Advancing Open Knowledge. Harvard Library, 2026
Harvard Library ha presentado Advancing Open Knowledge 2026, una actualización de su marco estratégico para orientar el trabajo de sus bibliotecas en los próximos años. El documento parte de una revisión de la estrategia que la institución formuló originalmente en 2020 y responde a un entorno de investigación y comunicación científica que ha cambiado notablemente debido a las transformaciones tecnológicas, sociales y económicas. Entre estos cambios ocupa un lugar destacado la expansión de la inteligencia artificial generativa, que está modificando las formas de producir, descubrir, evaluar y utilizar la información.
La estrategia mantiene como principio fundamental la responsabilidad de la biblioteca de conectar a las personas con el conocimiento y garantizar su conservación para el futuro. Harvard Library plantea así una concepción de la biblioteca que va más allá de la custodia de colecciones: se presenta como una infraestructura activa para facilitar la producción, circulación, descubrimiento y reutilización del conocimiento. La actualización reconoce que las bibliotecas universitarias deben adaptarse continuamente a los cambios en la investigación y en la tecnología, pero sin perder sus funciones esenciales relacionadas con el acceso, la confianza y la preservación.
El nuevo marco se articula alrededor de tres grandes líneas estratégicas. La primera es diversificar y ampliar el acceso al conocimiento, mediante el desarrollo de colecciones profundas y la difusión de resultados de investigación de alto impacto, procurando además representar una amplia variedad de perspectivas dentro del registro académico. La segunda consiste en mejorar el descubrimiento y la participación, facilitando que las personas puedan encontrar y utilizar el conocimiento tanto en entornos digitales como en las comunidades. La tercera se centra en preservar para el futuro, garantizando la conservación a largo plazo de las colecciones físicas y digitales y reforzando su resiliencia mediante colaboraciones estratégicas.
Especial interés tiene la relación que establece Harvard entre inteligencia artificial y experiencia bibliotecaria. La estrategia propone incorporar tecnologías como la IA generativa a los procesos de descubrimiento y utilización de la información, pero vinculándolas explícitamente con la experiencia profesional de las bibliotecas y con colecciones fiables. Esto plantea un modelo en el que la IA no sustituye el conocimiento bibliotecario, sino que puede combinarse con la selección, organización, contextualización y evaluación profesional de las fuentes.
La cuestión de la confianza en la información adquiere, por tanto, una importancia especial. La estrategia de 2026 se desarrolla en un contexto en el que las herramientas generativas pueden facilitar nuevas formas de acceso al conocimiento, pero también transforman los mecanismos tradicionales mediante los cuales los usuarios localizan y valoran las fuentes. La respuesta de Harvard consiste en situar conjuntamente tecnología, colecciones confiables y conocimientos especializados de los bibliotecarios. Esta combinación resulta especialmente significativa para el futuro de la alfabetización informacional y, en particular, para la formación de investigadores y estudiantes en un ecosistema dominado cada vez más por sistemas de IA.
La tercera dimensión, la preservación, demuestra que la transformación digital no implica abandonar las responsabilidades tradicionales de las bibliotecas. Harvard insiste en la necesidad de custodiar tanto materiales físicos como digitales y de reforzar su resistencia mediante redes de colaboración. La institución cuenta actualmente con más de 20 millones de recursos físicos y digitales, más de 800 empleados y más de 25 bibliotecas, con colecciones que abarcan más de 460 lenguas. Esta escala explica la importancia que tienen para Harvard las estrategias de preservación, descubrimiento, acceso y colaboración institucional.
Advancing Open Knowledge 2026 presenta una visión de la biblioteca académica como una infraestructura de conocimiento que combina acceso abierto, colecciones de calidad, descubrimiento, inteligencia artificial, experiencia profesional, colaboración y preservación a largo plazo. La actualización resulta especialmente relevante para el debate sobre el futuro de las bibliotecas universitarias porque plantea que la respuesta a la IA no pasa únicamente por incorporar nuevas herramientas, sino también por reforzar aquello que diferencia a las bibliotecas: la selección y contextualización de fuentes, la confianza, la preservación y la capacidad de conectar a las personas con conocimiento de calidad.