Aprender a investigar viendo cine

López Yepes, José. Aprender a investigar viendo cine : how to do research through films – Madrid : Instituto de la Comunicación Académica, 2017

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Éste ha sido nuestro propósito: Enseñar a investigar y propiciar la vocación por esta actividad con ayuda del cine como recurso didáctico. Dichas líneas marcan el posible impacto de esta obra a partir de tres premisas que justifcan el ilusionado esfuerzo que hemos llevado a cabo. En primer lugar, el hecho de la formación de los investigadores.

Los investigadores no nacen sino que se hacen. Existe, pues, un aprendizaje que lleva al sujeto a formarse como intelectual, como experto en el oficio del pensamiento. Y esa formación se adquiere mediante método indirectos como la asistencia a seminarios sobre el tema, la atenta lectura de guías y manuales de técnicas de investigación o mediante métodos directos –los más eficaces, representado en la figura del director a asesor del tesista. A ello hemos dedicado una reciente obra (La dirección/asesoría de tesis. México, D. F., 2015).

Y entrando en la segunda premisa, procede advertir la singular importancia que cobra la vocación en este proceso. Despertar la vocación significa recibir el contagio de los maestros y del clima científico que toda universidad que se precie debe ofrecer a sus estudiantes pero, además, la vocación es una llamada hacia la niñez, a los momentos cronológicos situados en nuestro nacimiento impregnado de gran capacidad de asombro, de llevar la mirada hacia los misterios de la realidad y a hacer preguntas a las personas de nuestro entorno cuando adquirimos el maravilloso instrumento del lenguaje. Ese ¿por qué? y esa profunda mirada de interrogación de los niños son los principios que subyacen a todo comienzo de indagación de la realidad y, por consiguiente, motor de los hallazgos científicos.

Finalmente, el uso de la imagen cinematográfca en el proceso investigador y las razones de su utilización. El cine, como conversión de la literatura a un producto estético de texto, imagen y música, entretiene al sujeto receptor y llena su mente de imágenes que le trasforman, que le hacen pensar y que le hacen aprender nuevos contenidos con más facilidad, al menos aparente, que la lectura textual. Pero, también muy importante, la mirada a las secuencias seleccionadas en esta obra trata de animar al estudiante no solamente a que se sumerja en la aventura de la investigación científca donde saber y saborear se conjugan sino que además compruebe el refejo de la misma en la vida cotidiana representada lo más fel y realísticamente posible en los argumentos de los distintos flmes ofrecidos. Si con ello, entre otros hábitos, logramos excitar sus capacidad de imaginación, su sentido crítico y su capacidad de asombro, en suma, la curiosidad por descifrar los misterios de la realidad, habremos conseguido nuestro propósito.