Cómo responder a las quejas de los usuarios sobre los recursos y servicios de la biblioteca

How to Respond to Challenges and Concerns about Library Resources. Garnar, Martin, and Trina Magi. Intellectual Freedom Manual. Tenth Edition. Chicago: ALA Editions. 2021

Como cualquier servicio público, las bibliotecas reciben quejas y muestras de preocupación. Una de las responsabilidades del bibliotecario es manejar estas quejas de manera respetuosa y justa. Las Las quejas que más preocupan a los bibliotecarios son las que se refieren a los recursos de la biblioteca o a las políticas de libre acceso. La clave para gestionar con éxito estas quejas es asegurarse de que el personal de la biblioteca y las autoridades gestoras conozcan los procedimientos de reclamación y su aplicación. Como procedimiento operativo normal, cada biblioteca debería:

  • Mantener una política de selección de materiales. Debe estar por escrito y ser aprobada por la autoridad competente. Debe aplicarse a todos los materiales de la biblioteca por igual.
  • Mantener una política de servicios bibliotecarios. Ésta debe abarcar las políticas de registro, la programación y los servicios de la biblioteca que impliquen cuestiones de acceso.
  • Mantener un método claramente definido para gestionar las quejas. La queja debe presentarse por por escrito y el denunciante debe estar debidamente identificado antes de que se tomen medidas. Una decisión debe aplazarse hasta que la autoridad administrativa competente la estudie en su totalidad. (Se adjunta un modelo de formulario adjunto). El proceso debe seguirse, tanto si la queja se origina internamente o externa.
  • Mantener la formación continua. Llevar a cabo una formación periódica en el servicio para familiarizar al personal, la administración y la autoridad gestora con la política de selección de materiales y la política de de servicio de la biblioteca y los procedimientos de gestión de las quejas.
  • Mantener líneas de comunicación con los organismos publicos, religiosos, educativos y políticos de la comunidad. La participación del consejo de administración y del personal de la biblioteca en las organizaciones cívicas locales y las presentaciones a estas organizaciones deben enfatizar el proceso de selección de la biblioteca y los principios de libertad intelectual.
  • Mantener un sólido programa de información pública en nombre de la libertad intelectual. Los periódicos, la radio y la televisión deben ser informados de las políticas que rigen la selección y el uso de los recursos, así como de las actividades especiales relacionadas con la libertad intelectual. y uso de recursos, y de cualquier actividad especial relacionada con la libertad intelectual.
  • Estar familiarizado con la legislación municipal y estatal relativa a la libertad intelectual y los derechos. Seguir estas prácticas no impedirá recibir recibir quejas de grupos de presión o individuos, pero debería proporcionar una base para actuar cuando se expresen estas preocupaciones. Cuando se presente una queja, sigue uno o varios de los siguientes pasos los pasos que se indican a continuación:

a) Escucha con calma y cortesía la queja. Recuerda que la persona tiene derecho a expresar su preocupación. El uso de buenas habilidades de comunicación ayuda a muchas personas a entender la necesidad de diversidad en las colecciones de la biblioteca y en el uso de los recursos de la misma. En caso de que la persona no esté satisfecha, informa al denunciante de la política y los procedimientos de que dispone la biblioteca sobre la política y los procedimientos para tratar las quejas sobre los recursos de la biblioteca. Si la persona rellena un formulario sobre su inquietud, asegúrese de que se le envía una respuesta por escrito relacionada con la inquietud.

b) Es esencial notificar a la administración y/o a la autoridad de gobierno (consejo de la biblioteca, etc.) la queja y asegurarles que se están siguiendo los procedimientos de la biblioteca. Presenta la información completa y por escrito sobre la naturaleza de la queja y la identificación de la fuente.

c) Cuando sea apropiado, busca el apoyo de los medios de comunicación locales. La libertad de lectura y la libertad de prensa van de la mano.

d) Cuando sea apropiado, informe a las organizaciones cívicas locales de los hechos y consigue su apoyo. Responde a la presión negativa con presión positiva.

e) Hacer valer los principios de la Carta de Servicios de la Biblioteca como responsabilidad profesional. Las leyes que rigen la obscenidad, el material subversivo y otras materias cuestionables están sujetas a la interpretación de los tribunales. Los recursos de la biblioteca que cumplan con las normas establecidas en la política de selección de materiales o de desarrollo de la colección no deben ser retirados hasta que se celebre una vista contradictoria que dé lugar a una resolución judicial definitiva.

f) Ponte en contacto con organizaciones profesionales para informarles de la denuncia y conseguir su apoyo y ayuda de otros organismos

Los principios y procedimientos expuestos anteriormente se aplican a todo tipo de quejas relacionadas con los recursos o intentos de censura y son apoyados por grupos como la National Education Association, the American Civil Liberties Union and the National Council of Teachers of English, así como la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA). Si bien las prácticas proporcionan medios positivos para preparar y de grupos de presión, sirven al propósito más general de apoyar la Carta de Derechos de las Bibliotecas, en particular el artículo 3, que establece que “las bibliotecas deben desafiar la censura en el cumplimiento de la responsabilidad de proporcionar información e ilustración”.