Reutilizar libros infantiles deteriorados: ideas creativas para darles una segunda vida en la biblioteca

Kitson, Renee. (2026, 10 de septiembre). Don’t Toss That Board Book! Transform It into Something Wonderful. ALSC Blog, Association for Library Service to Children, American Library Association. https://www.alsc.ala.org/blog/2026/09/dont-toss-that-board-book-transform-it-into-something-wonderful/

Se propone aprovechar los libros infantiles de cartón que han quedado deteriorados y ya no pueden mantenerse en las colecciones de préstamo. En lugar de desecharlos directamente, la autora plantea recuperar sus páginas e ilustraciones para convertirlas en materiales útiles para actividades educativas, artísticas y recreativas. Esta propuesta fomenta la reutilización de recursos, reduce los residuos y amplía las posibilidades de aprendizaje que ofrecen las bibliotecas infantiles.

Entre las ideas presentadas destaca la elaboración de marcapáginas, bloques de construcción, marionetas, puzles, tarjetas para contar historias, collages y adornos decorativos. Las páginas también pueden transformarse en piezas para clasificar colores y formas, crear mosaicos o desarrollar juegos de asociación. Estas actividades permiten que los niños experimenten con imágenes, texturas y materiales, al tiempo que estimulan su imaginación, su creatividad y sus habilidades manuales.

La autora también destaca las posibilidades de reutilización en actividades STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Las páginas de cartón pueden convertirse en ruedas, rampas, engranajes, palancas y conectores para construir pequeños objetos y experimentar con principios físicos y mecánicos. De este modo, un material que ha perdido su función original se transforma en un recurso para el aprendizaje práctico, la experimentación y la resolución de problemas.

La propuesta conecta con la filosofía maker, que promueve el aprendizaje mediante la creación, la manipulación de objetos y la experimentación. Las bibliotecas pueden incorporar estos materiales a talleres infantiles, espacios creativos y actividades familiares, favoreciendo una participación activa en la que no siempre es necesario seguir un modelo predeterminado: también se aprende explorando, probando y descubriendo nuevas posibilidades.

Kitson nos recuerda que reutilizar no significa conservar cualquier material a toda costa. Los libros con moho, suciedad u otros problemas que comprometan la seguridad deben desecharse conforme a las políticas de cada biblioteca. La idea central consiste en revisar los ejemplares retirados de la colección y preguntarse qué elementos todavía pueden aprovecharse. Así, los libros que han terminado su vida útil como documentos de lectura pueden iniciar una segunda etapa como materiales para la creatividad, el juego y el aprendizaje.