
OECD (2026). PISA 2025 Results (Volume I): Future-Ready Students. OECD Publishing, París. 8 de septiembre de 2026. 377 páginas. DOI: 10.1787/73451bc5-en.
El informe PISA 2025 Results (Volume I): Future-Ready Students, publicado por la OCDE el 8 de septiembre de 2026, presenta los primeros resultados del ciclo PISA 2025, centrado especialmente en la competencia científica y acompañado de la evaluación de lectura y matemáticas. Participaron más de 760.000 estudiantes de 15 años de 91 países y economías, que representan aproximadamente a 33 millones de jóvenes de esa edad en todo el mundo
Uno de los principales resultados es el descenso continuado del rendimiento educativo en los países de la OCDE. Los resultados medios de 2025 constituyen los niveles más bajos registrados hasta ahora por PISA en matemáticas y lectura, mientras que el rendimiento en ciencias se mantiene relativamente estable respecto a 2022. Entre 2015 y 2025, la puntuación media de lectura disminuyó 28 puntos, equivalente aproximadamente a un año y medio de aprendizaje, mientras que matemáticas descendió 22 puntos, algo más de un año de aprendizaje.

El deterioro de la comprensión lectora resulta especialmente relevante en el contexto actual. La OCDE señala que han disminuido precisamente algunas de las capacidades que adquieren mayor importancia en un entorno saturado de información e inteligencia artificial: evaluar la información, relacionar contenidos procedentes de diferentes fuentes y desarrollar un pensamiento crítico sobre lo que se lee. Además, la proporción de estudiantes que realizan una lectura rápida pero poco precisa —lo que el informe denomina hasty reading— prácticamente se duplicó, pasando al 9 % en 2025.
La desigualdad social continúa teniendo una influencia considerable sobre los resultados educativos. En los países de la OCDE, los estudiantes procedentes de contextos socioeconómicos favorecidos obtuvieron, de media, 85 puntos más en ciencias que los estudiantes desfavorecidos. Aunque la brecha se redujo entre 2022 y 2025, la OCDE advierte que esto se debe en buena medida al descenso del rendimiento de los estudiantes favorecidos y no a una mejora equivalente entre los estudiantes desfavorecidos.
Un aspecto particularmente interesante del informe es la relación entre educación, digitalización e inteligencia artificial. PISA 2025 señala que las tecnologías digitales y la IA pueden contribuir al aprendizaje y preparar a los jóvenes para el futuro, pero su utilización debe responder a objetivos educativos concretos. El uso excesivo de dispositivos o su utilización con fines recreativos durante las clases se asocia con peores resultados. Más de uno de cada cuatro estudiantes afirma que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales en la mayoría o en todas las clases de ciencias.
El informe introduce además una cuestión muy significativa sobre el uso educativo de la inteligencia artificial generativa. Los estudiantes que afirmaron no utilizar IA para redactar trabajos obtuvieron mejores resultados que quienes declararon utilizarla con ese propósito. Sin embargo, entre los usuarios frecuentes, aquellos que empleaban la IA para aprender y que habían recibido formación para evaluar la calidad de la información generada tendían a obtener mejores resultados que quienes utilizaban estas herramientas sin recibir orientación. Esto apunta a que el problema no reside únicamente en utilizar o no utilizar IA, sino en cómo, para qué y con qué competencias se utiliza.
Otro elemento novedoso es la evaluación de Learning in the Digital World, destinada a analizar hasta qué punto los estudiantes están preparados para utilizar herramientas digitales y resolver problemas complejos dividiéndolos en tareas más pequeñas. En los países de la OCDE, casi dos tercios de los estudiantes alcanzaron el nivel correspondiente de competencia en resolución computacional de problemas, pero solamente alrededor de la mitad consiguió hacerlo manteniendo simultáneamente una competencia básica en ciencias, lectura y matemáticas. La OCDE subraya así la necesidad de combinar las competencias digitales con unas sólidas capacidades fundamentales de lectura, matemáticas y ciencias.
Los resultados también muestran diferencias importantes entre sistemas educativos. Las jurisdicciones chinas de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, junto con Singapur, aparecen entre los sistemas con mejores resultados globales en las tres áreas evaluadas. Estonia, Japón, Corea, Macao (China), Taipéi Chino y Reino Unido también se encuentran entre los diez sistemas con mayor rendimiento. Al mismo tiempo, algunos países han conseguido mejorar determinados resultados científicos desde 2022, entre ellos Costa Rica, Eslovaquia, Türkiye y Reino Unido dentro de la OCDE.
En conjunto, PISA 2025 plantea una cuestión central para la educación en la era de la inteligencia artificial: la tecnología no puede sustituir a las competencias fundamentales que permiten comprender, analizar y evaluar la información. La lectura profunda, el pensamiento crítico, la capacidad de contrastar fuentes y el dominio de conocimientos básicos adquieren incluso mayor importancia cuando los estudiantes disponen de herramientas capaces de generar respuestas automáticamente. Desde esta perspectiva, el informe resulta especialmente relevante para las bibliotecas escolares, universitarias y públicas, porque refuerza el papel de la alfabetización informacional, mediática y digital como competencias necesarias para desenvolverse en un entorno caracterizado por la abundancia de información y la presencia creciente de la IA.