Archivo de la etiqueta: Imagen profesional

Cosas por las que llorar cien veces : PreTextos

Kou Nakamura. Cosas por las que llorar cien veces. Madriod: EMECE, 2010. ISBN: 9788496580589. 200 p.

Leer 1er capítulo

Book es una perrita sensible que su dueño encontró en la calle dentro de una caja de cartón delante de la biblioteca. Lo que más le gusta a Book es oír el sonido del motor de la moto de su joven amo. Cuando Book enferma, su amo vuelve a casa de sus padres para pasar con la perra los que tal vez sean sus últimos días. Pero Book se recupera, su dueño regresa a casa u decide pedirle  a su novia que se case con él. Ella le propone que hagan antes una prueba y vivan juntos durante un año. Pero esta vez será la chica la que caerá enferma, circunstancia que modificará completamente sus planes.

Extractos

“Me la encontré junto al aparcamiento de bicis y motos de la biblioteca. Yo acababa de empezar mi vida de estudiante, me estaba preparando para el ingreso en la universidad, y estudiaba en la biblioteca. El aire de la sala rebosaba de la dulzura y la melancolía de un día laborable de primavera. Entre viejos que apenas se movían y estudiantes de mi edad que también parecían estar preparando exámenes de ingreso, yo resolvía un problema de planos complejos.

Cerré el libro de matemáticas y miré hacia afuera por la ventana. Un atardecer de primavera parecía diluir todos los sonidos y los colores. Cuatro o cinco estudiantes de primaria estaban reunidos alrededor de lo que parecía una caja. Me eché la mochila al hombro y me levanté.

Abandoné la sala de lectura y bajé la escalera pisando con firmeza. Mis zapatillas deportivas chirriaron contra el suelo. En un rinconcito de mi mente seguían los chicos que había visto desde la ventana. Tuve algo parecido a una intuición.

Crucé las puertas automáticas y, mientras caminaba pegado a la pared, pensé: «Estudiantes de primaria… sentados alrededor de algo, ¿qué debía de ser lo que estaban mirando? Algún cromo raro. O tal vez un estuche raro. Un insecto raro. Un color raro. Una forma rara.»

Uno de los escolares se dio cuenta de mi presencia y levantó la cabeza. Los otros dos también se volvieron hacia mí. Yo puse cara de chico mayor simpático y me asomé para ver la caja.

En su interior había un perro. Un cachorro que cabía en la palma de una mano. Pequeño. Me pregunté por qué era tan pequeño. A primera vista, comprendí que acababa de nacer.”

—Pues entonces tenemos que pensar un nombre de macho —añadí mirando a Rapado

Tenía que ponerle un nombre que pudieran aceptar ellos tres. Eran bastante espabilados para ser estudiantes de primaria. Si no podía dar con un nombre que superara el de Wakame, no tenía derecho a llevarme al perro, ni tampoco aprobaría el ingreso en la universidad.

El animal estaba envuelto en una toalla. Un nombre que le fuera bien y que resultara pegadizo e impactante. Su cuerpo estaba cubierto de pelo corto, marrón y ensortijado. Era pequeño. Extremadamente pequeño.

—¡Ya está! —exclamé—. Estaba en una biblioteca, así que se llamará Book”

PreTextos: Hai Excomunión reservada…

 

“HAI EXCOMUNION / RESERVADA A SU SANTIDAD / CONTRA CUALQUIERA PERSONAS, / QUE QUITAREN, DISTRAEXEREN, O DE OTRO CUALQUIER MODO / ENAGENAREN ALGUN LIBRO, / PERGAMINO, O PAPEL / DE ESTA BIBLIOTECA, / SIN QUE PUEDAN SER ABSUELTAS / HASTA QUE ESTA ESTÉ PERFECTAMENTE REINTEGRADA”

La excomunión es la expulsión, permanente o temporal, de una persona o de una confesión religiosa. Durante el período de la excomunión, el afectado sigue formando parte de la comunidad, pero debe cumplir sentencia de ahí el nombre de la misma. En los casos más severos, pierde la facultad de concurrir al culto normalmente, y de tomar parte en las ceremonias religiosas. El 14 de noviembre del año 1568 el Papa Pío V estableció un decreto por el que se excomulgaba a los ladrones de libros. A partir de entonces las bibliotecas muestran una copia de este decreto, en un lugar bien visible para advertir y evitar tentaciones. En la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca, sobre la puerta de entrada, aún se puede ver la Cédula de Excomunión que advierte que se excomulgará a quien robe algún libro de la biblioteca.

Sobre la puerta de entrada la cédula de excomunión

Se trata del primer sistema anti-hurto que utilizaron las bibliotecas basado más en la persuasión moral que en cualquier otro artilugio técnico, como los modernos sistemas de 3M. Actualmente en casi cualquier tienda de regalos es posible comprar por sólo unos pocos euros una reproducción en cartón o sobre tabla de esta cédula para ponerla en nuestra biblioteca personal. Un buen detalle para regalar y quedar muy bien. Pero mejor vente a Salamanca y la la ves tu mismo.

Cédula de excomunión y clasificación temática  ”1ª Rinconada “Teología”

El cartel reza exactamente así:

“HAI EXCOMUNION / RESERVADA A SU SANTIDAD / CONTRA CUALQUIERA PERSONAS, / QUE QUITAREN, DISTRAEXEREN, O DE OTRO CUALQUIER MODO / ENAGENAREN ALGUN LIBRO, / PERGAMINO, O PAPEL / DE ESTA BIBLIOTECA, / SIN QUE PUEDAN SER ABSUELTAS / HASTA QUE ESTA ESTÉ PERFECTAMENTE REINTEGRADA”

Vista general de la sala de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca

Bibliotecarios conservadores y liberales: ¿A cuál de los dos mundos perteneces?

26566796844_746d849f61_b_d

Me ha encantado este texto de Wayne  Bivens-Tatu en el blog  ”Academic Librarian” de la Universidad de Princenton, que habla de dos tipos de bibliotecarios muy reconocibles en cualquier institución.  Bibliotecarios conservadores y liberales. Os hago un pequeño resumen del contenido.

A los Bibliotecarios conservadores no les gustan los cambios y luchan contra ellos. En las discusiones sobre el cambio tratan de ocultar los problemas con argumentos irrelevantes, razonamiento falaz, y todo lo que pueden hacer para desviar la atención de los problemas existentes y las formas de resolverlos. Los bibliotecarios conservadores no tienen metas positivas. Sus objetivos son totalmente negativos. Aunque nunca van a decir: ”Me gusta el status quo y no quiero que cambie”. Y les molesta ser llamado conservador.

En el otro lado, tenemos a los bibliotecarios liberales más abiertos al cambio, porque son inteligentes, amantes de la diversión y de trato fácil, No quieren el caos, pero no les importa la experimentación y el progreso gradual. Si los bibliotecarios liberales tienen algún defecto, es que tienden a discutir las cosas a la muerte. Son de mente abierta y tal vez un poco, o mejor dicho demasiado idealistas.

27077622492_42f363cd45_b_d

 

No hay nada bueno o malo en los bibliotecarios conservadores o liberales. No es que unos sean mejor que los otros. Las bibliotecas necesitan tanto a un tipo como a otro. Necesitan reaccionarios que se oponen a todo cambio y visionarios que pueden imaginar un futuro mejor y cómo podemos alcanzarlo. Ambos son igual de buenos. Pero es crucial que dividamos a los bibliotecarios en estas categorías sospechosas para que podamos discutir qué tipo de bibliotecario somos o cómo lo hemos malinterpretado posicionándonos desde un lado o desde el otro.

PreTextos: Pessoa Bibliotecario en Bibliotecas llenas de fantasmas

fernando20pessoa

 

 

Pretexto es una sección del Blog UNIVERSO ABIERTO dedicada a textos literarios que halan sobre bibliotecas y libros
Ver más PreTextos

No quería dejar pasar la ocasión de recomendaros la lectura del libro de Jacques Bonnet titulado «Bibliotecas llenas de fantasmas» y editado por Anagrama.

Os dejo un fragmento muy curioso que aparece en el libro en el que el escritor portugués Fernando Pessoa intenta acceder a la plaza de conservador-bibliotecario en el Museo Condes de Castro Guimarães en Cascais, para ello envía un escrito al Ayuntamiento de la localidad justificando su idoneidad para el puesto, en el que también añade que la competencia y la idoneidad no son susceptibles de ser justificadas mediante documentos….. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

bibliotecas_llenas_de_fantasmas_med

Bonnet, Jacques. Bibliotecas llenas de fantasmas. Madrid: Anagrama 2010. 144 p. ISBN 978-84-339-6306-2
Colección  Argumentos. Traducción David Stacey

El primero de septiembre de 1932 se publicó en el diario O Século un anuncio para un puesto de conservador-bibliotecario en el Museo Condes de Castro Guimarães en Cascais, una pequeña ciudad costera a 30 kilómetros de Lisboa. El 16 del mismo mes, Fernando Pessoa envió su candidatura por carta al ayuntamiento. El documento, de seis páginas, se encuentra reproducido en el libro de Maria José de Lancastre Fernando Pessoa, uma fotobiografia, coeditado en 1981.

Pessoa, cansado de traducir el correo comercial de empresas de importación-exportación de Lisboa por un sueldo que apenas le daba para sobrevivir y emborracharse a diario, aunque sin excesos, tenía ganas de cambiar de vida y, por qué no, de dejar su piso del número 16 de la calle Coelho da Rocha por uno en una pequeña ciudad de la región de Lisboa.

Este documento, digno de ser citado íntegramente, es un ejemplo desgarrador del frecuente desfase entre los dos mundos de un artista, aquel en el que vive mentalmente –aun a riesgo de perderse en sus circunvoluciones– y aquel en el que se mueve en el día a día. Limitémonos al último párrafo: “Los documentos citados en el párrafo primero y aquí adjuntos son una prueba más que suficiente del conocimiento que tiene el postulante de la lengua inglesa. En cuanto a su conocimiento de la lengua francesa, el postulante cree que, en ausencia de pruebas documentales realmente válidas (como las  que ha podido aportar para el inglés), lo mejor que puede hacer es adjuntar un pliego de la «Contemporânea » (n.º 7) en la que, en las páginas 20 y 21, fueron publicadas tres canciones («Trois chansons mortes») que escribió en francés. – En el texto propiamente dicho del artículo sexto del Reglamento  está establecido que es imperativo que el conservador- bibliotecario sea una persona de «competencia e idoneidad reconocidas». Salvo aquello que de competencia e idoneidad está implícito en los diplomas indicados como motivo de preferencia en los distintos párrafos del reglamento, y que ha sido por lo tanto demostrado mediante los documentos presentados en respuesta a cada uno de estos párrafos, ni la competencia ni la idoneidad son susceptibles de ser justificadas mediante pruebas documentales: comprenden elementos como el aspecto físico o la educación que por definición son imposibles de demostrar con documentos.”

Cascais, a 16 de septiembre de 1932, Fernando Nogueira Pessoa

Esta insólita retórica no convenció al jurado, presidido por el alcalde de Cascais, que, muy probablemente, quedó desconcertado y, prudente, eligió a otro candidato que los biógrafos de Pessoa designan generalmente con la vaga expresión de «un oscuro pintor».

Monográfico: Imagen profesional del bibliotecario

[]

Monográfico de la lista InfoDOC sobre la Imagen Profesional de los Bibliotecarios/as.

Ver Monográfico

Imagen profesional

Otros monográficos

MONOGRÁFICOS SOBRE BYD

“En la mente del público, un bibliotecario es una mujer de edad indeterminada, que lleva gafas; una persona, ya sea con una disposición timorata o una disposición austera, que lleva una blusa de manga larga abotonada hasta el cuello; alguien que ama el silencio, le gustan los libros, y sufre a la gente. Las bibliotecarias -no te rías- están cubiertas de una fina capa de polvo. Tienen pieles pálidas, que, cuando se les toca (cosa que nunca se podrá) demuestran ser escamas de reptiles.”

Barry Bowes, entre las pilas (1979)

 

La identidad profesional es el conjunto de atributos, creencias, valores, motivaciones y experiencias que contribuyen a que una comunidad defina los roles profesionales de si misma (Schein, 1978). Los estereotipos bibliotecario han persistido por generaciones. Pero ¿Cómo esta imagen omnipresente está cambiando en la era digital? ¿Cómo afecta a nuestro trabajo diario, nuestras carreras, y al futuro profesión? ¿Qué podemos hacer para vencer las virejas y cansadas percepciones y crear nuevas imágenes positivas?

Como se percibe el bibliotecario es un aspecto importante de cualquier estrategia de gestión para atraer a los usuarios. En el pasado, la imagen pública de los bibliotecarios ha sido a menudo estereotipada, descrita por un escritor como: “Una vieja dama sentada detrás del mostrador con una expresión grave y perentoria, a veces aburrida y sin expresión, no dispuestos a decir más de lo necesario a  la gente”

¿Cómo nos vemos y cómo nos ven los demás en el cine, en los comics, en los libros?. ¿Cuál es el rol profesional del bibliotecario, el examen de las imágenes presentados en la literatura profesional, medios de comunicación y cultura popular?.  A pesar de lo que se piensa las imágenes de los bibliotecarios en los medios de comunicación y la cultura son a menudo positivos; mientras que a veces las imágenes dentro de la literatura profesional tienden a reforzar los estereotipos. La imagen de los bibliotecarios está influenciada por la juicio de valor general de las vocaciones y puntos de vista sobre el desarrollo profesional de la Biblioteconomía y Documentación;  es decir,  que las diferencias culturales son un factor principal que afecta a la percepción que tienen los usuarios de las funciones y la profesionalidad de los bibliotecarios.

Los papeles clásicos que habitualmente realizan en las bibliotecas se siguen percibiendo como tareas de “la bibliotecaria”. Sin embargo las tareas relacionadas con la información en sí misma, como la recuperación de la información (construcción, proceso y administración de sitios Web), filtrado de información, perfil personal del usuario se atribuyen a los científicos información.

PreTextos: Muerte de una heroína roja

PreTextos es una sección del Blohg UA dedicada a analizar como la literatura ve la imagen de las bibliotecas, libros y a los propios bibliotecarios

Más Pretextos

Publicado en Octubre 14, 2014 por julio

[]

Qiu Xiaolong Muerte de una heroína roja. Almuzara, 2006

ARGUMENTO : Shanghai, 1990, durante la gran mutación económica emprendida por Deng Xiaoping. El asesinato de la joven Guan Hong Ying, una celebridad política trabajadora modelo nacional, se convierte en un cado delicado para la imagen del Partido, un año después de los acontecimientos de la Plaza Tienamen. El recién ascendido inspector jefe Chen Cao, joven cuadro en auge y poeta de renombre, se muestra poco convencido por la máscara de perfección de la heroína roja, entregada a la causa del Partido, sin amigos ni amante.

FRAGMENTOS

“En la sala de lectura de la Biblioteca de Shanghai, no tardo en descubrir que le quedaba mucho mas trabajo de lo que pensaba. La lista recibida el día anterior solo incluía las fotografías de Estrella roja. Para las otras publicaciones, solo se indicaba el nombre abreviado de la revista y el numero total de fotografías reproducidas. Dado que la mayoría no tenían indices anuales, tuvo que revisarlas una por una. Las mas antiguas estaban en el sótano, lo cual significaba una larga espera antes de cumplir con su solicitud. 

La bibliotecaria era una mujer simpática que iba de un lado a otro dando enérgicos pasos con sus zapatos de tacón, pero muy estricta en cuanto a las normas de la Biblioteca. Solo podía entregarle los números de una sola revista para cada año. Para cualquier otra consulta, Chen tenia que rellenar otro impreso y esperar media hora mas. 

Sentado en el vestíbulo, tenia la impresión de estar holgazaneando en un día con mucho trabajo. Cada vez que la bibliotecaria aparecía en el ascensor con un carrito lleno de libros, Chen se levantaba con expectación, pero no había nada para el. Mientras esperaba, se sintió invadido por un cierto desasosiego. 

Cuanto tiempo había pasado? Estos momentos le trajeron al recuerdo otro verano, otra biblioteca, otra espera llena de ilusiones, otros momentos todavía importantes, aunque diferentes. Los zureos de las palomas que se perdían en el cielo amplio y despejado de Beijing… Cerro los ojos intentando difuminar la visión de ese pasado.

PreTextos: “The Librarians” la serie

losbibliotecarios-destacada-640x360-1

“The Librarians”

TNT, 2014

Syfy estrena “The Librarians” en exclusiva en España. The Librarians parte de las películas originales de la conocida saga El bibliotecario, producida también por la cadena TNT, para construir una nueva serie que narra las aventuras de un grupo de personajes extravagantes e intrépidos. La trama se centra en una organización ancestral que opera oculta tras las paredes de la biblioteca metropolitana de Nueva York, dedicada a proteger al mundo de la realidad secreta y mágica que está escondida por todas partes.

Los miembros de esta curiosa organización tendrán que resolver misterios imposibles, luchar contra amenazas sobrenaturales y recuperar poderosos y mágicos objetos por todo el mundo. Entre los artefactos y reliquias que guarda la biblioteca se encuentran, entre otros, la espada Excálibur, la lanza del Destino, el cáliz de Judas o el Arca de la Alianza. Esos son solamente unos cuantos. Y solo una persona con habilidades por encima de lo común podría hacerse cargo de recolectar y proteger estos objetos y, sobre todo, de asegurarse de que no caigan en las manos equivocadas.

Durante los últimos 10 años, Flynn Carsen ha servido como bibliotecario. Antes de aceptar el trabajo y la gran responsabilidad que supone, era tan solo un estudioso de los libros poseedor de 22 títulos académicos y, absolutamente, sin ningún tipo de habilidades sociales. Como bibliotecario, sin embargo, se las arregló para usar sus extraordinarios conocimientos con el objetivo de recuperar con éxito artefactos antiguos y, durante ese proceso, ha logrado salvar al mundo de un mal indescriptible en más de una ocasión.

En la última década, Flynn ha pasado de ser un ratón de biblioteca a todo un gallardo espadachín, uno de los héroes secretos del mundo oculto en el que se mueve. Pero a pesar de lo habilidoso que es y del éxito que ha tenido durante todo este tiempo recuperando estas reliquias, el trabajo de bibliotecario se ha convertido en algo imposible de manejar por una única persona.

Para ayudarle en sus funciones, la Biblioteca ha reclutado a cuatro personas de todo el mundo. Son Eve Baird, una agente de la lucha antiterrorista altamente cualificado que se encarga de proteger al grupo y mantener a todos con vida; Jake Stone, un trabajador petrolífero de Oklahoma con un coeficiente intelectual de 190 y un conocimiento enciclopédico de la historia del arte; Cassandra  una peculiar joven con el don especial de tener alucinaciones auditivas y sensoriales vinculadas a la recuperación de la memoria, conocida como sinestesia; y Ezequiel Jones un maestro de las nuevas tecnologías y aficionado a los viejos crímenes clásicos al que le gusta jugar el papel del hombre misterioso.

Supervisando al nuevo equipo de bibliotecarios está Jenkins, un hombre bastante cascarrabias y experto en historias y tradiciones antiguas que ha estado trabajando para esta organización desde hace mucho más tiempo de lo que nadie sabe. Juntos, deberán enfrentarse a numerosos adversarios. Especialmente peligrosos serán los miembros de la conocida como Hermandad de la Serpiente, una secta ancestral que está liderada por Dulaque, un misterioso ser aparentemente inmortal.

Fuente: Mundo Plus TV

PreTextos : Barro de Medellín

[]
Goméz Cerda, Alfredo. “Barro de Medellín“. Zaragoza, Edelvives, 2008 (Col. Ala Delta). 

Barrio de Medellín cuenta una historia difícil pero exquisita. Camilo y Andrés son dos niños pobres de 10 años para los que días transcurren vagabundeando por las calles de su barrio en Medellín, para ellos el mejor lugar del mundo. Camilo tiene claro que, cuando sean mayores, dirigirán una banda de ladrones. Pero Andrés no quiere ser ladrón. Eso sí, siempre estarán juntos. Lo que no imaginan es que su entrada fortuita al Parque Biblioteca tal vez cambie sus vidas. Camilo tiene un padre alcohólico que le trae muchos problemas y una madre trabajadora y abnegada que a duras penas logra obtener lo necesario para el sustento de sus hijos. El protagonista cuenta con la incondicional amistad de su vecino Andrés y juntos correrán diversas aventuras. El episodio más interesante lo constituye su incursión en la importante biblioteca pública de la ciudad, a partir de la cual, Camilo descubrirá el fascinante mundo de los libros.

 

[]

Extractos

 

 

“En el centro de la ciudad hay muchos edificios altos. Desde la terraza del Parque Biblioteca pueden verse. Hacía sólo unos meses que el gigantesco edificio de la biblioteca había sido inaugurado con solemnidad por las autoridades y, desde entonces, en todas partes se hablaba de esa construcción inmensa, que parecía una roca oscura caída directamente del cielo, una roca que se hubiese quedado encajada milagrosamente en la ladera, con parte de su superficie al aire, sobre el vacío. Los más agoreros afirmaban que en cualquier momento la mole echaría a rodar ladera abajo, llevándose consigo todo lo que encontrase a su paso. Lo cierto es que el Barrio de Santo Domingo Savio parecía otro desde que habían construido ese edificio para la biblioteca. Sólo cuando se aproximaban al Parque Biblioteca España cambiaban de rumbo, y todo porque Camilo no quería acercarse de ningún modo allí. Lo cierto es que el Barrio de Santo Domingo Savio parecía otro desde que habían construido ese edificio para la biblioteca”

 

En este extracto se refleja el ambiente de la biblioteca, sobre todo los niños disfrutando de la biblioteca, haciendo sus trabajos o divirtiéndose.

“Los muebles estanterías formaban un inmenso cuadro en medio de la inmensa sala, y dentro de este espacio estaban colocadas las mesas y las sillas. Multitud de niños se movían incesantemente entre los estantes, tomando y dejando libros. Algunos parecían estar haciendo un trabajo y se afanaban  en escribir en sus cuadernos. Los más pequeños prescindían de las sillas y se tiraban al suelo con un libro de imágenes en las manos.

 

ilustracion-03-pag-18

Mar es la bibliotecaria, una chica simpática, guapa y amable que invita a los chicos de estos barrios marginales a visitar la biblioteca con la mejor de sus sonrisas en los labios.

ªMar, en cuanto los vio, se levantó y dejó las tareas que estaba haciendo. Rodeó su mesa y salió a recibirlos. Como de costumbre, una sonrisa, remachada con brackets adornaba su rostro. —-Adelante —les dijo, invitandolos a entrar con un gesto de sus brazos—-. ¿Habéis traído hoy las fotografías?

—No. —Ya sabeis: con ellas os haré el carné para que podais sacar libros. ¿No os gustaría?

—Sí.

Se agachó ligeramente para mirar de cerca el ojo de Camilo, incluso lo agarró por la barbilla para moverle un poco la cara hacia la luz. El niño sintió el contacto de su mano cálida. Tenía una piel muy suave, lo que le hizo pensar que también ella metía las manos de vez en cuando en el barro de Medellín.

33066742276_784dce3802_o_d

“La mujer joven les invitó a entrar con un movimiento de sus manos, Camilo la observó un instante, curioso, era morena, con el pelo largo y un poco enmarañado, de ojos marrones como la miel y el otoño. Sus labios sonrosados, casi siempre sonrientes, dejaban al descubierto unos dientes muy blancos a los que unos brackerts habían hecho prisioneros, les pareció linda, muy linda.”

“Se dirigieron a la salida, pero antes de llegar a ella Camilo cambió de dirección y se acercó a una de las estanterías. Se detuvo ante ella y empezó a pasar la mano sobre el lomo de los libros. Andrés lo siguió y no dejaba de sorprenderse por la actitud del amigo”

“Decidieron no ir a la biblioteca hasta después de almorzar, aunque llegaron mucho antes que el día anterior. El  ambiente de la sala de lectura era más tranquilo, pues la mayoría de los niños aún no habían salido de la escuela. Eso les hizo retraerse un poco y estuvieron a punto de dar marcha atrás y regresar más tarde. Pero Mar (la bibliotecaria) ya los había visto y, a pesar de la distancia, les había dedicado una sonrisa de bienvenida. Por eso, aunque un poco titubeantes se acercaron a la entrada”

 

Los niños empiezan a acudir a la biblioteca para robar libros  y así resolver algunos de los problemas del día a día. Camilo tienen un padre alcohólico y si no le lleva dinero lo maltrata.Para que el detector no se accioné arrancan los tejuelos, algo muy común, que todos hemos padecido, aunque la alarma precisamente no está en el tejuelo.

 

«Camilo observó detenidamente el libro. No lo había elegido al azar, sino que había tenido cuidado en agarrar uno bien encuadernado, con cubierta rígida y tan nuevo que parecía recién comprado. Lo abrió y lo estuvo hojeando un rato. Muchas paginas llevaban ilustraciones a todo color, y este detalle le gustó mucho, pues pensó que así el libro tendría más valor….

Con cuidado, quitó el tejuelo que le habían colocado en la biblioteca. Como las pastas estaban plastificadas le resultó muy sencillo.”

Cuando van a salir por la puerta con el libro sustraído, Mar la bibliotecaria apaga la alarma. Considera que por lo menos roban libros, y que eso hará que en algún momento el libro des sea de utilidad. Pero un día Mar, siempre amable y sonriente les sorprende llevándose uno de los libros, y lo que hace es desactivar la alarma, decirle a Camilo y a Andrés que ese libro es aburrido, siempre sin perder la amabilidad y la sonrise, y les dice que mejor se lleven otro libro que seguro que les gustará mucho más..

… Expulsaron de golpe todo el aire que sus pulmones habían contenido. Estaban a salvo. Pero en ese momento escucharon la voz de Mar.

——¿Ya os vais? —les pregunto”.

Los dos se volvieron muy despacio. Se había levantado y los miraba con su sonrisa de siempre, metalica y brillante. Se había colocado justo al lado del detector.

—¿Tenéis cosas que hacer? —Volvió a preguntarles. ——Sí —respondió Andrés.

Entonces Mar señaló con su dedo índice a Camilo y le hizo señas para que se acercase. El niño la obedeció titubeante. Ella miró a un lado y a otro, y cuando se cercioró de que nadie los observaba, metió su mano por debajo de la camisa de Camilo y sacó el libro. Andrés se acercó al amigo y se colocó hombro con hombro. No pensaba dejarlo solo nunca, y menos en situaciones como aquélla. Si a Camilo lo metían en la cárcel, se resignaría e iría con el. Mar contempló el libro y frunció la cara, haciendo un gesto de desagrado. —Es muy aburrido —dijo.

Dejó el libro sobre el montón y buscó otro. Le echó un Vistazo y afirmó con la cabeza un par de veces, en señal de aprobación.
Luego, volvió a mirar a su alrededor y: por último, levantó la camisa a Camilo y le ocultó el libro bajo los faldones.

—Éste te gustara mucho mas.

Camilo se sentía incapaz de articular una sola palabra. Tenía la sensación de que habia perdido el habla y no la recuperaria jamas.
Miraba fijamente a Mar, atrapado por sus ojos de miel oscura, y permanecía inmóvil, como una estatua.

Fue Andrés quien reaccionó. Señaló el aparato metalico y preguntó:
—¿Eso es el detector?
—Sí —respondió Mar.
—¿Y por qué no ha sonado el timbre ni se ha encendido la luz roja?
——Soy la dueña del detector —respondió Mar—. Sólo funciona cuando yo quiero, Mar les guiñó un ojo con dificultad, pues nunca había aprendido a guiñar un ojo, y volvió a su mesa. En unos segundos estaba de nuevo enfrascada con el ordenador.

Camilo y Andres recuperaron las fuerzas suficientes para reanudar la marcha y salir»

En el final de la novela Camilo y Andrés se sienten atraídos por la biblioteca y la lectura, todo gracias a la generosidad y amabilidad de Mar, la bibliotecaria.

«Cuando se desató la tormenta había leído al menos diez páginas. No podía levantar la vista del libro. Aquel niño le había atrapado por completo. Ya no estaba dispuesto a abandonarlo hasta el final. Quería saberlo todo de él. Todo. Pero se fue la luz y el barrio entero se quedó a oscuras. Camilo levantó la cabeza. Los relámpagos se sucedían sin interrupción y el cielo se llenaba de culebrillas refulgentes. Los truenos se encadenaban produciendo un estruendo espeluznante. Sintió un escalofrío y apretó el libro abierto contra su pecho. De pronto, algo le sobresaltó. Alguien había entrado a toda velocidad en el refugio y había caído de golpe sobre él. Los dos rodaron por el suelo. Estaba tan oscuro que no podía ver nada. Soy yo —dijo Andrés – Te he traído un poco de comida… Volvió la luz. Andrés descubrió que Camilo estaba abrazado al libro.

– Lo estás leyendo – Si, – ¿Y te gusta? -Si. – me lo dejarás leer a mi. Si. Cuando termine

«

“Pasearon como de costumbre pero, en contra de lo que hacían en otras ocasiones, sus pasos no se distanciaron mucho de la zona donde estaba enclavado el edificio Parque Biblioteca, y en casi ningún momento lo perdieron de vista. Tenían la sensación de que aquel gigante ceniciento y rugoso ejercía sobre  ellos el efecto de un poderoso imán, y aunque lo intentaban no se libraban de su campo magnético”

PreTextos – La biblioteca es un castillo – (Dámaris Gelabert)

  PreTextos es una sección del Blog Universo Abierto dedicada a como las diferentes manifestaciones culturales (cione, canciones, vídeos, textos… ) han tratado la imagen del libro, los bibliotecarios y las bibliotecas. Puedes ver más PreTextos Aquí

Hoy te traemos esta canción de Dámaris Gelabert titulada La biblioteca és un castell

[]

La biblioteca és un castell

(La biblioteca es un castillo)

por Dámaris Gelabert

Escuchar

Los libros viven en un castillo,

gordos o delgados, más nuevos o más viejos.

La biblioteca es un castillo.

Historias e historias de todos los colores,

páginas y páginas de todo el mundo.

La biblioteca es un castillo.

Entra en silencio

no sea que se asusten.

Cotillea los títulos, las pinturas y letras.

Todo aquello que te guste,

revistas y cómics, dibujos o planetas,

horas y horas dentro mil historias,

tardes y tardes atravesando mapas,

sueños y sueños encerrados en clave

porque tú los abras y volar.

Y si pides al guardián de los libros

qué libro quieres, qué quieres saber,

te enseñará todo y más:

de miedo y misterios o juguetones,

de llorar y reír o aventureros.

La biblioteca es un castillo.

Y si tanto te fascina que no puedes esperar

hasta llegar al desenlace, pide al guardián

y te dejará un día, puede ser una semana,

un libro, dos libros, vamos a casa:

no arranques hojas, no pierdas el punto.

Si tú quieres, la abrazas

o mejor, le hablas;

puede ser te contesta,

encontrarás palabras

que llegan al alma.

Tags: Canciones, PreTextos