La IFLA publica un kit de herramientas para la neutralidad en la Red

 

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IFLA Net Neutrality Toolkit (.doc)

Al igual que en el caso de los automóviles, no debería permitirse que los contenidos digitales viajen por las autopistas preferidas o más rápidas. La práctica de dar un trato preferencial a determinados sitios web o contenidos -en violación de la neutralidad de la Red- crea discriminación y limita la libertad de expresión y el acceso a la información. Por el contrario, cuando se protege la neutralidad de la red, el derecho a acceder a los contenidos digitales no está a merced de decisiones comerciales.

Imagina por un momento que su país ha adoptado una política que significa que el precio de su coche determina el límite de velocidad que se aplica a él. ¿Sería justo, en tu opinión? Lo más probable es que no. Esta política permitirá que los ricos lleguen a sus destinos más rápido, dejando a los que tienen menos dinero en el carril lento. Esto no es es acorde con el deber de los gobiernos de tratar a sus ciudadanos por igual.

La neutralidad de la red a menudo se ha comparado con una carretera imaginaria en la que los coches más caros pueden viajar a mayor velocidad. Si sustituimos los paquetes de Internet por automóviles, cables por una carretera de cemento y acero, y su gobierno por los proveedores de servicios de Internet, la analogía sigue siendo cierta.

Las bibliotecas tienen un papel central en el debate en torno a la neutralidad de la red porque su misión es utilizar los medios más eficaces para hacer que el material sea accesible y garantizar que este acceso no esté sujeto a barreras de ningún tipo.

A fin de contribuir a la labor de promoción de las bibliotecas, la IFLA ha elaborado un conjunto de instrumentos para apoyar la acción y la participación de las bibliotecas en la cuestión de la neutralidad de la Red. Este conjunto de herramientas proporciona una guía práctica para empoderar a los bibliotecarios con los conocimientos necesarios para hablar sobre este tema, para que puedan compartir sus conocimientos con los usuarios y las partes interesadas, y para abogar por los derechos de las bibliotecas a través de sus asociaciones profesionales.