El préstamo digital de las bibliotecas puede estar reduciendo las ventas comerciales de libros

Association of American Publishers (AAP), New Study Analyzes the Impact of Library E-Lending on Commercial Book Markets, 1 de septiembre de 2026. El estudio, titulado An Empirical Study of the Impact of Library E-Lending on the Book Economy, ha sido elaborado por los economistas Jéssica Dutra, Ph.D., y Robert Stoner, Ph.D., de Secretariat Advisors, a iniciativa conjunta de la AAP y la Authors Guild.

Informe

El préstamo digital bibliotecario no solo facilita el acceso a los libros, sino que, especialmente en títulos recientes y superventas, puede sustituir parte de las compras comerciales; por ello, sus autores defienden que las condiciones del e-lending deben establecerse mediante acuerdos de licencia y no mediante intervenciones legislativas que alteren el mercado.

El estudio analiza cómo el fuerte crecimiento del préstamo de libros electrónicos y audiolibros en las bibliotecas públicas estadounidenses está afectando al mercado comercial del libro, es decir, a las ventas realizadas directamente a los consumidores. Su principal conclusión es que existe evidencia económica significativa de una sustitución directa entre el préstamo digital de las bibliotecas y las ventas comerciales, especialmente en determinados momentos de la vida comercial de un libro. Según los autores, cuando resulta muy sencillo acceder gratuitamente a un libro electrónico a través de una aplicación bibliotecaria, una parte de los lectores que potencialmente habría adquirido ese título puede optar por tomarlo en préstamo.

Uno de los datos más llamativos del estudio es la estimación de que las ventas de libros impresos para consumidores disminuyen aproximadamente entre un 0,85 % y un 1 % por cada punto porcentual que aumenta la proporción de libros electrónicos dentro de las colecciones de las bibliotecas públicas. El efecto sería especialmente acusado en la ficción para adultos. Los investigadores sostienen además que la relación no se limita a una posible sustitución entre formatos: un lector puede preferir comprar un libro impreso y, sin embargo, decidir leerlo digitalmente cuando tiene acceso inmediato y gratuito a través de la biblioteca. La facilidad de las aplicaciones de préstamo, disponibles las 24 horas y con pocos pasos para obtener un título, reforzaría este comportamiento.

El trabajo presta especial atención a los primeros meses de comercialización de los libros, cuando las ventas pueden resultar especialmente importantes para autores y editoriales. Según el estudio, existe evidencia de sustitución dentro del mismo título entre los préstamos digitales y las ventas minoristas, y este efecto resulta particularmente relevante durante las primeras etapas del ciclo comercial. En el caso de los superventas, los investigadores consideran que el préstamo bibliotecario digital no actuaría fundamentalmente como un mecanismo de descubrimiento que posteriormente impulse las compras, sino que puede sustituir directamente algunas ventas de libros electrónicos a escala nacional.

A partir de estos resultados, la AAP y la Authors Guild cuestionan las iniciativas legislativas que varios estados estadounidenses han impulsado para regular las condiciones económicas del préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas. Algunas de estas propuestas pretenden limitar los precios de las licencias, modificar las condiciones de adquisición o impedir determinadas restricciones sobre el número de préstamos o copias disponibles. La industria editorial sostiene que estas intervenciones podrían alterar un mercado que hasta ahora se ha organizado mediante negociaciones entre bibliotecas, editoriales y proveedores de contenidos digitales. El estudio argumenta que facilitar aún más el acceso bibliotecario a los libros electrónicos podría incrementar el efecto de sustitución sobre las ventas comerciales.

Otro elemento importante es la situación presupuestaria de las bibliotecas. El informe señala que sus presupuestos de adquisiciones no han aumentado de manera significativa, a pesar de que se les exige mantener simultáneamente colecciones impresas y digitales. En este contexto, el desplazamiento del gasto desde los libros impresos hacia las licencias digitales puede tener consecuencias sobre el conjunto del ecosistema editorial. La AAP y la Authors Guild defienden, por ello, que la solución no debería consistir en modificar artificialmente las condiciones de comercialización de los libros electrónicos, sino en incrementar la financiación pública de las bibliotecas para que puedan ampliar sus colecciones sin generar una presión adicional sobre el mercado comercial.

El informe sitúa así el debate dentro de una cuestión más amplia: ¿cómo debe equilibrarse la misión pública de las bibliotecas con la sostenibilidad económica de autores, editoriales y librerías en un mercado cada vez más digital? Para la AAP y la Authors Guild, ambos objetivos son compatibles y no deberían plantearse como una elección entre acceso público y derechos de autor. Defienden un sistema basado en la negociación entre las partes y en la aparición de nuevos modelos de negocio capaces de adaptarse a las características del mercado digital.

No obstante, resulta importante tener en cuenta quién encarga y presenta el estudio. Aunque la investigación fue realizada de manera independiente por los economistas de Secretariat Advisors y la AAP afirma que los análisis y conclusiones pertenecen a esa firma, el trabajo fue solicitado conjuntamente por la Association of American Publishers y la Authors Guild, organizaciones directamente interesadas en defender los ingresos derivados de la explotación comercial de las obras. Por ello, sus resultados son especialmente relevantes para el debate, pero también conviene interpretarlos dentro de este contexto y contrastarlos con investigaciones procedentes de bibliotecas, investigadores independientes y otros actores del ecosistema del libro.

En definitiva, el estudio aporta datos cuantitativos a una discusión que hasta ahora había estado dominada en buena medida por posiciones enfrentadas sobre el préstamo digital. Su tesis central es que el e-lending bibliotecario no siempre funciona únicamente como una vía de descubrimiento o promoción de libros, sino que, en determinadas circunstancias, puede sustituir compras que de otro modo se producirían en el mercado comercial. Para las bibliotecas, el desafío será encontrar modelos de adquisición y licencia que permitan garantizar un acceso amplio y equitativo a los contenidos digitales sin poner en riesgo la sostenibilidad de la producción editorial. El debate resulta especialmente significativo en un momento en que los formatos digitales, los audiolibros y las plataformas de préstamo están transformando simultáneamente los hábitos de lectura, la economía editorial y la propia función de las bibliotecas públicas.

Hallazgos clave del estudio:

  • Crecimiento acelerado del préstamo digital.
  • Cambio en los hábitos de los lectores.
  • Existe sustitución entre préstamo y compra.
  • Impacto cuantificable sobre el libro impreso.
  • Mayor efecto en los libros más recientes.
  • Los bestsellers presentan un comportamiento particular.
  • Las licencias son el mecanismo de equilibrio.
  • Crítica a la intervención legislativa estatal.
  • Riesgo para el ecosistema editorial.
  • El problema presupuestario de las bibliotecas permanece. digital collections.”