¿Cómo podemos garantizar la inclusión digital de los adultos mayores?

How can we ensure digital inclusion for older adults? World Economic Forum, 2021

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El 1 de octubre es el Día Internacional de las Personas Mayores, y el tema de este año es “Equidad digital para todas las edades”. A medida que los servicios se vuelven cada vez más digitales, las personas mayores corren el riesgo de perderse. He aquí seis ideas del Consejo Mundial del Futuro del Foro Económico Mundial sobre Envejecimiento Saludable y Longevidad sobre cómo podemos garantizar la inclusión digital de los adultos mayores.

De media, las personas de todo el mundo viven más tiempo. En 2020, 727 millones de personas tenían 65 años o más y se prevé que la población de 65 años o más se duplique hasta alcanzar más de 1.500 millones en 2050, un aumento del 16,3%.

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) pueden permitir un envejecimiento saludable y activo al facilitar el acceso a la información, la salud y la asistencia sanitaria, la participación socioeconómica y otros factores que promueven el pleno compromiso y la participación a medida que envejecemos. Pero por desgracia, la mitad de la población mundial sigue sin tener acceso a Internet. Aunque muchos mayores son usuarios frecuentes de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), muchos aún carecen de acceso, y el ritmo de la innovación digital aún no incluye sus necesidades. El COVID-19 aceleró este reto al convertirse los servicios digitales, como la telesalud y la banca, en algo cada vez más habitual. Esto es un obstáculo para la participación de muchas personas mayores. La inclusión digital tiene que hacer posible la participación de todas las edades desde el punto de vista técnico y práctico.

También requiere que las personas mayores permanezcan abiertas y aprendan a vivir y trabajar con las herramientas digitales. Como en tantas áreas, el apoyo intergeneracional -aquí desde los jóvenes hasta los mayores- es fundamental.

Garantizar la inclusión digital de los adultos mayores significa superar cinco barreras clave: acceso, instalación, conocimiento, diseño y confianza. Proporcionar Internet y dispositivos de alta velocidad y bajo coste, junto con la instalación y el apoyo, es fundamental para abordar la conectividad. Los consumidores necesitan programas de alfabetización digital e información actualizada sobre la tecnología pertinente.

Diseñar tecnología inclusiva

La propia tecnología debe estar diseñada de forma inclusiva para todos, teniendo en cuenta las necesidades únicas de los adultos mayores. Por último, la gente debe tener confianza en que su privacidad y sus datos personales estarán seguros y se utilizarán de forma ética. Ninguna entidad puede resolver estos retos por sí sola, por lo que es imprescindible la colaboración y un enfoque público-privado para alcanzar la equidad digital.

Detener la discriminación por edad

La discriminación por razón de edad es un grave obstáculo para la inclusión digital. La discriminación por razón de edad limita la forma en que pensamos sobre las personas mayores y las TIC (por ejemplo, las personas mayores no tienen conocimientos técnicos), la forma en que planteamos los problemas (por ejemplo, las personas mayores no pueden aprender) y las soluciones que encontramos.

Garantizar el acceso para mejorar la salud

La prevención y la gestión de las condiciones de salud son importantes para garantizar la inclusión digital de los adultos mayores. Las deficiencias visuales, las enfermedades articulares, las deficiencias auditivas y las deficiencias cognitivas son algunas de las condiciones de salud más comunes que pueden impedir el uso de dispositivos o servicios digitales entre los adultos mayores.

Cuestionar la igualdad de datos

La diversidad y la inclusión serán pilares fundamentales que impulsarán una mayor equidad digital para todas las edades. Se pueden dar algunos pasos sencillos para gestionar una tecnología accesible para todos. En primer lugar, tenemos que poner al usuario final en el centro del universo. Tenemos que entender que todas las edades tienen necesidades únicas. A continuación, hay que asegurarse de que las aplicaciones, las tecnologías y las plataformas se desarrollen con conjuntos de datos que se adapten a todas las edades.

Considerar las necesidades de las personas mayores en el mundo empresarial

Desarrollo de una cultura empresarial que tenga en cuenta las necesidades digitales de las personas mayores. Vivimos en un mundo cada vez más digitalizado, acelerado por la pandemia, en el que los servicios cotidianos se han trasladado a Internet y las personas mayores, que a menudo están menos conectadas digitalmente que las nacidas en la era digital, corren el riesgo de quedar excluidas.

No dejar a nadie atrás

La digitalización es uno de los más poderosos impulsores y facilitadores potenciales de un cambio positivo entre generaciones hacia la salud de las poblaciones que envejecen. La pandemia ha servido de propulsor para acelerar la adopción de dispositivos, modelos y digitalización más rápidamente de lo que podría haber ocurrido de otro modo. El reto global y el llamamiento urgente a la acción para salvaguardar la inclusión digital de los adultos mayores consiste en garantizar que casi la mitad de la población mundial disponga de conectividad a Internet para que no se pierdan días de oportunidades.