Los préstamos de libros en la Universidad de Texas cayeron un 60% durante los últimos 20 años

screen-shot-2017-11-13-at-2-12-24-pm

 

Los préstamos de libros de las bibliotecas en la Universidad de Texas se redujeron en un 59% desde 1997, coincidiendo con los primeros años de Internet. En 1997, la circulación total de libros en las bibliotecas de la Universidad de Texas fue de 1.739.720. En el año académico 2016-2017, la circulación se redujo en alrededor de un millón de ejemplares, a poco más de 700.000 préstamos.

Travis Willmann, oficial de comunicaciones de las Bibliotecas de UT, dijo que la disminución en el préstamo de libros es el resultado de un cambio tecnológico provocado por Internet. Según Willmann. “Esto sucede siempre cuando se cambia de un medio a otro. A la gente le lleva algún tiempo adaptarse, pero la tecnología nos ayuda a ser más eficientes. Cuando se creó la imprenta, la gente ya no leía pergamino, cuando nació la máquina de escribir, la gente podía, en lugar de escribir a mano o usar la imprenta, crear sus propios recursos escritos. Así que las cosas cambian con el tiempo y creo que esto produce siempre una mejora”.

Krystal Wyatt-Baxter, jefa de evaluación de las bibliotecas de UT, dijo que cree que las bibliotecas de UT luchan con el tema de los préstamos más que con las bibliotecas públicas, porque la gente tiende a acudir a ellas por diferentes razones. “Mucha gente va a su biblioteca pública para leer por placer, pero esta es una actividad diferente a la de investigar”, dijo Wyatt-Baxter.

Preguntada a la alumna inglesa Hailey Kriska usuaria de la biblioteca dijo que sólo ha sacado dos libros de la Biblioteca Pública Perry-Castañeda desde su primer año, porque dice que no tiene tiempo para la lectura de placer, y que antes leía más literatura de ficción. Kriska dijo que cree que se están sacando menos libros de la biblioteca debido a la tecnología, como los audiolibros y los libros electrónicos, pero que prefiere los libros impresos “Me gusta la sensación de acurrucarme con un libro. y me encantaría tener más tiempo para leer por placer como cuando era más joven”  dijo Kriska.