El papel de las bibliotecas universitarias en el desarrollo de la ciencia abierta

Cachard, Pierre-Yves : Dupuis, Monique ; Froment, Bernard. La place des bibliothèques universitaires dans le développement de la science ouverte. Ministère de lEnseignement supérieur et de la Recherche, 2021

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Los autores del informe examinan las actividades de las bibliotecas de la ESR ante la modificación del sistema de producción de la investigación que permiten las técnicas digitales. En él se formulan 13 recomendaciones para afrontar los retos de la ciencia abierta, dirigidas a las autoridades nacionales, las instituciones y las bibliotecas.

La ciencia abierta es una nueva forma de investigar, posible gracias a las técnicas digitales, que se aplica a todas las etapas del proceso científico y afecta tanto a los resultados como a las herramientas y métodos de investigación. Su objetivo es mejorar tanto la calidad como la eficacia de la investigación y conlleva importantes cuestiones para el investigador y para la sociedad. Para los investigadores, puede permitirles recuperar el control de la comunicación científica, gestionar los datos que producen y beneficiarse de infraestructuras interoperables que hagan más fluido el ciclo de investigación. Para la sociedad, la ciencia abierta ofrece una mayor interacción con la investigación mediante métodos participativos y recursos educativos abiertos.

Históricamente, primero tomó la forma de un movimiento para el acceso abierto a las publicaciones científicas, que se extendió a todo el proceso científico en la década de 2010. Es un eje estructurador del programa marco de investigación de la Unión Europea. Francia ha incluido disposiciones para el acceso abierto y la extracción de datos en la Ley para una República Digital, y en 2018 adoptó un Plan Nacional para la Ciencia Abierta.

Las bibliotecas universitarias, entendidas aquí como bibliotecas de educación superior e investigación, han apoyado este movimiento desde la creación del archivo abierto HAL. En su primera fase, trataron sobre todo de sensibilizar a los investigadores y a la dirección de su institución sobre el acceso abierto y de promover y gestionar los servicios que permiten informar y depositar las publicaciones. La extensión del movimiento a todo el proceso científico ha llevado a las bibliotecas a diversificar su apoyo a los investigadores.

Las bibliotecas universitarias están muy implicadas en el desarrollo de la ciencia abierta a nivel europeo, a través de la Liga Europea de Bibliotecas de Investigación en particular, a nivel nacional, mediante los colegios del Comité de Ciencia Abierta y los grupos de trabajo específicos de las asociaciones profesionales, y a nivel local, dentro de sus propias instituciones. La encuesta realizada por la misión muestra que más del 88% de las bibliotecas que pertenecen a una institución que tiene una política de ciencia abierta han participado en la definición y aplicación de esta política. De las 70 bibliotecas que respondieron, el 90% informa y forma a investigadores y doctorandos sobre ciencia abierta, así como a su personal, y casi otras tantas gestionan un archivo abierto. Más de la mitad (55,7%) colabora en la elaboración de planes de gestión de datos y aún más en la obtención de identificadores (71,4%) o presta asesoramiento jurídico en materia de publicación (62,8%). Estos resultados convergen con los establecidos por un estudio internacional de OCLC que analizó las actividades desarrolladas por las bibliotecas en torno a los contenidos abiertos. Por otro lado, las bibliotecas francesas están menos implicadas en la edición digital y en la bibliometría y no adaptan necesariamente su política documental al acceso abierto, para el que es necesario disponer de financiación.