El servicio bibliotecario público en España es muy bien valorado (una nota de 8,1), pero desciende el préstamo de libros

 

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Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2018. Madrid: Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), 2019

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Gráficos

Respecto del año pasado, se mantiene estable tanto el porcentaje de asistentes a la biblioteca como la proporción de visitantes frecuentes. Las bibliotecas están muy bien valoradas por sus usuarios, le dan una nota de 8,1 sobre 10. Sin embargo sólo el 46,2% de los asistentes a una biblioteca tomaron prestado algún material en el último trimestre; principalmente libros (44,9%). A partir de los 15 años también se observa un menor uso de la biblioteca como lugar de lectura o para obtener libros y aquellos que acuden van principalmente a estudiar.

 

Esta semana se ha presentado el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2018 editado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE),  elaborado por la empresa Conecta Research & Consulting. Los resultados se obtuvieron a partir de una muestra realizada entre 5.000 individuos. El objetivo del estudio es conocer el comportamiento lector de los españoles en el momento actual y obtener información que facilite la formulación y evaluación de políticas y planes de lectura. A parte de los datos sobre lectura, y compra de libros el informe también recoge datos sobre asistencia a bibliotecas y la valoración que los ciudadanos hacen de este servicio público, a nivel general el servicio bibliotecario público goza de una muy buena valoración (una nota de 8,1 sobre 10), pero lamentablemente sigue reduciéndose el uso del servicio de préstamo de libros (59% en 2012 al 46% en la actualidad). Por Comunidades Autónomas la gran mayoría de los usuarios valoran muy positivamente sus bibliotecas y les conceden notas por encima del 7,5. si  bien, los usuarios de Madrid, País Vasco, Canarias, Cataluña, La Rioja, Castilla y León, Murcia y Aragón, valoran sus bibliotecas por encima de la media.

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La asistencia a bibliotecas o bibliobús desciende ligeramente con respecto al Barómetro de 2017. El 31,2% de los entrevistados acudieron a una biblioteca o bibliobús en el último año. La mayoría de los usuarios acudieron de manera ocasional, sólo el 27,4% de los usuarios acude de manera frecuente. Aunque se mantiene el número de usuarios total (en 2012 era un 30%), sí se observa una disminución de usuarios frecuentes (35% en 2012 respecto al 27% en 2018).

La mayoría de los usuarios de las bibliotecas acuden a ellas para tomar o devolver libros en préstamo (65,3%). Un 26,1% acuden a su sala de estudio, prácticamente el mismo porcentaje de los que acuden para consultar libros allí o para leer en la sala de lectura. ¿A qué tipo de biblioteca? El 90,7% acude a una biblioteca pública, el 10,2% a una biblioteca universitaria, el 3,9% a una escolar y un 0,8% a otros tipos de bibliotecas.

Los no usuarios señalan que no les interesa o no tienen costumbre de ir a la biblioteca (39,6%). Entre los menores, el 63,6% de los niños entre 10 y 14 años consultados son socios de las bibliotecas, si bien un 73,2% acudió en el último año. El porcentaje desciende entre los niños y jóvenes de 15 a 18 años, el 54% señaló que era socio y el 58% que había acudido a una en el último año.

Otras cifras clave del informe de 2018:

El número de lectores en tiempo libre alcanza el 61,8% de la población. También crece el número de lectores frecuentes, aquellos que leen al menos una o dos veces por semana, que ya suponen el 49,3% de la población. Un 38,2% de españoles no lee nunca o casi nunca.

Mayor porcentaje de lectoras de libros en tiempo libre que de lectores en todos los grupos de edad y nivel formativo. Se mantiene la tendencia alcista de lectores mayores de 45 años. Se observa una relación directa entre el nivel de estudios finalizados y la ratio de lectores.

La falta de tiempo sigue siendo el principal argumento de los no lectores para explicar su falta de hábito (49,3%).

Casi todas las comunidades autónomas mejoran sus índices de lectura. Sólo Extremadura y País Vasco registran un retroceso. La Rioja y Cantabria mantienen sus cifras.

El 44,5% de los lectores lee habitual u ocasionalmente en dos o más lenguas (el 21,3% suele leer en inglés, el 20,3% en catalán/valenciano y el 4,2% en francés). El 92,4% de la población tiene como idioma habitual de lectura el castellano.

Crece el número de lectores de libros en soporte digital hasta el 23,2% (6% solo lee en formato digital y el 17,2% lee en ambos formatos). El perfil es el de un lector algo más joven que el lector en papel.

El lector digital es un lector más intensivo, lee una media de 13,2 libros al año, frente a los 11,2 del lector que sólo lee en papel. Tiene una biblioteca con mayor número de ejemplares en su hogar, 269 libros de media frente a los 230 de los lectores que sólo leen en papel.

El 79% de los libros digitales leídos en el último año se obtuvieron sin pagar. Únicamente un 21% de los entrevistados señalaron que obtenían libros digitales pagando por ellos.

Audiolibros. Actualmente, sólo el 2,5% de la población de 14 o más años señala que escucha audiolibros con frecuencia al menos trimestral. Un 1,1% lo hacen de forma frecuente, al menos una vez a la semana.

La lectura en niños es generalizada. Sin embargo, comienza a decaer a partir de los 14 años. También se observa un menor uso de la biblioteca como lugar de lectura.

¿Por qué leen? Jóvenes y mayores perciben la lectura como una actividad que “contribuye a tener una actitud más abierta y tolerante”, que “es una actividad emocionante y estimulante” y que “ayuda a comprender el mundo que nos rodea”

Los lectores consultados consideran que su afición por la lectura se inició a los 15 años.

Aumenta ligeramente tanto la proporción de compradores de libros (62,4% frente al 61% anterior) como del número de libros comprados (10,3 frente a 9,4)