¿Libros o audiolibros?

 

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Libros, audiolibros… rodeados de lectura estas vacaciones (ilustración de Valentine Gallardo)

 

 

Mientras que las ventas de audiolibros suben, las ventas de libros físicos bajan, y no es casualidad que ambos datos están  relacionadas. De hecho, el audio está atrayendo a nuevas audiencias – ya sea a los oyentes que no suelen comprar libros, o a los lectores que escuchan géneros en formato de audio que no leerían en formato impreso.

 

En 1878 Edison cuando inventó el fonógrafo soñaba con que la tecnología le permitiera algún día grabar toda una novela, 150 años después miles de novelas están disponibles en las plataformas de los editores y bibliotecas y avances tecnológicos como audio 3D con sonido envolvente. Los audiolibros están en pleno auge, y Deloitte predice que el mercado mundial crecerá en un 25% en 2020 hasta alcanzar los 3.500 millones de dólares. Algunos autores incluso escriben contenido de audio en exclusiva, sin siquiera sacar la obra en formato impreso. Además la creciente popularidad de los audiolibros coincide con el auge de los podcasts de programas de radio que permiten escuchar nuestro programa favorito a cualquier hora o en cualquier lugar.

Una investigación realizada por Nielsen Book descubrió que las descargas de audiolibros en el Reino Unido eran particularmente altas entre los hombres de 25 a 44 años que vivían en las ciudades. Audible – la plataforma de audiolibros propiedad de Amazon – informa de un gran crecimiento en el grupo de edad de 18 a 24 años. Este no es un grupo de edad que tradicionalmente sea un grupo fuerte de compra de libros impresos. Un estudio realizado por The Publisher’s Association descubrió que el 54% de los compradores de audiolibros del Reino Unido los escuchan para su comodidad, mientras que el 41% elige el formato porque les permite consumir libros cuando no es posible leerlos en formato impreso. Y los editores están aprovechando la ocasión para invertir en producciones y crear estudios de grabación propios para producir experiencias auditivas cada vez más creativas y ambiciosas. Incluso los libros clásicos están siendo rentables y populares en formato audible.

En cuanto a los narradores, hay algunos que tienen sus propios seguidores, cuando una persona aprecia una voz en particular suele comprar el contenido recitado por ese actor de voz, incluso tienen sus fans. Los personajes famosos sólo funcionan si tienen una conexión genuina con el material. Y los propios autores cada vez están más implicados en los procesos de producción. A veces alguna producción en audio después se ha comercializado en impreso cuando a tenido un importante éxito en audiolibro.

Hay mucho debate sobre si escuchar un libro es lo mismo que leerlo. Si bien el audio no compite con el tiempo que se pasa con los libros, las personas los utilizan de manera diferente, y en contextos distintos. Generalmente prefieren escuchar cuando van en el transporte público, cuando hacen ejercicio y mientras cocinan. También se han incorporado muchas personas que no eran lectores, pero que si les agrada escuchar una historia.