La mitad de los adultos de Estados Unidos nunca ha utilizado un chatbot de inteligencia artificial

Gottfried, Jeffrey, William Bishop, Monica Anderson, Michelle Faverio, Eugenie Park y Colleen McClain. 2026. “Americans and AI 2026: Chatbots, Smart Devices and Views on Impact – Why don’t people use chatbots?” Pew Research Center, 17 de junio de 2026. https://www.pewresearch.org/internet/2026/06/17/why-dont-people-use-chatbots/

El informe analiza por qué una parte significativa de la población adulta en Estados Unidos no utiliza chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Copilot, a pesar de su creciente presencia en la vida cotidiana. Los resultados proceden de una encuesta representativa realizada a más de 5.000 adultos estadounidenses, lo que permite identificar patrones claros de adopción, rechazo y percepción social de estas herramientas.

El informe de Pew Research Center (17 de junio de 2026) muestra un panorama muy claro sobre la adopción de los chatbots de inteligencia artificial: su uso está lejos de ser universal y la principal explicación no es tecnológica, sino cultural y actitudinal.

En términos generales, los datos indican que el 51% de los adultos en Estados Unidos no ha usado nunca chatbots de IA, frente a un 49% que sí los ha utilizado al menos una vez. Esta división casi simétrica refleja que la tecnología está extendida, pero todavía no plenamente integrada en la vida cotidiana de la población.

Cuando se analizan las razones del no uso, el factor más importante es el desinterés, señalado por un 83% de los no usuarios. Es decir, la mayoría no rechaza activamente la tecnología, sino que simplemente no la percibe como necesaria o útil en su día a día. A esto se suma un componente de desconfianza estructural, ya que un 76% duda de la exactitud de la información que generan los chatbots, lo que limita su valor como herramienta informativa o de apoyo. En paralelo, aparece una preocupación muy marcada por la privacidad y el uso de datos personales (79%), lo que evidencia una sensibilidad creciente hacia el impacto de la inteligencia artificial en la esfera privada.

Junto a estos factores principales, el estudio también identifica barreras secundarias: un 55% declara no saber cómo usarlos, lo que apunta a ciertos déficits de alfabetización digital, aunque no son el obstáculo dominante. En cambio, la presión social o el miedo al juicio ajeno apenas influye, ya que solo un 14% menciona este motivo.

Las expectativas de futuro refuerzan esta tendencia de estancamiento. Un 67% de los no usuarios considera poco o nada probable que empiece a utilizarlos en los próximos 12 meses, lo que sugiere que la brecha de adopción podría mantenerse estable a corto plazo, sin una incorporación masiva inminente.

Los datos revelan que la no adopción de chatbots no responde a una falta de acceso tecnológico, sino a una combinación de desinterés mayoritario, desconfianza en la fiabilidad de la IA y preocupación por la privacidad, lo que configura un escenario en el que la expansión de estas herramientas depende tanto de su mejora técnica como de su aceptación social.