Acceso abierto a libros académicos: trabajando hacia el “punto de inflexión”

 

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Angela Holzer (DFG), Pierre Mounier (OPERAS), Jeroen Sondervan (Universidad de Utrecht), Graham Stone (Jisc). Open Access to academic books: Working towards the “tipping point” Knowledge Exchange, 2020

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El acceso abierto a libros académicos se considera un área relativamente poco desarrollada. Para ayudar a evaluar hasta qué punto esta suposición es cierta y comprender el panorama, Knowledge Exchange llevó a cabo un proyecto sobre libros académicos de acceso abierto entre 2016 y 2019.

Los resultados de la investigación del proyecto incluyeron un Landescape Study, un informe de encuesta y un taller de alto nivel para las partes interesadas en Bruselas. Este enfoque temprano en el tema de los libros académicos en acceso abierto condujo a una mejor comprensión a nivel europeo, tanto con respecto a la situación actual como a qué aspectos del paisaje necesitan un mayor desarrollo y atención.

En los últimos años, cada vez más editores (comerciales y no comerciales) en todo el continente han aumentado la cantidad de libros de acceso abierto que publican, como lo demuestra la evolución del DOAB, de 10.000 acceso abierto libros a finales de 2017 a casi 29.000 hoy. Paralelamente, se llevaron a cabo varios proyectos de colaboración para apoyar el desarrollo de libros de acceso abierto, como HIRMEOS y COPIM.

Esto evidencia la existencia de buena voluntad y deseo de avanzar para llegar a una infraestructura transparente, eficiente y sostenible para la publicación, navegación, acceso y archivo a largo plazo de libros académicos de acceso abierto. Sin embargo, esto no es suficiente. La proporción de libros de acceso abierto sigue siendo muy baja.

Con la excepción de los financiadores en países como Austria, los Países Bajos y Suiza, que son los primeros en adoptar la política de libros de acceso abierto, los libros a menudo se excluyen o no se mencionan explícitamente en las políticas de acceso abierto. Sin embargo, 2020 ha visto un importante paso adelante.

Como la ciencia abierta parece haber alcanzado un “punto de inflexión” en la comunidad académica, está claro que todavía hay mucho por hacer en los libros de acceso abierto. Este esfuerzo es necesario si no queremos que las comunidades científicas que usan el libro académico como el estándar de oro para la publicación se omitan.