Amazon intenta revender ebooks de segunda mano a otros

 

d3ca5_used_books_3922960654_49471bc6d5

La oferta de Amazon de ofrecer a sus clientes la posibilidad de gestionar sus derechos para vender ebooks de segunda mano añade otra capa de complejidad a un mundo en el que las certezas de la cultura de la imprenta se están disolviendo. El mundo digital intenta emular aquellos usos más arraigados entre los lectores de libros que existían en el mundo analógico, como el hecho de prestar un libro a un amigo, o en este caso poder revender los contenidos de un libro que ya no nos interesa a otra persona. Si se tiene un libro físico se puede llevar a una tienda de libros usados, mientras que en el caso de un libro electrónico hasta ahora esto no era posible, ya que al no ser un objeto físico no teníamos la propiedad del mismo, si no una licencia de acceso al contenido emitida por  parte del proveedor de contenidos.

No se trata de un echo absolutamente novedoso, un servicio llamado ReDigi, que ha existe desde octubre de 2011, permite vender (es decir, transferir) las licencias de compra de música de iTunes a terceros. Esencialmente, el software de Amazon funcionará de manera similar – la transferencia del DRM de un objeto digital de un usuario a otro, presumiblemente, a un costo reducido, de modo que lo que los usuarios están vendiendo es la licencia, no el contenido. Se trata de un mercado que cuenta con un vendedor y comprador a través de un mecanismo que permite “copiar y borrar”, en el que un usuario vende una “copia” de un bien digital a otro usuario mientras el comprador y el vendedor poseen simultáneamente la copia (aunque sólo sea por un instante en el tiempo), y luego posteriormente la copia del vendedor queda eliminada.

Amazon ha obtenido una patente para la tecnología que permitirá un “mercado electrónico para objetos digitales usados”, donde “cuando el usuario ya no desea tener  el derecho a acceder a los contenidos digitales que hasta ahora utiliza, puede vender el contenido digital al almacén de datos de otro usuario, de esta manera el libro desaparece del dispositivo y almacén de datos del vendedor. La posibilidad de que los ebooks pueden ser vendidos como bienes de segunda mano se convierte en un recordatorio de las enormes posibilidades que tiene  la intangibilidad del producto digital.  Este hecho es un caso más, ya que estamos en un mundo donde los números de página – si es que existen – no se correlacionan de un dispositivo a otro, donde el texto digital se puede actualizar con un toque de un botón, donde los ebooks que poseemos pueden desaparecer sin que nos diga. Esto es algo que se está convirtiendo en un verdadero problema, especialmente para los investigadores, pues cuando citan un libro en versión digital, a menudo no pueden citar las páginas exactas. A lo que se añade la facilidad con la que ahora es posible realizar cambios en publicaciones en línea, cualquier autor o editor puede entrar al contenido de su obra -especialmente aquellas autoeditadas- y corregir errores, eliminar un párrafo o realizar actualizaciones. Si antes había dificultades con aquello que se podría considerar un texto definitivo con el desplazamiento que conlleva el formato digital estás se multiplican y el problema se agrava; ya que el libro impreso significaba que era un producto terminado, y si se quería hacer una actualización daba lugar a una reimpresión o a una segunda edición; sin embargo un libro electrónico puede dar lugar a sucesivas revisiones del mismo producto. Si bien los editores son muy conscientes de la integridad de un libro publicado y en rara ocasión realizan cambios, ya que esto también puede tener consecuencias negativas para sus modelos de negocio.

En el caso de Amazon si hay una nueva versión de un libro que está disponible, se notifica al cliente si desea una actualización, pudiendo descargarla de forma automática manteniendo las anotaciones que haya realizado sobre la versión anterior.

El primer problema obvio del mercado ebook de segunda mano es que el archivo de segunda mano es exactamente el mismo que el archivo nuevo. A diferencia de un libro físico, no hay riesgo de que la copia puede tener deterioros o puede perderse una página. Debido a que los ebooks no se deterioran, no hay ningún incentivo para que el comprador busque un libro electrónico nuevo, y especialmente cuando puede conseguir el mismo ebook de segunda mano con un importante  descuento. Esto significa que los ebooks de segunda mano muy probablemente canibalizarían las ventas de los nuevos libros electrónicos, y probablemente en mayor medida que la piratería, ya que sería legal, fácil y sin ninguna repercusión emocional negativa porque no hubo ninguna transgresión.

La cuestión clave en este sentido es cómo equilibrar los derechos de los consumidores con el simple hecho de mantener los ingresos de editores y creadores. En cada cambio en la tecnología hay algunos aspectos positivos y negativos, la cuestión es como compaginar los intereses de unos y de otros .

Un pensamiento en “Amazon intenta revender ebooks de segunda mano a otros

  1. Pingback: El Gremio de Autores de Estados Unidos declara la guerra a los préstamos de libros digitales en las bibliotecas | Universo Abierto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s