
Bennett, S. (2003). [e-Book] Libraries Designed for Learning. Washington, D.C, Council on Library and Information Resources, 2003
Durante siglos, la gente ha visitado las bibliotecas para encontrar información, las necesidades prácticas de las colecciones y los lectores han impulsado el diseño de la biblioteca. En muchos casos, el diseño ha llegado más lejos, para crear un lugar que inspira al individuo y al intelecto. Cualquiera que sea la forma, los edificios de la biblioteca se han convertido en símbolos físicos para el desarrollo intelectual de la persona. Los avances tecnológicos de los últimos 20 años han hecho posible que la gente encuentre información sin necesidad de entrar en una biblioteca, incluso algunos se han preguntado si la biblioteca como espacio físico está condenada a la extinción. Sin embargo, otros sostienen que el crecimiento de la tecnología ha hecho que la biblioteca sea aún más importante porque permite el acceso a contenidos electrónicos, servicios y capacitación que de otro modo no estarían disponibles en los buscadores de información de internet.
El diseño y la construcción de la biblioteca de la última década han respondido a los cambios en la tecnología de la información de varias maneras, desde la incorporación de aulas electrónicas para la enseñanza de la información hasta la integración física del espacio donde se guardan los materiales electrónicos e impresos. Algunas bibliotecas han creado «espacios comunes de información», equipados con tecnología y dotados de especialistas en información. Sin embargo, estos avances, aunque responden a las nuevas tecnologías, han seguido apoyando el objetivo tradicional de permitir la manipulación y el dominio de la información.