En España sólo el 19% de las mujeres están presentes en los consejos de administración de las empresas, sin embargo la empresas con más porcentaje de mujeres obtienen mayor rendimiento

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Women Matter 2017: A way forward for Spain. McKinsey Global Institute, 2016

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Las mujeres españolas predominan en las canteras de talento y representan el 58 por ciento del total de los licenciados. Sin embargo, en España, las mujeres solo representan el 19 por ciento de los consejos de administración y el 11 por ciento de los comités ejecutivos, aunque está demostrado que las empresas con un mayor número de mujeres en puestos de liderazgo obtienen un mayor rendimiento. Aun manteniendo el ritmo de progreso reciente, se tardaría de 10 a 20 años en alcanzar los niveles de representación actual de los países europeos más
avanzados.

 

Existe un argumento sólido para atraer a las mujeres, desarrollar su potencial y fomentar su participación. Las mujeres españolas predominan en las canteras de talento y representan el 58 por ciento del total de los licenciados. De no haberse producido una entrada de mujeres en el mundo laboral como la efectuada en la década de 1990, el PIB español del año 2015 habría sido un 18 por ciento menor. Las consumidoras juegan un papel decisivo en la toma de decisiones clave: participan en el 96 por ciento de las compras de bienes duraderos y toman tres veces más decisiones que los hombres sobre qué comprar. Por último, existe una correlación positiva entre la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo y el desempeño financiero y organizativo de las empresas, demostrada en múltiples estudios

Women Matter: A way forward for Spain presenta la situación de la diversidad de género en puestos de liderazgo en España. Este informe pertenece a la serie Women Matter que McKinsey lleva realizando desde 2007, hace ya 10 años. Por primera vez ha sido desarrollado para España, con la participación de 50 de las empresas más relevantes del país.

España está comenzando a adoptar la idea de incorporar a más mujeres en los puestos de dirección corporativa y se ha avanzado mucho en poco tiempo. Muchas empresas están más sensibilizadas, y existe respaldo por parte del Gobierno y de diferentes organizaciones. Sin embargo, el cambio es muy lento: las mujeres continúan teniendo una baja representación en todos los niveles de dirección respecto a otros países, y la brecha es mayor en los puestos más altos.

Aun manteniendo el ritmo de progreso reciente, se tardaría de 10 a 20 años en alcanzar los niveles de representación actual de los países europeos más avanzados. Los desafíos se presentan desde el principio ya que solo un 37 por ciento de las incorporaciones en las empresas del estudio (en su mayoría del Ibex 35) son mujeres, frente al 58 por ciento de los universitarios. Asimismo, las mujeres suelen ascender a puestos de responsabilidad en áreas de apoyo y no tanto a las de gestión de cuenta de resultados, lo que dificulta el camino hacia los puestos de alta dirección (p. ej., 94 por ciento de los consejeros delegados de las empresas que cotizan en el Ibex 35 provienen de puestos de gestión de cuenta de resultados). Por todo ello, las mujeres que forman parte del equipo directivo en España tienen cuatro veces menos posibilidades de convertirse en consejero delegado que los hombres.

Este informe pretende generar una llamada a la acción mediante un análisis riguroso que acelere el paso hacia la diversidad de género en España en puestos directivos. La acción debe ser liderada tanto por hombres como por mujeres comprometidos con este cambio. Se ha mejorado, pero aún hay mucho camino por recorrer, y para ello se propone seguir avanzando con las cuatro medidas expuestas en este informe: compromiso directivo, actuaciones en las “fugas de la tubería”, mejoras del estilo de vida de las carreras directivas de hombres y mujeres y promoción de la colaboración y advocacy entre las distintas empresas para la diversidad.

Es fundamental que los responsables empresariales en España muestren su compromiso con este cambio, de manera visible y sostenida en el tiempo, para asegurar que se asientan nuevos modelos. También creemos que es clave generar una masa crítica de cambio mediante la colaboración de más empresas entre sí al frente del movimiento de cambio y de advocacy, para sensibilizar, seguir el avance, celebrar y finalmente, normalizar la presencia de la mujer en la alta dirección.

Para que todo esto suceda, es necesario un esfuerzo alineado entorno a una aspiración común, a definir por y para las empresas, en la que se aúnen todos los esfuerzos y cooperación: de hombres y de mujeres, de empresas y del gobierno, de organizaciones no gubernamentales y de grupos corporativos. Con un objetivo común, una voz firme y un seguimiento regular del progreso, España puede a acelerar su transformación en la diversidad de género en puestos directivos para el beneficio de todos.

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