El potencial de los datos de investigación abiertos para impulsar la ciencia abierta

Bongiovani, Paola Carolina (2026). El potencial de los datos de investigación abiertos: repositorios y ciencia abierta para la investigación. Universidad de Murcia, EDITUM, colección Cátedra UNESCO en Gestión de Información en las Organizaciones, 2. DOI: 10.6018/editum.3245. Licencia CC BY. Ficha y acceso a la publicación en EDITUM

La obra presenta los datos abiertos como una pieza fundamental de la transformación del sistema científico. Su aportación resulta especialmente relevante para bibliotecas universitarias, repositorios institucionales, gestores de información, investigadores y responsables de políticas científicas, porque muestra que la gestión de datos de investigación constituye un nuevo ámbito estratégico de apoyo a la investigación. La conclusión de fondo es clara: la apertura efectiva de la ciencia depende tanto de compartir los resultados como de garantizar que los datos que sustentan esos resultados puedan encontrarse, entenderse, verificarse, preservarse y reutilizarse de forma responsable.

El libro de Paola Carolina Bongiovani, publicado por la Universidad de Murcia en 2026, analiza el papel de los datos de investigación abiertos como uno de los componentes fundamentales de la ciencia abierta. La autora plantea que compartir los datos sobre los que se construye una investigación permite avanzar hacia una ciencia más transparente, reproducible y colaborativa, al facilitar que otros investigadores puedan comprobar los resultados, reutilizar los datos y generar nuevo conocimiento. La obra presta una atención especial a la realidad de América Latina y, particularmente, Argentina.

El primer bloque del libro aborda el concepto de ciencia abierta desde diferentes perspectivas. Se relaciona la apertura de la investigación con el acceso abierto, la responsabilidad en la investigación y la innovación y los cambios necesarios en los sistemas tradicionales de evaluación científica. También se plantea una cuestión especialmente relevante: la ciencia abierta no debe entenderse únicamente como una cuestión tecnológica, sino también como un proceso relacionado con la equidad, la inclusión y la transformación de las estructuras de producción y evaluación del conocimiento.

Un segundo eje fundamental es el intercambio de datos de investigación. La autora examina las políticas internacionales y argentinas, las exigencias de las revistas científicas y de los organismos financiadores, así como los incentivos y las barreras que encuentran los investigadores para compartir sus datos. Entre estas barreras aparecen los sistemas de evaluación académica, los problemas de reconocimiento del trabajo asociado a los datos y las cuestiones éticas, legales, de privacidad y confidencialidad. También se analiza el creciente papel de las data journals, revistas especializadas en la publicación y descripción de conjuntos de datos.

Una parte central está dedicada a los repositorios de datos de investigación, concebidos como infraestructuras esenciales para almacenar, preservar, describir, localizar y reutilizar los datos científicos. El libro explica sus diferentes tipologías y aborda el concepto de repositorio digital confiable, así como los problemas relacionados con la sostenibilidad y la calidad de estas infraestructuras. En este contexto, los repositorios dejan de ser simples lugares donde depositar archivos para convertirse en auténticas infraestructuras de conocimiento científico.

Especial importancia tienen los principios FAIR —que buscan que los datos sean localizables, accesibles, interoperables y reutilizables— y los principios TRUST, relacionados con la confiabilidad de los repositorios. La autora vincula estos principios con la necesidad de garantizar la calidad de los datos, su documentación, los metadatos, la preservación a largo plazo y las condiciones que permiten que otros investigadores puedan comprender y reutilizar adecuadamente los conjuntos de datos.

El libro concede además un protagonismo destacado a la curación de datos y a los profesionales que la realizan. Surge así la figura del data steward o curador de datos, cuya función va mucho más allá de la gestión técnica de archivos: implica ayudar a los investigadores a organizar, documentar, describir, preservar y compartir sus datos de acuerdo con buenas prácticas. En este ámbito, las bibliotecas y los repositorios universitarios adquieren un papel estratégico, ya que pueden proporcionar tanto infraestructura como asesoramiento y formación a los investigadores.

Uno de los mensajes más importantes de la obra es que abrir los datos no significa simplemente hacerlos públicos. Para que la apertura tenga verdadero valor científico, los datos deben estar correctamente documentados, disponer de metadatos adecuados, ser comprensibles, conservarse de manera sostenible y poder reutilizarse respetando las restricciones legales y éticas. Por ello, la ciencia abierta requiere una combinación de infraestructuras, políticas, competencias profesionales, incentivos y cultura científica.