Haciendo el aprendizaje visible en los Makerspaces

 

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Louisa Rosenheck. Making Learning Visible in Makerspaces. Observatory of Educational Innovation | Tecnológico de Monterrey, January 13, 2020

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Los Makerspaces son lugares donde las personas pueden explorar una variedad de materiales y herramientas para construir y crear sus propios proyectos. Cada vez es más común encontrar un makerspace en escuelas y bibliotecas. Más importante que las cosas que encontramos en estos espacios es el enfoque, la mentalidad y la orientación comunitaria. La educación “maker” se esfuerza por proporcionar a las personas los recursos y la motivación para explorar sus propias ideas y verse a sí mismos como personas que pueden jugar, construir y resolver problemas en el mundo.

Si bien la construcción práctica no es un concepto nuevo, a menudo está ausente en las escuelas, donde se tiene a centrarse más en el aprendizaje de libros y en las pedagogías didácticas. Como tal, los espacios de creación tienen el potencial de transformar del tipo de aprendizaje que ocurre en los entornos formales. Pegamento y cartón, cinta de cobre y luces LED, cortadoras láser e impresoras 3D; son los materiales y herramientas que se encuentran comúnmente en un makerspace esperando a que alguien los tome para crear proyectos, explorar ideas y apoyar al aprendizaje práctico y experiencial. Como tal, los espacios de creación tienen el potencial de transformar del tipo de aprendizaje que se da en los entornos formales.

En un makerspace se obtienen muchas habilidades para aplicarlas al mundo real más allá de lo que se aprende en las clases tradicionales, pero lo importante es el concepto de identidad y cohesión social entre los miembros de la comunidad, por lo que en el desarrollo de este tipo de espacios es tan importante el aprendizaje adquirido como las relaciones que se entablan entre sus usuarios.

En la última década, se han creado muchos espacios de fabricación en una variedad de entornos educativos informales y, cada vez más, formales. En ellos, los educadores enseñan a los estudiantes a utilizar herramientas específicas, les ofrecen proyectos guiados para que los realicen o les dejan soñar con sus propias ideas de proyectos. Hacen que los estudiantes trabajen solos, en pequeños grupos o juntos en proyectos de toda la clase. Los investigadores estudian las formas en que las actividades de los makerspaces puede animar y motivar a los estudiantes a tener experiencias auténticas y personalizadas.

Los makerspace proporcionan herramientas e ideas sobre cómo crear algo, facilitan el acceso y presentar escaparates para que los estudiantes compartan sus proyectos. Las encuestas han demostrado que en muchos espacios de creación, se realizan actividades relacionadas con las Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), relacionadas con la definición de problemas y el diseño de soluciones. Estas actividades también concuerdan con las habilidades necesarias de comunicación y colaboración del siglo XXI debido a la prevalencia de proyectos de grupo en los espacios de creación, fomentando las habilidades que los estudiantes aprenden a través de la educación basada en el hecho de crear algo. Las cinco dimensiones establecidas son: iniciativa e intencionalidad, resolución de problemas y pensamiento crítico, comprensión conceptual, creatividad y autoexpresión, y compromiso social y emocional. El marco de trabajo tiene como objetivo guiar el diseño, facilitar el desarrollo de actividades y fomentar entornos para la creación. El conjunto de herramientas y el enfoque subyacente tienen por objeto ayudar a los alumnos y profesores a reconocer y evaluar el aprendizaje profundo