En defensa de las librerías: recomendaciones en materia de políticas públicas, gremiales e individuales para el fortalecimiento de las librerías

 

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Rodríguez, Joaquín En defensa de las librerías. Recomendaciones en materia de políticas públicas, gremiales e individuales para el fortalecimiento de las librerías en Iberoamérica.  Bogotá: Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), 2018

Texto completo

 

La irrupción de Internet en las últimas tres décadas, de las redes ubicuas de comunicación digital y de los dispositivos portables ha modificado profundamente nuestra manera de vivir, nuestras pautas de consumo y de atención, nuestro uso del tiempo y nuestras preferencias y prácticas culturales. Este documento no pretende desaprobar o contravenir ninguna de esas tendencias, sino llamar la atención sobre la importancia y la pertinencia, en primer lugar, de preservar determinadas prácticas de lectura como fundamento de la atención, de muchas de nuestras más altas capacidades cognitivas y, sobre todo, de los valores éticos que sustentan nuestras sociedades, y, en segundo lugar, de la librería como uno de los espacios preferentes del encuentro entre el lector y el libro, como uno de los focos de actividad cultural y comercial más significativos de nuestros espacios urbanos, y como eje vertebrador de la vida comunitaria y de los valores de diversidad democrática.

Antes bien, las librerías deben entender cabalmente las profundas transformaciones que la digitalización de nuestras sociedades conlleva, para aprovecharlas y realizar una propuesta de valor bien fundamentada. Podemos mantener la presencia de la librería en nuestras ciudades como foco civilizatorio al tiempo que promovemos su presencia en la red y expandimos, así, su influencia.

Este no es, por tanto, un texto meramente defensivo, porque no tendría mucho sentido intentar preservar estructuras caducas en contextos de cambio global y acelerado. Se trata, más bien, de sugerir y crear las condiciones —o de perseverar en su aplicación— para que las librerías puedan seguir desempeñando un papel clave, al igual que las bibliotecas, en la articulación civil de nuestras sociedades, en la promoción del acceso a la rica variedad de los contenidos culturales locales e internacionales, y en la difusión de los valores asociados a la lectura —y, simultáneamente, en la defensa y la promoción del comercio local y de cercanía que ayuda a vertebrar la vida comunitaria—.