Las bibliotecas públicas en España: diagnóstico tras la crisis económica

 

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Arroyo-Vázquez, Natalia ; Hernández,Hilario ; Gómez-Hernández, José-Antonio. Las bibliotecas públicas en España: diagnóstico tras la crisis económica. Madrid: FESABID, 2019

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Con el objetivo de conocer la situación de las bibliotecas públicas españolas y su evolución, se han analizado los datos estadísticos correspondientes al periodo comprendido entre 2010 y 2016, los últimos disponibles. En este informe se presentan los principales resultados de este análisis y algunas conclusiones derivadas de ellos.

En 2016 se contabilizan 4.633 puntos de servicio de biblioteca pública en España, lo que supone un descenso de 251 con respecto a los registrados en 2010 (5,1%). Como consecuencia, también se registra un menor número de personal en equivalencia a tiempo completo, con un descenso del 4,0%. En 2016 las bibliotecas públicas fueron atendidas por 10.677 personas en equivalencia a tiempo completo, lo que supone una ratio de 2,30 personas por punto de servicio.

Las colecciones siguieron creciendo, hasta alcanzar los 88,2 millones de documentos, un 15,7% más que en 2010. La mayor parte de ellos siguen siendo libros (un 85,6% del total), pero también hay documentos audiovisuales, electrónicos y sonoros (13,0%) y otros documentos (1,3%). Sin embargo, la renovación de estas colecciones ha sufrido un importante retroceso en el período analizado, ya que en 2016 se incorporaron 3,4 millones de documentos, un 35,8% menos que en 2010. Porcentualmente, este descenso afecta especialmente a los documentos audiovisuales, electrónicos y sonoros, pero el descenso en la compra de libros es también destacable.

En el capítulo de gastos corrientes, son precisamente las adquisiciones las que sufren un mayor impacto durante la crisis económica. Entre 2010 y 2016 se observa un descenso del 47,7% en este capítulo de gasto, pasando de 55,7 millones en 2010 a 29,1 en 2016. Por el contrario, el gasto en personal se ha incrementado un 10,3%, mientras que el capítulo de otros gastos se mantiene. Esta evolución desigual ha provocado un mayor desequilibrio presupuestario, con un mayor porcentaje del gasto total destinado a personal (73,7%), mientras que el gasto en adquisiciones se reduce al 6,3% y otros gastos se mantienen en un 20,0% en 2016.

Durante estos años la Administración local ha asumido un mayor compromiso en la financiación de las bibliotecas públicas, hasta representar ocho de cada diez euros en 2016, a la vez que se reduce el apoyo de la Administración autonómica y General del Estado. Los 463,2 millones de euros que sumaron los gastos de las bibliotecas públicas en 2016 fueron financiados en un 78,3% por la Administración local, mientras que las comunidades autónomas aportaron el 20,8% y el 0,9% restantes correspondió a la Administración General del Estado, entidades privadas y otros.

El nivel del gasto en inversiones —edificios, mobiliario, sistemas informáticos y otras infraestructuras— se mantiene hasta 2015 con ligeras variaciones anuales, con un máximo de 69,3 millones de euros en 2014, pero desciende bruscamente en 2016, cuando se registran 24,1 millones, menos de la mitad que la media del periodo 2012-2016. Respecto a la utilización de las bibliotecas por la ciudadanía, el número de visitas totales a las bibliotecas públicas se mantiene prácticamente, con un descenso del 2,7% vinculable a la pérdida de bibliotecas. Por el contrario, el número de visitas por punto de servicio ha aumentado un 1,3%, situándose en torno a las veinte y tres mil. Por otra parte, el descenso en el gasto en colecciones parece haber afectado al uso del servicio de préstamo, que también ha caído un 18,8% durante el período de análisis. Finalmente, se puede afirmar que en 2016 había más de 1,4 millones de personas sin servicio bibliotecario en sus municipios, ni fijo ni móvil.

No existen indicios suficientes para analizar la evolución de los usos digitales de las bibliotecas públicas, debido a que los datos sobre visitas a los sitios web de las bibliotecas están incompletos. Lo mismo sucede con los nuevos usos, como el número de actividades organizadas y de asistentes a ellas. Sí podemos decir que, en el período analizado, el porcentaje de las colecciones de libros electrónicos en las plataformas eBiblio y eLiburutegia y de los préstamos realizados a través de ellas, aún supone un porcentaje insignificante respecto al total.

Un análisis detallado de los datos por comunidades autónomas refleja un incremento de las desigualdades interterritoriales en estos años, en función del grado de compromiso de las Administraciones correspondientes, que se manifiesta en todos los capítulos analizados. Con el fin de obtener una visión más completa de la evolución de las bibliotecas públicas y de los cambios producidos en ellas, es necesario actualizar el sistema de recolección de datos estadísticos de las bibliotecas públicas, ya sea mejorando su fiabilidad y consistencia, acortando los plazos de publicación, incorporando nuevos datos y optimizando su difusión y usabilidad.