El bibliotecario y artista sonoro que captó los silencios desconcertantes del COVID-19

William Denton, bibliotecario de la Universidad de York y artista sonoro

Cuando la pasada primavera llegó el encierro debido al COVID-19, el mundo enmudeció de una manera que nosotros -es decir, toda la humanidad- no habíamos experimentado desde antes de la Revolución Industrial. Artistas sonoros de todo el mundo empezaron a intentar captar la inquietante quietud, junto con los sonidos más delicados e inesperados que surgieron para llenar el vacío: pájaros que pían con estrépito, olas que golpean las costas despobladas, una sinfonía de ranas que croan.

William Denton, bibliotecario de la Universidad de York y artista sonoro, aceptó este reto. La primavera pasada, cogió su grabadora para capturar los sonidos de COVID-19. Su trabajo aporta una reflexión importante y duradera sobre la pandemia. Tenía una grabadora de voz, pero la cambió por una grabadora Zoom H5 para conseguir una mejor calidad de sonido, es un aparato pequeño y portátil para poder llevarlo consigo para recordar cómo sonaban esos lugares. Durante los tres meses siguientes, recorrió todas las calles, carriles y callejones de Ottawa, desde Eglinton y Oakwood, en el noroeste, hasta Yonge y Davenport, en el sureste, y compartió sus grabaciones en  “Soundscapes in the Pandemic” project de Aporee Sound Maps.

Documentar los sonidos de la pandemia constituye un registro histórico que podemos utilizar con fines comparativos de cómo podría ser nuestro mundo en el futuro si fuéramos capaces de reconstruir las cosas de una manera mejor, con menos motores de combustión interna, donde quizá podríamos hacer una ciudad más silenciosa en el futuro.

Su propósito en 2021, en marzo o abril, es volver a los lugares donde grabó la pandemia para hacer una crónica de nuevo, calle por calle, y comparar los dos paisajes sonoros.

También grabó los sonidos de las bibliotecas de la Universidad de York. Cualquiera puede escucharlo en https://staplr.org/. Convierte estos sonidos en datos y ha ideado un dentógrafo, una nueva forma de visualizar la colección de las bibliotecas. Se trata de una imagen generada por ordenador que muestra, de un vistazo, la colección.

Un dentógrafo es una visualización de la colección de una biblioteca que se basa en la idea de que un esquema de clasificación es una función matemática que asigna un conjunto de cosas (libros o el universo del conocimiento) a otro (un conjunto de números y letras). Los dentógrafos pueden visualizar aspectos de una sola colección o pueden utilizarse para comparar dos o más colecciones.