El museo de los libros prohibidos

Maximillian Dunnigan creador del Banned Books Museum

Banned Books Museum

Banned Books Museum, situado en en el casco antiguo de Tallin (Estonia), se especializa en la censura y promueve el libre intercambio de ideas. La colección cuenta con más de cien libros diferentes que están o estuvieron prohibidos en todo el mundo. La clasificación de los libros se realiza por países (Reino Unido, Estonia, Rusia, China), pero también tienen secciones sobre libros quemados, libros infantiles y sobre el tema de la censura.

En el museo se compilan y exponen libros de diferentes partes del mundo para contar sus historias y debatir cuestiones relacionadas con la libre expresión de las ideas. Pudiendo los visitante leer libros prohibidos, tocarlos, y comprar ediciones de la mayoría de ellos.

El museo está dirigido por Joseph Maximillian Dunnigan, originario de Escocia, que tras licenciarse en cinematografía se trasladó a China durante unos años, donde se interesó profundamente por la libertad de expresión y la censura. Durante los últimos cinco años, ha vivido en Estonia, trabajando en el campo de la industria cinematográfica y estudiando emprendimiento social en la Universidad de Tallin. Fue durante sus estudios de máster en emprendimiento social cuando Dunnigan tuvo la idea de crear un museo de libros prohibidos.

Su objetivo es preservar ideas, conversaciones, debates y pensamientos. En su consecución los libros desempeñan un papel muy importante en este sentido, ya que representan una conexión directa con la mente del autor, y la concreción de las ideas que se consideraron dignas de compartir en un momento histórico determinado. Lo que garantiza que la gente pueda seguir progresando en el poder compartir, desafiar y concretar libremente sus ideas. Para ello el museo organiza además eventos, grupos de debate, club de lectura, podcasts y un programa educativo. La meta es ampliar y desarrollar la conciencia en su conjunto empezando por el nivel individual para que la ciudadanía esté más preparada para afrontar la libertad de expresión.