
Singh, Diana, y equipo de investigación. Emotions Matter: Emotional Resilience in Libraries – Tools for the Modern Workplace. Report 2. Hamilton (Ontario): McMaster University, Centro Advanced Research on Mental Health and Society (ARMS), 2026
El informe presenta los resultados de una investigación centrada en el impacto del trabajo emocional en las bibliotecas públicas y en las estrategias necesarias para fortalecer la resiliencia de sus trabajadores.
El estudio forma parte del proyecto más amplio Emotions Matter, desarrollado por el centro Advanced Research on Mental Health and Society de la McMaster University, cuyo objetivo es comprender cómo las exigencias emocionales de determinadas profesiones afectan al bienestar psicológico y a las condiciones laborales. En particular, la investigación analiza el caso de los profesionales de bibliotecas públicas en Canadá, un colectivo que desempeña tareas de servicio comunitario intensivas en interacción social y que, por ello, está expuesto a una considerable carga emocional.
El informe se basa en la Encuesta sobre Trabajo Emocional en Bibliotecas Públicas Canadienses (2025), diseñada para evaluar las condiciones laborales, las fuentes de estrés emocional y los mecanismos de afrontamiento empleados por los trabajadores bibliotecarios. El concepto central que articula el estudio es el de trabajo emocional, entendido como el proceso mediante el cual los profesionales deben gestionar o regular sus emociones para cumplir con las expectativas del servicio al público. En entornos como las bibliotecas públicas —donde se interactúa con usuarios en situaciones diversas, desde consultas informativas hasta conflictos sociales o necesidades de apoyo comunitario— esta gestión emocional se convierte en una dimensión fundamental del trabajo cotidiano.
Uno de los hallazgos principales del informe es que los trabajadores de bibliotecas experimentan con frecuencia altos niveles de exigencia emocional, derivados tanto de las demandas del público como de las transformaciones del propio rol de la biblioteca. Las bibliotecas contemporáneas ya no son únicamente espacios de acceso a la información, sino también centros comunitarios donde se atienden problemas sociales, educativos y culturales. Esta ampliación de funciones ha incrementado la intensidad de las interacciones con usuarios en situaciones complejas —por ejemplo, personas con dificultades socioeconómicas, problemas de salud mental o necesidades de apoyo social—, lo que exige a los profesionales habilidades de comunicación, empatía y regulación emocional que a menudo no forman parte de su formación inicial.
El informe también identifica diversos factores organizativos que influyen en el bienestar emocional del personal bibliotecario. Entre ellos destacan la carga de trabajo, la escasez de recursos, la necesidad de gestionar conflictos con usuarios y la presión de mantener una actitud profesional y cordial incluso en situaciones de tensión. Cuando estas condiciones se prolongan en el tiempo sin mecanismos adecuados de apoyo institucional, pueden generar fatiga emocional, estrés laboral e incluso síntomas de agotamiento profesional. El estudio subraya que este tipo de riesgos psicosociales suele pasar desapercibido en las políticas laborales tradicionales, que se centran más en aspectos físicos o administrativos del trabajo.
Frente a estos desafíos, el informe propone una serie de estrategias para fortalecer la resiliencia emocional en las bibliotecas. Entre ellas se incluyen programas de formación en habilidades socioemocionales, sistemas de apoyo entre compañeros, espacios de reflexión colectiva sobre experiencias laborales difíciles y políticas organizativas que reconozcan explícitamente el valor del trabajo emocional. Asimismo, se recomienda incorporar estos aspectos en la planificación institucional y en las políticas de recursos humanos, con el fin de crear entornos laborales que protejan el bienestar del personal y mejoren la calidad del servicio a la comunidad.
Para concluir el estudio destaca que el reconocimiento del trabajo emocional es clave para el futuro de las bibliotecas públicas. A medida que estas instituciones se consolidan como centros comunitarios de apoyo social y cultural, el papel de los profesionales bibliotecarios se vuelve cada vez más complejo y multidimensional. Reconocer, investigar y gestionar las dimensiones emocionales del trabajo bibliotecario no solo es esencial para la salud laboral de los trabajadores, sino también para garantizar que las bibliotecas continúen desempeñando su función social como espacios inclusivos, accesibles y sostenibles dentro de la vida comunitaria.

