Sociedad Digital en España 2019 (2020)

 

image-27

 

#sdiE19: La digitalización de las PYMES y la formación digital, claves para reactivar la economía y generar empleo tras la covid-19. Madrid: Fundación Telefónica,  2020

Texto completo

 

El informe ‘Sociedad Digital en España 2019’ dibuja una panorámica que refleja el estado de despliegue de las infraestructuras de telecomunicaciones, el nivel de implementación de las tecnologías más vanguardistas, el estado del arte de la vida digital de los españoles, y el grado de desarrollo en este campo que presentan las Comunidades Autónoma.

La transformación digital está cambiando el mundo tal y como lo conocimos en el siglo XX, y este cambio trae consigo grandes beneficios y oportunidades de desarrollo, pero, en paralelo, también plantea nuevos retos, incertidumbres y cambios de paradigma. Vivimos ya en un mundo conectado que ha demostrado su resiliencia ante la crisis del COVID-19.

España también progresa en su transición digital con cimientos sólidos:

  • – En 2019 ocupaba el undécimo puesto en la lista de los veintiocho estados miembros de la Unión Europea en el DESI (Índice de la Economía y la Sociedad Digitales) y superaba varios puntos la media.
  • – El acceso a internet de los españoles es ya generalizado: nueve de cada diez ya son usuarios y la conexión a las redes es ultrarrápida, tres de cada cuatro hogares tienen cobertura de fibra óptica.
  • – La tecnología de banda ancha es la que más está creciendo, ha pasado del 63% al 77% en dos años. Esta penetración sitúa a España en el primer lugar en cuanto a cobertura y clientes de fibra óptica en Europa.
  • – Un futuro próximo nos trae la tecnología 5G con redes más rápidas, mucho más seguras, mucho más simples, con menor latencia y, por supuesto, mucho más inteligentes. Actualmente hay 7.000 millones de aparatos conectados, cifra que se espera supere los 21.500 millones en 2025.

 

Otro de los sectores que está sufriendo una profunda revolución es el productivo, con la aparición de la Industria 4.0. Este término hace referencia a empresas y plantas industriales cuyo sustento principal es la información en grandes cantidades procedente de los objetos conectados a las redes. Instalaciones que combinan de forma intensiva el internet de las cosas con la inteligencia artificial, el big data, el cloud y el edge computing, además de otras tecnologías, como blockchain.

Educando al ciudadano del siglo XXI. Ahora más que nuca, la capacitación digital se presenta como una oportunidad ante esta crisis de la covid-19. Se trata de otro factor clave para reactivar la economía. Sin embargo, según el #sdiE19, a tenor de los indicadores más relevantes en esta materia, todavía falta camino por recorrer en España para lograr un nivel óptimo.

  • – En la dimensión de capital humano que refleja el indicador DESI, España baja hasta la posición 17 del ranking, 3,5 puntos menos que la media europea.
  • – En nuestro país poco más de la mitad de las personas entre 16 y 74 años poseen capacidades digitales básicas.
  • – A pesar de estos bajos niveles, la tendencia parece positiva y los usuarios con capacidades digitales avanzadas han pasado del 32% de la población en 2017 al 36,1% en 2019. También aumentan los usuarios con capacidades digitales básicas (del 28% al 32%), fundamentalmente por la incorporación de nuevos usuarios de internet.
  • – La falta de habilidades digitales es una de las principales causas que limitan el uso de diferentes servicios digitales: El 14,5% de la población no compra en internet por falta de habilidades o conocimientos.

En una sociedad en la que la digitalización de todas las actividades cotidianas crece de forma imparable, la falta de capacitación digital puede llegar a convertirse en un factor de exclusión social. Esta situación se agrava si la empleabilidad de las personas depende cada vez más de su nivel de capacitación digital.

Fomentar las vocaciones STEM, y STEAM, es una labor compleja y urgente, ya que los últimos datos disponibles del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte reflejan que el número de matriculados en carreras técnicas tales como Ingenierías y Arquitectura ha descendido un 28% en los últimos años.

Pero además, esta capacitación digital no debe ser solo técnica, también debe trasladarse a las disciplinas humanísticas y a fomentar una actitud creativa. Y es que la mayor garantía para un futuro marcado por la automatización y robotización es el desarrollo de aquello que nos diferencia de las máquinas: la creatividad, el pensamiento crítico, las habilidades sociales, el pensamiento emocional, el trabajo colaborativo y la capacidad de inspirar.

Sin lugar a duda, la Inteligencia Artificial es la tecnología digital que está llamada a revolucionar la manera en que se relacionan e interactúan ciudadanos, empresas, administraciones públicas, organizaciones no gubernamentales, entidades educativas y cualquiera otra institución.

Uno de los desafíos que presenta esta revolución digital es la inclusión, debemos asegurarnos de que sea una digitalización para todos, que nadie se quede atrás en este proceso de cambio ni resulte perjudicado, directa o indirectamente, por la tecnología. El proceso de transformación repercute directamente en la economía, en la democracia y en la aplicación efectiva de los derechos. Por ello, las políticas sociales y fiscales también deben adaptarse a la sociedad digital para acompañar a las personas y mitigar el impacto de la automatización en el mercado laboral y en las contribuciones fiscales.