Un mapeo global de los idiomas en las publicaciones académicas y sus citas

Pradier, Carolina, Lucía Céspedes y Vincent Larivière. 2026. “How Multilingual Is Scholarly Communication? Mapping the Global Distribution of Languages in Publications and Citations.Journal of the Association for Information Science and Technology 1–15. https://doi.org/10.1002/asi.70055

El artículo aborda la diversidad lingüística en la comunicación científica global, un tema que ha recibido atención en estudios regionales, pero que escasea en análisis de gran escala con datos objetivos.

Los autores identifican que el idioma es una fuente importante de inequidades sistémicas en ciencia, ya que favorece a quienes publican en inglés, mientras que los investigadores que utilizan otros idiomas enfrentan barreras para la visibilidad, la difusión y el reconocimiento de su trabajo. Este tipo de desigualdades se vuelve evidente en la producción y citación de publicaciones científicas, donde el predominio del inglés puede limitar la participación efectiva de hablantes no nativos.

Para examinar esta cuestión, el estudio utiliza datos bibliométricos masivos de dos fuentes amplias: OpenAlex y Dimensions. Estas bases de datos permiten analizar tanto el idioma de las publicaciones científicas (cerca de 87,5 millones) como el idioma de los artículos citados dentro de esas publicaciones (aproximadamente 1,48 mil millones) para el período 1990–2023. A partir de este enorme corpus de datos, los autores miden la proporción de artículos publicados en diferentes idiomas, así como las prácticas de citación relativas al idioma.

Los resultados muestran que, si bien el inglés continúa dominando la comunicación científica global, algunas lenguas han crecido más rápido que el inglés en términos de producción científica reciente, especialmente el indonesio, el portugués y el español. Este crecimiento está relacionado con la expansión de circuitos académicos regionales —por ejemplo, en América Latina e Indonesia— que fortalecen la producción y circulación de conocimiento en lenguas distintas del inglés. Este fenómeno sugiere que las políticas nacionales que valoran tanto la publicación en la lengua local como en inglés pueden tener impactos concretos sobre la distribución lingüística de las publicaciones científicas.

Otra dimensión importante del estudio es la preferencia por publicar y citar en la misma lengua (own-language preference). Los autores señalan que los investigadores tienden a citar obras en su propio idioma con más frecuencia de lo esperado por azar, especialmente en los idiomas distintos al inglés. Esto pone de manifiesto no solo la persistencia de prácticas lingüísticas locales, sino también una fuerte conexión entre el multilingüismo y la bibliodiversidad —entendida como la diversidad de lenguas, formatos y enfoques en la comunicación científica—. Además, se observa que las ciencias sociales y las humanidades son los campos menos dominados por el inglés, lo que contrasta con disciplinas como las ciencias naturales o biomédicas, donde el inglés es casi universal.

Los hallazgos del artículo ponen de relieve que el dominio del inglés no es absoluto ni inmutable, sino que está siendo matizado por desarrollos regionales y políticas de comunicación científica que validan otras lenguas. Al mismo tiempo, el estudio reconoce que las bases de datos bibliométricas aún subrepresentan contenido no anglófono, lo que implica que la diversidad real puede ser mayor de lo que se observa. En conjunto, estos resultados invitan a repensar las prácticas de evaluación científica global y a promover enfoques que reconozcan la riqueza del multilingüismo en la generación y difusión del conocimiento