El modelo de investigación de acceso abierto está perjudicando a los investigadores de los países más pobres

 

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The open access research model is hurting academics in poorer countries
By Brenda Wingfield, University of Pretoria & Bob Millar, University of Pretoria. Quartz Africa, April 12, 2019

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El auge de las publicaciones de acceso abierto es digno de elogio. La investigación científica y la literatura deben estar al alcance de todos, sin costo alguno para el lector. Pero hay una trampa: nada es gratis y alguien tiene que pagar. El modelo de acceso abierto simplemente cambia quién paga. Por lo tanto, en lugar de que los individuos o instituciones paguen por tener acceso a las publicaciones, se espera que sean los investigadores quienes paguen por publicar sus investigaciones en estas revistas de “acceso abierto” (modelo híbrido). De esta manera, los editores siguen ganando dinero aunque ya no cobran a los lectores por acceder a sus revistas.

El resultado final es que el pago ha sido transferido de instituciones e individuos que pagan para tener acceso a investigadores que tienen que pagar para que se publique su trabajo. Y estos cargos por procesamiento de artículos (APCs) son sustanciales. Por ejemplo, PlosOne cobra a los académicos 1.595$ por trabajo; PlosBiology cobra 3.000$. Cell Reports cobra 5.000$. Algunas revistas lo denominan “tasa de publicación”. Otros se refieren a “gastos de tramitación de los artículos”. Irónicamente, los ingresos recibidos de esta manera son mucho más altos que los de las suscripciones a revistas y, sin embargo, los costos son mínimos, ya que las publicaciones son digitales, sin costos de impresión y con poca gestión.

En muchas instituciones, el costo suele ser sufragado por investigadores individuales. Esta es una carga enorme, especialmente en los países en desarrollo con monedas más débiles. Algunas universidades pueden cubrir parte o la totalidad del coste de los artículos de acceso abierto, pero otras no lo hacen. Las universidades de la mayoría de las economías, especialmente en el mundo en desarrollo, están sometidas a una enorme presión financiera.

Se necesita una discusión urgente sobre el costo de las publicaciones de investigación. Un sistema más equitativo, en el que se recompensen adecuadamente todos los costes y beneficios, es crucial.