
Un CRAI (Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación) y un Makerspace son dos tipos de espacios educativos, pero tienen enfoques y propósitos diferentes. Aquí hacemos una comparación de las diferencias clave entre un CRAI y un Makerspace.
Los CRAI son centros ubicados en instituciones educativas, como universidades y colegios, y tienen el propósito de proporcionar a los estudiantes y miembros de la comunidad académica un espacio donde puedan acceder a una amplia variedad de recursos y servicios para apoyar su aprendizaje e investigación. Además de materiales y bases de datos ofrecen sesiones de formación y talleres sobre habilidades de investigación, gestión de información, citación y otros temas relacionados con el aprendizaje y la investigación.
Un makerspace (también conocido como «espacio de fabricación» o «laboratorio de fabricación») es un lugar físico donde las personas pueden reunirse abierta y libremente para trabajar en proyectos, crear prototipos, experimentar con herramientas y tecnologías diversas, y colaborar en actividades relacionadas con la creación y la fabricación por iniciativa propia. Estos espacios están diseñados para fomentar la creatividad, el aprendizaje práctico y la innovación.
Sin embargo, entre ambos espacios hay ciertas analogías; tanto los CRAI como los Makerspaces fomentan el aprendizaje activo y la colaboración entre estudiantes y profesionales. Así mismo, uno y otro pueden alojar herramientas tecnológicas para trabajar en audio, video, robótica, pero existen diferencias en cuanto a su propósito y enfoque.
¿Qué diferencia específicamente un tipo de espacio de otro?
CRAI (Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación):
- Enfoque Principal: Un CRAI se centra principalmente en proporcionar recursos, herramientas y tecnologías de apoyo para el aprendizaje y la investigación académica en un proceso dirigido y programado por un docente para una actividad concreta y determinada. En general es necesario programar la actividad.
- Recursos Tradicionales: Los CRAI suelen albergar tecnologías junto con una amplia colección de libros y materiales impresos. También pueden ofrecer acceso a recursos digitales y bases de datos académicas.
- Apoyo a la Investigación: Los CRAI brindan servicios de apoyo a la investigación, como asistencia en la búsqueda de información, capacitación en habilidades de investigación y acceso a espacios de estudio y trabajo en grupo.
- Ambiente Silencioso: Los CRAI a menudo promueven un ambiente tranquilo y enfocado para el estudio y la investigación, con áreas de lectura silenciosa.
Makerspace:
- Enfoque Principal: Un Makerspace, por otro lado, se centra en la creación, la innovación y la fabricación digital. Está diseñado para que las personas puedan crear proyectos tangibles, experimentar con tecnología y desarrollar habilidades prácticas.
- Herramientas y Equipos: Un Makerspace ofrece una variedad de herramientas y equipos, como impresoras 3D, cortadoras láser, equipos de electrónica y herramientas de fabricación, que permiten a las personas llevar a cabo proyectos de bricolaje y prototipado.
- Aprendizaje Activo: Los Makerspaces fomentan el aprendizaje activo y práctico a través de proyectos , experimentos y actividades colaborativas autodirigidos y experimental. La iniciativa parte del propio alumno, y puede utilizar libremente todo tipo de herramientas que ofrece el espacio. Tiene libertad para experimentar, y son los otros participantes los que actúan como formadores de los iniciados, hay un intercambio de conocimeintos Están orientados hacia la creatividad y la resolución de problemas.
- Ambiente Creativo: Los Makerspaces suelen tener un ambiente más informal y creativo, donde las personas pueden trabajar juntas en proyectos y compartir ideas de manera colaborativa.
En resumen, la principal diferencia entre un CRAI y un Makerspace radica en su enfoque y propósito. Mientras que un CRAI se centra en proporcionar recursos académicos y apoyo a la investigación, un Makerspace se enfoca en la creación, la experimentación y la innovación práctica. Ambos tipos de espacios tienen un valor significativo en el entorno educativo, pero sirven a objetivos diferentes.
En resumen, las similitudes existen en la medida en que ambos tipos de espacios pueden promover el aprendizaje activo, la colaboración y la innovación, pero sus enfoques son distintos y complementarios en el ámbito educativo.



