niños participen en actividades más amplias, como la hora del cuento. Estas sesiones son más que un momento de entretenimiento; ayudan a encender la imaginación de los niños, desarrollar sus habilidades de lenguaje y alfabetización, y fomentar su inteligencia emocional. Los bibliotecarios que trabajan con niños tienen un conocimiento profundo del desarrollo cerebral infantil y saben cómo adaptar las actividades para maximizar el impacto en los pequeños.

En estas sesiones, los bibliotecarios crean un ambiente acogedor y flexible, entendiendo que los niños pequeños pueden ser inquietos y necesitan moverse de vez en cuando. A través de su experiencia, los bibliotecarios saben cuándo es el momento de permitir que los niños se expresen libremente y cuándo es necesario ayudarlos a concentrarse de nuevo en la actividad.

Para concluir, decir que la alfabetización temprana es fundamental no solo para el desarrollo académico, sino también para la formación de habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Leer con regularidad a los niños, ya sea en casa o en la biblioteca, estimula el crecimiento del cerebro y fortalece las conexiones neuronales que son clave para el aprendizaje futuro. Las bibliotecas y los bibliotecarios desempeñan un papel crucial en este proceso, proporcionando acceso a libros y creando programas que fomentan el amor por la lectura desde una edad temprana. El entorno y las experiencias que brindamos a los niños en sus primeros años tienen un impacto duradero en su éxito académico y en su bienestar general.

Todo lector es en realidad el lector de sí mismo

«Todo lector, al leer, es en realidad el lector de sí mismo. La obra del escritor no es más que una especie de instrumento óptico que proporciona al lector para que pueda discernir lo que nunca habría visto en sí mismo sin ese libro. El reconocimiento del lector en sí mismo de lo que dice el libro es la prueba de la verdad del libro».

Marcel Proust «En busca del tiempo perdido»

La biografía de un hombre que ha pasado sus días en una biblioteca

La biografía de un hombre que ha pasado sus días en una biblioteca puede ser tan interesante como las campañas peninsulares. Las memorias de Gibbon lo demuestran. A mi juicio, viaja tan lejos cuando coge un libro del estante como si fuera a los túmulos de Asia. Con que el lisiado me contara con qué hombría se gira en su silla, mira a la ventana sur, y luego al norte, y al final mira al fuego, resultaría tan bueno como un viaje por el continente o las praderas, porque yo mido la distancia hacia el interior y no hacia el exterior. En el perímetro de las costillas de un hombre hay espacio y lugar suficiente para cualquier biografía.

HENRY DAVID THOREAU
Diarios (9 de noviembre de 1840)