
La biblioteca prefabricada en Colina, Chile, es obra del arquitecto Sebastián Irarrázava. Construida de hormigón, acero y madera, la estructura geométrica de 120 metros cuadrados se integra en el paisaje circundante.

Irarrázaval aprovecha los beneficios inherentes a estos materiales, principalmente sus atributos térmicos. Los paneles exteriores de acero crean una doble fachada en la que se calienta el aire y crea una ventilación natural alrededor de la estructura. Los elementos de hormigón trabajan para regular la temperatura moderando los oscilaciones entre el calentamiento y el enfriamiento. Como sistema completo, y acoplado con aperturas expansivas ajustables, el edificio se autorregula para el confort térmico de los ocupantes.
